Capitulo 3: Eyeless Jack

Era una noche como cualquier otra en Londres y aquel periodista estadounidense caminaba por las calles, aunque ya eran las 4 de la madrugada aquel hombre no quería irse sin antes conocer todas las diversiones nocturnas que le podría ofrecer esa ciudad europea. De repente escucho unos pasos detrás de él y voltio pensando que era un ladrón pero en vez de encontrar a algún pillo de poca monta, no había nada ahí por lo que siguió su camino, sin embargo, los pasos serán persistente. Cuando el periodista ya estaba harto de esto, un muchacho choco con él. Era un muchacho de unos 18 años; el chico estaba muy asustado, bañado en sudor y tenía heridas en el cuerpo sangrando.

—Señor! Ayúdeme por favor! …me quiere matar! Esa cosa me quiere matar! – suplico el joven

—De que estás hablando hijo? Quien quiere matarte?

—N-no lo sé! … es algo negro y no tiene ojos!

—Qué?! Acaso has bebido?!

—No! No he bebido! Que no entiende?! …. esa cosa estaba dentro de mi habitación y me ataco!

Pero antes que ese periodista le dijera algo, la creatura que había atacado a ese chico estaba frente a ellos. Su cuerpo era como el de un joven de 19 años y era esbelto; estaba vestido completamente de negro hasta llevaba puesto guantes negros de cuero y tenía en la mano un bisturí, pero lo que daba más miedo de él era esa mascara color azul marido con dos grandes agujeros negros en la parte de los ojos de donde escurría un liquido negro.

Al verlo el muchacho salió corriendo aterrado y la extraña criatura detrás de él pero con una agilidad sobrehumana, el periodista se quedo inmóvil ante el asombro pero solo reacciono cuando escucho el alarido de dolor y terror de aquel chico; rápidamente el periodista corrió a buscar a ese joven pero lo que vio lo dejo asqueado y aterrado a la vez. Aquella criatura de negro se estaba comiendo los órganos del cadáver del chico como si fuera una bestia salvaje y los que no se comía los guardaba en una bolsa, pero lo que más le aterraba de esa cosa era que tenía colmillos que parecían agujas y que su piel era de color negro. De repente la criatura lo noto y se abalanzo a atacarlo pero el tuvo suerte ya que solo le arranco un riñón. Más tarde esa criatura seria conocida como "Eyeless Jack".

Después de atacar ese muchacho y al periodista estadounidense, Eyeless Jack se fue a su guarida, una casa abandonada donde no vivía solo ya que tenía encadenada a una niña de unos 12 o 13 años para que le hiciera compañía, una niña hermosa en verdad: su pelo era castaño oscuro casi negro, tenia ojos verdes y rostro de muñeca; llevaba puesto un vestido rojo fino pero sucio y desgarrado.

— P-por favor!... déjame ir!... te juro que no le diré a nadie sobre este lugar ….déjame por favor! – le suplicaba aquella niña entre lagrimas

Pero Eyeless Jack nunca le respondía ni le hablaba, solo le daba una bolsa de frutas y galletas para que comiera.

En 2 semanas ya había 15 víctimas, casi todas asesinas en su habitaciones excepto una víctima pero todo indicaba que fue atacado en su habitación pero logro escapar a la calle aunque el asesino lo siguió a la calle y lo mato; lo único que tenían del asesino era un dibujo hecho por un periodista estadounidense quien estaba muy grave en el hospital ya que le habían arrancado un riñón y había perdido mucha sangre. A partir de su dibujo habían bautizado al asesino como "Eyeless Jack".

Muy temprano ese día, Ciel y Sebastián fueron a visitar al periodista para interrogarlo sobre lo que había visto ya que él era el único que había visto a la criatura. Ciel no creía que el asesino fuera un ser sobrenatural como indicaba el dibujo por lo que fue personalmente a hablar con él. El periodista estaba en el hospital Santa Brigette en un estado deplorable, pero no por el hecho de haber perdido un riñón sino por la culpa de no poder ayudado a aquel joven. Cuando Ciel entro a su habitación, este apenas lo miro.

—Señor Moore, soy Ciel Phantomhive. Necesito hacerle unas preguntas

—Ya no quiero responder más preguntas

—Esto es importante…. Es sobre ese tal Eyeless Jack.

Al oír ese nombre, la expresión del señor Moore se tenso y se puso blanco como las sabanas de su cama, y con mucha dificultad logro sentarse en la cama. Aquel hombre estaba muy afectado por todo lo que había pasado esa noche pero lo que más le extraña era que un chiquillo como Ciel le viniera a preguntar algo como esto pero aun así le hablo sobre esa criatura.

—No es humano si eso quieres saber

—Que no es humano? Y entonces qué es?

—Sonara estúpido pero me pareció como si fuera un espectro….un esbirro

Ciel y Sebastián se miraron unos a los otros al oír eso, lo que enfureció al periodista.

—Creen que estoy loco?! Esa cosa no era humana!... tenía colmillos! Lagrimeaba algo negro! se movía con mucha agilidad y su maldita piel era de color negro! …. NO SENTI NADA CUANDO ME ARRANCO EL RIÑON! SOLO SENTI UN LEVE RASGUÑO! …..LES PARECE ESO UN SER HUMANO?!

—Por favor Señor Moore, cálmese. Mi joven amo y yo no teníamos ese pensamiento – le dijo Sebastián para tranquilizarlo

—Solo necesito que me diga lo que no le dijo a la policía – añadió Ciel

—Que quieres que te diga? Que ese muchacho vino a mí pidiendo ayuda y que yo no hice nada…. Y deje que esa cosa lo matara

—Usted no hubiera podido hacer nada por ayudarlo pero puede hacer algo por los demás, para no ser las nuevas víctimas de esa cosa

El periodista dudo por algunos segundos pero al final les dijo todo lo que sabia y contesto todas las preguntas que le hicieron, sin embargo, no era suficiente.

—Aun no me creen, verdad? – pregunto el periodista

—Me es difícil de creer en eso, yo no creo en espectros

—Yo tampoco hasta que vi esa cosa….. sabes pensaba quedarme a vivir en este país hasta estaba buscando trabajo pero después de lo de ese chico…. Es mejor que regrese

—De verdad se siente culpable?

—Ese chico se parecía a mi difunto hijo, de verdad quería salvarlo

En eso entro la enfermera para hacerle el cambio de vendajes por lo que Ciel y Sebastián tuvieron que salir de la habitación.

En otra parte de la ciudad de Londres se encontraba la casa donde se encontraba Eyeless Jack. El se escondía en el sótano como si quisiera que nadie lo molestara o supiera de su presencia, para él la única compañía que necesitaba era aquella chica aunque fuera tan llorona. Como cada día o tarde, Eyeless Jack comía órganos de la bolsa, ya pestilente y asquerosa por la sangre podrida, donde siempre los tenía para comérselos; todo frente de aquella niña que intentaba no mirarlo ya que provocaba asco y miedo ver como se los comía, sin embargo, ella siempre veía algo de eso y muchas veces lo vio sin mascara; vio su piel de color negro, sus dientes que parecían agujas, vio que no tenia ojos ni parpados hasta vio que tenia garras más negras que su piel, pero lo peor era verlo comer. Parecía una bestia infrahumana. A Eyeless Jack parecía que le encantaba los riñones ya que era lo primero que se comía y luego comía los otros órganos pero entre los otros órganos Jack encontró un riñón, el riñón que le quito al periodista estadounidense, y se lo comió pero el sabor le encanto tanto que quería más. Al verlo, la muchacha se asusto.

—Nunca hablas …pero creo que se lo piensas

—….. – Eyeless Jack se levanto

—Tu… quieres más

—….

Era verdad, Jack quería comerse todos los órganos del periodista estadounidense pero primero tenía que esperar a que escureciera para ir a cazar. Esto fue aprovechado por la niña para escapar; con un alambre de metal logro abrir el candado de las cadenas y salir huyendo.

Ciel y Sebastián aun seguían en el hospital cuando el mayordomo demonio noto a 2 shinigamis rondando por los pasillos. Si había shinigamis cerca significaba que muchas personas iban a morir y si ese periodista estadounidense estaba en esa lista, eso sería un problema.

Los shinigamis que estaban en el hospital eran Alan Humphries y Eric Slingby. Resulta que Eyeless Jack había causado muchas muertes, más de las que se creía, por lo que ellos fueron asignados para recolectar esas almas. Ellos estaban comiendo en la cafetería cuando apareció Sebastián frente a su mesa.

—Mira eso, Alan – le dijo Eric a su amigo

—Ya veo – contesto este

—Se puede saber cuál es el motivo por el cual están aquí?

—Trabajo – dijeron los dos al unisonó

—Lamentablemente su trabajo puede entorpecer el de mi joven amo

—Y? – pregunto Alan como si fuera algo sin importancia

—Entonces tendré que encargarme de ustedes

—Oh! Enserio? – contesto Eric

Rápidamente ambos shinigamis sacaron sus guadañas y amenazaron al mayordomo demonio, esto solo consiguió asustar a todas las personas y que salieran corriendo de la cafetería, dejando a esos 3 seres sobrenaturales solos. En menos de un segundo ya había una batalla entre guadañas y cubiertos, la pelea se volvió tan ruidosa que no notaron cuando Eyeless Jack pasó por ahí. El objetivo era ese periodista pero cuando entro a la habitación de su víctima se encontró a Ciel, quien aún seguía en la habitación del periodista; el joven conde se sorprendió al ver que esa figura del dibujo frente a él pero lo que más le sorprendió era que había aparecido de la nada, pero el que estaba más asustado era el periodista ya que Eyeless Jack no le quitaba la mirada de encima.

—Quien eres?! No creo que seas un ser sobrenatural! Habla! – le exigió Ciel apuntándole con su pistola

—… – solo movió la cabeza en señal de confusión

—Niño tonto! Que no vez que es peligroso?!

—El no me asusta!

—…..

Con un rápido movimiento Eyeless Jack golpeo fuertemente a Ciel para quitarlo de su camino, el golpe fue tan fuerte que Ciel quedo inconsciente, lo que Eyeless Jack aprovecho para desmembrar al periodista y quitarle todos sus órganos. Los gritos del periodista se escucharon hasta la cafetería, esto alerto a Sebastián quien fue a ver qué pasaba pero solo vio salir a Eyeless Jack y a Ciel semi-inconsciente, el esbirro negro ni siguiera los miro, ni a ellos ni a Alan y Eric quienes le pareció que ese ser oscuro les era familiar.

—Se…Sebastián…..que crees que haces?... ve por esa cosa ahora?

—Yes, mi lord

Sebastián fue tras Eyeless Jack al igual que Eric y Alan, quienes tenían curiosidad de saber que era ese ser, pero esto a Jack no le importaba ya que ellos no le importaban para nada. Cuando salía del hospital se encontró con los sirvientes de la mansión Phantomhive, quienes estaban muy preocupados por Ciel, ellos reconocieron a Eyeless Jack como el sujeto que Ciel y Sebastián estaban buscando pero cuando intentaron detenerlo Eyeless Jack se quito la máscara y les enseño su rostro. Los sirvientes quedaron paralizados del miedo y el asombro mientras Eyeless Jack seguía su camino. Para Sebastián fue fácil encontrar a Eyeless Jack; primero lo vio fugazmente en una tienda de vestidos de niñas y otra de confites, pero al final se lo encontró parado en medio de la calle con un gato en las manos. Después de lo que Laughing Jack le hizo a esos gatos el mayordomo demonio temió que le pasara lo mismo a ese indefenso gatito y el no iba a permitir que pasara otra vez.

—Deja a ese gato en paz!

—…?

—No dejare que pase otra vez! Suéltalo!

—….!

—Dije que sueltes a ese pobre gato!

Como entendiendo no muy bien o burlándose del demonio, Eyeless Jack tiro al gato como si fuera un balón de bugby, lo siguiente que se escucho fueron las risas de Eric y Alan. Sebastián estaba furioso.

—No debiste hacer eso!

—…..

En ese momento comenzó la pelea entre el mayordomo demonio y Eyeless Jack; Sebastián lo atacaba con cubiertos y Eyeless Jack con su bisturí, pero por alguna razón sus movimientos eran iguales a los de un shinigami y usaba ese bisturí como si fuera una guadaña. Eso extraño mucho a Alan y Eric, quienes estaban observando la pelea, era como si ese espectro negro fuera un shinigami y les parecía aun más familiar que la primera vez que lo vieron; de repente Sebastián le dio un golpe tan fuerte a Eyeless Jack que este perdió su bisturí, rápidamente el espectro oscuro se levanto y se quito los guantes revelando sus largas y filosas garras negras que sonaban como cuchillos al chocar. El ser oscuro ataco a Sebastián y su pelea se volvió muy intensa; de repente Eric y Alan se unieron a la pelea pero no para ayudar a Sebastián sino para encarar a Eyeless Jack y saber que era y qué clase de relación tenía con los shinigamis.

—Que hacen? – pregunto Sebastián extrañado

—No es por ti! – respondió Eric

—Esa….persona debe tener alguna relación con los shinigamis – agrego Alan

—Hagan lo que quieran

Después de que el mayordomo se hizo a un lado, los shinigamis atacaron a Eyeless Jack y cada movimiento de este les parecía muy familiar hasta que un movimiento de Eric logro quitarle la máscara a Eyeless Jack y lo que vieron los dejo sin habla. A pesar que ahora tenía colmillos, que no tenía ojos y que tenia la piel de color negro, lo pudieron reconocer; él era Jack A. Spears, el hermano menor de William T. Spears, quien había desaparecido hace algunos meses. Resultaba que Jack había sido víctima de una extraña y peligrosa enfermedad pero nunca se lo dijo a nadie y prefirió irse antes que se volviera notorio, sin embargo, su cuerpo muto al punto de convertirse en el esbirro Eyeless Jack.

—Grrrrr!…..grrrrr! – gruño Eyeless Jack al darse cuenta que no tenía su máscara

—N-no puede ser….. – dijo Eric

—E-es Jack – dijo Alan

—NO ME MIREN! – gruño Eyeless Jack con un gruñido que sonaba doloroso

Después Eyeless Jack tomo su máscara y desapareció entre las sombras como un espectro, luego el par de shinigamis se marcharon dejando a Sebastián hablando solo, además les preguntaba si conocían al esbirro. Se quedo con la duda.

En otra parte de la ciudad, Ciel y sus sirvientes estaban buscando a Sebastián cuando se encontraron con esa chica oji-verde que Eyeless Jack tenía como su única compañía; la pobrecita había corrido todo el camino por lo que estaba bañada en sudor y muy cansada.

—P-por favor ….ayúdenme!

—Quien eres? Que te paso? – le pregunto Ciel

—El…el….

Antes que ella pudiera decir algo Eyeless Jack apareció por detrás de ella, la tomo de la cintura, le tapo la boca para ahogar sus gritos de sorpresa y desapareció entre la oscuridad. A pesar que Ciel intento ayudarla tomando su mano pero no alcanzo a tomarla, ellos habían desaparecido en las sombras hasta los sirvientes de la mansión Phantomhive la buscaron pero no la encontraron ¿Qué estaba pasando? ¿Por qué no la mató?

Al día siguiente Sebastián le conto sobre lo que había averiguado esa noche.

—Así que los shinigamis conocen a Eyeless Jack – dijo Ciel tomando un sorbo de té

—Eso parece, se sorprendieron al verlo sin máscara

—Que mas pasó?

—Lo llamaron Jack al parecer ese es su nombre

—Toda la policía y los diarios lo conocen como Eyeless Jack sería una gran coincidencia que su verdadero nombre sea Jack ¿qué más averiguaste?

—No mucho pero tengo la impresión que Eyeless Jack es ó fue un shinigami, de lo contrario esos dos no hubieran reaccionado así al verlo

En ese momento llego a la mente de Ciel esa chica que fue capturada por Eyeless Jack, era una chica hermosa en verdad pero lo que más le extraño era que Eyeless Jack se la hubiera llevado y no matado para comerse sus órganos, era muy extraño ¿acaso la dejaba vivir?

—En qué piensa? Joven amo

—Esa misma noche me encontré con una muchacha que parecía correr de alguien

—Una muchacha?

—Si pero antes de que le entendiera algo, apareció Eyeless Jack y se la llevo

—Se la llevo? Cree que la haya matado

—Seria inusual ya que la víctima más joven tenía 18 años ninguna más joven, pero parecía que no la quería matar

—A si? Y para que la quiere?

—No lo sé ….. ya no quiero hablar de eso

De repente a la mente del joven conde Phantomhive llego una gran pregunta ¿Qué quería Eyeless Jack con esas personas?¿porque solo se llevaba los órganos? ¿Qué quería hacer con ellos? Después de un rato llego la noticia de que Eyeless Jack había vuelto a tacar, por lo que fueron a la escena del crimen. El lugar era la mansión de unos importantes barones; Eyeless Jack había matado a los barones y solo dejado vivos a las mascotas, ellos no tenían hijos, pero mientras investigaban Sebastián encontró un páncreas todo mordisqueado y a medio comer, al verlo el mayordomo demonio entendió.

—Que pasa Sebastián? – pregunto Ciel

—Creo saber que hace Eyeless Jack con los órganos

—Qué es?

—Se los come, al parecer es su comida – contesto Sebastiano enseñándole el páncreas

—Aleja eso de mi! – exclamo Ciel horrorizado

—Lo siento

Era una imagen desagradable pero ahora todo tenía sentido, Ciel intento que esa imagen no lo perturbara y mantuvo la cabeza fría.

—Ahora todo tiene sentido

—Joven amo?

—Hay que encontrar a ese adefesio de Eyeless Jack

Lo siguiente era encontrar a Eyeless Jack pero sus apariciones eran impredecibles y nunca seguía un patrón como el resto de los asesinos, fue una suerte encontrárselo, pero ahora no sabían cómo detener a un asesino que era como un espectro; sin embargo, a Sebastián se le había ocurrido una idea: si Eyeless Jack fue un shinigami, tal vez aquellos shinigamis sabrían como se encuentra o donde a encontrar a Eyeless Jack.

Mientras tanto Eyeless Jack estaba en su guarida con su pequeña compañía; el ser negro le había traído dulces y un nuevo vestido para que se cambiara ese desgarrado que tenía, por alguna razón era como si la cuidara pero lo más extraño para ella fue cuando le puso unos lentes con mucho aumento, tanto que la chica casi no podía ver, pero no eran cualquier lentes sino sus lentes de shinigami que él usaba cuando era uno.

—Casi no veo nada con estos lentes, el que los uso era ciego como murciélago

—….

— Ya déjame irme a mi casa, te juro que no le diré a nadie

— ….!

— No entiendes nada!... es como hablar con la pared!

— …..?

Eyeless Jack solo apoyo la cabeza en el regazo de la joven. Pero lo que Eyeless Jack ignoraba era que Alan y Eric estaban sentados sobre el tejado de la casa abandonada donde él se encontraba. El par de amigos no sabían qué hacer, ahora sabían que le había pasado a Jack pero no sabían que hacer: o decirle a William que había pasado con Jack o no decirle nada sobre esto, pero ¿Qué harían ellos con Jack? Era obvio que no podía andar suelto por ahí dejando una estela de muerte y desmembramiento. Mientras pensaban que hacer en esta situación, aparecieron Ciel y Sebastián.

—Que quieren? – pregunto Eric al verlos

—Bajen, mi joven amo tiene preguntas que hacerles – respondió Sebastián

—Sobre qué? – pregunto Alan

—Sobre Eyeless Jack o solo Jack – contesto Ciel

—Y porque deberíamos decirte algo, niño? – contesto Alan

—Si no lo hacen será peor para ustedes – contesto Ciel

—Es una amenaza? No nos asustas mocoso – dijo Eric

—Sebastián, baja a esos dos – ordeno Ciel

—Yes, my lord

Sebastián ataco a los shinigamis los cuales esquivaron los ataques del mayordomo demonio y sacaron sus guadañas y también lo atacaron, la batalla entre los shinigamis y el demonio fue tan ruidosa y fuerte que a pesar que esa zona estaba casi abandonada; solo habitado por algunos borrachos, vagabundos, ladrones y Eyeless Jack. Por el ruido atrajo a Eyeless Jack quien pareció junto a Ciel, al verlo los 4 se sorprendieron.

—Al parecer hoy es nuestra noche de suerte – comento Sebastián

—… – Eyeless Jack solo miraba a Alan y a Eric

—Qué esperas Sebastián?! Atrapa a ese fenómeno – ordeno Ciel

—Yes, my lord

—Un momento! – interrumpió Eric - creen que vamos a permitir eso?!

—El viene con nosotros! – agrego Alan

—En ese caso deberé encargarme de ustedes – dijo Sebastián

Antes que Sebastián pudiera atacar a los 2 shinigamis Eyeless Jack apareció en el tejado con ellos, él ya no era un shinigami por lo que los suyos ya no le importaban aunque sentía asco por Sebastián, lo único que Eyeless Jack quería era comerse los intestinos de Eric, de Alan y de Sebastián. Sin que el mayordomo demonio y los shinigamis pudieran darse cuenta, Eyeless Jack los ataco y comenzó una pelea entre esos 3 y Eyeless Jack. El esbirro era muy tenaz y tenía mucha agilidad, también lo era desde que era shinigami, por lo que les costaba mucho pelear contra él: Sebastián para inmovilizarlo, y Eric y Alan para detenerlo. De repente salieron los primeros rayos del sol y del cuerpo de Eyeless Jack comenzó a salir humo y este empezó a gritar desgarradoramente como si la luz del sol le dañara, nadie pudo entender lo que pasaba y mucho menos reaccionar ya que Eyeless Jack salió corriendo devuelta a su escondite. Esa mañana también supieron que a Eyeless Jack le dañaba el sol y por eso solo salía de noche.

CONTINUARA

….