El Diario

(Miku POV)

Me levante a las 6:30 am. Tomé una ducha y me puse mi típico uniforme escolar, a veces es aburrido. Cepille mi cabello y lo dejé suelto por este día.

Antes de salir de mi habitación escondí mi pequeño diario, él ha sido el único testigo de todo lo que he hecho y que he tenido que pasar. Solo yo sé de su existencia, quien diría que la "chica rebelde" escribe sus tontas historias en un diario. Bueno es comprensible para mí, casi no hablo con nadie, por eso necesito escribir para desahogarme.

Cerré la puerta de mi cuarto con llave y baje las escaleras, y para mi mala suerte mi hermana Zatsune y el idiota de Kaito estaban ahí.

- Hasta que la tarada se levanta - me dijo Kaito en tono burlón.

-Cállate - fue mi respuesta, no quería soportarlo en ese momento, abrí la puerta hasta que escuche a Zatsune.

-¿A dónde vas tan temprano? El colegio es a las 8:00 am y aún son las 7:24 am.

-Voy a donde no tenga que ver sus estúpidas caras.

-Oye! Aún no te vas, tienes que limpiar tu desastre.

- No hay ningún desastre, no me digas que aparte de estúpida, estas ciega Zatsune.

-La ciega eres tú ¿ves? - dijo para después derramar jugo por el piso, al igual que tiró algo de tierra que había en una maceta.

-Estas loca si crees que yo voy a lim... - no pude terminar, caí al suelo de una forma muy dolorosa, y seguido de eso sentí una fuerte pulsada en mi pierna.

Levanté la vista y vi a Kaito con una sonrisa, al parecer me había golpeado haciendo que cayera.

- Así está mejor, tu siempre vas a estar en el suelo mientras que yo te humillo - dijo riendo en mi cara, así me castigaran un año esto no lo dejo pasar.

- CALLATE YA MALDITO IMBECIL!- me levanté de golpe y me arroje sobre él comenzando a golpearlo...

-Miku detente! Solo estábamos jugando - gritaba Zatsune intentando separarme de Bakaito, pero ahora no lo lograba.

Cuando Zatsune se acercó la tiré al piso y le arrojé lo que quedaba de jugo en la cara, dejando a mis dos "hermanitos" en el piso temblando de miedo.

-HATSUNE MIKU! -escuche a mi madre gritarme por atrás, no me importaba, ya sabía lo que seguía. Solo me di la vuelta y recibí una cachetada de mi madre, nada a comparación de como quedaron Zatsune y Kaito.

Solo la mire, en su cara solo había una expresión de ira, nada nuevo, tome mi mochila y salí de allí con la cabeza en alto, aunque el golpe en mi pierna dolía.

Llegué a la escuela, cuando entré todos se apartaban, solo escuchaba "ahí viene Miku" "la Chica Rebelde está aquí" "Mira su mejilla, está roja, seguro que acaba de pelear contra alguien en la calle".

Bola de metiches.

Entre a mi salón y dejé mi mochila, aún no había nadie en el aula, era alrededor de las 7:40. Me senté un momento, a penas y pude llegar a la escuela, estaba acostumbrada al dolor, pero aun así quería que alguien me rescatara.

-¿Qué te paso?

-Mik..Mikuo?

-No soy el conserje maldito.. Claro que soy Mikuo.

-Ya.

-¿Qué tiene tu pierna?

-Nada - respondí fría, no quiero que nadie se entere de lo que me paso.

- Puede que todos sean unos idiotas pero a mí no me engañas - dijo para acercarse más a mí, con una de sus manos me tomó de las muñecas y con su otra mano levantó mi falda.

Me sonroje de inmediato, era algo involuntario, además vio el golpe que me hizo Kaito.

- ¿Quién fue?

- QUE ME CAI JODER SUELTAME.

-Fue Kaito o Zatsune?

-Fue Bakaito YA SUELTAME PERVERTIDO

-Señor Mikuo, le pido que deje a su compañera - asomé mi cabeza, Kagamine-sensei estaba ahí, tenía un semblante frío y se veía molesto.

Mikuo me soltó y se retiró, dejándome sola con ese maestro.

-No me digas que la chica rebelde no puede soltarse de un simple agarre como ese.

-No lo vi venir además que hace usted aquí?

-A mi oficina, tengo que hablar con usted.

Se veía molesto, así que solo lo obedecí, entre en la direccion y el le puso seguro a la puerta.

-Dime ¿Quién te hizo ese golpe?

-...

-Hatsune contesta, ya sabes a lo que te atienes si no lo haces.

-El idiota de Kaito me lastimó ¿contento?

-Te duele.

-Nooo como cree -sarcasmo.

- Ayer aceptaste confiar en mí, así que creo que debo ayudarte a sanar.

-Y qué va a hacer?

- ¿Me ayudarías con una teoría para sanar el dolor físico?

-Tsk. Qué tontería.

El sonrió y me dijo - ¿Qué es lo que necesitas para sentirte libre?

Me quede callada, era la primera vez que alguien se interesaba en mí, no sabía que hacer pero el dolor de mi pecho estaba matándome, así que solo hablé con claridad. Tal vez... Kagamine-sensei solo quiere ayudarme.

-Necesito de su ayuda...

- ¿Realmente la mía? - me preguntó aún con una sonrisa.

-Sí...

- En ese caso... te espero en el aula a la salida.

Me retiré de ahí, creo que él está dispuesto a ayudarme, tan metida iba en mis pensamientos hasta que...

- Maldito hijo de puta!

-Bajale si no quieres que te rompa la cara maldito deserebrado...

Esas voces eran... ¿MIKUO Y KAITO?!

Corrí en esa dirección, había muchos chicos y chicas viéndolos. Ambos estaban peleando, al parecer Mikuo tenía mucha ventaja, se le notaba a Kaito que aún le dolían los golpes que le di.

-Eso te enseñara a respetar a las mujeres - dijo Mikuo dándole un golpe en el estómago a Kaito, y este solo escupió...

-M..Mira quien lo dice *cof* *cof* el que.. Se ha acostado... con todas las chicas menos con Miku, tarado.

-Callate!

Seguían peleando, los que los intentaban separar salían lastimados, llamaban a los profesores y ni ellos se atrevían a detenerlos. A mí me daba igual, era divertido ver como ese par de idiotas se mataban por una tontería.

Logré ver a Kagamine-sensei, él me estaba viendo, hizo una señal con sus manos para que los detuviera, yo lo miré confundida. Si no los podían separar los maestros, ¿Cómo lo iba a hacer yo?

Él dijo algo que ni siquiera los que estaban a su lado comprendían... pero yo intenté leer sus labios.

-Con...fia en tí... si... l-la rebelde no confía en ella mis..ma... que... confíe en.. m-mi.

Abrí mis ojos como platos, él quería que confiara en él, Kagamine-sensei es el único que se ha preocupado por mí, así que como favor lo haré.

Me acerqué a los dos, todos comenzaron a gritar más fuerte "ESTA LOCA" "Esos dos se van a matar" "La sangre está corriendo de ambos, esa chica no tiene oportunidad" "la Chica rebelde está ahí!"

Respire hondo, analice la situación... Mikuo estaba casi encima de Kaito golpeándolo, Mikuo va por los puños y Kaito por las patadas... Kaito tiene golpes hechos por mí, y a Mikuo con un golpe logré derrotarlo el otro día.

Caminé decidida, no sé de donde saqué fuerza, Mikuo estaba casi hincado y agachado, le di una patada tan fuerte en su estómago que cayó lejos de Kaito... El tarado del helado pensó que lo estaba ayudando... GRAVE ERROR.

El corrió en dirección a Mikuo quien seguía en el suelo, yo logre colocarme frente a él, me agaché a medida que pude darle un golpe en el abdomen haciendo que también cayera al piso, debido a los golpes que antes le había dado soltó un grito desgarrador.

"Mi demonio está despertando" pensé para luego voltear a ver a Mikuo, estaba de pie y de nuevo iba a darle y puñetazo a Kaito, golpe que yo paré colocando la palma de mi mano frente a mí.

Él no bajaba su puño, solo respiraba muy cansado, Kaito por su parte se retorcía en el suelo.

Por fin los estúpidos maestros se movieron y cargaron a Kaito, Mikuo se me quedo viendo y después sonrió, yo solo me aleje y deje que los profesores se lleven también a Mikuo.

Sentía muchas miradas, no importa... yo no soy un ángel ni lograré serlo.

(En la salida)

-Kagamine-sensei...

-Len.

-De acuerdo... Len, ¿cómo me va a ayudar?

-Dime Miku... ¿Qué es lo que más deseas?

-Quiero que mis alas crezcan, sentirme libre, que los demás no me llamen por "Chica Rebelde" es un horrible apodo...

-¿Entonces dejaras que te ayude verdad?

-Sí... pero dime que quieres a cambio.

Sentí que colocaba una venda en mis ojos, no veía nada y comencé a temblar, el me abrazó y me dio aún más miedo.

-Que cantes solo para mí...

Que mello jajaja en el próximo capítulo habrá lemon pero les advierto que no será muy feliz.

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NOS LEEMOS.