La fiesta – parte II

-¿a que golpea fuerte mi hermano, no? –dijo sonriente el pelinegro, mientras un mesero rellenaba su copa.

En la mesa se encontraba todo el grupo de amigos, autodenominado como "Akatsuki" todos vestidos de cuentos de hadas.

Deidara era el príncipe encantador, haciendo gala de su elegancia y hermosura.

Kizame era Neptuno, padre de Ariel, "la sirenita"

Sasori, solo vestía con el traje tradicional de un príncipe inglés, decidió no adoptar un personaje

Kakuzu vestía como emperador chino, con un trae de corte parecido al de Qianlong

Hidan decía ser un dios, aunque su cuerpo con runas dibujadas, la piel pintada en negra y la bata blanca y su explosiva personalidad más bien le daban aire de psicópata.

Konan, vestía de blanca nieves, una blanca nieves muy particular con cabello azul y un poco sexy con su escote.

Nagato, vestía como un príncipe igualmente, a juego con su ardiente blanca nieves que no dejaba sola ni por un minuto.

Itachi vestía como un rey, con todo y el collar y corona. Era gracioso pero no le quitaba lo apuesto.

Tobi, vestía como un príncipe ¿quizá? Pero siempre con una máscara que no dejaba entre ver su rostro, solamente podían observar sus ojos y su negra cabellera.

Zetsu…. Bueno Zetsu era un árbol…

-se supone que tenía temática de cuento de hadas…no te dejaban pasar los guardias si no cumplías con eso…¿Cómo…. –preguntaba Nagato curioso, pero siendo interrumpido.

-Les dije que era un árbol encantado –dijo secamente

Todo el grupo lo miraba con una gotita en la frente ante tan ingeniosa respuesta, aunque algo perturbados por la elección de atuendo de su amigo, pero bueno así era él de exótico y así lo querían y apreciaban, aunque a veces no entendían como eran amigos de alguien así.

Aunque bueno no se podía decir que ellos eran del todo normales….

Una dama cabellooscuro, se acercaba a ellos con pasos elegantes, vestida y maquillada como una hermosa reina de corazones rojos, una sonrisa seductora tan natural, Itachi al verla cerca, se puso de pie para recibirla, obsequiándole un abrazo amistoso. Todos se preguntaban quién era esta hermosa y desconocida dama, todos excepto Konan que se mantenía con una sonrisa de satisfacción en los labios.

-Amigos, les presento a Izumi–dijo Itachi, con un brazo alrededor de la cintura de la dama – Izumi, ellos son mis amigos de los que te hable –todos notaron que Itachi había omitido el apellido de la joven a propósito pero no quisieron decirle nada, porque viniendo de Itachi no sabían que esperar.

-Mucho gusto mi nombre es…

-Nagato –fue firme al hablar y una sonrisa algo misteriosa se adueñó de sus facciones

-¿nos conocemos? –dijo ante la sorpresa

-oh no, claro que no. –decía la peli purpura mientras con un gesto con las manos le restaba importancia –simplemente es que Itachi-kun me ha hablado mucho sobre todos ustedes y casi estoy segura de saber quién es quien solo con verlos. –poso su vista en todos y se detuvo en la peliceleste –Konan, un placer verte de nuevo querida –se acercó a ella para darse un saludo amistoso con un beso en cada mejilla, dos mujeres que eran ejemplo de elegancia y a la vez el erotismo destilaba por sus puros.

Nagato veía a Konan con curiosidad, mientras la dama tomaba asiento entre Konan e Itachi.

-No hacen falta tantas formalidades Deidara-san –dijo al ver el intento de cortesía para estrechar su mano con ella para un cordial saludo –aunque ustedes no sepan nada de mi yo lo es todo sobre ustedes, bueno al menos todas las mentiras de Itachi –dijo con una recatada risa – Sasori –fijo su vista en el pelirrojo –tú y Deidara son artistas no? –ambos jóvenes asintieron con total tranquilidad, en realidad eran muy conocidos y no era algo de lo cual sorprenderse – Kakuzu, eres un médico muy reconocido, neurocirujano y a la vez cirujano cardiovascular y no solo eso, eres un negociante potencial –Kakuzu le rindió una leve reverencia para afirmar su respuesta- Hidan, abogado de uno de los despachos más conocidos del mundo, además que todos saben que nunca has perdido un caso –El peliblanco solo se limitó a guiñarle un ojo con galantería a lo que ella le dedico una sonrisa coqueta, haciendo que el libido en él aumentara – Zetsu y Kizame ustedes son biólogos especializados en distintas ramas, -Zetsu no se vio nada sorprendido y el hombre tiburón solo sonreía, esa sonrisa algo escalofriante- Nagato. Tu eres heredero de una empresa, un empresario hecho y derecho ¿Por qué Konan no trabaja para ti? Acaso….¿ya no están juntos? –esto último lo dijo con total inocencia pero al pelirrojo no le agrado en lo absoluto, abrazó posesivamente a su novia, porque esa tipa tramaba algo raro y sea lo que sea ni él ni Konan estaría metidos en ello – Tobi, tu eres un buen niño –dijo sonriéndole a lo que Tobi correspondió con otra sonrisa (que no podían ver debido a la máscara) y se puso a hacer un baile todo extraño en señal de afecto

-Ya que conoces al menos a que nos dedicamos, porque no nos cuentas ¿Qué hace usted, reina? –dijo Sasori tan sereno como siempre, la verdad la mujer frente a él era sumamente hermosa, pero no era algo que le llamara del todo la atención.

-Oh –habló Itachi –Izumi es una actriz

Nagato la vio nuevamente, ¿Cómo rayos Itachi mantenía amistad con una actriz sin que los medios lo publicaran? Es mas ¿Cómo él siendo el mejor amigo de Itachi no sabía sobre ella? ¿Qué ocultaba Itachi ahora? Dirigió la vista a donde se encontraba Sasuke con una compresa de hielo y Sakura y Naruto junto otros amigos, hablaba animadamente, aunque el Uchiha menor se mantenía con la vista fija en un punto inexistente pero que en la mente del muchacho posiblemente sería algo muy interesante…

-vaya hermano mayor te dio Kami –susurro por lo bajo, mientras se compadecía del ojo ónix

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-teme –le llamó –también para aclarar Konan es hermana de Sakura

Sasuke solo gruño por lo bajo, viéndolo con desafío y molestia.

-Naruto, Basta ya… -le reprendió Sakura, mientras le golpeaba en la cabeza.

-Pero Sakura-chan –dijo con cascaditas en los ojos.

Sasuke trataba de ignorarlos, realmente sentía vergüenza y aunque podía disimular muy bien, en el fondo su orgullo estaba herido, y no había forma de remediarlo. No importaba si Sakura le decía que todo estaba bien, pero ¿cómo pudo ser tan ciego y tan tonto?…. Además algo de temor se albergaba dentro de él, Pues, fue testigo de las palizas que recibió Nagato cuando empezó a cortejar a Konan, y no era que sintiera del todo miedo por Sasori, sino que no podía lastimar al tan querido hermano mayor de Sakura, en estos momentos ella tal vez no estaba molesta puesto que él había ignorado el hecho que eran hermanos, pero ahora, que ya sabía, si lo golpeaba ella podría enojarse mucho y él no quería ser un cobarde ni frente a Sakura ni frente a Sasori, tenía que enfrentarlo.

-¿me concedes esta pieza? –Le dijo un joven cabello purpura a Sakura

Todos observaron a Sasuke, excepto la pelirrosa, para ver su reacción ante esta petición del misterioso chico.

Sasuke sintió la mirada de todos encima y bien sabia porque. Había quedado expuesto ante sus amigos y conocidos, todo por un impulso de celos. Y en este momento aunque dentro de sí la llamita de los celos seguían ardiendo, decidió ignorarlo, además ese pelirrojo enmascarado hasta podía ser familia de Sakura… o quizás no… trato de tomar el control de sus emociones nuevamente y con una máscara de fría indiferencia tomo un trago de su copa de vino.

Sakura estaba dudando si aceptar o no, y temía ver el rostro de Sasuke además de la vergüenza que sentía por el hecho de ser el centro de atención de sus amigo luego de lo sucedido entre su hermano y el Uchiha menor, no muy convencida, decidió tomar la mano del caballero pelirrojo y salir a la pista de baile, no sin antes volver su rostro hacia el pelinegro, el cual estaba totalmente ajeno a lo que ocurría.

-¿Qué le pasa? –hablo su inner- hace unos momentos estaba hecho una furia todo por vernos con Sasori, pero ahora ni siquiera le importa que bailemos con este enmascarado sultán.

Y fue hasta ese momento que reparo en el joven que la saco a la pista de baile, un traje de sultán color crema, con decoraciones semejantes al oro, aunque posiblemente fuera oro, cabello rojo y una máscara blanca con el dibujo de una bestia mitológica, una bestia de una sola cola.

Además esos ojos azul marino, que se distinguían a través de la máscara eran inconfundibles.

-Gaara –Era una afirmación

A lo que el joven sonrió tenuemente y se posiciono para bailar ese vals, mano en la cintura y otra en el hombro de la pelirrosa.

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-Sasuke-teme ¿te encuentras bien? –pregunto un rubio con notoria preocupación.

-hn –se limito a contestar, la verdad se encontraba muy molesto y trataba de no fijar su vista en la maldita pista de baile porque se volvería loco.

-¿No vas a gritar o arremeter contra el chico que toma de la cintura a Sakura? –dijo el ojiazul en espera de alguna reacción. -¿no te molesta? –siguió molestando a su mejor amigo

La sangre del azabache ardía en su interior, estaba tomándola de la cintura…. Solo con que vieran a Sakura por más de un minuto lo volvía loco, ahora saber que alguien podía tocar su suave y blanca piel, a escasos milímetros de su cuerpo, que podía observar a tan solo centímetros su hermosos ojos verdes y esa cercanía podría estar tan próxima como para contar sus largas pestañas, además estaba con ese corto tutu como una hermosa bailarina, como si fuera Odette, lograba a Sasuke robarle la tranquilidad, estaba iracundo, la envidia lo dominaba, quería ser él el que tuviera esa cercanía con Sakura y ser el único en su vida, tal vez podía compartirla un poco con su hermano, porque no le quedaba alterativa, pero nada más.

Ignorando todas las preguntas fastidiosas del rubio, se levantó de su silla, dando el último trago a su copa de vino y se dirigió a la pista de baile, sin detenerse.

Todos estaban paralizados, acaso se atrevería a golpear a alguien más? Naruto se ponía en pie dispuesto a seguir a su amigo y detenerlo por si cometía alguna locura, tal vez no debía molestarlo tanto….

Y ante la mirada de todos, El azabache toco cortésmente el hombro del pelirrojo

-¿me permiten? –dijo sonando lo más tranquilo posible, aunque por dentro estaba con ganas de desmembrar a ese tipo (si, así de sádico) pero no quería incomodar a la ojijade con otra escena violenta.

-Claro, Uchiha –dijo el ojo aqua con total tranquilidad, mientras le daba lugar a Sasuke para que bailara con Sakura.

Todos observaban la escena con sorpresa, en primer lugar el Uchiha no era de los que bailaran y en segunda, por lo que habían visto, Sasuke era muy posesivo y su lado violento relucía ante los celos, pero en ese instante parecía un cachorrito y no el lobo feroz que hace unos momentos había atacado a Sasori.

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-Konan..-en un susurro hablo un pelirrojo.

-Dime Nagato –dijo con suavidad procurando que nadie además de su novio la escuchara

-¿Quién es ella? –dirigió la vista hacia Izumi

-Es Izumi –dijo con una sonrisa en su rostro

-Eso lo sé –dijo con fastidio, su novia le tomaba el pelo -pero ¿su apellido? ¿de dónde conoce a Itachi? ¿de dónde la conoces tú?

-Desconozco su apellido o su familia, la conozco por Itachi pero no sé cómo se pudieron conocer –dijo algo pensativa

-qué extraño…

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-Sasuke-kun… no sabía que eras tan buen bailarín –le sonrió dulcemente, mientras Sasuke sonreía de lado, no pudo suprimir esa pequeña sonrisa, pues al ver el hermoso rostro de Sakura sonriéndole dulcemente y con tanto cariño la felicidad se había apoderado de él.

-Es porque una bailarina me guía –le dijo al oído.

Ella se sonrojo visiblemente y una risita nerviosa escapo por su boca.

-Realmente yo solo me puse este traje porque Itachi, le dio a mi hermano trajes a juego, no soy tan buena bailando

-¿Itachi? –sabía que Sasori, Konan e Itachi eran buenos amigos, pero no que también tuviera mucha conexión con Sakura, bueno realmente había ignorado el apellido de Sakura, era obvio que Itachi la conocía, que quizás mucho mejor que el mismo….y que quizás… esto solo fuera parte del plan de Itachi…

-Oh si Itachi es muy amigo de mis hermanos, además de jefe de Konan. Aunque tenía mucho sin verlo, desde que era una niña pero de la nada ha tenido interés en charlar conmigo ¿le has dicho algo? –pregunto curiosa, con cierta ilusión en su corazón.

-Maldito bastardo –murmuró, para su suerte Sakura no escucho bien, ante su mirada desconcertada y curiosa, él le trato de sonreír levemente –eres hermosa –descolocando a Sakura completamente y sonrojándola, ese hermoso rubor contrastaba con su blanca piel y el blanco de su vestido.

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-Itachi –hablo el pelirrojo interrumpiendo la charla de ambos pelinegros

-¿si?

-Necesito hablar con tu hermano seriamente, pero Sakura no debe darse cuenta ¿me ayudas con eso? –pregunto con cierto deje de tristeza y molestia mientras no apartaba la vista de su hermanita bailando con el pelinegro

-si quieres Sasuke tampoco se puede enterar –dijo rápidamente

-¿Qué?

-Nada –sonrió tranquilamente –cuenta conmigo, mañana mismo si gustas, puede llegar a la oficina y hablas con Sasuke, el estará encantado de hablar contigo

-¿tú crees?

-por supuesto –sonrió con cierta malicia.

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