algunas aclaraciones:
* le cambie el apellido a Toby ya que como en este fic es un noble debe tener una apellido que suene aristocrático.
*pensé que si Toby tenia más hermanitos su trauma seria mayor.
* en la época victoriana alguien con los trastornos de Toby seria mandado a una institución mental para que se cure.
* me inspire en Michael Myers.
Parte 2:Ticci Toby
Esa mañana Ciel y Sebastian fueron ir a ver a Lady Conie Marlow; ella era una atractiva mujer de unos 35 o 38 años: tenía una piel impecable, ojos verde profundo y cabello rubio amarrado en un elegante peinado; sin embargo, la muerte de sus otros hijos, la de su esposo y la desaparición de su único hijo sobreviviente la habían convertido en una imagen viviente de la calamidad: tenía los ojos rojos de tanto llorar, estaba pálida, el pelo opaco y la nariz rojiza pero aún seguía siendo una mujer guapa y atractiva. Lady Connie les invito a tomar el té y respondió todas las preguntas que le hizo Ciel con mucho pesar ya que la muerte de su familia estaba muy resiente; en un momento el joven conde Phantomhive vio una foto el único hijo sobreviviente de Lady Marlow, el joven Tobías "Toby" Marlow, cuando Ciel vio la fotografía supo que era el mismo maniaco que lo ataco la noche pasada y a quien Libby llamaba "Toby" y otros Ticci –Toby.
—Quien es él? – pregunto Ciel señalando la foto
—Es mi hijo Tobias o Toby como lo llamamos desde niño, tiene 17 años. Se escapó después de lo que paso – explico Lady Connie
—Él también estaba en el carruaje durante el accidente, verdad? – pregunto Sebastian
—Así es
—Entonces debe tener heridas muy graves, no sería capaz de moverse con esas heridas y mucho menos caminar
—No toby, él es diferente tiene una condición llamada Insensibilidad congénita al dolor, en otras palabras no siente dolor
—Su hijo conocía una mujer llamada Lori Miller? – pregunto Ciel
Al oír ese nombre Lady Connie se tensó y no quiso responder más preguntas. Ante esta reacción tanto el mayordomo como el amo supieron que Lady Connie no contaba todo lo que sabía y era cierto. La noche en la que murió su esposo la despertaron ruidos desde el salón y fue a ver qué pasaba cuando cruzo el lumbral de la estancia vio lo que ninguna madre debería ver; ante sus ojos vio cómo su hijo mataba a su propio padre a hachazos el cual se había convertido en una destajada masa sanguinolenta sin cara, aquel que fue su esposo aunque un mal esposo era ya solo una masa de carne ensangrentada pero lo peor era ver a su hijo, a su bebé, el ultimo hijo que le quedaba, el parecía un demonio asesino sin almas y con los ojos totalmente vacíos, aquellos ojos que en el pasado estaban llenos de ilusiones infantiles ahora estaban carente de alma y humanidad. Lo que quedaba del que alguna vez fue su hijo se le acerco y la beso en la mejilla antes irse manchándola de sangre, ella no lo siguió.
Como Lady Connie se sintió cansada y ya no quiso responder más preguntas por lo que Ciel y Sebastian se tuvieron que ir, pero habían descubierto más de lo que venían a buscar.
—Lady Connie no dice toda la verdad eso es obvio – dijo Sebastian
—Eso es evidente pero al menos se la identidad del maniático que me ataco anoche
—Y quién es?
—El hijo de lady Connie, ese monstruo al que la prensa llama Ticci-Toby
—Pudo reconocerlo viendo una foto?
—Puedo reconocer a ese lunático en cualquier lugar – dijo Ciel recordando su encuentro con Ticci-Toby
Ahora lo más importante era saber dónde se encontraba Ticci-Toby, el no seguía un patrón de victimas como los demás asesinos y no creía tener tanta suerte para que lo volviera a atacar y atraparlo, sin embargo, Ticci-Toby parecía sentirse atraído por Libby; era cruel e indigno usar a una niña, y más una niña autista, pero no tenía otra opción.
Mientras tanto Grell y Dorothea seguían en la mansión y estaban con Libby, la niña miraba con curiosidad a los 2 shinigamis mientras Grell estaba maravillado con la niña ya que tenía el pelo tan rojo como él y este se maravillaba al imaginar ser la mamá de una niña como ella.
—Puedes decirme mami? – le dijo Grell a la niña
—La vas a asustar – le reclamo Dorothea
—No seas así conmigo
—Olvídalo…. Pero hay algo que no entiendo
—Qué es?
—Porque no la mato si mato a la otra niña….
—Toby – interrumpió la niña
Los 2 shinigamis se sorprendieron que la niña hablara ya que era muy callada hasta pensaban que no hablaba pero lo que más les sorprendió fue que parecia conocer de quien hablaban.
—Quien es Toby? – le pregunto Grell
—Es amigo…. El y la muchacha bonita
—Puede que ese sea el nombre de ese chiquillo asesino – comento Dorothea
—Pues ya sé cómo llamarlo!
Los shinigamis y Libby hacían tanto ruido que MeyRin fue a ver qué pasaba pero solo encontró a la niña jugando sola, la despistada sirvienta pensó que la niña tenía amigos imaginarios o era muy ruidosa al jugar. La mujer sería mejor que jugara afuera y así tendría más espacio para moverse, y para que no rompa nada en la habitación, ¡miren quien habla!, pero el problema era que la niña reaccionaba muy mal con el contacto físico y no sabía cómo llevarla al jardín para que pudiera jugar; la torpe sirvienta intentaba encontrar un medio para que la niña no reaccionara violentamente mientras Libby la miraba con sus grandes ojos azules muy extrañada hasta el momento en que Libby le tomo la mano y le sonrió. La sirvienta se extrañó al ver que la niña no gritaba y se alejaba de ella, solo le sonreía de manera tan tierna y dulce.
—MeyRin – dijo Libby sonriendo
En ese momento la sirvienta sonrió y se dio cuenta que las reacciones que siempre tenía la niña no era porque los odiara sino porque no los conocía, tal vez pasaría lo mismo con Sebastian, MeyRin mucho más segura de sí misma llevo a la niña al jardín. Por otra parte Ciel que ya había identificado a Toby Marlow como Ticci-Toby, el segundo Jack El Destripador y quien lo trato de matar la otra noche, pero había algo que no le cuadraba, Toby era humano ¿Cómo pudo pelear igual a igual con un demonio? ¿Acaso él era diferente? El joven conde Phantomhive intentaba ordenar sus pensamientos e intentar analizar el tipo de asesino con el que se estaba enfrentando pero dudaba que fuera fácil de enfrentar; por otra parte Sebastian notaba la cara que tenía su joven amo y ya sospechaba de lo que estaba pensando.
—En que piensa joven amo? – le pregunto Sebastian
—En Ticci-Toby ¿sabes lo que es?
—Fue humano
—Como que fue humano?
—No tiene alma eso lo hace no humano
—Quieres decir que es un demonio?
—No, es un monstruo
—Los monstruos no existen!
—Este si lo es
Ciel se quedó sin palabras con lo que había dicho, sin embargo, ya se había enfrentado a otros monstruos como él (Laughing Jack, Eyesses Jack, esos siameses del infierno y aquellos niños llorones) ya nada le sorprendía.
—Sebastian quiero que me traigas información sobre Tobias Marlow y de su accidente
—Yes my lord
Sebastian salió del carruaje para ir a investigar por orden de su amo mientras Ciel solo quería descansar y no pensar en Ticci-Toby ni en ningún otro monstruo.
En algún edificio abandonado se encontraba lo que quedaba de un joven que ahora era un ser sin alma conocido como Ticci-Toby. El lugar estaba lleno de cadáveres de perros, ratas, gatos y aves; y no era por qué Ticci-Toby se los quisiera comer, el no necesitaba ya hacer eso, sino por el solo matar algo además no le gustaba los sonidos y el ruido que hacían esos animales. Mientras estaba sentado en el mohoso piso, llegaba a su mente el recuerdo de la noche del accidente, la noche en que perdió su familia y su humanidad. Ese día él, su hermana mayor Lyra y sus 4 hermanos menores: Oliver, Annie, Kevin Y Eris fueron a pasar un agradable tarde en la campiña; era un día de picnic donde comieron y jugaban como si todos los problemas ya no existieran. Por esas horas Toby no pensó en su padre ni en los idiotas con los que debía compartir el día a día en el Weston College, ese día duro hasta las 6 de la tarde y sin darse cuenta de lo rápido que había pasado el día tuvieron que irse rápidamente ya que su padre podría enojarse. Como tenían prisa Lyra le pidió al cochero que se diera prisa, durante el trayecto de regreso Toby miraba por la ventana, los pequeños dormían y Lyra revisaba que no se les hubiera quedado nada en la campiña, en un instante Toby cerró los ojos para descansarlos y en ese momento ocurrió. El cochero al intentar ir más rápido, ya que estaba enamorado de Lyra y quería impresionarla, perdió el control de los caballos y el carruaje cayó por una pendiente empinada, el carruaje reboto hasta caer al piso donde se destrozó como un huevo al romperse. El joven Toby Marlow se levantó a pesar de sus terribles heridas ya que no sentía dolor, debido a su enfermedad, y camino lentamente entre lo que quedaba del carruaje solo para ver los cuerpos casi destrozados de su hermana mayor y de sus 4 hermanitos, todos estaban muertos: su hermanito Oliver estaba aplastado debajo de uno de los caballos muertos y tenía la cara ensangrentada, su hermanita Annie tenía la mitad de su cuerpo entre los escombros del carruaje y el cráneo roto, su hermanito Kevin tenía 2 enormes astillas del carruaje enterradas en el pecho y en el estómago, su hermanita Eris estaba entre piedras y escombros con el cráneo y la columna hecha añicos; y su hermana mayor fue quien se llevó la peor parte; ella tenía fragmentos de vidrio, platos rotos y astillas en toda la cara, las caderas y las piernas rotas, las cuales estaban aplastadas bajo parte del techo del carruaje, su torso empujado por el impacto y la sangre emanando de todas sus heridas. Era lo que quedaba de su querida familia. Pero no todos estaban muertos, el cochero aún seguía vivo pero tenía las piernas rotas, al darse cuenta que él estaba vivo Toby tomo una gran roca y con ella le destrozo la cabeza. Pocas horas después fueron encontrados por unos aldeanos.
Y también estaba Libby, su media hermana, que al saber sobre la existencia de esta niña tanto él como Lyra fueron a conocerla pero esa odiosa mujer casi no dejaba verla y además estaba esa otra niña, que apoyaba al 100% a su mamá; les era muy difícil ver a Libby pero aun así algunas veces podían ver a la niña, en eso notaban que a esa mujer le fastidiaba sus presencia y la otra niña era grosera con ellos. Cuando las mato casi ni dijeron pio pero no vio a Libby por ninguna parte tal vez la había matado también si la hubiera visto.
Mientras tanto a las afueras del edificio había un grupo de niños, estos estaban reunidos para hacerle una broma a otro, este era un niño algo asustadizo y eso lo hacía un blanco para las bromas de sus amigos; los niños estaban parados frente al edificio mientras el niño blanco de estas bromas, un niño pelirrojo, miraba el edificio con miedo. Sus amigos habían preparado a un Jack el Destripador falso y una víctima también falsa, que este estaba diseñado para mover la cabeza cuando se abriera determinada puerta y las vísceras de la víctima falsa eran tripas de cerdo.
—E…es este lugar? – pregunto medio asustado
—Sip, es donde se esconde Jack el destripador – le dijo un amiguito
—Y porque me traen aquí?! – exclamo el chico pelirrojo
—Para ver que tan valiente eres – dijo otro pícaramente
—YO SOY MUY VALIENTE!
—Pues pruébalo – contesto un niño con picardía
—C-cómo?
—Entra y trae algo del Destripador
El niño trago saliva y se encamino al edificio abandonado, tenía miedo de estar ahí y tenía miedo del Destripador sin saber que Ticci-Toby se había dado cuenta de su presencia. El niño se encontró con algunos cadáveres de aves y palomas hasta tropezó con el cadáver de un perro, y piso los cadáveres de unos cuantos gatos; cuando subió al segundo piso encontró una manta que tenía encima: un chaleco color caqui manchado de sangre, unos lentes anaranjados y 2 hachas pequeñas. De seguro esto pertenecía a Jack El Destripador. El niño se tomó su tiempo para elegir que se llevaría, después de un rato se decidió por el chaleco manchado de sangre pero cuando se agacho para tomarlo sintió como una mano se agarraba fuertemente de su hombro: era una mano fría, fuerte y le enterraba las uñas; el niño voltio rápidamente y ante él estaba Ticci-Toby, el niño vio ante a él a un joven de pelo enmarañado, ojos sin alma, cubría la mitad de su rostro con un bozal que simulaba una sonrisa y su piel grisácea opaca. El niño se quedó paralizado y comenzó a jadear del miedo, ante él tenia a un asesino despiadado y sin corazón que podría matarlo, en se instante Ticci-Toby le enterró más fuerte las uñas en la piel lo que fue muy doloroso pero también le ayudo a reaccionar para empujar a Ticci-Toby y salir corriendo, en su escape soltó el chaleco.
El niño corrió hacia la salida y en el trayecto se tropezó con varios cadáveres de animales, cuando salió del edificio asustado y nervioso todos sus amigos rompieron en risas pero se callaron al ver que se había orinado en los pantalones, que estaba sangrando de un hombro, estaba blanco como un papel y estaba llorando.
—Oye, tranquilízate….solo fue una broma – dijo un chico de camisa marrón
—Lo vi….lo vi…lo vi – lloraba el niño pelirrojo
—A quien viste? – pregunto un niño
—Al asesino…. El asesino que todos confunden con Jack el Destripador ….. yo lo vi
—Qué? Pero era solo un muñeco – le dijo otro niño tratando de calmarlo
—NO ERA UN MUÑECO!... era el de verdad… él puso su mano en mi hombro…. Sus ojos…. Eran horribles….él no puede ser humano…. No puede serlo
Los niños intentaban calmar a su amigo que comenzaba a tener un ataque de histeria por lo que había presenciado, cuando de repente de lo más alto del edificio cayó un cadáver. El cadáver era el de un vagabundo borracho muy conocido en el barrio: traía encima la ropa que los niños le habían puesto al muñeco de Jack el Destripador y estaba destrozado a hachazos. Ante tal horrible espectáculo los niños salieron corriendo aterrados.
En la mansión Phantomhive Ciel se daba vueltas por su despacho como un león enjaulado. Después de media hora llego Sebastian con la información sobre Ticci-Toby.
—Y que averiguaste sobre él? – pregunto Ciel
—Lo suficiente para entenderlo
—Cuéntame
—Aparte de la Insensibilidad congénita al dolor padece también sufrió del síndrome de tourette y tics nerviosos
—Síndrome de tourette?
—Lo desarrollo a los 7 años por lo que fue enviado a un sanatorio mental a los 9 años de la que salió a los 14 años
—Tanto tiempo? Debió ser severo
—Después de salir del sanatorio mental estudio en el Weston College donde tuvo buenas calificaciones pero tuvo muchos problemas
—Qué clase de problemas?
—Con sus demás compañeros pero jamás se defendió
—Bullying, he? Con la fuerza que tiene pudo fácilmente quitárselos de encima. Qué más?
—El accidente que tuvo parece que le regresaron esos tic nerviosos con más fuerza hasta quedo 2 semanas catatónico
—Casi ciento lastima por él. Algo más?
—Si y tiene que ver con Libby
Ciel abrió los ojos y se sorprendió, él ya había sospechado que Libby tenía algo que ver con Ticci-Toby ahora sabía que sus sospechas eran de verdad, pero ¿qué clase de relación podían tener una niña de 8 años autista y un chico psicópata? Eso no lo entendía pero a la vez sentía curiosidad de saber qué clase de relación tenían ellos 2.
—Dímelo
—Son medios hermanos
—Qué?!
—El barón Marlow tuvo una aventura con Lori Miller y tiempo después nació Libby pero el barón nunca se hizo cargo
Esto no se lo esperaba pero ahora todo tenía sentido: por qué Libby conocía a Ticci-Toby y porque Ticci-Toby no mato a Libby pero tal vez si lo haría. Sin saber que tanto Grell como Dorothea habían escuchado todo lo que había dicho Sebastian sobre Ticci-Toby: Grell quería castigarlo por causarle tantos problemas mientras Dorothea quería saber más sobre él.
El médico que atendió a Toby en sus años en que estuvo en el sanatorio mental fue el doctor Loomis, considerado una eminencia en el campo de la psicología infantil y juvenil pero la realidad era otra, siempre fue otra. El doctor Loomis hacia hecho todos sus descubrimientos psiquiátricos era en base de haber experimentado con niños y Toby no fue la excepción. Cuando Toby llego al sanatorio mental donde el doctor Loomis trabajaba sufría del síndrome de Tourette y de tics nerviosos de manera errática, esto para el Barón Marlow, su padre, era una gran vergüenza para su familia y aún más el despectivo apodo que le habían puesto los otros niños de noble cuna: "Ticci-Toby". Con un poco del dinero del Barón fue suficiente para que el doctor Loomis curara al niño pero los planes cambiaron. Toby con un tratamiento experimental del Dr. Loomis: terapia de electroshock, baños de agua casi congelada, confinamiento solitario, etc. rápidamente Toby se curó del síndrome de Tourette y de sus tics nerviosos pero en el proceso descubrió que el niño no sentía dolor, esto significo más para el hombre que todo el dinero de un noble, el saber que o como su cerebro no dejaba que su cuerpo conociera el dolor, eso lo fascino y ya no le importaba el dinero del barón ahora le importaba descubrir más del cerebro humano. Sus crueles experimentos duraron 5 años y no descubrió nada, solo consiguió traumatizar y atormentar al niño, y aunque este no sentía dolor si logro causarle cicatrices internas casi irreparables. Y el joven Tobías Marlow, Ticci-Toby, aun sin alma no lo había olvidado.
Esa tarde Ciel y Sebastian fueron al sanatorio mental donde Ticci-Toby pasó 5 años de su vida para hablar con el Dr. Loomers, el que se encargó de Toby desde niño. Con ellos también iba Libby, Ciel se sentía mal por usar a la niña pero no tenía otra opción además Libby estaba muy inquieta por la presencia de Sebastian como si intentara alejarse de él.
—Mantenla calmada! – se quejó Ciel con lo mucho que se movía Libby
—Sabe que no puedo joven amo, me tiene miedo – contesto Sebastian
—Al menos has algo!
—No puedo, gritara y pataleara más
—Maldición…. – mascullo molesto
—Porque trae a Libby joven amo?
—Toby se siente atraído hacia ella y si Libby está cerca puede que podamos atraer a Toby
—En otras palabras usara a la niña como sebo?
—Lo sé – dijo sintiéndose avergonzado de sí mismo – es algo despreciable pero no tengo opción
—No soy nadie para juzgarlo joven amo – dijo Sebastian sonriendo de manera hipócrita
El camino hasta el sanatorio mental fue muy incómodo para Ciel ya que la niña con el miedo que le tenía a Sebastian no se estaba quieta.
Apenas llegado al sanatorio mental fueron recibidos por una joven enfermera de apariencia amarga que los guío hasta la oficina del Dr. Loomers. Para llegar a la oficina del Dr. Loomers debían pasar por las instalaciones del sanatorio mental, el panorama era desagradable: enfermos mentales gritando y rasguñando las paredes, gente con alusiones en los pasillos hasta niños autistas como Libby que eran maltratados por algunas enfermeras. Ciel intentaba no mirar hasta llegar a la oficina del doctor que estaba en el último piso. Cuando llegaron el Dr. Loomers los estaba esperando: era un hombre de mediana edad pero se veía más viejo, de estatura promedio, tenía algunas arugas muy profundas en la piel, la barriga algo redondeada y el pelo fino. Estaba también una enfermera de unos 33 años: era atractiva y delgada con el pelo castaño dorado.
—Así que usted es el conde Phantomhive
—Lo soy pero no venido aquí para presentaciones – dijo Ciel sentándose
—Y entonces?
—Para hablar sobre Tobias Marlow o Ticci-Toby
Al oír ese nombre la enfermera no pudo ocultar su asombro al oír ese nombre, lo que significaba que si lo conocían bien.
—El odiaba o mejor dicho odia ese apodo – contesto el Dr. Loomers
—Así que si lo conoce – dijo Sebastian
—Claro que lo conozco, fue mi paciente
—Por 5 años – agrego Ciel
—Si, Toby era muy difícil y fue una verdadera odisea curarlo de sus males pero ¿porque me pregunta sobre él?
—Tengo ligeras sospechas que él es el autor de todos estos asesinatos – dijo Ciel yendo al grano
—Que Toby es Jack el destripador? – contesto el Dr. Loomers arqueando una ceja
—Toby es malo? – pregunto Libby
La pregunta de la niña no se la esperaba nadie y mucho menos Ciel, por otra parte el Dr. Loomers sabía muy bien cómo eran los niños autistas; había estado experimentando con niños autistas para conocer que causaba el autismo y como curarlo pero ya tenía suficientes niños autistas por lo que no necesitaba a Libby, por otra parte la enfermera se acercó dulcemente pero también cuidadosamente hacia la niña y se agacho para ponerse a su altura.
—Veras amiguita, hay cosas que los niños no entienden – le dijo la mujer con una dulce sonrisa
A pesar que la enfermera fue dulce y amable con Libby esta se le alejo como si no confiara en ella, era claro que la enfermera no le había gustado a Libby y la niña se fue a esconder detrás de Ciel. Dejando este incidente atrás Ciel interrogo al Dr. Loomers pero el doctor respondía con altanerías o simplemente fingía desconocer los hechos, aun así Ciel no consiguió sacarle casi nada, todo fue una pérdida de tiempo pero el joven conde Phantomhive no se iba a dar por vencido.
—Ese doctor nos está ocultando muchas cosas – dijo Ciel
—Eso es evidente
—Sebastian quiero que averigües que ocultan esos 2
—Yes, my lord
Sebastian se quedó en el sanatorio mientras Ciel y Libby iban al carruaje pero cuando se acercaban al carruaje algo llamo la atención de Libby, era algo que parecía un árbol muy alto, de color blanco y con muchas ramas blancas. Al ver ese árbol Libby salió corriendo donde estaba el árbol y Ciel tuvo que correr tras ella, cuando logro alcanzarla esta pataleo un momento para que la soltara pero no fue necesario ya que aparecieron ese par de shinigamis: Grell y Dorothea. Ciel no estaba feliz de verlos pero Grell estaba feliz de ver a Libby.
—Que hacen aquí?! – se quejó Ciel
—No me hables con ese tono niño! – le contesto Dorothea
—Hola pequeña – saludo Grell a la niña – dime mamá
—No la mamá – contesto Libby señalando a Grell
Para Grell eso fue como un cubo de agua fría.
—Díganme que hacen aquí? – pregunto Ciel algo irritado
—Tu qué crees que asemos – le contesto Grell
—Realmente no me importa
—Pues es solo trabajo – contesto Dorothea
Grell le enseño a Ciel la información de las almas que debían cosechar, y eran las del Dr. Loomers y de esa enfermera que le servía de asistente. Mientras Libby vio como Toby entraba al sanatorio mental, al verlo comenzó a señalar el edificio y a decir: "Toby,Toby él está ahí ".
Mientras tanto en la oficina del Dr. Loomers, la enfermera daba vueltas por toda la habitación como un animal enjaulado rozando la histeria mientras el Dr. Loomers estaba tranquilamente sentado en su escritorio revisando unos documentos.
—Como puedes estar tan tranquilo en esta situación?! Ese niño va a descubrirnos! A DESCUBRIR LO QUE LE HICIMOS A ESE MUCHACHO!
—Relájate mujer
—Como quieres que me calme! – exclamo la enfermera tirando los documentos del doctor al piso – nos van a descubrir! Descubrirán lo que hicimos!
—Y que hicimos mujer?
—Ya se te olvido?! Experimentamos con ese niño …..y yo te ayude… soy tu cómplice
—Tranquilízate! No creo que ese niño Phantomhive le interese algo que paso hace 8 años
—Que le hiciste?
—Qué?
—Estuve ahí cada vez que le operabas la cabeza y sé que algo debiste hacerle en esas operaciones!
—Cállate! Sabes que en esto estas tan metida como yo! Además no le hice nada!...nunca tuvo daño cerebral!
—Y como explicas que se haya vuelto un asesino?!
—Le vas a creer?!
La enfermera no quiso seguir hablando y salió de la oficina furiosa y asustada dejando al Dr. Loomers entre molesto y cansado; todo esto observado por Sebastian. El mayordomo demonio siguió a la enfermera, tenía pensado seducirla y sacarle información pero no era el único que seguía a la mujer. Aquella persona se movía con pies ligeros pero sus ligamentos y huesos sonaban como hojas secas al romperse, y su cuello hacia un extraño sonido al doblarse: Crrrac-ccckk-crackack. Con ese sonido Sebastian supo que ese muchacho, Ticci-Toby, estaba aquí pero el niño psicópata fue más rápido y se abalanzo sobre la enfermera y le dio 15 fuertes hachazos tan fuerte que le rompió la espalda y le desprendió la cabeza del cuerpo. Toby estaba arrodillado en cuclillas junto a su víctima, una de las personas que más había odiado en su vida como Toby Marlow, luego se voltio hacia Sebastian y se pudo escuchar claramente el crujido cuando su cabeza se giró a un lado, casi como un búho. A pesar que Ticci-Toby era humano logro perturbar un poco a Sebastian y todo debido a que no tenía alma y para que un ser humano perdiera su alma debía sentir un gran odio y una gran tristeza.
—Parece que retomaremos lo que dejamos
—….
Antes de que Ticci-Toby o Sebastian se pudieran moverse apareció Grell dispuesto a castigar a Ticci-Toby, desde que ese niño asesino apareció que todo el mundo lo culpaba y tenía problemas con sus jefes y superiores.
—Ya te atrape niño malcriado, ahora me las vas a pagar caro!
—….
—Respóndeme! – exigió Grell
—Ya sabemos que no habla – le informo Sebastian
El primero en atacar fue Ticci-Toby y Grell con algo de dificultad pudo repeler el ataque, era la primera vez que se enfrentaba a un ser sin alma pero aun así quería hacerlo pagar por todo lo que lo había hecho pasar. Mientras Grell y Ticci-Toby peleaban, por la ventana apareció Dorothea cargando en un brazo a Ciel y en el otro a Libby.
—Que crees que haces Sebastian! Atrápalo vivo! – ordenó Sebastian
—Yes, my lord
—Pueden hacer lo que quieran con el pero primero lo castigare! – exclamo Grell molesto
Cuando Ticci-Toby vio a Libby en brazos de esa shinigami supo que Libby no tenía que estar aquí y por eso debía matarla, así debió ser desde un principio. Cuando Sebastian lo iba a atrapar se escuchó un disparo, quien había disparado era nada más ni nada menos que el doctor Loomers, este había dado cuenta que Ticci-Toby estaba dentro del sanatorio mental y no iba a permitir que el trabajo de toda su vida lo arruinara un chiquillo entrometido
.
—Aléjense de él!
—Doctor Loomers
—Aléjense de Toby!
—Oiga! que cree que está haciendo viejo loco?! No se meta en esto! – exclamo Grell cuando la presencia del doctor se le volvió molesta
—Aléjense de Toby! Él es mío! Me pertenece! Él es mi obra! El trabajo de toda mi vida!
A ese punto el doctor Loomers estaba rojo como si su cabeza fuera a explotar, sus ojos estaban inyectados en sangre y babeaba como un animal; el hombre apuntaba con su pistola a todo lo que se movía acepto a Toby, él estaba quieto como una estatua, el estado del Doctor Loomers será tan eufórico que Libby estaba asustada y se aferraba a Dorothea, por otra parte Ciel tenía la mano en su bolsillo donde tenía su arma él no se intimidaba por el estado de locura del hombre y se le acerco.
—A que te refieres? Como que él es el trabajo de tu vida?
—Cuando el llego…. Pensé que sería otro niño con síndrome de Taurette pero me equivoque…. Lo suyo era algo más complicado además no sentía dolor
—Eso que significa?
—Que él era el sueño de todo psicólogo, con él se podía estudiar el cerebro humano y descubrir sus secretos…. ¡Y eso fue lo que hice!
—Experimento con él – dijo Sebastian seguro de eso
—Casi siento lastima por él – comento Dorothea
Ciel comenzó a sentir algo parecido a la lástima que nacía dentro de su pecho, por un segundo comprendió lo que Toby debió haber sufrido en las garras de ese demente, por un momento lo comprendió y sintió que vivió algo parecido a él solo que en el caso de Ticci-Toby las personas que debieron protegerlo no pudieron hacerlo. El desquiciado hombre se acercó al chico asesino y le extendió la mano, por la cara que tenía y la manera como sudaba el hombre había perdido la cordura. Toby por su parte se lo quedo mirando pero era difícil saber que mirada tenía porque sus lentes anaranjados impedían ver sus ojos pero de seguro lo miraba con desprecio, el desprecio con el que siempre lo miraban, con una gran rapidez le corto la mano al Doctor Loomers y un gran choro de sangre broto de la mano amputada del hombre junto a un alarido de dolor; después con su otra hacha le partió la cabeza en dos, dándole muerte instantánea.
La muerte del doctor Loomers fue tan impactante que Libby comenzó a llorar y Ciel quedo en shock por lo que había visto, el llanto de Libby fue lo que hizo reaccionar a Toby; y con una gran violencia y rapidez tomo a Libby y a Ciel como si fueran 2 sacos de papas y salió por la ventana. A pesar que Sebastian y los shinigamis fueron tras el muy pronto lo perdieron de vista, Ticci-Toby conocía muy bien el sanatorio mental y como no tenía alma tampoco tenía olor ni calor corporal por lo que era muy difícil encontrarlo.
Toby llevo a Ciel y a Libby a un pabellón abandonado donde el solía esconderse de las enfermeras y del doctor Loomers, el lugar tenía un fuerte olor a aceite de lámparas y no era más ya que Ticci-Toby había cubierto el pabellón totalmente con aceite; el chico psicópata tenía pensado matar a Libby primero para que no tenga que ver como mataba a Ciel, la niña estaba aterrada y comenzó a llorar del miedo, ella jamás le había tenido miedo a Toby pero ahora le tenía pavor; el adolescente asesino tomo la cabeza de la niña y se disponía a matarla pero antes que pudiera Ciel de disparo en la mano haciendo que la soltara como acto reflejo y Libby, muy asustada, salió corriendo.
—Detente! Que pensabas hacerle! ¡ella es tu hermana!
—…
—No te dejare lastimarla!
Ticci-Toby aparto violentamente a Ciel y corrió para alcanzar a Libby pero en el camino se topó con Sebastian, Grell y Dorothea, y en el otro lado estaba Ciel, con el labio partido y sangrando, que le apuntaba con su pistola, si era necesario dispararle lo haría pero lo que no contaban ninguno de ellos era que esto no una preocupación para Ticci-Toby, este se abalanzo sobre ellos y los ataco con sus hachas, y no una vez sino varias veces les causando grandes inconvenientes y heridas, y era imparable ya que a pesar que lo herían este seguía sin importar las heridas ya que no sentía ningún dolor, siendo humano o un ser sin alma, era muy persistente. En medio de esa loca e interminable pelea Ciel vio una oportunidad de vencerlo, la pierna de Toby parecía que se desprendería de su cuerpo y lo aprovecho; inesperadamente le disparo una vez en la pierna desencajándosela y cuatro veces en la espalda. El chico asesino se quedó inmóvil por algunos segundos, unos largos segundos, luego rápidamente volteo a mirar a Ciel y se volvió a encajar la pierna para ir por Ciel este se aterro tanto que comenzó a dispararle desesperadamente a Ticci-Toby, una de estas balas dio contra el piso y fue suficiente para causar un incendio pero esto no detendría a Ticci-Toby ya que este lo tomo por el cuello y se adentró más en el naciente incendio.
—Joven amo! – exclamo Sebastian
—A-ayúdame Sebastian! – rogo Ciel asustado
—Es muy rápido e inteligente, es muy peligroso – dijo Dorothea
—Chiquillo insolente! – mascullo Grell
Sebastian fue tras el para salvar a su joven amo del fuego, Ticci-Toby era tan ágil como Sebastian y no le tenía miedo al fuego ya que no sentía su ardiente calor pero Ciel si estaba asustado y sentía el fuerte calor del fuego. En un momento dado Ticci-Toby soltó a Ciel y se enfrentó a Sebastian; la pelea fue intensa además de que peleaban en un piso inestable, en un momento dado Ciel noto que Ticci-Toby tenía las piernas rotas y que había una parte del piso que podría ceder con cualquier peso aunque mínimo sea, en ese momento se le ocurrió una idea y espero el momento adecuado. Cuando Ticci- Toby estuvo lo suficientemente cerca le grito a Sebastian que se apartara y cuando el mayordomo demonio lo hizo Ciel empujo al adolescente asesino donde estaba aquel pedazo de suelo casi destruido, con el peso del chico psicópata la madera se rompió y el cayo al primer piso. Cuando lo fueron a ver tenía el cuello roto y la cabeza partida: parecía muerto. Y a pesar que Grell intento cosechar el alma de Toby este no la tenía y fue imposible.
Mientras tanto la pequeña Libby estaba escondida entre los matorrales de los jardines del sanatorio mental, la niña seguía aún muy asustada de lo que Toby, su propio hermano, estuvo a punto de hacerle, la niña estaba sollozando cuando de repente se le acercó un extraño ser: era muy delgado casi famélico, era muy alto, poseía un cuerpo con brazos y piernas muy delgados y largos, su piel era de color blanco, no tenía rostro, usaba un traje negro y parecía tener d tentáculos largos y negros que sobresalían de su espalda. Cuando Libby lo vio no se asustó solo sonrió mientras ese extraño ser la abrazaba con sus tentáculos.
Ajeno a todo esto Ciel comenzó a preocuparse por la niña.
—Sebastian ¿dónde está Libby? – pregunto Ciel
—No la he visto
—Ve a buscarla
—Esta seguro que quiere que la busque yo?
—Si, cuando empiece a gritar sabré que está bien ahora ve a hacer lo que te ordeno
—Yes, my lord
A pesar que el mayordomo demonio busco a la niña no la encontró por ningún lado pero si sintió la presencia de aquel ser alto y delgado que había estado hay hace poco.
El cuerpo de Ticci-Toby fue llevado a la morgue pero al día siguiente el cuerpo había desaparecido y los encargados de la morgue fueron encontrados muertos a hachazos. De todos modos era un caso cerrado para el perro guardián de la reina.
(FIN DE ESTE CAPITULO)
