¡Hi~!

Sí, algunos habrán pensando que me desaparecía otros 7 meses más, pero no xD

Este fic es bastante… no sé. Me gusta, o sea es decir me gusta y les gusta a ustedes. Es especial je, por no decir que es uno de los únicos que he seguido después del capítulo número 8.

Con respecto a lo que me dijeron en un review sobre un fic que prometí hace como tres o dos años, pues… Voy a escribirlo, nada más me falta ajustar un par de cosas, tengo una idea y sólo necesito proyectarla correctamente. (Sí, me refiero al fic Clemont x Korrina con algo de AmourShipping). Agradezco profundamente lo paciente que eres al esperar tanto, no puedo dar detalles de por qué no lo escribí, pero sí puedo subirlo y que quizá te guste.

¡Notas~!

1# Lamento si hay OoC, pero lo intenté ^^

2# Este capítulo es la primera parte de un especial de capítulo doble.

3# Me encantaría que en sus reviews me escribieran que clase de preguntas tienen acerca del fanfic (De la historia, no sobre cada cuanto actualizo xD), ya saben sobre sus dudas, así las iré resolviendo por cada capítulo si puedo. [Esto es porque puede que haya algo que ustedes se pregunten y que yo olvide responder xD]

4# Publicaré dentro de poco o mucho un nuevo fanfic AmourShipping, después les daré los detalles y les avisaré ^^ [Para los que ya lo conocen por otros lados, no se preocupen, actualizaré :D]

¡Disfruten el capítulo!

Los personajes de Pokémon no me pertenecen le pertenecen a Satoshi Tajiri y a Pokémon Company en general.


Capítulo IX: ¿Celos? ¡Para nada!

Movió su vista alrededor suyo, estaba en el pasto recostado mirando hacia el cielo, pero sin notarlo. Su mente divagaba entre el misterio de cómo terminó allí, los últimos recuerdos que tenía iban desapareciendo de poco a poco, es decir el día que llegó recordaba más o menos lo que había pasado antes de terminar allí, sin embargo empezó a notar que olvidaba detalles importantes; específicamente sobre el último día que estuvo en Kalos y sus últimas interacciones con sus amigos, ahora nada más recordaba días anteriores antes de despertar en su casa. Después de analizar y forzar su cerebro a recordarlo intentó descansar.

Bien, posiblemente debió de haberse puesto a pensar eso antes. Sus últimos recuerdos son un especie de fiesta de baile, donde bailó con Miette ―y contra su voluntad cargó su ropa― y donde ganó con Serena una batalla, después todo en sus memorias era nada; acarició la cabeza de su Pikachu mientras intentaba recordar algo más, y lo único que se le hizo familiar era algo sobre un lago o algo así; frustrado por su tan lenta averiguación se sentó y miró a su alrededor, últimamente había pasado bastante tiempo con la castaña; por una parte era porque Bonnie se lo había ordenado y lo otro era que él ―aunque no lo admitiera― quería estar más cerca suyo. Vio el sol, seguro no eran más de las dos de la tarde.

Recordó que su 'novia' le había dicho que haría un pastel, emocionado por ello se levantó. La imagen de ella sirviéndole un pedazo mientras la veía sonreír hizo que se sonrojara inconscientemente, su pokémon lo miraba con extrañeza y picardía; suspiró animado mientras aceleraba su paso; si era sincero consigo mismo su pequeña amiga ya no le estaba dando tantos consejos. ¡Seguro que ya todo lo hacía mejor! Aunque por otra parte podría ser que la castaña dejara pasar todo, incluyendo sus ataques extraños, frunció el ceño por las ideas que llegaban a su mente.

"No, seguro que yo ya actúo más natural", pensó mientras comenzaba a ver su casa. Sonrió a la vez en que comenzaba a planear el resto de la tarde, seguro que se la pasaría junto a su 'novia' y conversaría sobre cosas irrelevantes a su situación, pero no lo podía evitar. ¿Cómo decirle o negarle algo a ella?

Notó a su pokémon mirándolo con curiosidad, le restó importancia y siguió su camino. Entró a su casa, sintió el olor dulce pegarle en la nariz y no pudo evitar sentirse ansioso; caminó un poco más mientras imaginaba de qué sabor se trataba, hasta que escuchó unas risas en la cocina, reconoció la voz de Serena. Extrañado por eso corrió ahí y lo vio: era Gary.

―¡Hey, Ash! ―saludó un poco despectivo el muchacho.

―Hola ―regresó el saludo dudoso, miró a Serena y ésta le sonrió.

―Pensé que regresarías más tarde ―habló la chica.

―Ah, tenía ganas de venir acá ―contestó alegre el entrenador pokémon―. Veo que vienes de visita ―miró al aludido.

―Sí… hace mucho que no nos veíamos ―comentó con un extraño tono.

El 'novio' de Serena se sentó en una silla a la par de la castaña, miró sin cuidado al 'invitado' e intentó sonreírle. Había algo extraño que estaba sintiendo, era una especie de mal presentimiento, como si sospechara de sus intenciones; intentando ocultar eso suspiró y trató de mantenerse jovial como siempre.

―¿Y cómo te va? ―cuestionó Ash.

―Todo normal, ya sabes ―respondió con seguridad, miró a su amigo de forma sospechosa y luego observó a Serena―. Tu madre me comentó que ella es tu novia.

La muchacha se sonrojó demasiado, Ash apenas y se avergonzaba un poco. Un incómodo silencio inundó la cocina, ¿qué le podía contestar de todas maneras? 'Sí, somos pareja. No sé ni cuándo ni cómo' o quizás un '¡Sí! Y no sé ni cuanto llevamos saliendo'; sin saber qué decir levantó los hombros y asintió rápidamente. Notó como su antiguo rival lo miraba suspicaz y él intentó evitarle la mirada. ¡Sí! Algo extraño estaba pasando, ¿o era imaginación suya?

"Me mira raro, quizás deba de evitarlo", pensó Ash mientras desviaba su vista a Serena.

"¡Ash me está viendo! Qué extraño, parece incómodo", analizó la castaña mientras observaba de reojo a su novio y luego a Gary.

"No puedo creer que Ash tenga novia", pensó Gary mientras observaba a la pareja.

―¿Cuánto tiempo llevan saliendo? ―preguntó el invitado de forma 'casual'.

―Cerca de los dos años ―respondió Serena sonrojada, aliviando por completo al muchacho. Él no tenía ni idea de cuánto era.

Después de sentirse así, comenzó a pensar en la cantidad dicha por su novia, entonces si llevaban cerca de los dos años… eso quería decir que cuando tenía quince años comenzaron a salir, bien eso era un punto más a su favor; si averiguaba más seguro lograría regresar a su tiempo y acabaría otra de sus locas aventuras, colocó su mano en su barbilla para después darse cuenta de algo importante… ¿En qué fecha comenzaron a salir?

Abrió los ojos en sorpresa, por lo que entendía, Bonnie no sabía tantos detalles. ¡Oh, no! ¿Y si era mañana? ¿Qué haría? Regresó a las palabras de Serena, ella mencionó que casi cumplían otro año, entonces su 'aniversario' no quedaba muy lejos; sin pensarlo dos veces se levantó de su lugar.

―Disculpen, tengo que ir a hacer algo ―habló acelerado―. Te veo luego, Serena ―se despidió con voz suave, no tenía ni idea de porque sonó así, regresó su vista a su compañero e hizo una pequeña mueca―. Conversamos más tarde, ¿está bien?

―Sí ―respondió Gary con desinterés.

La castaña le sonrió como siempre, el entrenador pokémon sintió una especie de emoción al verla. Ignorando aquello se fue, tenía que buscar a alguien para evitar otra vez confundir las cosas. Suspiró cuando subió las escaleras, recordó el mal presentimiento que tuvo en la cocina; normalmente no le pasaban esas cosas, ¿entonces por qué reaccionó de esa manera? Miró a su Pikachu, este parecía igual de pensativo que él.

Se detuvo y bajó a la altura de su pokémon.

―¿Qué piensas? ―preguntó y recibió la respuesta que ya sabía―. ¿No sentiste nada raro allá? ―susurró para evitar que alguien más los escuchara, su pokémon asintió ligeramente―. Lo sabía, no sólo era yo ―se irguió nuevamente e hizo como si nada.

Llegó hasta la habitación de la rubia, observó que estaba dormida; con poca delicadeza se acercó, empezó a tocarle el hombro y ésta apenas si reaccionó.

―¿Qué? ―cuestionó molesta la niña―. ¿Acaso el sol se está incendiando? ―comentó furiosa ya que detestaba ser levantada y sin gran motivo.

―Para nada ―respondió rápido Ash―. ¿Sabes cuándo es mi aniversario?

―¿De qué? ―volvió a preguntar la menor, seguía semi-dormida.

―Pues de mi… ―se quedó a medias, estuvo a punto de referirse de manera normal a su relación, después sacudió su cabeza―, tú ya sabes, Bonnie.

La rubia meditó medio segundo, miró hacia el techo y bufó fastidiada.

―No ―contestó simple y cortante.

―Ya lo suponía ―susurró para sí mismo―, ¿me podrías ayudar con eso?

―Pues… no.

Ash se indignó un poco por eso.

―¿Por qué? Dijiste que me ayudarías ―comentó un poco contrariado, su amiga le miró un segundo y luego ya no.

―Vas mejor que nunca, incluso te comprometiste ―recordó Bonnie―. Ya no necesitas mi ayuda.

―Pero no es justo ―reclamó infantilmente, después recobró su postura―. No es lo mismo, sé manejar ciertas cosas, no creo que pueda con todo.

―Noté que manejas las cosas mejor, inclusive ni si quiera eres celoso. Podrás hacerlo ―animó la niña ya más tranquila―. Serena está tan enamorada de ti, que no se da cuenta de que tan raro estás o estabas, ella es sumamente genial y es demasiado comprensiva ―razonó mientras veía impaciente a Ash por un 'sí'―, puedes manejarlo.

―¡Oh, vamos! ―insistió un poco el muchacho―. Además, recuerdo que te divertías con lo que pasaba ―acusó y su Pikachu se subió a la cama para convencer a la rubia.

―Bueno en eso tienes razón ―murmuró intentando no ceder―, aun así yo…

Él sabía que podía negarse, que en algún punto su ayuda ya no sería tan necesaria, pero aunque hubiera querido irse ya mismo, no podía. Existía algo que no estaba haciendo bien, esa cosa que lo mantenía atado a esta realidad y por ende se no podría regresar, temía por eso; significaba dejar atrás esa parte de su vida, sería como tener una especie de amnesia y…

Se tensó al pensar en eso, ¿y si en realidad era él mismo, pero sólo había perdido la memoria? Metido en silencio por unos minutos, al parecer su amiga rubia hablaba sobre no sé qué de relaciones, mientras divagaba otra vez entre lo que se supone que hacía allí; dudando hasta de sí mismo creyó que se estaba volviendo loco, primero el mal presentimiento y ahora esto. Sólo faltaba que de repente olvidara algo importante, y quedara como tonto de nuevo. Suspiró pesado y oyó que ella no decía nada, notó su mirada seria.

―¿Me estabas escuchando? ―preguntó retóricamente.

―Eh… ―masculló nervioso por su mirada―, ¿no?

―¡Por supuesto que no! ―reclamó la menor―. ¿Por qué quieres mi ayuda si no escuchas?

―Lo siento, es que estaba pensando en otra cosa ―respondió mientras se rascaba la cabeza―. Es sobre por qué estoy aquí.

La rubia dejó de estar molesta; parecía sentir un poco de empatía por él. Así que dejó de reclamarle, pasó a pensar en algo que decirle.

―¿Todavía no tienes alguna idea? ¿Lo último que recuerdas te ayuda en algo?

―No ―respondió con simpleza, frunció el ceño para después quejarse mentalmente―. ¿Podríamos preguntarle a Clemont?

―Ya sabes que es un secreto entre nosotros dos ―dijo Bonnie mientras se paraba.

Alguien que había estado en la puerta escuchando lo último entró como si nada.

―¿Qué es un secreto entre ustedes dos? ―preguntó el científico.

―¡Na-Nada! ―respondieron ambos totalmente nerviosos.

Detrás de él venía Gary, que entró como si nada. Ash volvió a sentir esa incomodidad, pero la ignoró al ver a Serena entrando a la habitación.

―Déjalos, seguro es algo infantil ―murmuró el invitado, Serena parecía no haber escuchado eso y Ash le miró un tanto molesto, su tono no le estaba gustando.

Bonnie miró al chico que no había visto antes, luego sonrió.

―¡Hola, mucho gusto! ―saludó animosa, como si nunca hubiera tenido sueño―. Soy Bonnie.

―Encantando de conocerte ―habló mirando a la menor mientras sonreía, después vio al entrenador pokémon―. Así que estuviste bastante tiempo viajando con ellas dos ―parecía estar analizando el asunto―, bueno iré con Serena a comprar unas cosas.

Bonnie intentó ver la reacción de Ash, por supuesto que sabía que no era celoso. Sin embargo vio incomodidad en su mirada, ella no pudo evitar sonreír. Oh, el resto de la tarde iba a ser tan divertido, decidió echarle un poco de leña al fuego, pero más tarde.

―Genial, diviértanse ―se despidió Bonnie.

―Sí, nos vemos más tarde ―dijo Serena mientras se despedía con una sonrisa y luego una mirada para su 'novio'.

Después de que se fueran y quedaran nada más los tres, la más pequeña no pudo evitar mirar con picardía hacia Ash.

―¿Y… te molesta? ―preguntó sabiendo de antemano su reacción.

El muchacho la vio confundido, después ella señaló la puerta por donde se habían ido los otros dos.

―¿Gary? ―regresó la cuestión, Bonnie comprendió que en serio se estaba haciendo el tonto, por su tono sabía que estaba algo molesto―. No, cuando éramos más pequeños nos llevábamos mal, al menos yo no lo toleraba, me sentía incómodo con él alrededor, y Gary hacia lo posible por ofenderme ―explicó tratando de no sonar rencoroso―. ¿Por qué debería preocuparme?

La niña estaba ordenando mentalmente sus palabras, así tendría el efecto que tanto deseaba, Dos minutos después, inhaló profundamente y lo soltó.

―¿No te parece extraño la gran amabilidad que tiene con Serena? ―primera pregunta lanzada, esperó unos segundos para hacer la otra―. ¿No te incómoda ni un poco que la tenga cerca? ¿No te sientes extraño con él alrededor de tu novia? ―notó la expresión que cambió en Ash, un efecto en cadena que sabía que desataría, estaba encantada de lograrlo, estaba a punto de terminarlo todo―. ¿Y si…?

―¿Qué? ―logró preguntar Ash en un tono seco.

―¿Ah? ―preguntó Bonnie sorprendida, ¿no había entendido?

―Se refiere a que si estás celoso ―aclaró Clemont mientras miraba curioso el comportamiento de los dos―. Todavía seguía aquí, así que escuché todo.

―¿Celoso? ―siguió preguntando, después negó con la cabeza y los miró―. Sí, siento un mal presentimiento cuando está cerca ―respondió honestamente―, pero es porque sé que está pensando en algo malo ―Clemont y Bonnie creyeron que se oía muy infantil, rieron por lo bajo y él lo notó―, es en serio ―parecía un poco molesto.

―Sí, lo sabemos ―contestaron ambos.

¿No le creían? Bien, se los demostraría, Gary pensaba hacer algo malo y él tendría pruebas, lo detendría y punto final. Todo a la normalidad o algo así, le disgustaba que no lo tomaran en serio; menos si se trataba de un asunto como ese, donde ella ―su novia― se viera afectada. Ignorándolos un poco se salió de la habitación, escuchó pasos atrás de él, caminó más rápido. Sólo se detendría si su Pikachu se quedaba atrás, pero su pokémon estaba en su hombro así que aceleró todavía más dejándolos atrás.

¿Adónde se habrían ido? Sí, habían dicho que a comprar, pero exactamente a dónde era la duda. Llegó hasta donde usualmente su mamá iba, los vio entre los pasillos, sintió la necesidad de ocultarse, sin embargo chocó contra algo que no supo que era e hizo ruido, deseó ser un pokémon para no ser visto, se hizo para atrás y escuchó sus voces.

―¿Qué fue eso? ―preguntó medio asustada la castaña.

―Seguro que no es nada ―respondió él con seguridad.

―Hum… sí, tal vez ―susurró Serena, miró a Gary y se quedó más tranquila.

―Así que… ―empezó a hablar el muchacho―, ¿cómo llegaste a ser la novia de Ash?

Desde donde estaba el aludido no podía ver nada, sólo oía así que no vio el intenso sonrojo de su pareja.

―Bu-bueno es una larga historia ―respondió nerviosa.

―¿Desde cuándo te gusta? ―cuestionó de forma desinteresada, como si no fuera nada.

Principalmente eso era lo que le molestaba al entrenador pokémon, su tono tan indiferente para temas relacionados con Serena y él, no supo exactamente por qué se sintió ligeramente irritado.

―E-es otra larga historia.

―¿La mayoría de cosas entre ustedes dos es una larga historia? ―bromeó suavemente, Ash no lo tomó así.

―Ta vez ―respondió entre pequeñas risas la castaña.

Eso incomodó al muchacho 'espía', porque ella parecía feliz de estar con ese chico, que perturbaba sus extrañas y tranquilas vacaciones. Se sintió frustrado de estar escondido, ¿por qué no se ofreció a ir con ellos? Movió su cabeza, debía concentrarse, escuchó otras risas; observó que se habían movido de pasillo, los siguió y tuvo una mejor vista, sólo tenía que agacharse.

Le miró con disgusto, algo se traía entre manos. Lo conocía bien, ¿qué se supone que estaba pasando por su cabeza?

―Vaya Serena, sí que sabes de moda. Se nota con tan solo verte ―comentó Gary haciendo sonrojar a la castaña.

El muchacho notó eso y se molestó aún más. Serena no se volvería parte de su club de fanáticas, porque ella era diferente, jamás permitiría que ella cayera en las tonterías de su rival de la infancia.

Pikachu le jaló la ropa, observó a quién había llamado su atención, parecía querer decirle alguna cosa sobre moverse o lo que sea, pero eso no lo entendió hasta que una señora que caminaba ―y parecía que no veía por donde iba― se cayó encima de él, quedando debajo de ella y sofocándolo casi por completo.

Estando casi ahogándose por el enorme peso agregado en su espalda, esperó que no hubiese hecho mucho ruido. Para su desgracia Serena era un alma caritativa dispuesta ayudar, así que se resignó cuando la vio acercándose con rostro preocupado, su Pikachu estaba tratando de ayudarlo.

La castaña sin dudarlo ayudó a la señora a levantarse, cuando quedó nada más él en el suelo se asustó.

―¡Oh, Ash! ―gritó mientras se agachaba para ayudarlo―. ¿Qué pasó?

Él apenas recuperándose de su reciente pesadilla, se movió para verla. Por alguna extraña razón la luz del sol cayó hacia donde estaban ellos, iluminando a la muchacha haciéndola parecer un ángel; el chico nada más se sintió ligeramente mejor, su escena se vio interrumpida por una tercera persona.

―Pareces como si un camión te hubiera arrollado encima ―comentó tratando de hacerse el gracioso.

Bueno al aludido no le hizo nada de gracia, le miró con ira.

―Ja ―atinó a decir e iba a decirle unas cuantas cosas, sin embargo vio a Serena, ella no debía presenciar eso.

―Tuvo un accidente ―admitió confundida la única chica allí.

Se sentía la tensión, Gary descaradamente le vio de forma extraña. Ash estaba por preguntarle qué demonios quería, su humor estaba yendo a peor hasta que escuchó la risa de su no tan amigo.

―Parece como si no hubieses cambiado nada ―comentó simpático―. Sólo una pregunta ―intentó decir entre risas ahogadas―. ¿Por qué sales con Serena? ―preguntó como si se tratara del clima.

Ash pasó de estar hecho una furia interna a tener un sonrojo en sus mejillas. Serena pensó que se veía totalmente adorable de esa manera, él suspiró fuerte y claro, vio los ojos tan poco comunes para él de ella, no sabía por qué. Ash ―él mismo― no era su novio, él ―Ash de diez años― no pertenecía ahí, Ash ―él― no debería estar con ella porque no le correspondía de la misma forma, todo eso le tocaba a ese chico que le pidió a ella tener alguna relación. Él no era ese chico, no sabía cuál era el sentir de su contraparte, no tenía ni idea de porqué le gustaba a su otro yo la muchacha a su lado, no podía permitirse estar con ella así, para siempre, porque no era lo correcto.

Estaba arrebatándole esa relación a alguien, porque por alguna razón sentía que el motivo de haber terminado allí era su culpa, de nadie más que él, era tan solo un muchacho de diez años. Se había comprometido y no pensó en lo que sería de su otro yo, ¿y si le rompía el corazón a la castaña?

¿Qué tan diferentes podrían ser ambos? Sintiéndose sorprendido por su repentina empatía por alguien que seguramente no existía en ese plano, se levantó, observó a Gary a los ojos con decisión. En ese instante entendió algo muy importante, si a su otro yo le gustaba Serena pues… entonces él haría lo posible porque su relación siguiera hasta que ambos estuvieran en su respectivo lugar.

No dejaría que todo se echara a perder.

―No lo sé ―respondió con suma sinceridad, vio a Serena un poco decepcionada y al otro algo confundido―. No necesito razones realmente.

Serena le vio llena de ternura, si estuvieran solos lo abrazaría; Gary se sorprendió por su respuesta, después sonrió.

―Me quedaré aquí por unos días ―comentó el invitado cambiando de tema―. Espero que no te moleste, digo que no les moleste ―sonrió y vio a la castaña, Ash notó eso e intentó ponerse en medio, pero no le dio tiempo―. Me tengo que ir, almorzaré con ustedes en otra ocasión.

Se despidió sin más y salió del lugar, la pareja se vio medio segundo y luego observaron alguna otra cosa.

―Parecías molesto ―habló Serena.

―Ah… es que tengo hambre ―dijo lo primero que se le ocurrió, la castaña por primera vez en mucho tiempo no le creyó, aun así no dijo nada.

Siguieron el resto de la compra sin decirse nada, una tensión se había formado entre los dos. La declaración de Ash la había dejado encantada, sin embargo había una cosa que no entendía de él, su comportamiento raro cuando estaba su antiguo 'rival' con ellos, no es que fuese tonta; la idea de que estuviese celoso se le cruzó por la cabeza y la pasó por alto.

Era algo tonto, porque él no era así, ¿verdad?


Adelanto del siguiente capítulo:

No le importaba en lo más mínimo estar escondido detrás de unos arbustos, sólo quería saber la verdad. Ya había hecho bastante el ridículo.

¿Lo conseguiste? ―preguntó Misty.

No, es más difícil de lo que pensé ―comentó Gary molesto.

Te dije que no sería fácil ―le regañó, él otro gruñó en respuesta.

Ash intentó no quedarse sin aliento, ¡así que ellos intentaban hacerle algo a Serena…! O algo así, no entendía por completo, pero no era precisamente bueno.


Notas de la autora:

Como lo habrán notado en el adelanto, este capítulo tiene una segunda parte. Consiste en la visita de Misty y la todavía presencia de Gary, ¿qué estarán planeando estos dos?

¡Espero que les haya gustado! Sinceramente me tardé mucho, sé que no debí pero demonios… Estaba muy poco concentrada, si encuentran una que otra frase incoherente y falta ortográfica, se debe a que estuve muy atrapada leyendo Geek Girl (Cindy B)―siendo un libro escrito en primera persona y en presente―, me hice un lío escribiendo normalmente. Se me pegó el asunto del tiempo presente xD En todo caso, editaré el capítulo arreglando las faltas luego.

¡Gracias por esperar el capítulo! Sé que tal vez no es lo que esperaban, pero esto todavía no termina.

Agradezco cada uno de sus comentarios/reviews, sus Fav, Follow y todo, es un gusto escribirles.

Si gustan pueden dejar sus comentarios/reviews.

Aviso: Si llegamos al review 100 dentro de los próximos capítulos, escribiré un especial situado dentro de este fic siendo otro What if…? (¿Qué pasaría si…?) sobre el otro Ash y su situación (No aplica a la historia ―o sea no es la teoría total de cómo pasó todo esto de Ash―, sólo sería como hecho para divertir :D )

¡Nos leemos!

¿Reviews?