¡Hola~!

Bueno, no me tardé tanto, como todos piensan xD Me puedo tardar más, pero bueno. Tengo está idea, y no me la saco de la cabeza.

Eh…No tengo nada más que decir. Sólo que espero que les guste =D

Dedico este capítulo a todos los fans de AmourShipping.

Nota: El capítulo comienza con una pequeña descripción y un pensamiento de Ash. Es una especie de POV (Punto de vista). Cuando cierre las comillas (".") significa que la narración de Ash terminó. O sea bueno, en más un pensamiento que otra cosa.

Aclaraciones:

#1 Serena en este fic se le describirá el cabello como castaño claro. Así como Ash será descrito con el cabello color negro azulado, Clemont y Bonnie bueno… tienen el cabello rubio xD Obvio~.

2# No sé si Fennekin va a evolucionar, pero aquí en este fanfic, no evolucionó, porque no sé… xD Pero si en el anime evoluciona pues… lo cambio y ya (?) Edit: Fennekin ha evolucionado, así que editaré lo que escribí xD

3# La ropa que le describí a Ash es la que llevara a lo largo del fanfic xD Serena no, porque ella tiene muchos estilos, a parte Ash suele usar un solo tipo de ropa por región.

4# Por obvias razones, Ash se va a sentir incómodo al estar con Serena. Primero, porque él jamás imagino tenerla como novia antes, dos está en un mundo que no conoce y además hay muchas cosas que cambiaron en su forma de vida (?), tres él no puede ser 100% romántico, romántico, romántico porque vamos… ¡Es Ash! Además sería muy OoC (Significaría que Ash está actuando fuera de su personalidad) que de la nada haga como que le gusta Serena y la mire hermosa, si acabamos de empezar el fanfic xD Con el tiempo, los días, los meses y demás, se irán dando las situaciones. No sean duros con Ash, que el pobre hace lo que puede xD Tiene 10 años y él es tan inocente, vamos a ver qué pasa (?)

Advertencia:

1# Posible OoC y faltas ortográficas (?) Por eso mismo el romance es limitado y se dará a su tiempo.


Capítulo II: "¿Paseo? ¡Huye del peligro!"

El entrenador Pokémon estaba sentado en una roca, en medio de la nada, era como una especie de sueño, pero a pesar de serlo él estaba consciente de lo que pasaba, de hecho estaba reflexionando sobre lo que pasaba.

"En mi corta vida he vivido tantas cosas raras, he luchado contra poderosas fuerzas inimaginables, he tenido batallas pokémon con muchas personas en tantas ligas, y jamás me había sucedido algo tan raro… ¡¿Dónde se supone qué estaba?! ¡¿Qué hago aquí?! Y lo más importante… Serena, esa chica que ayude cuando era más pequeño, mi compañera con la que estaba viajando en Kalos… Se supone que es… ella… y… yo… Eh… no… no lo logro asimilarlo. ¿Qué haré ahora? ¿Cómo debo disimular? No… Tengo que averiguar cómo regresar a mi universo o lo que sea, y tratar de no lastimar a nadie en el proceso. Por ahora debo de… "

Y antes de poder terminar su amado pensamiento, lo despertaron.

―¡Ash! ―exclamó nuevamente Serena, en su rostro se notaba muchísimo la angustia que sentía.

―¿Serena? ―preguntó Ash al despertar.

―¿Qué te pasó? ―cuestionó Clemont.

―¡Nada! Es que… la comida se me atoró en la garganta.

―Pensamos que morirías ―comentó Bonnie con un poco de burla.

―Ya estoy bien. Sólo… quisiera dormir… y…

Justamente por la puerta entró la madre de Ash junto a Mr. Mime, ambos cargando unas bolsas.

―Chicos, ya regresé ―avisó la señora adentrándose más en la casa, y por supuesto que vio a si hijo siendo el centro de atención―. ¡Hijo! ¿Qué te pasó?

―¡Casi muere! ―gritó la rubia.

―Se ahogó ―respondieron Serena y Clemont.

―Oh, te he dicho muchas veces que no te atragantes cuando comas.

―Lo sé, mamá ―respondió apenado el entrenador pokémon sinceramente él estaba perdiendo el sentido de su situación, ya se le estaba olvidando que hacía allí―. Estoy bien, solamente quisiera regresar a…

Y antes de poder terminar la oración se dio cuenta que estaba a punto de decir "quisiera regresa a la normalidad", pero se contuvo provocando que todos lo miraran extraño. Y su subconsciente le ordenó que volteara a ver a Bonnie, la rubia simplemente le trato de hacer una mueca con el rostro, sin embargo Ash no le entendió y exactamente por eso es que hubo unos segundos de silencio raro. Clemont miró a Serena, y ella miraba atentamente a Ash.

"Vaya, Ash actúa muy extraño. ¿Tendrá que ver conmigo? ¿Se sentirá así por Clemont y Bonnie? O quizás lo de las vacaciones no fue buena idea…", pensó la castaña.

"Serena mira mucho a Ash. A lo mejor Bonnie y yo no debimos haber venido… Debimos haber interrumpido. Y… ¿Por qué mi hermana hace esas muecas?", pensó Clemont.

"¡Rayos! Él no me está entendiendo nada. ¿Debería hacer una distracción? … No, sería raro… es más; este silencio es raro", pensó la rubia.

"No terminé de comer…", recordó mentalmente Ash mientras miraba la mesa.

Si bien el silencio era raro, Delia Ketchum observó a las otras dos personas que no estaba antes de irse.

―¡No los había visto! ―exclamó feliz la señora―. Clemont y Bonnie. ¿Verdad?

―Sí ―contestaron los aludidos.

―Siéntanse como en su casa. ¿Ya desayunaron?

―En eso estábamos, pero… yo ya no tengo hambre ―habló el inventor.

―Yo quiero ir a jugar con Pikachu y Ash―comentó la más pequeña de todos, volteó a ver al mencionado―. Ellos me lo prometieron.

El entrenador pokémon asintió levemente.

―Me voy cambiar ―dijo Ash dirigiéndose a su cuarto, ya era hora de quitarse la pijama.

―Oh, cuando gusten me pueden decir si necesitan algo. ¡Ash, recuerda usar los nuevos los ya sabes qué, que te compré ayer!

Y con "los ya sabes qué", se refería a la ropa interior…

―¡Mamá! ―gritó el chico con el cabello negro azulado desde su habitación.

―Ay, no sé porque se avergüenza tanto ―susurró Delia de forma inocente―. En fin, voy a limpiar la mesa.

―Yo la ayudo ―avisó Serena con una gran sonrisa.

―Gracias Serena, pero Mimey me ya me ayuda con los quehaceres ―explicó la madre de Ash, refiriéndose a su Mr. Mime.

―Está bien.

―¿Por qué no mejor vas a dar unas vueltas con mi hijo por ahí? Aquí pueden dar un hermoso paseo, juntos ―habló un poco pícara Delia provocando que Serena se sonrojara un poco.

―Lo pensaré, se lo agradezco.

La castaña salió de la casa y se quedó viendo el horizonte un poco lejos de la puerta. Justo en ese instante llegó Clemont, sin embargo no dijo ninguna palabra, él simplemente observó a Serena por unos segundos.

"Ash está raro… ¿Será mi imaginación?", pensaron ambos. El rubio se acercó un poco más y le tocó el hombro a la chica.

―¿Uh, Clemont?

―Eh… Perdón por interrumpir tus pensamientos, pero…

―No importa. Estaba pensando en una tontería. ¿Qué ibas a decirme?

―Ah… ―masculló el inventor se sentía inseguridad de hablar sobre Ash―. Nada.

―¿Nada? ¿En serio? ―cuestionó extrañada la castaña.

―Sí, es sólo tonterías mías ―se excusó el rubio, sin embargo no le estaba funcionando, ahora Serena quería saber que quería decirle.

―¿Tonterías? Dime… ―insistió mientras lo veía fijamente―. ¿Es sobre Ash?

―La verdad… sí. Pero mejor olvídalo.

―Oh, creo que está raro.

―Pensé lo mismo, y quizás la razón es que no haya dormido bien.

―A lo mejor estamos exagerando.

―¿Y si le preguntamos a mi hermana?

Ambos se vieron y rápidamente llamaron a la no tan pequeña rubia.

―¿Qué pasa, hermano?

―¿Ash actúa raro? ―preguntaron Clemont y Serena al mismo tiempo.

―No.

―¿Ni un poquito? ―volvió a cuestionar el inventor.

―Estoy segura que lo veo como siempre.

―Gracias Bonnie ―agradeció la castaña.

―Me iré a jugar con Pikachu.

Y así Bonnie se fue corriendo, pensando en la situación actual. "Debo avisarle a Ash que están sospechando, debemos hacer algo para evitarlo".


El entrenador pokémon ya se había cambiado, y al parecer la ropa que encontró era un pantalón color negro junto a un cinturón, una camiseta roja con café oscuro, parecida a la que llevaba en Kalos, una gorra color café oscuro con un símbolo de una pokébola color blanco, tenía puestos unos zapatos deportivos color blanco con líneas rojas; además de unos guantes del mismo color que la gorra con orilla blanca.

En fin, Ash comenzó a observar su habitación, habían muchas cosas ahí más arreglas que dé costumbre, y algo que notó fue un marcó con la foto en donde se encontraba Korrina, era aquella foto que se tomaron cuando la líder de gimnasio los estaba acompañando por un tiempo en su viaje. No le prestó mucha atención, solamente se fijó en eso.

―Serena… ―murmuró suspirando―. ¿Cómo terminé aquí? En este mundo tan extraño…

Sus pensamientos en voz alta fueron interrumpidos por Bonnie quién tocó la puerta y luego entró.

―¡Emergencia! ―gritó la rubia bastante alarmada al instante en que entraba junto a Pikachu―. Ya están sospechando. Hay que hacer algún plan para evitar que se enteren…

―¿Por qué no me dijiste antes lo de Serena y… yo… eso?

―Pues ―contestó a medias y reflexionó un poco―, se me olvido.

―¿Se te olvido algo tan importante?

―No es mi culpa, siendo sincera había olvidado eso, de no ser por mi hermano lo habría olvidado por completo.

―¡¿Y qué se supone que haga yo?!

―Tranquilizarte, ahora he pensado en algo que funcionará ―contó con una gran sonrisa la rubia―. Un paseo estará bien.

Ash miró a Bonnie confundido, no sabía cómo actuar ahora con esa noticia que había recibido.

―¿Qué hago? ¡No quiero quedarme a solas con Serena! ¿Cómo debo hablarle?

―No lo sé, mi hermano nunca me dejaba escuchar sus conversaciones de pareja, pero estoy segura que debes actuar como… ¡El novio perfecto!

―¿Novio perfecto?

—¿Pika? —cuestionó también el pokémon ya que no entendía nada.

―Sí, ha de ser sencillo.

―¿Sencillo? ―preguntó un poco ilusionado Ash; y Bonnie recordó que estaba hablando de noviazgo, romance y cosas de pareja con Ash Ketchum.

―Mejor olvídalo. Será más fácil no dejarlos solos por ahora.

―Ah, ¿y el paseo?

―Bueno, todos daremos un paseo.

El entrenador pokémon creyó entender la idea.

―¿Y no sería mejor dar un paseo todos juntos?

―¡Ha eso me refería! ¿En qué estás pensado?

―Perdón, es que trato de pensar en una idea para salir de este mundo.

―… Mejor enfócate en el paseo.

―Como digas…

Accedió y ambos comenzaron a hablar por varios minutos sobre que debía hacer, aunque Ash contestaba cosas que no debía, y Bonnie trataba de explicarle muchas cosas, y la situación se podría resumir así: "¿Qué harás si Serena te pide hacer algo juntos?", "Es simple, Bonnie, una batalla pokémon".

Pasó así el tiempo, y luego Ash buscó a Serena, y la encontró hablando tranquilamente con Clemont.

―Serena ―llamó el entrenador pokémon.

―¿Hum? ―masculló la castaña.

―¿Qué tal si todos damos un paseo?

―¡A mí me gusta la idea! ―gritó la rubia quien venía junto a Pikachu.

―Bonnie, creo que sería mejor darles su privacidad a Serena y Ash ―propuso el rubio interponiéndose entre los planes del chico con el cabello negro azulado y la rubia.

―¡Pero hermano yo quiero ir con ellos!

―No seas así, Bonnie ―regañó nuevamente y la castaña simplemente suspiro.

―Clemont está bien, no importa. Pueden acompañarnos si quieren.

―¡Sí, apoyo a Serena! ―se apresuró a gritar Ash para evitar estar a solas con ella.

―Bien ―aceptó el inventor―. Lamentamos mucho si los interrumpimos.

―Para nada ―comentó Ash con una gran sonrisa.

―Es verdad, somos amigos y nunca seremos una molesta entre nosotros ―comentó Serena.

―¡Amigos por siempre! ―expresó escandalosamente Bonnie.

—¡Pikachu!

Todos rieron por el comentario dado por ella, y así comenzaron a caminar por ahí; llegaron hasta el bosque, obviamente conversaban, contando cosas aunque Ash estaba algo callado, pero siempre decía una que otra cosa para evitar sospechas. Se podría decir que el paseo era un buen ambiente para que el entrenador pokémon se fuera acostumbrado para poder disimular, Bonnie se dio cuenta de eso; parecía bastante satisfecha por eso mientras el chico con mentalidad de niño intentaba todavía pensar en otras ideas para poder regresar a "la normalidad".

Hubo un punto en donde Pikachu escuchó un ruido raro y se fue corriendo, al pokémon lo siguió Bonnie y obviamente su hermano tuvo que ir detrás de ellos dos. Y como Serena estaba hablando con Ash no se dieron cuenta que se habían quedado a solas…

―Entonces recordé donde había dejado mi mochila.

―Oh… ―susurró Ash aparentado que había entendido la historia―. Serena, quisiera preguntarte algo.

―¿Qué cosa?

El chico quería saber qué hacían allí y por más que pareciera raro, tenía que preguntarlo porque Bonnie no se lo dejó muy claro, y la única que sabía perfectamente que hacían ahí era Serena.

―¿Qué hacemos aquí?

―¿Te refieres al paseo o… a otra cosa?

―A otra cosa.

―La verdad… ―comenzó a susurrar la castaña―, no sé muy bien, es decir es obvio que estamos de vacaciones aquí en Pueblo Paleta porque hace tiempo que no había venido, pero para ser sincera… es extraño estar aquí porque me recuerda tantas cosas. Quizá es nostalgia, siento que es igual al día en que nos conocimos.

―Yo recuerdo el primer día que comencé mi viaje.

Entonces fue cuando el chico se dejó llevar por la situación, por lo menos tenía un tema de que hablar, y aunque le incomodara un poco, tenía que reaccionar. Por otra parte, Serena tenía una sonrisa radiante que Ash no notó.

―Sí, ese día que llegaste tarde al laboratorio del Profesor Oak, y por eso mismo terminaste escogiendo al pokémon que sería tu mejor amigo.

―Wow, ¿Cómo es que…?

―Me has contado esa historia varias veces. Me encanta cuando me lo dices, siempre con esa emoción tan increíble.

―Entonces, sabrás muy bien que Pikachu y yo no nos llevábamos muy bien, y lo que nos unió fue…

―Una bandada de Spearow ―terminaron ambos al mismo tiempo.

Ash y Serena se miraron fijamente a los ojos. La castaña poseía un brillo tan natural en sus ojos mientras que el entrenador pokémon simplemente se sorprendió que su compañera se supiera de memoria eso, pero no sólo era eso, sino la forma en que lo dijo, era expresado casi con el mismo sentimiento. Sin embargo, esto fue un hecho que comenzó a incomodar al niño adolescente, así que intentó desviar el tema.

―Oh, mira esa roca ―comentó Ash bastante apresurado, para después patear el dicho objeto.

―No pude verla bien.

―Lo siento… ―se lamentó falsamente el chico con el cabello negro azulado con una sonrisa un poco exagerada.

De repente se escuchó un ruido raro, un quejido bastante familiar para Ash. Ambos voltearon a ver y era un Spearow bastante molesto ya que le había caído la roca pateada anteriormente por el chico, por supuesto que él sabía qué hacer, sólo necesitaba a su fiel compañero.

―¡Pikachu impactrueno! ―exclamó bastante animado, para después notar que no estaba Pikachu―. ¡¿Y mi Pikachu?!

―Tampoco están Bonnie y Clemont, de seguro están con Pikachu.

―Oh… ¡Corre, Serena! ―gritó Ash para después tomar de la mano a Serena y salir corriendo con ella.

―¡Espera!

―¡No, corre traerá a sus amigos y se volverá muy peligroso!

―¡Pero…!

Y sin dejar hablar a su novia, simplemente huyeron de la escena, tratando de evitar a toda costa un enfrentamiento, y así como Ash dijo; de la nada salieron un pequeño grupo de Spearow.

"¡¿Cómo terminé metiendo a Serena en una situación así?! Por mi inseguridad ahora estamos en peligro… quizá debería crear una distracción, para que Serena se vaya a un lugar seguro, pero… ¿y si la persiguen? No puedo dejar que pase eso".

―¡Ash! ―volvió a llamar alarmada la castaña―. ¡Para!

―¡Si paro nos harán daño!

―¡Déjame solucionarlo!

―¿Eh? ―preguntó Ash sin dejar de correr, pero Serena soltó la mano de su novio.

Con mucha rapidez la castaña sacó una pokébola de donde salió Braixen.

―¡Braixen lanzallamas! ―ordenó con bastante autoridad y el pokémon hizo lo dicho por su dueña.

Así el pequeño grupo de Spearow recibió el ataque. Serena siguió así junto a su Pokémon y Ash estuvo observando lo que pasaba, unos instantes después los pokémon salvajes se fueron.

―Problema solucionado ―sonrió la chica bastante calmada.

―… ―sin palabras, eso fue lo que pensó Ash, definitivamente en ese momento, Serena se había convertido en… ¿Su héroe? No bueno, simplemente había sido… ¿Impactante?

—¿Pasa algo?

—Yo… —empezó a hablar el niño adolescente—, lamento lo de ahora. Fue mi culpa lo que pasó.

—No pasó nada grave, todos estamos bien, olvidemos este accidente. ¿De acuerdo?

—Sí.

Al cabo de unos minutos la pareja se recostó en el tronco de un árbol, por supuesto que Ash tomó su distancia y se encontraba por decirlo así a espaldas de ella, ya que se habían sentado cada uno por un lado del tronco. Serena ya había regresado a Braixen a su pokébola, así que solamente estaban los dos, admirando las nubes, aunque la castaña sentía la necesidad de hacerle una pregunta al entrenador pokémon, ya que ella presentía una distancia entre los dos algo inexplicable.

"Quizá es por mí", concluyó la castaña en sus pensamientos, se acercó un poquito más al lado del chico con el cabello negro azulado, y éste se alejó un poco más, así fue como nuevamente la chica analizó más.

Ash por otro lado reflexionaba:

"¿Esto es una cita? ¿Dónde estará Bonnie? ¡¿Y mi Pikachu?! … ¡Serena se me está acercando mucho! ¿Debería hacer algo? ¡Fuerza extraña que me trajo a este mundo, si estás escuchando mis pensamientos, ayúdame!", suplicaba mentalmente Ash, mientras su cuerpo reaccionaba a las acciones de Serena.

―¿Ash?

―¿Sí?

La castaña se acercó un poquito más mientras seguía mirando hacia arriba. Y preguntó:

―¿Te estoy incomodando?

―Sí ―contestó el entrenador sin pensar, Serena simplemente hizo una mueca pequeña de sorpresa y espanto, rápidamente el niño adolescente se dio cuenta de su error y trató de arreglarlo―. Es decir… no. Digo, que estoy bien y no estoy incómodo.

La expresión de Serena cambió a una más tranquila, pero no tanto.

―¿Seguro que estás bien? ¿No quieres ir a buscar a Pikachu y los demás?

―Claro que estoy bien, y en cuanto a lo otro… Creo que Pikachu estará bien con ellos ―contestó alegremente Ash, intentando arreglar su actual tontería, Bonnie le había dicho que en cualquier caso que se quedara a solas con Serena, era porque era parte de su plan―. ¡Mira esa nube…! ―intentó distraerla para cambiar de tema.

―Es un… ¿Hawlucha?

El entrenador pokémon vio la nube.

―Ah, sí lo es ―confirmó mientas reía un poquito.

―¿Qué tal ese de allá? Parece un… Lapras.

―Es verdad. ¡Y allá, hay un Fennekin!

―Por aquel lado hay un Froakie.

Rieron por un rato al decir eso último; Serena se acercó a Ash por puro instinto, es decir que no lo pensó, simplemente lo hizo, y a Ash no le incómodo, porque estaba tan entretenido jugando a ver las nubes que no se dio cuenta de lo que pasaba, al igual que la castaña. Ambos continuaron jugando hasta que en las nubes aparecieron dos nubes con formas interesantes, que se encontraban algo cercanas, Serena vio a una nube y Ash la otra. Así que ambos gritaron:

―¡Un Luvdisc!

Tanto el entrenador pokémon como la chica notaron que las dos nubes en forma de ese pokémon se iban acercando, parecía que las nubes eran una pareja de Luvdisc. Serena se sonrojó un poco y Ash se quedó admirando las nubes, un viento suave movió las hojas de los árboles, y entonces hubo un sentimiento extraño, como familiar…

―¿Quieres jugar otra cosa? ―preguntó Serena con una gran sonrisa.

―Eh, sí ―contestó Ash con simpleza, él creyó que la castaña le propondría hacer alguna cosa de novios.

―Bueno ―habló ella mirando a su alrededor, riéndose un poco, el chico pensó que sería alguna cosa extraña, tal vez algún juego de pareja y él tendría que inventarse otra excusa―. ¡Adivina que veo!

―¿A-Adivinar?

―Sí, haber… Veo algo color rojo.

―¿Rojo?

―Sí. Vamos, no es tan difícil. Siempre ganas cuando jugamos.

―E-está bien ―miró para todos lados y no encontró dicha cosa roja, bueno… quizá sí―. ¿Mi ropa?

―Vaya, tardaste un poquito; te toca.

"Bonnie no mencionó nada de esto…", pensó mientras se rascaba la cabeza.

―Veo algo… ―susurró volteando a ver para todos lados―, verde.

―¿Verde? … Hum~ ¿Las hojas de los árboles?

―Sí.

―Me toca.

Siguieron así por un rato, hasta cierto punto Ash parecía entretenido en el juego. Serena había colocado su mano encima de la mano del entrenador pokémon, la cual se encontraba cerca de ella, pero sólo fueron unos segundos los que pasaron para que la castaña retirara su mano para hacer una protesta con una risa pequeña.

―Me estás dejando ganar.

―Claro que no.

―Claro que sí, sólo me describes cosas fáciles.

―No te estoy dejando ganar.

―Sí.

―No.

―¡Ash!

―¿Qué? Te digo la verdad…

―Bien, te creeré.

A lo mejor Ash no era el mejor disimulando, sin embargo dejarse llevar era más fácil, a pesar de lo contradictorio que puede llegar a ser todo esto, las dudas de Serena se fueron por esos instantes tan llenos de diversión, y aunque aún lo sentía distante solamente dejaría ese sentimiento para otra ocasión.


Clemont y Bonnie habían rondado por ahí para poder encontrar a Pikachu, y tras varios minutos de caminar lo encontraron. Después de haber hecho eso, se fueron de regreso a donde se supone que estaban Ash y Serena, mientras daban su paseo el rubio regañó a su hermana por seguir al pokémon así, ya que podría resultar peligroso. Todo siguió igual hasta que…

―¡Mira hermano, una roca! ―gritó Bonnie emocionada ya que estaba totalmente aburrida―. ¡Quiero ver hasta dónde llega! ―luego de decir eso la pateó y para cuando se dieron cuenta, ésta iba directo hacía Ash.

Esperen… ¡Habían encontrado a Ash y Serena! Lastimosamente, Bonnie se dio cuenta tarde.

―¡Bonnie! ―exclamó el inventor.

―¡Ay no! ¡Pikachu impactrueno! ―gritó la rubia para que el pokémon eléctrico acabará con la roca antes de que llegara a golpear a su amigo, sin embargo pasó todo lo contrario, la roca le cayó a Ash y luego el impactrueno.

―¡Ash! ―gritaron todos al ver como Ash se desmaya después de haber sido "atacado".

―¡Pika, pika!

―Ah ―apenas si masculló el entrenador al ver todo negro.

―Lo siento ―dijo apenada la rubia.

―Calma ―habló Serena―, lo importante es llevar a Ash de nuevo a casa.

―Pero… ¡Pesa mucho! ―se quejó la rubia―, y mi hermano no lo va a poder cargar.

―Bonnie ―volvió a regañar el rubio―. De todas formas no voy a tener que cargarlo ―dijo con una sonrisa extraña y con los lentes brillosos―. ¡Porque he creado un robot que podrá cargar a cualquier persona y llevarla a donde yo indique!

―No creo que funcione ―comentó la más pequeña de todos.

―Bueno… hay que intentarlo ―agregó la castaña.

―Pikachu.

―¡Excelente! ―gritó Clemont muy emocionado, y de su mochila sacó un control, que al oprimir unos botones, ocasionó que saliera de la nada un robot con brazos medio gruesos, además de tener una estructura un tanto imponente.

Las dos chicas esperaban alguna explosión, sin embargo no sucedió. El robot simplemente cargó al desmayado, con este logró caminaron de vuelta a su destino. Al llegar la señora Delia, se encargó de ver si su hijo estaba bien, y luego de un día tan agotante dejaron que el niño adolescente descansara un largo rato. Serena se quedó junto a Pikachu al lado de la cama de Ash, cuidándolo para procurar que estuviera bien mientras que los dos hermanos se quedaron abajo.

En sus más profundos sueños, un chico valiente se encontraba totalmente tranquilo, al parecer dormir le hacía falta, Ash necesitaría mucha fuerza y energía para lo que viene, porque esto apenas acaba de empezar ya que sus vacaciones durarían un año. Por otro lado, a las cuantas horas el robot de Clemont explotó de la nada.


Adelanto del Próximo Capítulo:

Serena observó nuevamente la revista; miró el artículo, intentó contestar el test, suspiró levemente y siguió con la inmensa duda. No era algo normal, y se negaba profundamente a preguntarle eso a su novio. Así que intentaría investigar los hechos, pero en su interior y su corazón sabían que él era un chico sincero y transparente.

Su novio no batallaba para "esa" liga. Porque… a Ash le gustaban las chicas. ¿No?


Notas de la autora, Angy (?):

Que quedé claro que el próximo capítulo no contendrá nada malo. Es sólo que a Serena le surge esa duda por una tontería, además yo no pienso eso de Ash xD A parte, algunos que ven Pokémon dicen eso de Ash, y yo prefería tomarlo como broma en el fanfic, y es obvio que Serena sabe que no es verdad xD Sólo esperen al siguiente capítulo.

Aproximadamente el fanfic tendrá más de 10 capítulos que irán saliendo a su tiempo.

Agradezco sus Reviews/Comentarios a The Mysterious Fan Writer, Jeronimo, FandeSerena91, Plasma, Asurax1, Edgar Jrz.

Gracias a los que agregaron mi fanfic a sus favoritos/Follow a Agent BM, Ale-White19, Asurax1, Edgar Jrz, FandeSerena91, PkmnTrainerX, ThunderGold97, mrgutierres26, nico2883, Skyrud, Isaac hermandezcano, metrox2323, Daisasuke, Inquisidorxd94.

También le doy las gracias a toda aquella persona que lea este fanfic =D

¿Cada cuánto pienso publicar? No hay fecha exacta, pero intento no tardarme mucho.

Mis más sinceras disculpas si encontraron alguna incongruencia en el fanfic, si escribí algo erróneo, o algo así.

Algunos me han pedido que lea alguno de sus fanfics, pues sí los leeré, pero en mis tiempos libres xD Ya que hago otras cosas, y suelo enredarme un poco.

¡Hasta la próxima~! ¿Reviews?