¡Bienvenidos a un nuevo capítulo! Muchas gracias por leer.

Recordad que El mundo de Harry Potter así como sus personajes es propiedad de J.K Rowling y esta historia está escrita sin ánimo de lucro.


¡Vuelta a las aulas!

Si había una asignatura que era un calvario para Eleanor esa era, sin duda alguna, Pociones. En realidad lo que era la asignatura en sí no se le daba mal. No era ni de lejos la mejor de la clase, pero se defendía bastante bien. El problema venía, precisamente, del profesor. Severus Snape estaba evidentemente a favor de Slytherin. Y cuando Slytherin no estaba, se ponía a favor de Ravenclaw. Y eso, evidentemente, hacía que los Hufflepuffs y los Gryffindors saliesen siempre mal parados. Especialmente esos últimos. Así que Eleanor se esforzaba mucho en pociones para evitar darle razones a Snape para quitarle puntos a los tejones por su culpa. En realidad, practicaba incluso en vacaciones (al no necesitar la varita para preparar las pociones, no estaba considerado como practicar magia fuera de la escuela) pero, hiciera lo que hiciese, siempre había algo que molestaba al profesor Snape. La chica llegó incluso a pedirle prestada la termomix mágica especial para pociones a su abuela, pero esta se negó rotundamente a dejársela. Entonces Eleanor la "cogió prestada" y practicó con ella. La cosa no salió muy bien... y su querida abuela materna la pilló con las manos en la masa. Y no solo se quedó sin termomíx y se llevó una buena bronca, sino que tuvo que limpiar a mano el desastre que acabó organizando en la cocina.

Así que, aquella mañana de jueves, tener dos horas de pociones con Ravenclaw no le sentó nada bien. Y mucho menos tras una hora insufrible de historia de la magia, donde las emociones se reducían a tomar apuntes sin quedarse dormido. Aquél curso los profesores no paraban de repetirles que querían buenos resultados en sus TIMOS y que les iban a meter mucha caña y eso quedaba evidentemente reflejado en el hecho de que, nada mas empezar, ya les dieron apuntes y trabajos. No tuvieron piedad alguna, ni remordimientos.

En una hora de descanso Roxanne, Slytare y Cedric se encontraban en el patio empedrado, hablando de como estaba llendo su primera semana de clase. Parecían cansados pero satisfechos y felices. Eleanor y Amy se reunieron con ellos poco despues. La Hufflepuff tenía el ceño fruncido y con aire malhumorado.

— ¿Y ahora que ocurre, Elle? — preguntó Slytare, cuando la castaña se dejó caer pesadamente junto a ella. Solo obtuvo un gruñido por respuesta.

La gryffindor buscó entonces una respuesta al humor de su amiga en la rubia, quién solo suspiró resignada antes de hablar.

— El profesor Snape, para variar... — dijo Amy, con expresión comprensiva y tono suave, dejando la bandolera a sus pies, como si aquello respondiese a todo.

Pero la prefecta de Hufflepuff no lo dejó estar. Soltó un fuerte gruñido, murmuró algo incomprensible y rápidamente empezó a hablar, contando lo que había ocurrido.

— ¡Ha intentado dejarme en ridículo delante de toda la clase varias veces!- se quejó, apretándola mandíbuba y con un tono de voz agrio. — Ese tipo la tiene tomada conmigo.

Sus amigos intercambiaron miradas. Entendían bien lo que decía, aunque cada uno había tenido experiencias distintas con Snape. Después de todo, cada uno era de una casa distinta y Snape no los trataba por igual.

— No lo creo... — murmuró Roxanne, con su tono tranquilo, con la mirada fija en sus pies. — solo le fastidia no poder quitarte puntos mas a menudo...

— Roxy tiene razón, Elle- dijo Cedric, intentando animarla — Después de todo solo le gusta favorecer a Slytherin.

Eleanor iba a replicar, dándole la razón a su amigo y poniendo a parir a Snape, cuando Oliver Wood y los gemelos Weasley llegaron al lugar, hablando sobre el equipo de quidditch de ese año. El capitán de Gryffindor parecía bastante decaído, ojeroso y de no muy buen humor. Los presentes se les quedaron mirando.

— Otro que viene con mala cara... — dijo Amy, resignada.

— Desde luego vosotros dos sois la alegría de la huerta — ironizó Slytare — siempre de mal humor y caras largas — A la vez que decía eso, su aspecto cambió gradualmente de tal manera que parecía una muerta viviente, pero al poco volvió a su estado normal... o lo que era normal para ella, aquel día llevaba los ojos rojos y el cabello blanco con las puntas amarillas.

— Es el equipo de quidditch... — Contestó uno de los gemelos, aunque Eleanor no supo si fue Fred o George — Wood está preocupado porque no cree que vayamos a encontrar un buscador decente. Aunque nosotros le decimos que tiene que tener fe.

El aludido bufó y se apoyó en la primera columna que pilló, metiendo las manos en los bolsillos y gruñendo algo así como "Tanto positivismo mata". Eleanor salió un momento de su propia agonía y le miró fijamente. Suspiró y decidió intentar seguir la linea de los gemelos, tan positivos como siempre.

— Oliver, no creo que sean tan malos... — Dijo la chica, prudentemente. Pero el capitán de gryffindor sacudió enérgicamente la cabeza, en sus trece.

— Tu no lo entiendes Elle... no quieren venir a las pruebas de buscador y los que dicen que se animan casi ni saben lo que es el quidditch. — Vale. Eso sí era un problema — ¡No puedo poner a un novato del quidditch en esa posición tan sumamente vital!

— No seas melodramático —replicó Eleanor

— ¡no soy melodramático! — Se defendió Oliver

Eleanor volvió a su estado de ánimo inicial, es decir, amargada por culpa de la clase de Pociones. Frunció el ceño, hizo un mohín y contraatacó con energía.

— si que lo eres, al menos tu no tienes a Snape intentando captar tus fallos para dejarte en ridículo.

— ¿Ah, no? te recuerdo que soy Gryffindor... — Contestó el joven

Amy, Slytare, Roxanne, los gemelos y Cedric presenciaron la escena sin intervenir, ya acostumbrados a las medio discusiones y a las competiciones de "quien está peor" de ambos chicos. Sin embargo, llegados a ese punto, los Gemelos miraron al resto, quienes asintieron con firmeza. Tenían vía libre para intervenir y que se callasen de una vez.

— ¡Ey! ¡tiempo muerto! — dijo Fred poniéndose entre los dos mientras George imitaba el ruido de una campaña de lucha libre — ¡Cada uno a su rincón! vamos, vamos...

— Lo siento... ando bastante estresada — se disculpó la prefecta de Hufflepuff, sacudiendo un poco la cabeza y recuperando la compostura.

Oliver solo le dedicó un movimiento de cabeza, como quitándole importancia a lo que acababa de ocurrir e indicando que las disculpas eran innecesarias. Eleanor, en cambio, no se lo tomó muy bien. Frunció de nuevo el ceño y le miró de forma reprobatoria.

— La idea era que nos disculpásemos ambos... — empezó, pero el chico cortó sus palabras

— Oye, Elle, será mejor que te relajes. Si ya estás así a principio de curso cuando llevemos unos meses te subirás por las paredes.

— Y ese consejo lo da el tío que mas se estresa de todo Gryffindor... — dijo Cedric. Todos rieron, excepto Oliver.

— Oye, que yo no...

— si, si si, eso está genial, pero no hay tiempo — Interrumpió Slytare enganchando a Eleanor de un brazo y a Oliver de otro — Vamos o llevaremos tarde a clase de encantamientos.

Todos la miraron algo extrañados.

— Sly... Eleanor no es de Gyffindor... — dijo Amy, con suavidad y sin entender nada.

— Gryffindor y Hufflepuff comparten dos horas de encantamientos los jueves — aclaró Eleanor, mientras se dejaba arrastrar por su amiga.

Así que el grupo de amigos siguieron hablando mientras ignoraban como la "rarita de Gryffindor" tiraba de Wood y Doyle con hiperactividad.

La clase de Flitwick no era precisamente interesante, es mas, era de pura teoría. Teoría recordando lo que habían dado en los años anteriores pero que, según él, era terriblemente necesario repasar para poder avanzar en materia aquel curso. Eleanor tomaba apuntes (cosa que nadie se explicaba, pues era clase de repaso) mientras intercambiaba notitas de papel con Slytare (Sentada a su izquierda) y compartía un pergamino con Wood, en el que ambos hacían dibujitos, tales como escobas, snitchs, plumas y demás cosas, amén de escribir tonterías, que el aburrimiento les hacía pensar.

Fue entonces cuando unos golpes en la puerta interrumpieron la clase. A continuación la profesora Mcgonnagall asomó la cabeza, con aire de cierto nerviosismo.

— Discúlpeme, profesor Flitwick. ¿Puedo llevarme a Wood un momento? — dijo la mujer. Todos se giraron cual resorte y miraron al capitán de los leones.

— Si, claro... — contestó el hombre, haciéndole una señal al chico, que se levantó de su asiento bastante confuso.

— ¿Que has hecho esta vez? — le preguntó Eleanor entre dientes, mientras Slytare ahogaba una risa.

— Nada... que yo sepa... — contestó Oliver, antes de salir de la clase, convencido de que ya se la había cargado.

— Bueno, chicos...volvamos a lo nuestro... — dijo Flitwick, pero Eleanor no pudo volver "a lo suyo". No pudo retomar el hilo de la conversación con Slytare ni tampoco prestar atención. Aquello la había preocupado. ¿que diablos habría hecho ese cabeza hueca para que la sub-directora lo sacase de aquel modo de clase?.

—Tranquila, Ellie...Estoy segura de que no será nada grave — le dijo Slytare, como leyéndole la mente, aunque ella tampoco parecía muy convencida.

La joven le dedicó una débil sonrisa, pero no pudo dejar de darle vueltas al asunto. Oliver no volvió al aula en toda la clase. De hecho, Slytare tampoco lo vio al inicio de la siguiente asignatura, aunque sí que apareció poco después de que empezara. Parecía pletórico y lleno de alegría, pero no quiso decir el motivo perse a que la chica no paró de tocarle las narices con la intención de sacarle alguna información. Al salir de aquella hora, ambos jóvenes se encontraron a Eleanor esperándoles en la puerta del aula.

— ¡Por fín! — dijo la chica, para luego mirar al guardián de Gryffindor — Tenemos una pequeña reunión con Madame Hooch, así que vamos...

Ambos se despidieron de Slytare y se pusieron en marcha, rumbo al campo de quidditch. La chica le miraba de soslayo, pero no se atrevía a preguntar por más que la curiosidad la golpeaba sin cesar.

— Por cierto, ¿que pasó con McGonnagall?- preguntó Eleanor cuando pudo encontrar el valor de hacerlo, con tono preocupado

Oliver parecía de lo más relajado. La miró, algo extrañado, pero al momento rió un poco antes de contestar.

— ¡Ah!, eso...nada grave... — El joven sonreía de oreja a oreja. Eleanor no entendía nada.

— ¿Entonces? — la chica parecía nerviosa

— Ya te lo he dicho, nada grave... solo una buena noticia.

— ¿Y esa buena noticia se puede compartir?

— Emm... — Oliver estuvo a punto de negarse a contarlo, ya que quería mantener a su "arma secreta" bajo secreto de sumario, pero al ver que aquello había preocupado a una de sus mejores amigos, se tragó su orgullo de capitán — Esta bien. Pero esto te lo cuento en confianza, así que, te lo ruego, no lo vayas diciendo por ahí.

Eleanor frunció el ceño, molesta.

— No soy cotilla Wood y sabes perfectamente que no cuento nada que no se deba contar. ¿que ha pasado?

— Tenemos nuevo buscador. — Wood parecía a punto de reventar de la felicidad.

— ¿Solo eso? — Eleanor parecía aliviada — ¿Ves como era una idiotez comerse la cabeza? ya tenéis el equipo casi completo, solo os falta un cazador, así que, asunto arreglado. ¿Y quien es?

— Ahí viene lo gordo del asunto. Es Potter.

— ¿Potter? ¿Harry Potter?- Oliver asintió energicamente — ¡Pero si está en primero! ¡Potter no puede ser buscador!

— Shhh ¡no grites! — Le advirtió — Mcgonnagall vio como atrapaba una recordadora en el aire. En su primer vuelo en escoba. Ni un solo rasguño. ¡Es un fenómeno!

— Ahora entiendo por qué lo queréis mantener en secreto...Así que Harry potter es una proeza del quidditch...interesante... — La chica se quedó pensativa

— ¿Sabes? no debería habertelo contado, ahora los de Hufflepuff tendréis ventaja...

— ¡No digas tonterías, Wood! Saber quien juega en un equipo no te da ventaja alguna, solo te la da si sabes como juega esa persona.

— Ahí le has dado, Doyle...

Ambos dejaron la conversación cuando llegaron donde se encontraba la profesora de vuelo. Después de todo una cosa era que se lo hubiese contado a Elle, la cual parecía que iba a reventar de preocupación, y otra muy distinta era que se enterasen los otros dos capitanes, con los que Wood no se llevaba precisamente bien, al menos no con el de Slytherin.

FIN DEL CAPÍTULO 4


NOTA DE LA AUTORA: Lo de la termomix no es mío. Lo saqué de una tira cómica de una amiga. (así que el crédito es de Pau XDDD)

Tira cómica: gallery/33295710#/d4dc6lf