Laughing Jack parte 2
Ya había pasado 1 semana desde que Laughing Jack se presentara ante Ciel y Sebastián, y ambos no podían hacer nada ya que el marqués West había movido cielo, mar y tierra para que Ciel y Sebastián no se acercaran a sus hijos, pero lo peor era que ese maldito payaso se burlaba de ellos mirando cómo se quedaban impotentes sin hacer nada. Esto frustraba mucho a Ciel ya que sentía que Laughing Jack se burlaba de él además de saber cuál era su siguiente víctima y no hacer nada para impedir que ese ser le haga daño.
—Maldita sea! – exclamo Ciel tirando la taza al piso con enfado – esa cosa infrahumana se debe estar riéndose de mi ahora!
—Cálmese joven amo
—No me voy a calmar! …. Laughing Jack en cualquier momento puede matar a Philip West y yo no podre hacer nada!
—Quien dice eso?
—Su padre! No quiere ver que su hijo está en peligro!...
—Hay cosas que no entiendo de los humanos pero eso no debe ser impedimento para resolver este caso
—No lo sé Sebastián, no lo sé ….. mejor sírveme más té
—Yes, my Lord …o casi se me olvida, lady West me pidió que le diera esto
Sebastián le dio a Ciel la nota de Pamela, donde le pedía reunirse para hablar de algo muy importante y que lo esperaba en Hyde Park a las 4 de la tarde; como eran las 3, partieron para haya.
Mientras cerca de Hyde Park. El shinigami pelirrojo, Grell Sutcliff, estaba buscando a Laughing Jack, él seguía molesto por lo que el payaso le dijo pero le gustaba lo que decía sobre su cabello y el hermoso color rojo que tenía por lo que decidió perdonarle sus ofensas y que siguiera alabando su rojizo cabello; mientras buscaba al payaso en blanco y negro se topo con una shinigami femenina (N/A: la misma del primer capítulo) una muchacha morena con lentes celestes llamada Dorothea Perry. Ellos se conocían por lo que Dorothea le pregunto qué estaba haciendo y la respuesta no le gusto para nada, saber que también buscaba a ese maldito payaso para esa tontería; sin embargo, ella lo buscaba para matarlo como venganza.
—Eres un tonto!
—Porque me dices eso? Dorothea, pensé que éramos amigas?
—Que no entiendes?! E...esa….esa infrahumana cosa es peor que un maldito demonio!
—Pero me dijo que mi cabello están rojo y brillante!
—Y eso que importa?! ….. está matando como loco!
—He? Pero si somos shinigamis….
—Pero esa cosa me repugna!
Grell sintió algo de miedo al ver el fuego en los ojos de su amiga por lo que no siguió insistiendo ya que ella era muy tenaz; de repente Grell noto a Ciel y a Sebastián por lo que se escondió para ver mejor al mayordomo demonio junto a Dorothea, quien no salía de su asombro que el Sebastián que tanto le había hablado Grell fuera un demonio.
Junto en medio del Hyde Park estaba Pamela cubierta con una capa con capucha color verde agua, se veía muy asustada y no dejaba de temblar como si algo la tuviera muy perturbada mientras Ciel la veía muy detenidamente queriendo comprobar si esa era Pamela o Laughing Jack pero supo que la que tenía en frente era Pamela ya que el azul verdoso de sus ojos era de un color vivo; la angustiada de la chica al ver a Ciel desapareció y se acerco a él.
—Pamela, que pasa?
—Ciel… tu tenias razón ….siempre la tuviste
—Sobre qué?
—Sobre Laughing Jack…. Es real
Ciel se sorprendió al oírla decir eso pero tenía que seguir preguntándole.
—No te entiendo….
—Esa cosa es real y va a matar a Phillip al igual que a esos otros niños!
—Como lo sabes?
—Porque lo vi…. Además desde que "eso" llego a la casa las cosas van de mal a peor
—Como la muerte de inocentes gatos? – agrego Sebastián
—Pues… mi padre cree que Phillip mato a los gatos para llamar la atención pero Phillip dice que fue Laughing Jack…. Pero ¿Cómo sabe eso?
Ciel le dijo a Pamela que ignorara lo que dice Sebastián y fueran a sentarse para hablar mejor, sin saber que ese par de shinigamis los estaban escuchando. La joven West le conto todo a Ciel y le dijo que quería ayudarlo sin importar nada, el joven conde Phantomhive estaba muy impresionado con ella por aquel instinto y valor que tenia la chica pero antes que le contestara apareció el Marqués de West, estaba furioso y molesto al punto de intimidar; con un movimiento rápido el marqués tomo violentamente a su hija del brazo para llevársela con él, el marqués apretaba tanto el brazo de la niña que la pobre se retorcía de dolor mientras intentaba no caerse al ver esto Ciel le ordeno a Sebastián que detuviera al marques pero este le dio un empujón tan fuerte que lo tiro al piso y luego le dio un pisotón en el estomago, el mayordomo quedo muy concertado que un simple humano tuviera esa fuerza para empujarlo, tirarlo al piso y pudiera causarle algo de dolor al pisarlo.
El marqués llevo a Pamela hasta un callejón mientras ella le pedía que la soltara ya que la estaba lastimando, cuando la soltó la muchacha noto que su padre estaba diferente: sus ojos estaban opacos, tenía un aura bizarra y estaban tan enojado como nunca antes lo había visto.
—Papá….q-que te pasa?
—Porque Pamela? Porque no quieres que consiga lo que quiero? – dijo acariciando su mejilla
—Qué?! De que estás hablando?...no te entiendo
—Pensé que eras diferente! – exclamo tomándola violentamente del pelo
—Para!...me duele!
—Creí que tú me entenderías y te quedarías conmigo!
—Papá! Para! De lo ruego!
—Debo castigarte ahora
—Que…?
Sin que Pamela se diera cuenta su propio padre la beso en la boca de manera pasional, a abrazándola con fuerza y comenzó a acariciarla, la pobre muchacha no entendía nada y se sentía asqueada y ofendida por lo que estaba haciendo su padre; cuando le rompió el vestido la chica pudo lograr separarse de él pero al que tenía en frente no era a su padre sino a Laughing Jack quien la volvió a besar hasta le metio su lengua; en eso apareció Dorothea con su guadaña, un sable, en mano para matar al ser que más odiaba. Laughing Jack se extraño al ver a la Shinigami y soltó a Pamela para fijarse en esa molesta shinigami, con un movimiento de su guadaña Dorothea logro cortar al payaso y vio un recuerdo de Laughing Jack donde parecía un niño del siglo XIV vestido como príncipe que tenía una expresión dura en el rostro para su edad; Laughing Jack parecía no sentir dolor, y solo se limito a ver su herida y luego a la shinigami.
—Quien eres tú?
—Que no me ves? Soy una shinigami
—Shinigami? Qué es eso?
—He?
—Pero no importa…no quiero que te metas!
—Es una amenaza? payaso!
—No me gusta cómo me hablas
—Que me importa!
Dorothea ataco a Laughing Jack pero este como era muy veloz y esquivaba todos sus ataques hasta un par de veces la ataco con sus afiladas garras negras hasta que la shinigami logro atravesarlo con su guadaña pero no lo mato, sin embargo, salió otro recuerdo de Laughing Jack. En este recuerdo el payaso estaba recostado con los ojos cerrados sobre una mesa de mármol pero se veía muy diferente; no estaba en blanco y negro sino en colores, tenía una apariencia casi infantil y una expresión alegre en el rostro. De repente apareció lo que parecía ser un alquimista del siglo XIV, este ayudo a levantarse a Laughing Jack de la mesa, mientras este abría sus hermosos ojos color azul plateado, para guiarlo a un espejo y así este se pudiera ver, cuando estaban frente al espejo el alquimista le dijo: "te llamaras Laughing Jack".
Después de ver ese recuerdo, Laughing Jack pareció molestarse como nunca pero antes pudiera atacarlos aparecieron Ciel y Sebastián, por lo que Laughing Jack huyo desapareciendo en las sombras pero Dorothea se quedo.
—Pamela! Estas bien?! – le pregunto Ciel acercándose a ella
—Si…lo estoy
Sebastián vio a la shinigami, ya que acababa de notarla.
—Tú la ayudaste? – pregunto Sebastián
—Algún problema con eso? – contesto Dorothea
—No, solo quería agradecerte
La shinigami no dijo nada y solo se fue.
Mientras tanto Laughing Jack no podía con la ira que lo envolvía, sus planes se estaban yendo al diablo y todo por culpa de ellos, por lo que tuvo que adelantar sus planes. El payaso había querido dejar vivo un poco más a Phillip antes que comenzara a tenerle miedo como paso con sus otros amiguitos pero si seguía esperando todo se estropearía. Con la gran velocidad que lo caracterizaba se teletransporto a la mansión donde estaba Phillip tomando su clase de violonchelo; el niño odiaba el violonchelo y aun más al profesor de violonchelo: un viejo cascarrabias y perfeccionista que cada vez que Phillip cometía un error, se distraía o no se mantenía en la postura para tocar el instrumento le daba un fuerte golpe en la espalda con una vara. Mientras el profesor le hacía tocar al niño apareció Laughing Jack frente a ellos, Phillip se extraño ya que Laughing Jack nunca aparecía frente a los adultos ya que según el payaso los odiaba, mientras el profesor de violoncelo se asusto al punto de casi infartarse.
—Laughing Jack? Que estás haciendo aquí? – pregunto Phillip al ver a su amigo
—Vine para llevarte conmigo Kido
—Ahora? Es que ahora mismo estoy ocupado….
—Pero Kido, tú mismo me dijiste que odias tocar esa cosa pesada
—Lo sé pero….
—Sin peros Kido, te necesito ahora – luego miro al profesor de violonchelo – al viejito no le importa, verdad?
El profesor de violonchelo no podía salir de su asombro y más aun cuando vio el color nebuloso de sus ojos, era tanto su terror que no podía ni gritar. Mientras Laughing Jack intentaba convencer a Phillip para irse con él, el profesor de violonchelo aprovecho para tomar un pesado candelabro para golpear al payaso, sin embargo, Laughing Jack se dio cuenta y fue más rápido que el profesor estirando su brazo para agarrar violentamente al viejo de la cara.
—Es por eso que odio a los adultos – dijo Laughing Jack
Después de decir esos los dedos de Laughing Jack se alargaron como serpientes y se introdujeron por todos los orificios del anciano: por la boca, las narices, las orejas y los lagrimares; los dedos seguían alargándose hasta que comenzó a sangrar y los orificios a agrandarse, el viejo no paraba de retorcerse del dolor y la desesperación hasta que dejo de moverse, estaba muerto. El niño West había visto y estaba muy asustado y sorprendido, nunca imagino que su amigo fuera capaz de matar y mostrar tal cinismo al hacerlo; el pobre niño estaba sentado en el suelo, temblando, sudando frio, rodeado de un charco de su propia orina y casi llorando del miedo mientras miraba con sumo terror al payaso que era su "amigo". En eso Laughing Jack noto el estado de su amigo.
—Kido, te hiciste pipi ¿que no te pudiste aguantar?
—….. – el niño solo sollozaba
—Porque me miras así? Me tienes miedo?
—… – el pequeño volvió a orinarse del miedo
—Ya había visto esa expresión en mis otros amiguitos pero tú eres más inteligente que ellos y sabes que no debes tenerme miedo
—….n-no….d-d-d-debo….?
—Eso es, no debes y para que lo refecciones te dejare solo unos momentos. Te veré en la noche
Después de que Laughing Jack se fuera, Phillip siguió en esa posición hasta que llego Pamela y lo encontró en ese estado, y también el cadáver del profesor.
—Phillip! Que te paso?!
—H-hermana!...ya no quiero jugar más con Laughing Jack!
—Porque? Que paso?
—Me da mucho miedo!...mato al profesor frente de mi!
—Tranquilo – dijo abrazándolo – todo va a salir bien
—N-no… – lloro aun más el niño – n-nada va a salir bien….el volverá ….dijo que volvería
—Ya no llores Phillip
—Perdón…no quería que esto pasara ….. pero quería un amigo! – dijo entre lagrimas el niño sintiéndose muy culpable por esto
Pamela abrazo a su hermanito hasta que este se tranquilizo y después de que el niño se cambiara de ropa, la muchacha llamo a Ciel y le pidió ayuda contándole todo lo que había pasado y que Laughing Jack se estaba volviendo peligroso, al oír esto Ciel le dijo que lo esperara a Sconland Yard; por lo que apenas Phillip estuvo listo partieron para haya aunque tuvo que convencer a Phillip ya que no le agradaba el mayordomo de la mansión Phantomhive, Sebastián, pero era mejor ir para Sconland Yard. Cuando estaban a solo unos pasos de la comisaria apareció Laughing Jack entre las sombras.
—Pamela, lo que estás haciendo no me gusta para nada
Los dos muchachos salieron corriendo mientras escuchaban la grotesca risa del payaso por todos lados, por más que corrían parecía que Laughing Jack estaba por todos lados y no tenían donde escapar, mientras corrían Phillip tropezó y cayó al piso lo que le dio a Laughing Jack oportunidad para alcanzarlos; cuando los niños tuvieron al aterrador payaso frente ellos, el niño estaba muy sorprendido al ver cómo era en realidad su amigo y aun más por la sonrisa y mirada sádica que tenia, pero Pamela ya no le tenía miedo a pesar de lo que casi le hace esta mañana ya que por su hermanito hacia lo que fuera.
—Kido, recuerdas que me dijiste que harías lo que fuera por mi
—… - solo se abrazo a su hermana
—Quiero que me des tus colores y para eso debemos jugar mi juego favorito, a torturar y casi matar!
—Me dijiste que nunca me lastimarías! – exclamo Phillip
—Y tú que no me abandonarías pero le haces caso a tu hermana, y no a mi ….somos amigos
—Ya no somos amigos! Eres malo y ya no quiero jugar contigo!
—Pues no me importa!
Con un movimiento aparto a Pamela de Phillip de un golpe y tomo al niño de los brazos para clavarlo en la pared y quitarle sus colores (N/A: para Laughing Jack el alma de los niños son colores) pero primero tenía que torturarlo para su diversión, como hizo con el resto; pero antes que pudiera acercar al niño a la pared, dos Shinigamis: Dorothea y Grell, parecieron pero no para ayudar a los niños sino para matar al payaso pero Grell estaba feliz de volver a ver a Laughing Jack.
—Hola! te acuerdas de mí?! – exclamo Grell muy feliz al verlo
—No
—Como que no te acuerdas?! – exclamo Grell molesto – me dijiste que mi cabello era muy rojo y brillante!
—Solo sé que tu voz es molesta – dijo cantarinamente
—Como te atreves?! Abrázame!
Grell se abalanzo sobre Laughing Jack para atacarlo con su guadaña pero se distrajo cuando Dorothea le dijo "que no matara al niño (Phillip) ya que no estaba en la lista" esta distracción fue aprovechada por Laughing Jack quien lo tomo del cabello y lo estrello contra una pared de ladrillos, quedo como mosca aplastada; de repente una bala le dio en la mano a Laughing Jack que hizo que soltara a Phillip, quien le había disparado fue Ciel quien al escuchar ese alboroto fue a ver qué estaba pasando, Laughing Jack solo lo miro mientras esbozaba una sonrisa sínica.
—Te dije que no te metieras, pequeño gruñón – dijo el payaso mientras su mano se curaba en cuestión de segundos
—Cállate! Como el perro guardián de la reina es mi deber llevarte ante la reina, Laughing Jack – le dijo Ciel con la mirada fija en el payaso
—Está bien, quiero ir ¿esa reina tiene nietos? ¡me gustaría jugar con ellos torturandolos y matándolos!
—Que te calles! – luego se dirigió a su mayordomo – Sebastián! Acaba con esa cosa infernal!
—yes, my lord
Sebastián al igual que los shinigamis atacaron al infernal payaso pero este solo esquivaba y de vez en cuando lo atacaba con sus garras hasta que Sebastián logro perforar el pecho del payaso con un tenedor, pero esto no le afecto en nada.
—Cómo? Eso debió matarlo! – exclamo Ciel aturdido
—Ahora que lo pienso tampoco le paso nada cuando lo corte con mi guadaña - murmuro Dorothea
—Que eres tú? – le pregunto Sebastián
—En realidad no lo sé y no lo tengo muy claro pero si lo quieres entender es mejor que te cuente mi historia – le dijo Laughing Jack sonriendo de manera demente
FLASH BACK
Yo fui creado con un único propósito, ser el mejor amigo de un pequeño príncipe, según mi creador, el alquimista Fausto, yo debía hacerlo muy feliz y complacerlo en todo, esa era mi mayor función. El príncipe era un niño gruñón y déspota. Ahora que lo pienso me recuerda mucho al pequeño gruñón. Pero a mí no me importaba yo era su amigo y tenía que hacerlo feliz; cada día le hacía reír, le contaba chistes, le daba dulces, le hacía trucos de magia, jugábamos mucho, éramos los mejores amigos. Pero no duro mucho, saben? Después de algún tiempo de feliz amistad el príncipe… se aburrió de mí y como según el mis trucos y bromas lo aburrían mucho, me encerró en mi caja; desde ahí yo podía verlo todo. Veía como mi amigo el príncipe era cada día más altanero con todo el mundo pero eso no me importaba porque éramos amigos y se lo perdonaba todo. Pasaron los meses y por fin me dejo salir, yo me puse muy feliz pero resultaba que ahora quería jugar otros tipo de juegos, a torturar y lastimar; cada día me estuvo torturando, me maltrataba, me golpeaba sádicamente y me azotaba. Todo para ver mi dolor, mi sufrimiento y mi agonía; el dolor era inimaginable e insoportable pero el pequeño príncipe era mi amigo y se lo perdonaba todo además llegue a un punto en donde el dolor no era nada para mí pero otra vez se aburrió de mí y me volvió encerrar en otra vez en mi caja pero esta vez por más tiempo; desde mi caja vi como el príncipe jugaba con otros niños los juegos que jugaba conmigo. Eso me molesto mucho, sabes? Pero aunque estaba celoso preferí esperar a que me dejara salir otra vez, pero pasaron los años y no me dejo salir además en ese momento no me di cuenta pero me estaba pudriendo y perdiendo mis colores. Oh! Mis colores, eran tan brillantes y hermosos! Pasaron los años y pensé que nunca más iba a salir pero ese hombre me libero y pude salir, la primera persona que vi fue al príncipe pero estaba muy cambiado: estaba viejo. Cuando el despertó se sorprendió mucho al verme pero aun así se que estaba feliz de verme después de estos años, por lo que nos pusimos a jugar su juego favorito hasta que murió, a pesar que estaba muerto se veía feliz y yo me puse muy feliz también.
Después de jugar me vi accidentalmente en el espejo y no me gusto, ya no tenía colores, mi cuerpo era diferente y ahora estaba en blanco y negro. Me puse muy triste, sabes? Pensé que ya nadie me iba querer nunca más hasta que por fin lo entendí, los niños son colores y si me apodero de esos colores podre volver hacer como era antes y tener mucho más amiguitos para jugar mi juego favorito. Ahora lo entienden?
FIN DE FLASH BACK
Después de escuchar el relato de Laughing Jack, todos se sorprendieron al enterarse que aquel maléfico payaso era un ser creado por el hombre. Ahora todo tenía sentido: por eso Sebastián no sabía lo que era y se sintió tan desconcertado con él. Pero Pamela eso no le importaba por lo que le hizo una única pregunta.
—Porque quieres a Phillip?
—El es especial y no me mires con esos ojos, me recuerdas a esa mujer del vestido verde
—Que….?
—Cuando me vio empezó a gritar como si yo fuera un monstruo por lo que tuve que hacer que se callara, ahora que lo veo se parecía mucho a ti hasta tienes sus ojos
—Deja de hablarle así! Déjala en paz! – exclamo Ciel
Laughing Jack solo se burlo y ataco al mayordomo demonio y a los shinigamis para quitarlos de su camino, por otra parte Phillip había entendido todo: Laughing Jack había matado a su madre y lo odio por eso; de repente se acordó de la Laughing Jack in a box y lo que el payaso en blanco y negro le había contado sobre ella, por lo que decidió decírselo a Ciel.
—Oye! – dijo Phillip tirando del abrigo de Ciel
—Ahora no! – le contesto este
—Escúchame! Es algo importante! – recalco el niño
—Que ahora no!
—Es importante porque se cual es el punto débil de Laughing Jack!
—Qué?
—De que hablas? Phillip – le pregunto Pamela
—La caja Laughing Jack in a box es donde vive y también es su corazón!
—Donde esta esa caja? – pregunto Ciel
—En el carro dónde venimos
De aquel carro estaban a 6 cuadras de distancia por lo que fueron por la caja mientras Sebastián se encargaba del payaso pero Laughing Jack había escuchado todo. Ciel junto a Pamela y a Phillip fueron por la caja sigilosamente para que nadie se diera cuenta; el carro aun seguía y como Phillip lo dijo también la caja estaba ahí. Era una caja bastante bonita y colorida para ser de Laughing Jack: estaba hecha a mano, tenía colores muy hermosos y tenia imagines del siglo XIV, antes que alguno de ellos pudiera tomar la caja apareció el marqués de West. Al principio no supieron si era el verdadero Marqués o el payaso pero se convencieron que era él ya que no se veía opaco y en sus ojos se veía preocupación.
—Niños! Que hacen aquí y a esta hora de la noche!
—Papá! Por favor vete de aquí! – le dijo Pamela
—No me hables así Pamela!
—Marqués West es peligroso que este aquí! – le dijo Ciel
—Y tú! – exclamo el Marqués West al verlo – te dije que te mantuvieras alejado de mis hijos…..!
De repente Laughing Jack apareció detrás de el hombre y cuando este voltio a verlo se sorprendió al ver que ese payaso que siempre describía su hijo era real, el payaso enterró sus garras en los hombros del Marqués de West y lo lanzo lejos, por lo que sus hijos corrieron hacia su padre para ver si estaba bien. Ciel rápidamente tomo la caja y noto algo de miedo en la mirada de Laughing Jack, y como no si esa caja era su corazón.
—Dame mi caja, pequeño gruñón!
—Porque? Tienes miedo? – le dijo Ciel desafiante
—Te dije que me la des! – exclamo Laughing Jack muy ansioso y acercándose
—Aléjate de mí o la rompo!
—No te metas en lo que no te importa! …. En este juego estas muy grande para jugar
—Siempre dices eso, ya estas empezando a aburrirme!
—Si no has a decir nada bueno es mejor que no digas nada
Laughing Jack se abalanzo sobre Ciel para arrancarle la lengua pero rápidamente Sebastián se interpuso para proteger a su joven amo. Eso llevo a una batalla entre el mayordomo demonio y el payaso homúnculo*, pero el payaso parecía seguir empeñado en arrancarle la lengua a Ciel por lo que cada vez que podía se abalanzaba sobre Ciel pero Sebastián lo protegía. La pelea entre ambos era muy dura ya que ambos estaban a la par, el mayordomo demonio estaba sorprendido que un humano pudiera crear un ser tan poderoso que estuviera a la par con él; el demonio había conocido a lo largo de su vida había a muchos hombres con complejo de Dios y a sus creaciones pero este era el más poderoso y el más difícil de matar, durante la pelea Laughing Jack parecía estar consciente de su desventaja y que en cualquier momento podrían destruir su caja.
De repente en uno de los intentos de Laughing Jack por arrancarle la lengua o quitarle la caja a Ciel este por accidente tiro la Laughing Jack in a box lejos.
—Niña shinigami! – la llamo Sebastián
—Es a mi? – le contesto Dorothea de manera grosera
—La caja esta cerca de ti, destrúyela
—No me des ordenes demonio!
—Dijiste que ibas a matarlo pues mátalo
—Eso es Dorothea! Haz lo que dice Sebas – chan! – le dijo Grell
—Quieren matarme?! Pues no pueden! NADIE AQUÍ TIENE EL DERECHO A MATARME!
Laughing Jack ataco a los Shinigamis y esto le dio tiempo a Phillip de tomar una roca y acercarse sigilosamente a la caja de Laughing Jack, Ciel se vio cuenta cuando lo vio y no entendió que pretendía hasta que el niño golpeo la caja con tanta fuerza que la caja comenzó a trisarse y al mismo tiempo el cuerpo del payaso hasta precia que sentía dolor; Ciel noto esto y fue a tratar de romper la caja con la empuñadura de su arma, el daño que provocaban en el cuerpo Laughing Jack provocaba que se trisara como una capa de hielo. El payaso intento detenerlo pero antes que se pudiera mover, la caja se destrozo y también el cuerpo de Laughing Jack como si fuera barro seco pero aun así se veía feliz al momento de morir. Fue el fin el asesino de niños y del cuerpo del payaso no quedo nada.
Después de esa noche el Marqués de West se dio cuenta del peligro que corrieron sus hijos, lo necio que había sido y lo que les estaba haciendo; por lo que al poco tiempo se mudaron a Venecia para comenzar de nuevo.
En el despacho de la mansión Phantomhive, Ciel se veía algo decaído y desanimado.
—Joven Amo – le llamo Sebastián
—Tráeme el té Sebastián – le contesto Ciel
—Yes, my lord
Sebastián se fue a traerle el té a su joven amo mientras este se sumía en sus pensamientos.
.
.
(FIN DEL CAPITULO DE LAUGHING JACK)
…..
CONTINUARA
…
* no se de que otra manera llamarlo.
