CAPÍTULO 6

El uno de noviembre amaneció, soleado y fresco, calentando cada recoveco del castillo. Un castillo donde sus ocupantes se levantaban normal, dentro de lo que cabe. En una habitación con camas rojas, un azabache se despertaba cuando el sol comenzaba a molestarle, estirando una mano buscando sus gafas en la mesita de noche. James Potter se levanto como en un fin de semana cualquiera, entro al baño a asearse y una vez arreglado bajo con sus amigos al comedor. La gente normal los conocían como los Merodeadores 2.0, pero ellos no eran más que Fred Weasley II, Eddar Collins y Thomas Finnegan. Ellos eran los mejores gastando bromas, todo el mundo lo sabia, y ellos también. Por eso cuando salieron de la sala común, y se encontraron todos los pasillos empapelados literalmente con inodoros, no pudieron cerrar la boca has al llegar al comedor.

Los alumnos les felicitaban, lo que hacía que los merodeadores, se enfurecieran debido a que a que le atribuían algo que ellos no habían hecho. Por eso, ese día el cuarteto decidió investigar y buscar al gracioso que les había superado. Buscaron pistas en todo los lugares inimaginables, pero no encontraron nada hasta entrada la tarde, donde investigando el baño abandonado del segundo piso Ned encontró algo.

- ¡No me lo puedo creer!- exclamó al reconocer la pulsera que llevaba en sus manos. ( una cadena con un camafeo el cual tenía un dragón negro de tres cabezas)- ¡Es una pulsera de Juego de tronos edición limitada!.

- ¿Qué? - preguntaron los otros tres. mirando la pulsera con cara de "debesercosademuggles".

- Es que acaso no conocéis Juego de tronos- sus caras lo decían todo, "no"- magos incultos- inspeccionando más a fondo la pulsera encontró una inscripción- " para la ultima hija del dragón".

- ¿Qué quiere decir con eso?- pregunto Fred.

- Ni idea.

- Quien lo haya perdido volverá a buscarla, quedémonos esperando a que vuelva a buscarla. Yo iré a por la capa de invisibilidad, vosotros quedaos aquí.

Y así terminaron de pasar la tarde los merodeadores, escondidos en un baño, bajo una capa de invisibilidad y viendo algunas cosas desagradables. Pero no fue hasta antes de la cena, cuando alguien entro en busca de lo que había perdido.

Cuando la rubia Malfoy abrió los ojos, lo primero que vio fue un torso cubierto con una camisa de la escuela, su mejilla estaba apoyada en el mientras su mano era agarrada por un más grande. Desorientada, alzó la mirada encontrándose con un pelirrojo dormido. No tardo ni un segundo en darse cuenta en la postura en la que estaba y que el pelirrojo la estaba tocando. Por eso rápidamente se tenso, y al ir a levantarse sintió una mano en la espalda impidiéndoselo.

- Tranquila Antares- dijo Fred despierto, pero por la mente de Antares solo pasaban malos recuerdos y sombras con sonrisas malévolas, Fred soltó su mano y la agarró del mentón- Yo no te are daño- dijo acercando sus caras- Yo no te are daño Antares- poso sus labios en su frente, dejando un suave beso. Poco a poco la rubia se volvió a tumbar en su torso y despacito volvió a relajarse ante las caricias incorporas de su amigo el fantasma.

Hacia tiempo que no sentía el tacto en su piel, apenas recordaba como se sentía una caricia. Fred no paro de acariciar su espalda, asta que la rubia se dispuso a dormir otra vez. Pero cuando Antares pensó que caería otra vez en los brazos de morfeo algo ocurrió.

Sintió una muy desagradable sensación, que le hizo levantarse he ir corriendo al baño, donde se encontró una muy poco agradable sorpresa. Rápidamente se cambio y salió corriendo, sin fijarse en lo bateres que ella y el fantasma habían colocado por todo el castillo. Buscaba a una rubia de la casa de las águilas, no paro de correr hasta que la encontró en los terrenos, debajo de un árbol junto con Ted Lupin.

- Victoire- grito cuando llego al árbol- necesito tu ayuda.

- ¿mi ayuda?- dijo la chica Weasley, sorprendida y feliz de que Antares le pidiera ayuda.

- ¿Qué te ocurre?- pregunto Teddy preocupado.

- Yo... estoy sangrando- dijo con su in expresividad de siempre.

- ¡QUEEE!- Ted comenzó a inspecciona si tenía alguna herida a la vista mientras que un fantasma pelirrojo buscaba preocupado indicios de que la chica tubería algo.

- Teddy creo que Antares se refiere. ..

- ¿Estas herida?¿Te hicieron algo?

- Tedd...

- ¿Quién a sido? Le partire las piernas.

- No te preocupes Ted Lupin yo estoy sangrando como las Chi...

- Quien se atreve a herir a mi hija adoptiva. ¿Donde estas herida?

- En ninguna parte, pero mi vagina sangra mucho- dijo como si del tiempo se tratase con su cara de pocker.

Y esa respuesta es lo que hizo que el metamorfogo primero se pusiera rojo, luego pálido y por último se desmallara , después de dejarlo en la enfermería paso una tarde de chicas con Victoire, la cual le daba tips para su primera menstruación. Pero no fue hasta minutos antes de cenar donde se dio cuenta de que había perdido su pulsera y se dispuso a buscarla.

Y ahí se encontraba ahora, cogiendo su pulsera del suelo del baño, bajo la atenta mirada de los merodeadores, los cuales la miraban atónito sin poder creer que ella fuera la artífice de esa gran broma. Bueno eso lo pensaban todos menos uno, que cundo salió la rubia no tardo en seguirla para que en el pasillo gritara.

- Valor morghulis- entonces la rubia se volteo asombrada.

- Valar dohaedris- respondió la rubia, Collins rápidamente se hacerlo bajo la atenta mirada de sus amigos.

- Hola me llamo Eddard Collins, pero me puedes llamar Ned Stark- dijo con un sonrisa.

- Yo soy Antares Malfoy pero puedes llamarme Danerys la ultima de la sangre del dragon. Deberíamos ir a cenar.

- Si nos podrías pillar una helada- dijo refiriéndose a las congelantes riadas que me mandaban sus amigos- el invierno se ha cerca, me acompaña khaleesi.

Y así Antares se dirijo al comedor, seguido de los merodeadore (aún ocultos) y de un fantasma pelirrojo celoso.

...

Tanto el mundo como los personajes pertenecen a jk Rowling.

Siento la tardanza y las faltas de ortografía

Gracias por vuestro tiempo.