— ¡Llego tarde, llego tarde! — gritaba Eleanor mientras corría escaleras abajo y se ponía la túnica. Se había quedado dormida y, de no ser por su lechuza, que la había despertado, aún seguiría en la cama.
En esas estaba cuando, no se sabe muy bien como, a pocos peldaños del piso inferior, cayó al suelo de cabeza.
— ¡Eleanor! — una voz conocida llamó su atención. Cedric Diggory ayudó a la chica a levantarse del suelo, donde aún se doloría — ¿Estas bien?
—Si, tranquilo... el suelo me ama... no puede vivir sin mi...-dijo la joven, aceptando la ayuda y poniéndose en pie. — ¡Ay Merlín, llego tarde!
Unas risitas divertidas se escucharon tras ellos. Al girarse vieron a Roxanne y Amy acercándose, con actitud más que relajada.
— Relájate Elle, aun faltan 20 minutos para la primera clase... — Le dijo Roxanne.
— ¿No recuerdas que adelantaste el reloj media hora para evitar estas cosas? — le señaló Amy, aguantándose la risa
— Ah, si... lo olvidé por completo... — admitió la joven pasándose la mano por el pelo, avergonzada. A parte de patosa y dormilona, también era algo olvidadiza. Aún no sabía como había llegado a prefecta. ni tampoco que diablos hacía en Hufflepuff.
— Buenos días, chicos — Oliver Wood se acercaba en ese momento a ellos, con la corbata sin anudar y el pelo algo revuelto — Elle, oye, ¿estas bien? he visto el porrazo que te has metido y...
— ¿Ah? si, tranquilo. Estoy bien. No ha sido gran cosa...
— Ya conoces a Eleanor. Sus caídas son marca registrada — dijo Amy, divertida y con un tono la mar de inocente. Todos rieron.
En ese instante algo llegó corriendo frente a ellos. Algo peludo, granate y dorado. Algo hiperactivo y dispuesto a meterse en líos.
— ¿¡Slytare?!- todos la miraron, a cuadros. La joven iba vestida con un disfraz de león de peluche y la cara pintada. Estaría adorable si no fuera porque ir así vestida por la escuela en horario lectivo rompía unas cuantas normas de protocolo.
— GWRARRR — rugió la aludida, divertida, imitando a un león — ¡Estoy huyendo del malvado prefecto de Gryffindor!
— ¿Te refieres a Percy? — preguntó Wood, que aún no lograba salir de su asombro ante tal estampa.
— ¡Ese mismo! ¡quiere que me quite el disfraz para ir a clase de la profesora McGonnagall!— respondió la joven con un tono de evidente ofensa. — ¿Os lo podéis creer?
— Es que... deberías quitártelo e ir con el uniforme escolar, Sly...- le dijo el capitán de Gryffindor, resignado.
— ¡JAMAS! — declaró la chica — ¡Eso sería ir en contra de mis principios artísticos!
— Pero Sly... No creo que a McGonnagall le haga mucha gracia que tu... -comenzó a decir Eleanor, aunque una voz lejana llamando a Slytare la interrumpió.
— ¡Strong! ¡vuelve aquí! — gritaba Percy, corriendo hacia ellos con aspecto cansado y la túnica mal puesta. Estaba claro que llevaba un buen rato persiguiendo a la excéntrica chica.
— ¡Oh, maldición, ahí está otra vez! — dijo la aludida, huyendo escaleras arriba todo lo rápido que pudo.
— Esto es un castigo, ¿verdad? A Dumbledore no le caigo bien y me quiere torturar... — lloriqueó el Gryffindor al llegar hasta ellos — Oliver ten compasión y encárgate tú de ella...
— ¿Yo? Lo siento Percy pero yo no soy prefecto... Y ademas, a nosotros ya no nos hace caso...
Percy miró al resto de chicos, lloroso. Todos negaron apenados. Era cierto, Slytare jamñas hacía caso a ninguno de sus amigos y al profesorado solo les obedecía a medias. Las únicas personas por las cuales tenía un indudable respeto eran las madres de sus amigos. Ni siquiera su propia madre lograba ya controlarla.
— En fin, voy a ver si la hago recapacitar antes de que se repita lo del profesor Snape... si es que la atrapo, claro... — y dicho esto volvió a la carrera, escaleras arriba. Los cinco amigos le miraron con caras de comprensión y lástima.
— Pobre Weasley... Slytare va ha acabar con él... — murmuró Cedric, negando con la cabeza.
— ¿que pasó con snape? — le preguntó Eleanor a Oliver, con curiosidad.
— No quieres saberlo... — Replicó el chico, mirando hacia otro lado con aspecto cansado, como si el simple hecho de recordarlo le agotase.
— Oh, realmente quiero saberlo... — La muchacha sonrió con ojillos expectantes — Va Oliver cuéntalo... ¡No puede ser tan terrible!
Oliver Wood dudó un poco pero, finalmente, suspiró y decidió contarlo.
— Vale, veréis... —dijo el chico, con cara de circunstancias — Se presentó en clase de pociones vestida de serpiente.
Un silencio de incredulidad reinó en el ambiente. A continuación todos estallaron en sonoras carcajadas.
— ¡No es gracioso! — les reprochó Oliver — ¡Por su tontería le quitó a Gryffindor 40 puntos!
— ¿Tantos? — se extrañó Cedric — pero si solo fue un disfraz...
— Ojalá hubiese sido solo eso...
FLASHBACK
Día anterior, clase de pociones.
El profesor Severus Snape está con una mala leche impresionante. Los alumnos de 5º curso van pasando al aula, notando el mal ambiente. Los de Slytherin bromean. Los de Gryffindor están temerosos de moverse o casi respirar. Cuando Snape está a punto de hablar la puerta se abre de golpe.
— ¡Muy buenos días a todo el mundo, gente! — Slytare entra alegre y divertida, disfrazada de serpiente.
— Srta. Strong... — Snape arrastra las palabras — ¿QUE... se... supone... que-es... ESTO?
— ¿Una clase?
— ¡Digo el disfraz!
— Es un homenaje a Usted y a las serp... esto... a los Slytherin. ¡Soy una serpiente! — convierte su lengua en la de una serpiente, la saca y la chasquea como haría uno de esos reptiles- ¿A que molo?
Slytare tenía un aura llena de florecillas. El profesor Snape se encontraba rodeado de un aura oscura. Los de Slytherin tenían gotitas en la cabeza y en cuanto a los Gryffindor... La mayoría estaban a cuadros y con miedo de lo que pudiera pasar. Percy Weasley lloraba de solo pensar la que le iba a caer y Oliver Wood lucía un aura de entre miedo y resignación y le daba palmaditas en la espalda a Percy.
FIN DEL FLASHBACK
— Y ahí fue cuando nos quitaron 40 puntos — terminó de relatar Oliver. Sus amigos estaban a cuadros, sin poder creérselo — Y Slytare terminó castigada, obviamente. Pero no contenta con lo que hizo no solo no se quitó el disfraz sino que ademas...
SEGUNDO FLASHBACK
Fue entonces cuando Sly sacó algo de entre el disfraz, alegre.
— ¡Tome, para usted! La he llamado Snapy — dijo, entregándole una pequeña serpiente al profesor.
Pasaron unos segundos hasta que Snape reaccionó.
— STROOOOOOOOOOOOOOONG!
Su grito resonó por todas las mazmorras.
FIN DEL SEGUNDO FLASHBACK
Minutos despues Eleanor y Cedric seguían congelados en el sitio, como estátuas. Amy y Roxanne intentaban reanimarlos, pero no había forma.
- Os dije que no queríais saber... - suspiró Oliver Wood, resignado.
FIN DEL CAPÍTULO 5
NOTA DE LA AUTORA: Siento haber tardado tanto en continuar con la historia ¡Pero por fin lo hice! Tenía esta escena en la cabeza desde hace siglos! Pero no sabía muy bien como meterla y, al final, la puse en modo de Flashback aprovechando que Oliver esta en su misma clase XDDDD
