Ella lo amaba tanto como se puede armar al primer amor, con esa tierna ilusión, con el ardor de un nuevo sentimiento recién descubierto.

Scorpius siempre fue el mejor amigo de Albus desde que entraron a Hogwarts y desde que tuvo uso de razón ella se había hecho a la idea de que Albus era una de esas partes suyas que recorría el mundo libremente, una constante en su vida.

En el inicio de ese amor naciente que Rose intentaba guardarse solo para ella no podía evitar sucumbir ante la timidez paralizante que la invada. Su verborragia se veía reducida a unos cuantos balbuceos inconexos, la imponente leona se veía reducida a un ratoncito asustado en presencia del rubio (cosa que nunca puso pasar desapercibida para su mejor amiga y mucho menos para su ejército de primas enamoradas del amor), se quedaba callada y no emitía comentario alguno hasta que él quedaba muy lejos de su perímetro de visión. Y no olvidemos de las preguntas indiscretas o mejor dicho el interrogatorio al que se veía sometida cuando esto pasaba.

El primer amor, el amor tierno y dulce de Rose había empezado cuando solo tenía once años, pero como todo en esta vida debe sufrir cambios, el amor que sentía fue creciendo y madurando con ella, paso de no hablar en su presencia a disfrutar de largas y entretenidas charlas de quidditch y literatura mágica. Fue su primer amor, su primer beso (el que dio a los 13 con aquel ravenclaw bajo el muérdago no cuenta) su primer todo. Él le sostuvo la mano en los momentos en donde no sabía que suelo estaba pisando y la amo entera aun cuando no sabía exactamente quién era, fue lo más sólido en aquel existencial recién descubierto y la ayudo tanto en la lucha por la búsqueda de su verdadera identidad.

Scorpius el de los ojos grises como el cielo en plena tempestad y la mirada cansada, con su cabello rubio siempre prolijo. El de la nariz recta y los rasgos aristócratas. Scorpius con sus palabras de filósofo, sus sonrisas torcidas y lengua afilada. Fanático del Puddlemere United y Oliver Wood, seguidor de las Arpías (solo desde que Rose es la jugadora estrella). Auror por vocación (no le va eso de andar tras un escritorio todo el día). Él que cocina en los días especiales y en los normales también, quien la espera con los brazos abiertos y chocolate caliente después de cada partido.

Scorpius Malfoy, hijo de Draco y Astoria, mejor amigo de Albus, ex cazador de la casa de las serpientes y premio anual, que ama a Rose desde los 13, quien tardo dos años en asumirlo y otro más en intentar algo. Simplemente Scorpius que hoy con 25 años la sigue amando, y aunque los dos son seres completos y realizados en muchos sentidos, se complementan. Viven juntos desde que Rose empezó a trabajar, se acompañan, se complementan, se aman y discuten muchas veces, es que la perfección aburre.