Al menos ella no es tonta
Vanilla no lo entiende, pero está contenta de que nadie mire a Chocola más que ella, de que pocos chicos le entreguen el corazón y de que estos rara vez se tornen rosados.
¿Solo quiere asegurarse de que nadie le robará el puesto de Reina? No, el mismo jamás le interesó más que el de Pastelera y eligió ambas expectativas por elegir algo, porque se lo pidieron.
Se trata de que ninguno de ellos se atreverá jamás a robarse a Chocola, tan siquiera Pierre, que no parece guardar forma de emoción para nadie.
Aunque no tenga ningún sentido, porque tanto sin senos y con vestidos de frutillas cubriéndole, Chocola es la criatura más energética y llena de belleza que ella ha visto jamás, como una leona de pelaje encendido, como los chiles picantes que al apoyar en los labios arden como debe quemar el Infierno.
Esos chicos deben ser tontos. Solo así se explica que encuentren adorable a Vanilla, con lo torpe que es.
Sin embargo, agradece el no tener demasiada competencia y el no darle a Chocola motivo de dudas hacia su devoción.
[Abril, 2009]
