Hola y gracias por leer.

Recordad que El mundo de Harry Potter así como sus personajes es propiedad de J.K Rowling y esta historia está escrita sin ánimo de lucro.


3. El banquete de bienvenida

Los alumnos esperaban impacientes la ceremonia de selección, sentados cada uno en la mesa de sus respectivas casas. Los Gryffindors estaban bastante animados. Slytare Strong y Kayla Doyle hablaban con los gemelos Weasley y Lee Jordan sobre las futuras e inmediatas bromas que pensaban gastar, Oliver se lanzaba bolas de papel con otro de sus compañeros de casa mientras Percy les regañaba, Alicia hablaba con Angelina sobre su posible y casi seguro ascenso a titular en el equipo de Quidditch y así, toda la mesa. Algunos Slytherin hablaban sobre sus vacaciones con aires de solemnidad, la mayoría alardeando de ellas y presumiendo de sus logros, mientras que otros (entre ellos Roxanne) pasaban de esos comentarios y se dedicaban a comentar sus metas futuras.

Los Ravenclaws hablaban sobre los estudios, los deberes anuales y los futuros exámenes. Los de 5º curso se agobiaban con los TIMOS, mientras que los de 7º año no paraban de hablar de los EXTASIS. Y los Hufflepuffs... los tejones, como siempre, iban a su aire. Hablaban todos a la vez y de todo un poco, comentaban las ultimas noticias, reían, y disfrutaban del reencuentro lo mejor que podían.

Entonces Dumbledore pidió silencio. La profesora McGonnagall entró seguida de una hilera de alumnos de primer año, listos para pasar por la prueba de selección. Todos, callados, miraron con curiosidad hacia el lugar donde se encontraba el sombrero seleccionador. Los nuevos estaban nerviosos y se les notaba. Iban murmurando entre ellos y no dejaban de mirar hacia todos lados. Entonces empezó. A veces los veteranos comentaban cosas, como que el próximo seleccionado era familiar o conocido suyo, rememoraban su propia selección, hacían apuestas sobre en qué casa caería el siguiente...hasta que un nombre los desconcertó a todos.

— Potter, Harry!

El murmullo se alzó aun más y nuestro grupo de amigas estuvo mas atento que nunca. Todos lo querían en su casa y todos querían saber donde lo colocaría el sombrero. Era normal, después de todo no había un solo hijo de magos que no conociese su nombre e incluso se estudiaba como parte de la asignatura de historia de la magiaCuando el sombrero seleccionador gritó al fin "GRYFFINDOR" Slytare y los gemelos se pusieron a canturrear un pegadizo "Tenemos a Potter", mientras Lee Jordan y Kayla chocaban los cinco. Esta última le hizo una señal de victoria a su hermana, un par de mesas mas allá, quién le dedicó una sonrisa divertida.

Tras la ceremonia de selección y las palabras de Dumbledore los alumnos se pusieron a hablar con los nuevos integrantes de las casas de Hogwarts. La naturaleza curiosa estaba patente dentro de Gryffindor, Hufflepuff, Ravenclaw y Slytherin y todos querían conocer a los nuevos.

— ¡Ey chicos, bienvenidos! — decía un joven de 6º curso de Hufflepuff, muy seriamente — Ahora solo tenéis que pasar la prueba de sangre y seréis verdaderos Hufflepuffs

Varios Hufflepuffs alzaron sus cuchillos, siguiéndole el juego. Otros solo rieron por lo bajo o pusieron los ojos en blanco. Los recién llegados se pusieron casi tan amarillos como el estandarte de la casa.

— ¡Taylor, no los asustes! — le regañó Eleanor, frunciendo el ceño — Steve Taylor es alumno de 6º curso y es un bromista nato. No le hagáis mucho caso, casi nunca habla en serio.

Los alumnos de primero lanzaron suspiros de alivio, algunos casi habían llegado al borde del desmayo y se hacían aire con lo primero que habían pillado.

— Y Eleanor Doyle — replicó el aludido, entre dientes, tras haber sido descubierta su broma — Es la nueva prefecta de Hufflepuff y una aguafiestas...

— ¡Eso no es cierto! — dijo la joven, a la defensiva. Ambos se pusieron a medio discutir. Eleanor aseguraba que sus bromas se pasaban de pesadas y molestas, mientras que Steve Taylor aseguraba que ella era excesivamente seria y que no sabía divertirse.

Cedric Diggory, al ver la mirada de Hannah Abbott y Susan Bones, dos de las nuevas alumnas de primer curso, les dedicó una cálida sonrisa. Ambas se sonrojaron inmediatamente. Nadie podía negar que el chico era muy guapo y no era un secreto que muchas de su casa, e incluso de otras, suspiraban por él.

— Tranquilas, aquí todos son buena gente. Habéis ido a parar a la casa mas cordial de las cuatro.

— Doyle parece un poco...agresiva... — murmuró la niña de las trenzas rubias. Susan asintió, apoyando a su nueva amiga.

— Oh, bueno, si...es un poco agresiva y entusiasta. De hecho el sombrero dudaba entre colocarla aquí o en Gryffindor... Pero es buena chica, prefecta y capitana del equipo de quidditch de nuestra casa. No tendréis problemas con ella. Ni con ella ni con el resto, la verdad.

— Se te olvida mencionar que le rompió la nariz a Marcus Flint, capitán del equipo de quidditch de Slytherin, el año pasado — Agregó otra Hufflepuff de 4º año.

Varios de los presentes rieron, otros comentaron la "hazaña" de la joven.

— ¡Y brindo por eso! — dijo otro chico. Todos los Hufflepuffs alzaron sus copas y brindaron, riendo. Eleanor puso los ojos en blanco y sonrió un poco. Aquel episodio le dejaba un sabor agridulce.

En la mesa de Gryffindor, Slytare se presentaba alegremente al hermano menor de los gemelos.

— Tu eres Ronald ¿no? — Decía ella-

— Esto...Ron — el nuevo Weasley parecía algo incómodo.

— ¡Pues encantada! ¡tus hermanos me han hablado de tí! ¡es genial que estés en Gryffindor! soy Slytare Strong, pero aquí todos me conocen como "la rarita de Gryffindor" — Slytare hablaba verdaderamente rápido y con un tono de evidente orgullo.

— Sly, eso no es algo que deba enorgullecerte... — dijo Kayla, resignada, pero Slytare no escuchaba, porque en ese momento se había puesto a contarle sus batallitas a Seamus Finnigan, otro alumno nuevo de su casa. Mientras, Percy hablaba con Hermione Granger y Wood charlaba alegremente de quidditch con otros dos compañeros.

Roxanne, en cambio, tuvo que soportar las pedanterías de Draco Malfoy, que no paraba de alardear y vanagloriarse de sus logros y virtudes.

— ...Y menos mal que he acabado en Slytherin — decía a varios nuevos Slytherin — ¡Si hubiese acabado en Hufflepuff me muero!

— esto... Malfoy, ¿verdad? — dijo Roxanne, con su tono de voz neutro. El aludido ylos que lo rodeaban la miraron

— Llámame Draco. Tu eres...Roxanne Moon, ¿cierto? tus padres trabajan en el ministerio de Magia, si no recuerdo mal — Roxanne frunció el ceño. No le gustaba que la investigasen. — Mi padre también trabaja allí. Seguro que nos llevaremos bien.

— Mis mejores amigas van a Gryffindor, Hufflepuff y Ravenclaw. — dijo cortante la joven de cabello azabache — una de ellas es mestiza y la otra hija de muggles. No, no me llevaré bien contigo. — Y dicho esto se puso a hablar con la chica que tenía a su otro lado, dejando a Malfoy totalmente a cuadros, sin saber que decir.

— Acabas de conocer a la mujer de hielo. — le dijo el chico que se sentaba frente a él. — Soy Marcus Flint, capitán de quidditch de Slytherin, y esa es Roxanne Moon. No lo intentes, no es como nosotros dos... ella es distinta, no lo oculta y le trae sin cuidado lo que otros puedan pensar. Te recomiendo que no le toques mucho las narices o puedes acabar mal.

— Hazle caso al idiota de Flint — Repuso la morena por encima de su hombro.

En la mesa de Ravenclaw había otro ambiente distinto. Allí de lo que se hablaba era de profesores, notas y clases.

— Espero que os vaya muy bien, chicos — decía Penélope Clearwater — tenemos que mantener la buena media de nuestra casa, ya sabéis.

— si, así que esforzaos mucho y dad lo mejor de vosotros- añadió alegre Amy.- ¡y bienvenidos a Ravenclaw!

— Pero no os olvidéis de aprobar, contestar a las preguntas en clase y obtener puntos para Ravenclaw. Es importante dar lo mejor de nosotros para poder hacer honor a nuestra amada casa y demostrar al resto quienes son los Ravenclaws.

— Cho, deja de hablar así...parece que solo te importa ganar...

— Amy, en serio, creo que el sombrero se equivocó contigo y con tus amigas...tú deberías haber estado en Hufflepuff, Moon en Ravenclaw y Doyle en Slytherin.

—Querrás decir en Gryffindor... — dijo Penélope, con prudencia. Sabía de sobra lo que se avecinaba.

— No, en Slytherin.

— No sé por que te cae mal Ellie...si es muy buena persona...- dijo Amy.

— Vamos, Cho — Comenzó a decir Penélope — No es que yo tenga un trato exagerado con ella, pero Eleanor es...

— Así es como la veis vosotras, yo no la veo así. — Respondió la muchacha, tajante

Tras la cena Albus Dumbledore informó de varias cosas, entre ellas la prohibición del 3º piso y que las pruebas de quidditch serían la 2º semana. Luego les pidió a todos que cantasen la canción del colegio y mandó a los prefectos a llevar a los nuevos a sus salas comunes. Eleanor, Penélope, Percy y Roxanne, entre otros, se levantaron y comenzaron a dar órdenes a los nuevos alumnos. Slytare se hizo la loca.

— ¡Slytare, no te quedes ahí parada y ayúdame! — ordenó Percy, tirando de ella

— Joooo — se quejó la chica mientras su cabello pasaba de un blanco con mechas rojas a un gris oscuro. — Esto no es divertido... — Después de todo no fue tan buena idea eso de obligar a Dumbledore a hacerla prefecta.

FIN DEL CAPÍTULO 3