Disclaimer: Avengers, Marvel, Pop Tarts, Batman, personalidades y marcas aquí mencionadas no le pertenecen ni a RutLance-CrystalFairy ni a DarkLady-Iria, tampoco ganan dinero haciendo esto; el fanfic presentado se hace sin fines de lucro pero con la esperanza de brindarles un muy buen momento y compartirles una de las medicinas más efectivas del mundo: el humor. Se pide una disculpa anticipada a las personas que resulten ofendidas con lo que aquí les presentamos. Cualquier parecido con alguna anécdota de la vida real es una méndiga coincidencia.
¡Hey! ¿Cómo han estado? :D Esperemos que bien, o de perdido, mejor que a nosotras. :3 Antes que nada queremos agradecer a todos aquellos que se tomaron la molestia de leer este fic, en especial a quiénes la pusieron en sus favoritos y alertas. :)
Pasemos a los reviewses:
~*~Scarecrow101: Eso es bueno, compañero. :3 Aquí hay otro capítulo, y gracias por el review, y todo el apoyo. ;)
~*~Kokonese: Peter Parker es uno de nuestros personajes favoritos, pero nos mantenemos fieles al de la serie de los 90's, era una buena serie. Tony Stark no es santo de nuestra devoción, pero ahí está, ¿qué podemos hacerle? Aparte de que es gracioso molestarlo. x3 Sobre los nuevos habitantes, no tienes qué esperar más. Gracias por el review. :D
~*~Dangara2610: ¡Muchas gracias! Debo explicar en este momento que Peter tiene 7 años en este fic, además de que vive con sus tíos. Y ya no te preocupes, que aquí está la continuación. ¡Gracias por el review! :3
Debemos aclarar una cosa antes de que tomen sus trinches y antorchas; la razón por la que mencionamos a Batman es porque este es un AU humano, y tomando esto en consideración, nos parece razonable que exista toda la parafernalia sobre DC y Marvel, y que los personajes tengan sus preferidos como seres comunes y corrientes.
Disfruten el capítulo. ;3
Lil' Avengers on the Block.
Capítulo 1: Aquí llegan los Odinson.
Frigga era una de esas mujeres que se anticipaba a las circunstancias. Debido a su diligencia, como toda buena ama de casa, había mandado decorar, sin escatimaciones, el que vendría siendo el nuevo hogar donde viviría junto a su esposo y sus tres hijos.
-¿Porqué tuvimos que mudarnos, madre? -Replicó con molestia, y brazos cruzados, retorciendo la boca acentuando su mal humor el segundo de sus hijos.
Desviando la vista de la carretera, para enfoncarla en los tres pequeños sentados en los asientos traseros, Frigga respondió con una sonrisa.
-Debido al trabajo de tu padre, Loki. Lo promovieron. -Se reacomodó un mechón de cabellos que cayeron sobre su rostro detrás de la oreja, explicando de nueva cuenta el porqué debían mudarse. -Y decidimos que lo mejor sería irnos a vivir juntos en otro estado, en vez de ser una familia separada.
El chiquillo, de tez pálida y cabello negro corto, rodó sus ojos verdes, inconforme con la respuesta dada. A diferencia de sus otros hermanos, quiénes estaban emocionados por el viaje, fijando la vista en lo que hubiera fuera de las ventanas.
-Adiós, vaquita. -El más pequeño agitaba alegre su mano, despidiéndose de todo lo que estuviera en el camino. -Adiós, caballito.
-Balder, ese era un burro. -Le corrigió con molestia Loki.
-Ah. -Balder se llevó un dedo al mentón, y sonrió de nueva cuenta, agitando otra vez su mano en señal de despedida. -Adiós, burrito.
Estaba harto, sí, esa era la palabra. Harto. Llevaban más de tres horas viajando en el vehículo, sin contar el vuelo. Sus padres parecían ignorar esas leves, pero muy poderosas ganas de abrir las puertas y aventar a sus hermanos en pleno movimiento, para luego él bajarse en el primer semáforo rojo que se les cruzara en el andar. No era que no quisiera a su familia, pero estar pegados por más de un día lo hacían desear ser parte de otra familia. Además de que su mamá había puesto el seguro para niños, por lo que su plan no podría ejecutarse a su gusto.
-¡PADRE! -Saltó en su asiento el mayor de los niños, casi reventando los oídos de Loki con la emoción plasmada en su voz. -¿Ya hemos llegado? ¡Ya quiero conocer la nueva casa!
-Es igual que en la que vivíamos, Thor. -Contestó irritado su hermano menor, apoyando la cabeza en una mano, intentando no verlo a la cara. -No deberías estar tan emocionado.
-¡Pero, pero, Loki! -Thor tenía cerradas sus manos en puños, casi temblando. -¿No te sientes emocionado, hermano? Una nueva casa, nueva escuela, y lo mejor... ¡Nuevos amigos! ¡Sólo piensa en las divertidas aventuras que nos esperan!
De nueva cuenta rodó los ojos, ya que era inútil hacer otra cosa en el momento. Ciertamente, no le gustaba nada la optimista forma de pensar de Thor.
-Nuestra estadía en California era perfecta, madre. -Cruzándose de brazos, Loki se hundió más en su asiento. -Preferiría que siguiéramos viviendo ahí.
-¿Porqué, Loki? -Thor se volvió a verlo al escuchar la voz de su padre. -Según recuerdo bien, no te gustaba California.
-Por qué era un lugar con una alta temperatura, padre. -Respondió. -Mas, eliminando ese factor, era soportable.
Y no mentía, ya se había acostumbrado al estado soleado. No quería vivir en otro lugar y repetir el proceso de adaptarse.
-Pues eso no será un inconveniente, hijo. -Respondió el hombre de barba grisácea. -Nueva York tiene una temperatura más agradable y muchos sitios interesantes.
-Sitios interesantes, sí, claro. -Murmuró entre dientes.
.~o0o~.
Tras una parada de emergencia, Thor necesitaba ir al baño con urgencia; en lo que Odín rellenaba el tanque de gasolina, Frigga llevó a los pequeños a tomar un refrigerio.
-¡HELADO! -Gritaba dando brincos el rubio de ojos azules, decidido a no guardar silencio hasta tener entre sus manos un enorme barquillo de nieve de un sabor inusual. -¡El poderoso Thor quiere un helado! ¡Sabor Pop Tarts!
-¡Thor, cierra la boca, zoquete! -Tomado de la mano con Balder para que no se perdiera, Loki deseaba que su mamá se diera prisa y que se fueran cuanto antes, para que su hermano mayor dejara de hacer el ridículo. -¡Todo el mundo te está escuchando! ¡Y esos sabores no existen!
-Está bien, Loki. -Frigga tomó de la mano al hiperactivo rubio y lo guió hasta la máquina de helados. -No vayas a soltar a tu hermano, no me gustaría repetir lo que sucedió en el aeropuerto.
-No, madre. -Esbozó una sonrisa al recordar cómo se habían asustado sus padres al creer, tras media hora de camino, de que el más joven de sus hijos no estaba en el automóvil con ellos, debido a que el niño de ojos verdes le había ordenado quedarse dentro de la cajuela para que cuidara de las maletas, y convencerlo de que fuera idea de Balder el hacerlo. "¡Guardián de las maletas!" era lo que gritaba el pequeño cuando lo sacaron de la cajuela.- ¿Puedo comer una paleta de fruta?
-Lo que gustes, amor.
Se acercó al congelador en donde se encontraban las paletas de frutas, asomándose para elegir una que fuera de su agrado. Tras que obtuviera la que fuera de su agrado, y se la diera a su mamá para que la pagara, se volvió sonriente a Balder.
-Balder, ¿no deseas jugar con Thor a las escondidas en el baño, en lo que madre termina de comprar nuestros helados?
-¡Sí! -Emocionado, el pequeño se soltó de la mano de Loki, quién lo veía con una enorme sonrisa en el rostro, dirigiéndose a donde estuviera Thor, por lo que ya no sería responsabilidad suya.- ¡Escondidas, escondidas!
.~o0o~.
Ya había pasado otra hora, y Loki ya no veía que el recorrido tuviera fin.
-Hubiera sido más fácil llegar directamente a Nueva York, padre. -Se quejó de nueva cuenta el niño de cabello negro.
-Muy cierto, hijo, pero como los abuelos viven en Pennsylvania fue una buena oportunidad para ir a visitarlos. -Comentó Frigga. -Recuerda que sólo nos vemos un par de veces al año, ¿no es así, Thor?
-¡ASÍ ES! -Saltó en su asiento el rubio de ojos azules, haciendo que Loki se cubriera los oídos. -¡Me gusta visitar al abuelo Bor, y a la abuela Bestla!
Y si no fuera suficiente con Thor, Balder comenzó a imitar a su hermano mayor, saltando en su propio asiento, sin saber el porqué lo estaba haciendo.
-¡Buelo Bor! ¡Buela Bestla!
-Ugh. -En ocasiones, Loki se imaginaba solo en el mundo, libre de la estupidez de su hermano y el conformismo de sus padres.- A veces, quisiera ser Batman.
-¿Batman? -Loki se percató de que su padre alzó una ceja, aún cuando no lo viera.- ¿Por qué querrías ser un simple héroe sin poderes, cuando existen muchos otros y mejores, como Iron Man, el Capitán América o ese chico de las arañas?
-Porqué Batman es mejor que ellos, y no necesita poderes. Es inteligente y muy fuerte, además de ser rico.
Y Thor se agregó a la conversación, echándolo todo a perder con sólo abrir la boca.
-¡Pero Loki, Batman es huérfano!
-Precisamente. -Loki dibujó una extraña sonrisa en el rostro. -Y no faltará mucho para que yo también lo sea.
-¿¡QUÉ!?
-¡VISTA AL FRENTE! ¡VISTA AL FRENTE!
El rechinido de llantas, el sonido de algo o alguien cayendo al suelo, una lluvia de floridas expresiones y Odin recuperando el control del auto pasaron en cuestión de segundos, mismo tiempo que el pequeño de ojos verdes sostuvo una sonrisa de satisfacción.
-¡Adiós bici! -Balder se despidió de la bicicleta del pobre diablo al que casi atropellan.
.~o0o~.
A primera vista, era un vecindario tranquilo, al menos, antes de que comenzaran a convivir con el resto de los habitantes, ignorantes de la llegada de la familia Odinson.
-¡SÍ! -Thor corrió apenas abriera la puerta del carro, listo para recorrer toda la casa. -¡Nuestro nuevo hogar!
-Así es, Thor. -Con una sonrisa cansada, Odin puso una mano en el hombro del rubio de ojos azules. -Nuestro nuevo hogar.
-Vamos. -Con esa palabra, todos siguieron a Frigga al interior, que estaba decorado con buen gusto y estilo.
La rubia mujer sonreía al ver cómo su familia recorría con la mirada la casa que había elegido para ellos, algunos con la boca abierta y otros con un brillo de aceptación en sus ojos. Pero también podía notar en sus rostros el cansancio, el fastidio, y por encima de todo, el hambre. Y lo experimentaba al igual en carne propia, por lo que una idea cruzó por su cabeza.
-¿Qué les parece si salimos a cenar esta noche fuera? -Sugirió, haciendo que todos voltearan a verla. -El viaje ha sido largo, y todos estamos agotados.
-Esposa. -Odin se paró a un lado de ella. -¿Conoces acaso algún buen lugar para ello?
-Cuando vine aquí por primera vez, visité un restaurante de comida italiana, esposo. Era un lugar decente y la comida era deleitable.
-Confío en tu buen gusto, Frigga. -Sonrió y se dirigió a los niños. -Hijos míos, ¿alguno de ustedes tiene el deseo, y la voluntad, para comer una buena pizza?
La sola mención de la comida hizo maravillas en los pequeños.
-¡Pizza! -Gritaron al unísono, con renovadas fuerzas. -¡Pizza!
-Entonces, vayan a lavarse las manos. -Les ordenó su madre. -En el piso superior hay un baño, segunda puerta a la derecha.
Emocionados, los chiquillos corrieron escaleras arriba para limpiarse y estar presentables, bien valía la pena el sacrificio por unas deliciosas rebanadas de pizza.
-Thor, Loki, ayuden a Balder para que se lave las manos.
-¡De acuerdo, madre! -Gritó uno de ellos, casi confundiéndose con el sonido de sus pequeñas pisadas recorriendo el pasillo, arrancando una sonrisa en el rostro materno.
No habían pasado ni cinco minutos cuando sonó el timbre de la puerta. Frigga y Odín voltearon a verse desconcertados. No esperaban a nadie esa tarde, y los niños irían a la escuela hasta la mañana siguiente, por lo que no había motivo alguno de que alguien los visitara. Frigga se encaminó a la puerta y la abrió. Ahí, una mujer, vestida de forma sencilla, de cabello rubio y ojos azules esperaba con un pay de manzana entre manos.
-Buenas tardes. -Saludó con una amable sonrisa en el rostro. -Vecinos.
Continuará.
En el próximo capítulo...
-¡Hey, Steve! ¿Quiénes son esas niñas que vienen contigo?
Y bueno. Nos tardamos en actualizar, pero ya cumplimos. Gracias por leer, y pues, esperemos que no nos tardemos tanto con el siguiente. Sólo el tiempo dirá. ¡Nos vemos! ;3
