¡Hi, hi!
Pues, he aquí la continuación del fanfic. Haber, primero aclararé unas cosas, porque necesito aclararlas:
Aclaraciones, lean porque es importante:
1# Otra vez en ningún capítulo de XY se ha mencionado que Ash tenga 16 años. Para informarlos más, en Black and White/Best Wishes, a Ash se le redujo la edad a 10 años ya que anteriormente en las otras regiones en Japón Ash si crecía, pero como en Unova, querían hacerlo como si fueran las primeras temporadas, los encargados del anime de Pokémon hicieron que Ash volviera a tener 10 años, que fuera un inexperto total, y que además olvidara todo lo que aprendió. Y en la cronología de Pokémon (Ya saben, el pasó que ha dado Ash a través de los años), quitaron toda referencia a la edad de él, y así en Unova tuvo diez años, y por ello en Kalos, tiene 10 años y no podemos hacer como que Unova no existió (Aunque varios quieran), porque es parte del anime, y cuenta para la edad de Ash, así que Ash tiene 10 años o quizá 11 pero lo último lo dudo. Repito, en ningún capítulo que va de XY han dicho que él tenga 16 años, yo me he visto todos los capítulos, así que lo sé.
Ahora, en el fanfic Ash despertó un día en su casa, cuando el anteriormente estaba en Kalos (Algo así como despertar en otra realidad, universo, etc.), él sólo recuerda lo que ha vivido en Kalos con sus amigos, por eso tiene mente de 10 años, pero su vida y realidad son de 16 años.
2# El fanfic tendrá 21 capítulos, no los he escrito, pero todo está planeado.
3# Cada capítulo está tendrá una situación diferente y divertida (?) Los días que pasan no son seguidos. O sea que ahorita han pasado días desde el capítulo anterior.
4# Los recuerdos van en cursiva. Las preguntas fuera del fanfic o sea como las de una revista irán encerradas en estos signos «» Los pensamientos van entre comillas "".
5# Este capítulo lo pensaba subir, ayer 21 de Noviembre de 2014 porque hace un año, se estrenó en Japón el capítulo 7 de Pokémon XY o sea el capítulo donde Serena cuenta lo que pasó en el bosque. ¡O sea el aniversario de ese capítulo! ^^ Felicidades al AmourShipping
Advertencias:
1# Quizá OoC depende del punto de vista xD
2# A lo mejor hay faltas de ortografía.
Sólo xD Disfruten el fanfic:
Los personajes de Pokémon no me pertenecen le pertenecen a Satoshi Tajiri.
Capítulo III: ¡Cuidado con lo que lees!
La casa se encontraba a oscuras, las cortinas estaban cerradas, y cuatro adolescentes se encontraban sentados en un sofá viendo una película. Era de noche y, estos llevaban ya un rato viendo esa película "romántica", escogida por Serena y Bonnie, sin embargo las únicas personas que prestaban atención a la película eran la castaña y cierto rubio llamado Clemont, esto se debía a que Ash estaba… dormido, y la no tan pequeña rubia se encontraba pensando en ciertas cosas en vez de prestar atención. El chico inventor se encontraba analizando cada detalle de la película, y la castaña se encontraba disfrutando bastante de lo que miraba.
Todo iba tan bien, hasta que ella se fijó en que Ash estaba completamente dormido.
"Vaya, ha de estar bastante cansado", pensó mientras fijaba su vista en el rostro de él, ella sonrió por la expresión tan divertida del entrenador pokémon.
Unos minutos más tarde, Serena tenía sed por lo que se levantó despacio para no despertar a Ash, para evitar que Bonnie se distrajera y para no causar que Clemont perdiera la concentración en la película. Luego de eso, pudo dirigirse a la cocina donde se encontraba Delia.
―¿Ya terminó la película? ―preguntó la señora mientras lavaba los platos, la castaña lo negó con la cabeza―. Oh, ¿necesitas algo?
―Sí, sólo quiero un vaso con agua.
―Está bien.
Serena consiguió su vaso con agua, suspiró, miró a su alrededor y antes de poder retirarse por completo, notó que en la mesa de la cocina había algo. Un objeto muy interesante: una revista, no es que ese tipo de cosas le llamase mucho la atención, sin embargo… la portada anunciaba varios test, y entre ellos estaba uno de: "¡Descubre que tanto te quiere tu novio!". Así que sin pensarlo dos veces tomó la revista y se la llevó.
Volvió a sentarse en su lugar, y cuidadosamente abrió la revista. ¡Vaya que nadie le estaba prestando atención a ella! Por ello aprovechó, y abrió cuidadosamente la revista, al hacerlo encontró el test.
"Pregunta número uno…", pensó la chica mientras se preparaba mentalmente.
Y…
―Serena ―llamó Bonnie con una voz baja, provocando que la castaña cerrara de golpe la revista.
"Rayos, cerré la página", volvió a analizar en su mente y luego con su mano buscó sin ser vista por la pequeña el color de la hoja en la que se había quedado, rápidamente vio el color y coloco su dedo ahí, y cerró la revista. Ahora si no perdería la página ya que su mano estaba asegurando el lugar del test. Sin más miró a los ojos a la rubia.
―¿Qué pasa?
―¿Me das un poco de tu agua?
―Claro ―aceptó mientras le ofrecía el vaso, la niña aceptó y bebió un poco; después le devolvió el vaso y volvió a su lugar.
"Perfecto, ahora si podré hacer el test", buscó un lapicero que encontró por una mesita cercana al sofá, suspiró y leyó mentalmente la primera pregunta:
«¿Su novio actúa raro cuando están solos?»
La castaña vio las respuestas: "Sí", "Mucho", "Bastante".
"Qué raro, no hay una respuesta negativa". Serena comenzó a reflexionar la respuesta y la verdad ella recordaba muchas cosas…
Hace unos días Ash y Serena se quedaron comiendo de último. Por lo que ella se sentó al lado de él con una sonrisa radiante, y claro que él se sentía muy incómodo así que se atascó de comida lo más rápido que pudo.
―Ash, no comas tan rápido.
―Eh… ―susurró mientras tragaba―. Es que tengo mucha hambre.
―Ya veo… ―comprendió la chica para después acercar su mano a la del entrenador pokémon―, pensé en que podíamos ir a dar otro paseo.
Él volvió a atragantarse de comida e intentó aparentar estar tranquilo.
―Bu-bueno… no sé, tenía ganas de ir a ver mis pokémon.
―Oh, ¿quieres que vaya contigo?
―No ―respondió rápidamente y sin pensarlo, después de ver la expresión agría de la castaña―. Es que pareces algo agotada después de ayudar a mi madre a cocinar. ¿No quieres ir a dormir?
"Vaya, por lo regular le gusta que vaya con él", recordó Serena en su mente, suspirando.
―Está bien, quizá tengas razón.
―¡Genial!
Ella volvió a acercarse un poquito más a él, y éste como había terminado de comer dio la excusa de "tengo que ir a lavar mis platos". Serena comenzó a darse cuenta de que actuaba extraño.
Serena subrayó la respuesta de "Bastante", ya que pensó que era lo indicado. Luego pasó a la segunda:
«¿Su novio evita besarla?»
Las respuestas eran: "Siempre", "Una que otra vez", "Nunca nos hemos besado".
Nuevamente la castaña suspiró. No tenía ni que pensarlo con esa respuesta, además de que nuevamente no había ninguna repuesta que favoreciera en algo a Ash. En fin, pasó el tiempo y ella contestó a cada pregunta, hasta que llegó la hora de ver el resultado.
"Vaya, las preguntas se fueron poniendo más raras", ese fue el último pensamiento que tuvo de las preguntas, después sumó los puntos por cada pregunta. Y… no se esperó la repuesta.
«¡Chica! Tu relación va de lo extraño a lo más raro. Tu novio parece no gustar de lo mismo que tú, ¡y me refiero en todo sentido! ¿Nunca lo has visto muy cercano a sus amigos? Te recomiendo que te comiences a preocupar, porque tu novio no es lo que aparenta. ¡Te apuesto a que guarda un gran secreto! Eso, o que en realidad él no gusta de las chicas, si no de… tú ya sabes. En fin, piensa en si seguir con él o buscar a alguien que sí le gusten las chicas, digo que tenga más gustos parecidos»
Serena tragó saliva… no se imaginó que la respuesta fuera tan directa. Entonces, se supone que su chico era…
―¡No puede ser! ―gritó la castaña y es que se le salió. Todos voltearon a verla, ella se sonrojó tanto que no podía ni hablar.
Clemont la volteó a ver, Bonnie se sorprendió, Ash… seguía dormido.
―¡Lo sé! ―exclamó el rubio―. Que desgracia que la película terminara con un final inconcluso. Me pregunto… ¿cuándo sacaran la segunda parte?
―Qué exagerados ―opinó Bonnie ya que ella no estaba viendo la película.
Clemont le echó una mala mirada a su hermanita.
―Bonnie, tú no estabas prestando atención. Y eso que ustedes escogieron la película.
―Ah, pero es que pensé que sería más divertida.
―Sin peros ―regañó el inventor una vez más.
Y antes de que Bonnie protestara, un gran ronquido se escuchó. ¡Era obvio que provenía de Ash!
―Creo que ya es hora de ir a dormir ―comentó la castaña viendo como el chico con cabello color negro azulado parecía disfrutar de su sueño.
―¡No! ―reclamó la rubia.
―Ya es tarde, mañana hay que levantarnos temprano ―recordó Clemont.
―¿Y por qué? ―preguntó Bonnie confundida.
―Recuerda que mañana el Profesor Oak va a almorzar aquí, para visitar a Ash.
―Ah… ¡Pero no es justo!
―Vámonos a dormir.
―Bueno ―accedió molesta la "pequeña".
Así ambos se fueron despidiéndose respectivamente de Ash y Serena.
"Vaya, qué alivio…", pensó mirando a su novio. "¿Será…? No, bueno… es cierto que está raro últimamente, pero no es para tanto".
Serena observó nuevamente la revista; miró el artículo, intentó contestar otra vez el test, suspiró levemente y siguió con la inmensa duda. No era algo normal, y se negaba profundamente a preguntarle eso a su novio. Así que intentaría investigar los hechos, pero en su interior y su corazón sabían que él era un chico sincero y transparente.
Su novio no batallaba para "esa" liga. Porque… a Ash le gustaban las chicas. ¿No?
Ella se acercó un poco más a él, y éste parecía tan tranquilo, Serena se conmovió al verlo así, tan calmado, sin embargo el entrenador pokémon abrió los ojos y se encontró con ella viéndolo muy de cerca.
―…
―…
―…
―…
Nada qué decir, y es que Ash estaba atónito. "¿Qué hago ahora?", pensó Ash.
"¡Ay, no! Pensará algo raro", analizó Serena.
Y otra vez, nadie decía nada.
―¿Hola? ―preguntó el chico.
―¡Ah, hola! ―saludó rápidamente la castaña mientras separaba bruscamente su mirada de la de él―. ¡Ya es hora de dormir! Será mejor que vaya a tu habitación. ¡Di-digo, que me vaya a mi habitación!
―Está… bien.
Ella salió corriendo de allí dejando sólo al entrenador pokémon.
―¿Qué pasó?
Un pequeño pokémon saltó a las piernas de Ash.
―¡Pikapi!
―Uh, vaya… ¿la película terminó? ―preguntó Ash mirando que todos se habían ido―. ¿Tanto tiempo me dormí?
―Pika…
―Al menos evite un momento raro con Serena, pero eso que pasó ―susurró al tiempo en que comenzó a bostezar―. En fin, mañana veré que pasa.
Empezó a caminar hacía su habitación, esperando que el día siguiente por lo menos fuera igual que éste, fácil de manejar.
Durante toda la noche, Serena no podía dormir por lo que había leído. ¡Jamás se me había pasado por la mente que la revista le fuese a decir algo así! Y no es que ella le hiciera caso, es que era algo raro, porque ella respondió con sinceridad a las preguntas; sin si quiera exagerar. Ash actuaba raro, eso no había duda alguna. Ella se revolvió en sus sábanas, pensando, viendo, analizando… ¡No! Ash era tan lindo con ella, tan caballeroso…
Sin embargo, tenía que admitir que a veces hacía cosas raras. Y aún más en esos últimos días, aparte de que él no quiera estar cerca de ella, y que cuando están solos haga lo posible por no permanecer mucho tiempo así.
"Me tengo que dormir, vamos… debo olvidar eso", siguió y siguió repitiéndose eso toda la noche.
Ash se encontraba suspirando en su habitación, miró nuevamente a su pokémon y comenzó a hacerse preguntas… bueno digamos que conversaba con su fiel Pikachu.
―Tú mejor que nadie ha de saber que no me siento tan bien…
―Pikapi ―contestó el pokémon entre bostezos.
―¿Crees que algún día regrese a mi universo? Porque está claro que no pertenezco a este lugar…
―Pikachu.
―Aunque no es tan malo… Sólo… que no quiero arruinarlo, digo Bonnie me advirtió que podría dañar a alguien. Y no quiero dañar a nadie.
―Pika.
El pokémon se acercó a su entrenador.
―Je, supongo que eres al único que le puedo contar como me siento. Ah ―comentó mientras bostezaba más fuerte que Pikachu―. Será mejor irnos a dormir.
Así el chico con el cabello color negro azulado se acomodó en su cama tratando de disfrutar de sus sueños, donde él era capaz de cualquier cosa. Incluso de poder "volver" a su realidad…
Pasaron las horas y salió el sol, Serena fue la primera en levantarse y al parecer no había podido dormir bien… ¡Era obvio que todo estaba mal para ella! Pasó toda la noche pensando en la respuesta de la revista, en el comportamiento raro de su novio, en el último momento incómodo que vivió con él, y en que no estaba lista para nada. ¡Quería dormir! Así que al entrar al baño trató de arreglarse lo mejor posible, se bañó, se lavó los dientes, y como ya había escogido su ropa, simplemente tomó la secadora y se arregló el cabello. Ella decidió ponerse un vestido rosa que le llegaba un poco arriba de las rodillas, de la cintura para arriba era color blanco y no tenía mangas, y la parte de la cintura para abajo era color rosada, era un vestido abombado con detalle en la orilla de abajo color blanco, su sombrero era parecido a su traje habitual, sólo que el listón era de color negro, y llevaba zapatillas de color rosado.
"Creo que me veo bien", pensó Serena mirándose en el espejo del baño. "Debo tranquilizarme, no se me debe de notar que no dormí nada en la noche"
―¡Adelante! ―gritó Serena dándose ánimos a sí misma mientras salía del baño.
Por otro lado, Bonnie fue la segunda en levantarse y lo primero que hizo fue salir corriendo al cuarto de Ash, quién seguía durmiendo. Así que la chica rubia miró de reojo como él dormía y roncaba tan profundamente, por lo que comenzó a gritarle.
―¡Ash, levántate! ―exigió la pequeña.
―Dame treinta minutos más…
―¡No, tenemos mucho que hacer hoy!
―¿Cómo qué?
―¡Serena se fue al baño a arreglarse para el almuerzo con el profesor Oak!
―¿Ajá? ―preguntó mientras se sentaba en la cama al mismo tiempo que se restregaba los ojos.
―Debes de halagar a Serena.
―¿Cómo…?
―¡Dile que se ve linda!
Ash lo meditó un momento. Y decidió preguntar:
―¿Eh…?
―¡Ay! Mira, Serena se está arreglando y tú tienes que halagarla.
―Pero…
―¡Nada! ¿No puedes decirle algo bonito?
―Es que… ¿y si Serena no se arregla bien?
―¡Ella siempre se ve espectacular!
Nuevamente el entrenador pokémon lo pensó unos segundos, sin embargo su mirada denotaba confusión y sueño.
―¡Más tarde! Tengo sueño.
―¡Ash!
―¡Bonnie!
―¡Pikapi!
―¡Bonnie! ―llamó alguien más, ese alguien más era un rubio―. Tienes que ir a cambiarte, deja que Ash se levante después.
"Gracias, Clemont", agradeció mentalmente el chico del cabello negro azulado.
―¡Hermano!
―Hum… ―masculló el inventor―, ve a cambiarte y luego vienes con Ash, ¿está bien?
―Bueno… ―aceptó con un puchero la rubia y se fue junto a su hermano.
Él suspiró, por lo menos tendría otro momento más tranquilo.
―Ufff.
Pasaron varias horas, Ash se arregló como era debido al igual que los demás. Bonnie se puso su vestimenta de siempre al igual que Clemont, y Serena estaba más que hermosa. Todos desayunaron tranquilos.
Serena intentó pasar más tiempo con Ash, y estar cerca de éste. Sin embargo digamos que Ash este día quería permanecer más en su espacio además de que la castaña quería estar más cerca de él. Se podría decir que es uno de esos días donde una pareja está siendo totalmente irracional con sus sentimientos, y… ¡Ni que decir de lo que los demás pensaban!
Bonnie estaba tratando de evitar que Ash dijera algo tonto, Clemont miraba de reojo a los dos, la señora Delia simplemente reía.
Luego de un par de momentos incómodos donde Serena intentó hablar con Ash después de comer, éste le dijo que tenía que ir a lavar sus platos otra vez, logrando así más confusión en ella. No hubo nada más que hacer que ella sintiera que todo concordaba…
Volvieron a pasar las horas, y Serena ya había ayudado un poco a la Señora Delia a cocinar, pero decidieron tomar un descanso ya que la madre de Ash decidió ir a buscar a su hijo para preguntarle algo, así que Serena salió afuera a despejar su mente. Y sólo pudo pensar otra vez en aquello…
¿Y si a Ash no le gustaban las chicas? ¡¿Qué haría con una cosa así?! No es que fuera homofóbica, pero… lo quería, estaba enamorada, y lo que le molestaría sería la mentira. Que él haya salido con ella porque sí, para evitar problemas por eso…
"Pero… ¿Y si él no lo sabe? … ", comenzó a analizar la castaña, tenía que consultar el asunto con alguien más.
Así que se fue con Clemont, porque le pareció que él podría ayudarla. Serena fue hasta la cocina, ya que el rubio estaba allí, también quería aprovechar que el entrenador pokémon se había ido a su cuarto.
―Clemont ―llamó con voz baja.
―¿Serena?
―No subas la voz.
―Está…bien.
―Mira, ¿no has notado que Ash actúa raro?
―¿Raro? ―volvió a preguntar cómo si no hubiera entendido, pero es que quería evitar alguna pregunta incómoda―. Algo…
―Oh… ya veo ―susurró con la mirada baja, tenía esperanzas de que dijera que no, y fueran cosas de ella.
―No es para tanto, ya sabes cómo es él ―trató de consolar el rubio.
―¿Crees que todavía le guste?
―Eres alguien que él aprecia mucho.
―Sí, pero son dos cosas distintas.
―Hum… ―masculló intranquilo Clemont mientras miraba a Serena bastante mal―. Si quieres le pregunto lo que le pasa.
La castaña se puso feliz, sonrió y hasta se sonrojó.
―¡¿En serio lo harías?!
―Claro, somos amigos.
―¡Muchas gracias, Clemont!
Y antes de que el rubio pudiera terminar de decir algo, Delia llegó a avisar que el profesor Oak ya había llegado. Todos se reunieron en la sala para conversar con él, hubieron varias cosas que Ash le mencionó al profesor y viceversa. Cada quién estaba en su mundo, pero eso no significaba que alguien olvidara de preguntar algo…
―¿Cómo te va en tu noviazgo, Ash? ―preguntó el Profesor Oak sin pena alguna.
El entrenador pokémon se puso nervioso.
―E-este… n-nos va muy bien.
―Oh, ¿no has hecho enojar a Serena? ―volvió a cuestionar, al parecer quería saberlo todo.
―Para nada ―contestó sonriente la castaña.
―¿Y ya se besaron? ―preguntó Oak y hubo un silencio raro, Serena estaba roja y Ash sólo atino a voltear a ver a Bonnie. La rubia miró a su hermano y Clemont vio a Serena.
―…
―…
―…
―…
―…
―…
―Pikachu ―dijo el único pokémon en la sala.
Ash "tosió" mientras decía tener ganas de ir al baño, Serena ofreció traer más café, Bonnie se quedó sonriendo de manera exagerada en la sala, y Clemont dijo que tenía que ir a traer algo a su habitación.
El entrenador pokémon se quedó parado en frente a la puerta del baño, pensando… y Clemont lo alcanzó a ver.
―¿Ash?
―Ah…
―¿Pasa algo?
―No, es que me sentí medio mal.
―¿Tiene que ver con Serena?
―Pues…
Serena regresó con más café, y se dio cuenta que no estaba Ash.
―¿No ha regresado del baño? ―preguntó la castaña.
―No ―contestó Bonnie.
―Iré a buscarlo… ―susurró ella mientras caminaba directo al baño.
Hubo otro silencio y la señora Delia habló:
―Ay, la juventud de hoy, ¿no?
―Sí, qué raros son ―comentó el Profesor Oak.
Ella llegó hasta el baño, vio la puerta totalmente abierta, y no había nadie. Después se acercó a una de las habitaciones y los escuchó a los dos chicos conversando.
―Aquí estaremos más cómodos ―dijo el rubio.
―Sí.
―Ahora sí, dime: ¿qué pasa con ella?
―Nada, en serio.
―Ash, vamos ―comenzó a animar el inventor―. Somos amigos.
―Yo ―intentó hablar, pero se vio interrumpido por sus nervios―. N-no quiero dañar a nadie.
―… ―Clemont no sabía que decir, así que primero analizo lo que él le dijo―. ¿Por qué dañarías a alguien?
―Ha veces me comporto extraño, ¿verdad? Siendo honesto no es que yo quiera comportarme así, es que no sé qué hacer; digamos que son mis impulsos.
―Bueno, es verdad que no has estado en tus mejores días ―opinó viéndolo fijamente―. ¿Todavía te gusta Serena?
Esa pregunta era algo que él no podía contestar, porque ni el mismo sabía qué hacía allí, en ese mundo diferente, rodeado de tantas cosas, sin embargo… Ash se dio cuenta que si "él" escogió a Serena como novia era por algo, así que quizá podría decir que…
―Muchas de las chicas que estuvieron conmigo, pasaron por muchas cosas. Y de todas, sólo Serena ha…―se detuvo a reflexionarlo un momento―, llegado hasta aquí. Conmigo, está en mi casa, de vacaciones… estamos saliendo… ¿y me preguntas si todavía me gusta?
―Ah, tienes razón. Quizá mi pregunta fue tonta.
―No hay razón de relacionar mi comportamiento extraño con lo que pasa en mi…―se detuvo otro momento―, re-relación con ella. Estoy pasando por una fase de mi vida, y debo de pensar muchas cosas, y tal vez he cambiado un poco… pero no cambiaría nada de lo que tengo con Serena.
"Ash…", pensaron el mismo tiempo Clemont y Serena.
"Claro, no puedo… si no, Bonnie me mata", pensó Ash mientras en su mente se imaginaba que tenía un aura oscura sobre él mientras se encogía en una esquina de un cuarto vacío tratando de no preocuparse.
Vaya, parecía tan serio… pero en su mente todo era un caos.
―Para mí sigues siendo el mismo ―sonrió Clemont mientras lo miraba de manera satisfactoria.
"Tenía razón, Serena estará feliz", pensó el rubio.
―Regresemos abajo ―sugirió Ash.
―Está bien.
Serena quién había escuchado todo estaba feliz, se había tapado la boca para no decir nada. Y es que estaba feliz, porque Ash sonaba tan honesto… ¡Que no dudaría ni un segundo que él la seguía queriendo! Eso de ser evasivo ella todavía no lo entendía, pero lo dejaría en su espacio si era necesario, porque si Ash decía que estaba pasando por una fase, ella haría lo posible por ayudarlo. Además la castaña sabía perfectamente que Ash solía guardarse sus sentimientos y como ella era muy comprensiva lo iba a apoyar, hoy, mañana y siempre… Ella rápidamente regresó con lo demás, al rato llegaron Ash y Clemont.
―¿Y…cuándo almorzaremos? ―preguntó el Profesor Oak.
―Pues, cuando Serena y yo terminemos de cocinar ―dijo la señora Delia mientras le hacía señales a la castaña.
―Cierto, hay que ir a terminar un par de cosas.
Ambas se levantaron y se fueron. Por otra parte, Clemont decidió ir también a ayudar ya que quería probar un nuevo invento que tenía. Bonnie se quedó escuchando la conversación de Ash y el Profesor Oak.
―Oye, discúlpame por la pregunta incómoda que les hice ―se disculpó mientras se rascaba un poco la cabeza.
―No se preocupe, tampoco es que me molestara tanto.
―Bueno en todo caso veo que te llevas muy bien con ella.
―Ah… ―miró hacía la cocina y suspiró de manera pesada―, sí, pero no he estado en mis mejores días.
―Es normal a tu edad, sigues siendo adolescente y todavía habrán cambios en tu vida.
"¿Será que le Profesor Oak sabrá de esto…?", comenzó a preguntarse mentalmente Ash, mientras se las ingeniaba para preguntarle eso a la persona a su lado alguna solución indirecta a su problema.
―Profesor ―llamó seriamente Ash―. ¿Puedo preguntarle algo?
―Adelante.
―Ufff, bien… hipotéticamente… ¿Es posible que una persona despierte en un tiempo y lugar diferente en donde estaba?
―¿Viste alguna película extraña?
―Eh… algo así.
―Bien… No creo que sea posible, a menos que sea una ilusión o una clase de sueño. En cualquier caso si estábamos hablando de ficción podría ser que esa persona tenga que aprender una lección de vida, o realizar una acción para poder regresar a su tiempo y lugar correspondiente.
―Ya veo ―susurró bastante pensativo.
"Bien, como no tengo de otra, haré caso al consejo del Profesor y trataré de hacer lo posible por regresar a mi tiempo. Pero si estoy en un sueño tengo que reaccionar… ¿Esto tardará mucho?"
―Disculpe ―esta vez la que llamó fue Bonnie― . Siguiendo con la situación de forma "hipotética", si esa persona no sabe porque está en esa "realidad", ¿cómo hará para regresar?
Lo meditó unos minutos, y parecía que la respuesta era algo "complicada".
―Por alguna razón terminó en ese mundo, así que conforme pase el tiempo se le irá mostrando la lección que debe de aprender.
―Ah… ―mascullaron Bonnie y Ash.
―Vaya, parecen muy interesados, ¿qué película vieron? ―preguntó bastante interesado―. Me ha entrado la curiosidad.
"¡Rayos!", pensó Bonnie.
"¿De qué película habla?", se preguntó mentalmente Ash y luego recordó. "Ah, sí… ¡Ay! ¿Qué le digo?"
―…
―…
Nuevamente la habitación se llenó de silencio; lo bueno fue que Serena llegó a avisar que ya estaba lista la comida y que todos podían ir a disfrutarla. Así que Ash y Bonnie se salvaron de ser descubiertos. El almuerzo transcurrió con normalidad, ninguna pregunta incómoda ni nada, y terminó de la mejor forma, el Profesor Oak se despidió, y sólo quedaba recoger los platos y lavarlos, sin embargo había alguien que tenía una idea…
―¡Es hora de probar el invento que hice! ―exclamó emocionado Clemont.
―Oh, claro… pero que sea afuera ―dijo sonriente la señora Delia.
―Ojalá no falle ―susurró Serena un poco preocupada.
―Hermano, no deberías probar eso aquí.
―Vamos confíen ―dijo Ash bastante emocionado.
Así los cuatro salieron afuera, llevaron consigo algunos platos ya que el rubio lo había pedido. Unos minutos después sacó de la nada una máquina que parecía lava platos, pero tenía brazos mecánicos, era más grande, y tenía varios botones que brillaban.
―Coloquen los platos allí ―ordenó de forma sonriente el inventor y todos lo obedecieron―. Ahora… comencemos.
La máquina comenzó a lavar los platos, todo parecía ir tan bien… hasta que de la nada, uno de los brazos mecánicos jaló a Pikachu y lo elevó. Después de hacer eso le echó agua con una regadera que también poseía la máquina.
―¡Pikachu! ―exclamó Ash mientras corría a salvar a su pokémon, luego de intentar agarrarlo, sólo consiguió ser rociado con agua por parte del invento―. ¡Ah, Clemont, ayúdame!
Por otra parte el rubio estaba va de oprimir botones, y estaba bastante desesperado por intentar apagar esa cosa. Y al no conseguirlo se acercó a donde estaba Ash, e intentó jalar también a Pikachu…
―¡Pikapi! ―gritó mientras era agitado de una forma un poco brusca―. ¡Pika! ―volvió a exclamar y luego electrocutó a la máquina provocando que estallara.
―¡Hermano! ―regañó molesta Bonnie―. ¡Mira como dejaste a Ash y Pikachu!
―Lo siento ―se disculpó muy apenado el rubio.
A las otras dos chicas no les había pasado nada ya que se habían alejado, eso significaba que los únicos que estaban mojados y llenos de ceniza eran: Pikachu, Clemont y Ash.
Un rato más tarde el rubio se fue a arreglar a su habitación mientras que Ash se había quedado con Serena en la sala, ahí también estaba Pikachu. El entrenador pokémon ya se había dado un baño, y tenía el cabello mojado.
―Ash.
―¿Sí?
―¿No te molesta si secó a Pikachu? ―el pokémon también estaba algo mojado.
―Puedes hacerlo ―accedió sonriente el chico con cabello negro azulado.
―Bueno.
Ella tomó una toalla pequeña de su bolsa y comenzó a secar al pequeño pokémon con mucho cariño y delicadeza. Fue entonces cuando Ash la miró a ella; se comenzó a preguntar qué era lo que tenía que hacer para regresar al lugar que le correspondía, debía regresar a su realidad.
Pero no todo era tan malo, cada día en esa casa era una aventura y Ash no tenía otro remedio que pasar y sobrevivir a esas "vacaciones". Dio un suspiró y sonrió al verla a ella secar a su Pikachu, no era tan malo… de repente él se fijó en la revista que estaba allí, por lo regular no le hubiera importando, pero …. La tomó porque notó que esa revista era de su madre, sin embargo le ganó la curiosidad ;comenzó a revisar las páginas y encontró una interesante: Unos test.
Revisó las páginas y notó que uno de los "test" estaba contestado. Así decidió preguntarle a la castaña sobre ello:
―Serena.
―¿Qué pasa?
―Ah… ¿Tú sabes quién contestó esto? ―preguntó señalándole el test que decía: "¿Tú novio es gay?"
―…
Serena se quedó impactada, ya que el color de la página y del lapicero con que fue contestado era el mismo que ella vio ayer. ¡Por Dios! Ella realizó el test equivocado…
―¿Crees que de verdad sea de mi madre la revista? ―volvió a cuestionar el entrenador pokémon―. A lo mejor se la prestaron a ella.
―¡Ha…de ser eso! ―gritó Serena mientras agarraba la revista―. Y-yo se la doy a tu mamá.
―Está bien.
"Oh, hice el test equivocado…", pensó la castaña con un aura depresiva. "Quién diría que se armaría una confusión así por una revista".
Ash notó que ella estaba algo rara, así que la miró un poco más de cerca.
―¿Te sientes bien? ―preguntó Ash.
―Sí, sólo debo descansar.
El entrenador pokémon notó que ella no estaba bien, y decidió dejar su miedo de alejarse de ella tanto. Si pasaba algo muy cercano él reaccionaría rápido, sin embargo ahora él debía hacer lo posible por encontrar la repuesta a el por qué estaba en ese mundo, y… la respuesta quizá la tenía Serena. Claro que Ash no lo pensó así, él reflexionó que quizá acostumbrarse un poco a esa vida le ayude en algo, además el Profesor Oak dijo que podría tardar… Ahora, ¿él debería confiar en eso cuando el mismo Oak dijo que era más ficción que realidad? Con toda sinceridad era lo único que tenía de lógica, así que no le quedaba de otra que intentar eso.
―¿Quieres salir a caminar? ―propuso el entrenador pokémon y Serena se sorprendió un poco.
―Sí ―aceptó un poco sonrojada.
―Bien, entonces vamos.
Ella le sonrió, y este le devolvió la sonrisa. Ambos salieron de la casa junto a Pikachu, y caminaron despacio por aquel camino de Pueblo Paleta. A pesar del día tan lleno de confusiones… En fin, pronto Ash tendría que enfrentarse a más situaciones extrañas.
Pero jamás se rediría, él encontraría la forma de regresar a casa. ¡Porque era Ash Ketchum y no se rendía!
Avance del Próximo Capítulo:
―Hermoso día de San Valentín, ¿verdad, Ash? ―preguntó Clemont con una gran sonrisa.
―¿San…Valentín?
―Sí, ¿olvidaste que fecha era hoy?
―Ah…
―Según lo que me dijo mi hermano ―comenzó a hablar Bonnie―. La chica tiene que regalarle algo especial al chico que le gusta.
―¿Especial? ―volvió a preguntar el entrenador pokémon.
¡No puede ser! Ahora Ash tendrá que enfrentarse a lo que ha intentado evitar desde hace mucho tiempo… tendrá que tener… un… momento romántico con ella.
Notas de la autora, Angy (?):
Sí, el capítulo era para ayer xD Pero se me fue el internet y pasaron muchas cosas x.x
En fin~ ¡Me alegra tanto que les guste este fanfic!
Agradezco sus Fav/Follow a: Agent BM, Ale-White19, Asurax1, Darkheart37, Deadpool86, FandeSerena91, FlutterRage, Master-Juan-X, MegaCharizard777, PkmnTrainerX, ThunderGold97, mrgutierres26, nico2883, Daisasuke, Edgar Jrz, Inquisidorxd94, Jymax, Pika-Bones, Skyrud, isaac hermandezcano, y metrox2323.
¡Gracias por sus Reviews a…Plasma Snake, The Mysterious Fan Writer, jeronimo, FandeSerena91, Asurax1, Edgar Jrz, diego4560, ZeruXT, Dante, Joymax, FlutterRage, Deadpool86!
¡Y gracias a todos por leer!
Discúlpenme por haberme tardado c: Perdónenme si encontraron alguna incoherencia o alguna falta ortográfica.
Si les gustó, les dio risa o lo que sea… dejen un Review ^^
¡Hasta la otra~!
