Era un día nublado en peaceville, maldición ¿Por qué justamente hoy?

Me encontraba en el panteón de peaceville junto con mi madre, paradas justo en frente de esa lapida que le correspondía a mi padre. No se porque, pero de mis ojos no salía ni una sola lagrima, tal ves sea por el echo de que no fue un buen padre. No uno como el que todos querrían. Mi mamá se incoo asta topar con la lapida y coloco una rosa roja, se quedo por barios minutos ahí viéndola con mirada melancólica. Una pequeña gota en mi mejilla izo que viera asía al cielo mientras suspiraba resignada.

Ya empezó a llover-dije en voz baja pero sonó muy audible a sus oídos.

Si-

Nos vamos a empapar-

Si-

No se movía para nada, solo seguía viendo la tumba. En serio estaba tan mal. Me puse a su altura.

Mamá, ay que irnos de aquí-

Si-

Por favor deja de decir solo que si-

Lo siento, es que…-se quedo en silencio por unos segundos-aun no lo puedo creer.

Lo sé-

Vamos, arriba, aun tenemos que ir a ver a ese sujeto-dijo levantándose y abriendo la sombrilla.

Claro-si no ay de otra. Subimos al auto y nos fuimos.

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Llegamos hasta la casa de ese sujeto, ¿porque esa casa me parecía tan familiar?: sola en ente la nada, grande y lujosa. Al bajar del auto nos dirigimos a la gran puerta de fierro que se encontraba en la entrada. Tocamos el timbre y rápidamente el enorme portón de rejas se abrió dejándonos entrar, un hombre de 40 años, cabello marrón y ojos verdes emergió de la gran casa.

Llegan a la hora acordada-dijo con una sonrisa imperita-porque no pasan.

Porque no mejor llegamos al grano-comento mamá seria.

Creo que es mejor arreglarlos adentro-entramos a la casa asta llegar a su despacho.

Por favor tomen asiento-

¿Y de que se trata esto?-pregunto mamá

Pues, como ya sabrá su esposo tenia miles de deudas que no pudo pagar-respondió mientras fijaba la vista en barios papeles de un folder y se las entregaba a mi madre.

¿Que es esto?-pregunto sin entender.

Sus cuentas-aclaro como si nada.

¿Qué?, esta diciéndome que tendré que pagar esto-exclamo confundida-son (cantidad indefinida)-¡no enserio quería que pagáramos todo eso!

Exacto, era su marido, cuando ay deudas y la persona muere su cargo pasa al siguiente sucesor de la familia-explico aun con la sonrisa-en este caso esa es usted.

No pienso pagar eso-dijo muy decidida.

Creo que usted no a entendido, es primordial que lo haga, si no quiere perder sus vienes, ir a la cárcel-advirtió y ensancho aun más su torcida sonrisa-y lo más importante-me miro a mi-que se lleven a su hija lejos de usted.

No-susurro mamá mirándome y mi corazón se paralizo.

¿Entonces que dice?-

Esta bien-se dio por vencida y firmo los papeles.

Entonces, esta echo-dijo el guardando los papeles-bueno…

Padre necesito…-lo interrumpió alguien al entrar al despacho-laney-maldición era Mitch, con razón esta casa se me avía echo tan familiar.

¿Se conocen?-pregunto el tipo ese confundido.

Si, estamos en el mismo salón-

Bueno…si nos dan permiso, tenemos que irnos-dijo mamá levantándose de la silla y yo imite su acción.

Ok, espero que allá quedado claro el…-

Lo izo-lo interrumpió mamá.

Las acompaño a la puerta-dijo el aun sin quitar su estúpida sonrisa.

No gracias, sabemos perfectamente donde están-dijo ella y salimos de allí.

No puedo creerlo sabia que tu padre tenia muchos problemas, pero no tenia ni idea de que era algo como esto-balbuceo molesta-y mucho menos que me incluyera en ellos.

Tranquila, ya sabremos como arreglarlo-la calme subiendo al auto-ya lo veras.

Será mejor que así sea-antes de que echara a andar el auto di una última mirada a la gran casa. Afuera se encontraba Mitch y su padre conversando, seguramente ya le estará contando nuestra desventura.

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El resto de este día se fue tal como llego y al igual como las otras noches, ni siquiera pude pegar el ojo en toda la noche, a si que como verán mi aspecto en la mañana era verdaderamente horrible, con ojeras ni siquiera tibe tiempo de arreglarme en la mañana, bueno arreglarme entre comillas. Baje a la cocina pero mi mamá no estaba asique decidí ir hacia su cuarto, abrí la puerta pero no estaba, que raro usualmente siempre almorzamos juntas, de pronto a mi mente sobrevino el recuerdo de anoche.

Llegare hasta tarde de ahora en adelante-

Lo entiendo-

Y también tendré que irme temprano-

Ok-

Y eso fue todo. De alguna forma la entendía solo hace esto por sacarnos de este gran problema en el que mi padre nos puso. Tengo que hacer algo.

Llegue a la preparatoria aun cansada mientras arrastraba los pies, el camino me encontré con kon que me miraba de arriba hacia abajo.

No te ves nada, nada bien-argumento el aun sin dejar de verme.

Gracias kon, a las chicas les gusta escuchar eso-dije sarcásticamente.

Si, a las chicas, pero a ti no-añadió jugando.

Ja ja que gracioso eres kon-dije mientras lo toma del cuello de la camisa.

Tranquila, tranquila solo estaba jugando-se excuso mientras movía sus manos nerviosamente-por cierto, ¿Por qué estas así? Parece como si te hubiera atacado un tornado o algo así-comenzó a reírse otra ves a lo que yo lo fulmine con la mirada y el se ponía serio rápidamente-lo siento y bien.

N…nada solo, yo…-rayos porque no se me ocurría nada, asta que se me prendió el foco-¡tenia insomnio! Eso insomnio.

Laney, te conozco bien, anda dime-dijo de manera seria, algo fuera de lo común en el.

Ya te lo dije-continúe pero el me interrumpió.

No, se que no es eso, puedes confiar en mi-

Yo…-dije ya por vencida (who que rápido la convencen, pero bueno nadie le puede mentir a kon, es tal tierno y comprensivo)-te lo diré pero aquí no ni ahora.

Esta bien, pero me lo vas a contar he-

Claro, lo are-le di una pequeña sonrisa.

Bueno, entonces vamos a clases-

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Y eso fue lo que paso-le avía contado todo sobre el día de ayer sin omitir la parte del pago. Mis ojos se llenaron de agua pero no iba a llorar, al parecer kon lo noto porque inmediatamente me dio un abraso.

Lo siento laney, no debí preguntar-

Solo…prométeme que no se lo vas a decir a nadie, por favor-

Lo prometo y… ¿Mitch lo sabe?-

Eso creo-suspire con cansancio.

¿Y se lo van a decir a el señor Dupont?-

No lo sé, eso depende de mamá-la verdad no creo que ella se lo diga, después de todo son nuestros problemas.

¿Y como estas?-

Pues respiro y sigo viva. Supongo que bien-

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Por cierto laney, ¿ya dijeron cuando va a serán las pruebas de los vestidos de damas?-

No carrie, le preguntare después-conteste sin ánimos de nada.

¿Te pasa algo?-

No, solo…no me siento muy bien-

¿Pues que paso? ¿Estas enferma o algo?-

No, emm es que-tartamudee encontrando una escusa a mi problema.

Esta triste porque…!acaba de descubrir que! Pago un plan telefónico que no incluye textos-interrumpió kon encontrando mi salvación-tres años, sin rembolso.

¿Solo era por eso?-dijo konni ladeando la cabeza sin entender.

¡Si!-afirme energéticamente siguiéndole el juego-es que a veces me vuelvo un poco exagerada.

Ah, debes estar en esos días del mes-comento inocentemente, y todos escupimos lo que teníamos en la boca abriendo los ojos como platos-¿Qué, dije algo malo?

¿A que se refiere con esos días del mes?-pregunto kon al igual que konni.

Cada mes a las mujeres nos llega la…-

¡KONNI!-gritamos todos aun con los ojos como platos.

Oigan, aun no me han dicho que quiso decir con eso-

¡TRAS!

Se escucho la puerta de la cafetería estrellarse contra los muros. Parada en medio de la entrada se encontraba una chica alta de buen cuerpo, melena rubia platinada y ojos jade. Venia contoneando las caderas coquetamente, a lo lejos se escuchaban varios susurros sobre esa chica, la mayoría de chicos silbando. Se sentó junto a corey y sus amigos mirándole y coqueteándole, de alguna forma eso no me gusto.

¿Quien es ella?-pregunto Dimitri.

Es keytlin strayder, prima de Mitch y eterna enamorada de corey-contesto lenny sin importancia-sus padres debieron de volver de sus vacaciones.

Para nuestra mala suerte-secundo carrie.

Como es que puede tener más vacaciones que nosotros-

Dinero-concluyeron todos.

Ha, eso lo explica.

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Al terminar las clases fui hasta mi casillero para guardar unas cuantas cosas, lo serré y me asuste al notar que Mitch estaba justo frente a mí con una sonrisa arrogante.

Hola linda-

Y-se lo deletreé-laney, cuando vez a entender.

Oye, no te pongas así, solo es un cumplido-

Si claro, solo deja de jugar y di ya lo que quieres-trate de llegar al grano.

Astuta-

Si eso ya lo se-dije con una sonrisa autosuficiente.

Quería hablarte de lo de ayer-señalo sin dejar de sonreír, se parecía tanto a su padre.

Si, yo también quería decirte algo sobre eso-repuse enderezándome en mi lugar-te pido que por favor… no se lo digas a nadie.

A si-

¿Si podrías?-

Claro-

¡Enserio!-grite extrañada.

Si, pero…-se detuvo aun sonriendo. Ya decía yo que eso seria demasiado bello para ser cierto- a cambio…

¿Qué?-

Eso lo sabrás después-dijo por ultimo acercándose amenazadoramente hacia a mi rostro y se marcho.

Genial, más problemas.

CONTINUARA…

Ok hasta aquí llegue hoy.

Espero que les haya gustado.

Reviews.

Jitomatasos.

Lo que ustedes quieran.

O y perdonen por la mala ortografía, a cualquiera se le chispotea.

Gracias Alison.

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