Disclaimer: Los personajes pertenecen a la señora Suzanne Collins y al universo de The Hunger Games. La historia sucede luego del último capitulo de Sinsajo pero antes del epílogo.

Hola! La última vez habíamos llegado justo al momento del parto y Peeta no estaba ahí. Muchas gracias por leer y por los Favs, miman el alma. Esta es la primera historia larga que me animo a escribir. En fin, no molesto más, nos leemos abajo! Disfruten ;)


Cuando Peeta por fin entra en la habitación estoy en medio de un grito. Tal como había dicho la enfermera hacía 15 minutos ya era la hora. Pocas cosas en esta vida duelen tanto como traer una persona al mundo y me doy cuenta de mi soberbia ya que pequé al pensar que conocía todos los dolores existen en este mundo. Peeta soltó lo que traía en las manos y corrió a tomar mi mano y secar mi frente mientras decía palabras de consuelo. Él no parece asustado sino emocionado y un poco preocupado por mi dolor. En este instante lo odio, juro que lo odio. Lo odio por haberme hecho amarlo, lo odio por haberme embarazado y lo odio por haberme dejado sola con un borracho en el momento más doloroso de mi vida sin ninguna explicación y por más que intento decirle todo lo que pienso pero parece que los monosílabos y los quejidos se convirtieron en mi único y oficial idioma por el momento.

Sé que algo va mal cuando la Doctora Saine entra y prepara todo para hacer un monitoreo fetal. Lo que sigue son explicaciones acerca de cómo mi vida y la del bebé peligran, el oxígeno comprometido, anestesia y tantas otras cosas que apenas logré entender en medio de la nebulosa de dolor. Veo a Peeta asentir y hablarme de forma tranquilizadora. Con todas las fuerzas que me quedan tomo su mano y digo:

-"Ella no puede morir."- El asiente y entonces todo se vuelve negro para mí.

Me despierto al sentir un pinchazo en la parte baja de mi espalda y me veo cegada por las luces del hospital, de forma borrosa veo a Peeta que habla con el anestesiólogo. A los pocos minutos me siento flotar, solo que esta vez no es producto de mi mente sino que de la anestesia haciendo efecto, él ya está vestido para entrar al quirófano y acompaña lentamente mi camilla. Durante la operación todo el tiempo me hablo pero sigo sin ser consciente de lo que dice. En un momento determinado la doctora llama a Peeta y le ofrece cortar el cordón umbilical y el con ojos emocionados lo hace, por unos segundos le permiten sostener a nuestra niña y estoy segura de que es la imagen más hermosa que he presenciado en mi vida. Rápidamente se llevan a la bebé para asegurarse de que esta todo en orden.

Cuando vuelvo a despertar, es de día y Haymitch sigue roncando en la misma posición en la que quedó antes de la cesárea y yo me pregunto internamente si Peeta habrá dormido aunque sea un poco, aunque de forma inmediata recuerdo que estoy enojada con él. Miró nuevamente a mi mentor y pienso que si no lo quisiera tanto lo dejaría en rehabilitación antes de irme del hospital y me rio de la idea.

Habrá pasado una hora cuando veo a la cariñosa y superficial Effie vestida a la última moda del distrito 0, entra con una mueca en su cara y sé que debo verme horrible.

-"Mi niña, te ves fatal, se supone que las madres primerizas deben verse radiantes, creo que hasta en los juegos lograste tener más glamour que en este momento."- Sonrío al escucharla, aún no puedo creer cuanto la quiero es prácticamente como la figura maternal que nunca tuve, aunque en un empaque ridículo. –"Por cierto, Peeta está vigilando a la bebé en un rato viene con ella"

-"Hola…"- Comienzo pero al escuchar lo ronca que esta mi voz intento aclararla antes de continuar.

Effie besa mi frente y se sienta a mi lado y veo como mira de reojo a Haymitch antes de hacerlo.

-"Le traje mis últimos modelos de mi nueva línea de ropa para niños para que la niña no siga tu camino."- Al ver la mueca que hago al escuchar eso se apura a corregirse.- "No digo que no debe seguir tu camino ya que tendría suerte si es la mitad de valiente y tiene la mitad del sentido acérrimo de justicia que vos tenés pequeña, pero debes admitir que Cinna y yo te alejamos del camino de la destrucción estética."- Effie vuelve a mirar a Haymitch y suspira.

-"Si vos se lo pedís cambiaría de vida, lo sabés, ¿no?"- Ella me mira sorprendida y un leve rubor logra asomarse por debajo de su cargadísimo maquillaje.

-"No creo que sea posible, Katniss. Somos demasiado diferentes, yo no podría dejar el Capitolio, perdón, el distrito 0 y el nunca dejaría el distrito 12. Sé que me quiere pero para él ni siquiera la guerra logró que deje de ser banal y estúpida. "- Dijo claramente apenada.

-"No sabés de lo que hablás, lo primero que hizo ayer fue llamarte y dudo que su desesperación fuera que conozcas a mi bebé, simplemente encontró la excusa perfecta para verte."

Ella se queda pensativa y Peeta aparece seguido por una enfermera que empuja una pequeña cuna en la que está nuestra hija. Effie nota el ambiente y se apura a despertar a Haymitch para llevárselo con la excusa de que debe asearse (cosa que no estaba muy alejada de la realidad).

Peeta se inclinó para tomar a la bebé y yo le hago un gesto para indicarle que la deje durmiendo tranquila, cuando por fin la tenga en mis brazos quiero que sea el momento más feliz y ahora mismo eso no es posible.

-"¿Qué pasa?"

Yo le respondo todo aquello que no había podido decir hace tan solo unas horas y el me mira con comprensión. Entonces se voltea y busca algo dentro del ropero de la habitación. Cuando por fin vuelve a mi lado veo en sus manos un ramo de Primroses (Prímulas) y siento como de forma inmediata mis ojos se llenan de lágrimas.

-"Lamento haber tardado tanto en dártelas, pero con todo el tema del parto me olvidé. No quería dejarte sola pero yo quería que ella estuviera con vos de alguna forma en este momento. Entiendo que la única que puede hacerte ver que serás una excelente madre es ella. Y es que, Katniss, yo tuve la oportunidad de conocer a Prim de lejos y de cerca y ella era una niña feliz, era buena, amable, inteligente, humilde y servicial. Era la niña más increíble y vos fuiste la que la crió. Quiero que mi hija sea aunque sea la mitad de lo que ella fue. Y sé que Primrose es su nombre y siempre será solo de ella pero quería proponerte que le pongamos a ella Rose, en honor a tu hermana."- Las lágrimas de emoción comienzan a brotar de forma incontrolable y solo logré asentir absolutamente conmovida.

Entonces toma a la bebé y se recuesta a mi lado con ella en brazos y al poco tiempo se queda dormido con su cabeza en mi hombro. A los pocos minutos una enfermera entra para avisarme que es hora de amamantar por primera vez a mi hija, pienso en despertar a Peeta para que lo vea pero ella y yo tenemos asuntos que arreglar. La joven me explicó el procedimiento y se quedó para ver que la beba prendiera bien y una vez que estábamos tranquilas nos dejó solas. Solo se escuchaba la suave respiración de Peeta y los graciosos ruidos que Rose emitía al tragar.

-"Hola pequeña Rose."- Dije mientras tomaba su diminuta mano entre mis dedos. Ella al escuchar mi voz se distrajo por unos segundos de su tarea y me miró con sus enormes ojos azules de forma curiosa.-"Espero ser una buena madre, pero quiero que estés tranquila porque tu papá nació para esto, él será el mejor padre del mundo. Hay muchas cosas que vas a entender cuando seas más grande, pero quiero que sepas que nunca será tu culpa si estoy ausente, o fría o inaccesible, cuando así esté vas a ser vos la que me saques de la oscuridad. Y es que sé que hoy estoy un poco menos rota que ayer. Vos me das la esperanza de que algún día logre ser la madre que te mereces Rosie."- En algún punto de mi monologo Peeta se había despertado y nos miraba con los ojos vidriosos.

-"Son mi vida."- En su voz escuche la emoción mientras me rodeaba con el brazo y juntos mirábamos a la prueba viva de que habíamos sobrevivido.

Estuvo todo tranquilo hasta que Haymitch entró corriendo al habitación. Todo lo que recuerdo de esa escena son sus últimas palabras antes de desmayarme.

-"Esta viva, dice ser ella."- Respiro profundamente y dijo:

-"Es Prim, está viva."- Y entonces todo se oscureció.


No me odien! Ni yo estoy segura de que pasa a continuación, pero por ahora Katniss que había pensado que su vida por fin había encontrado la tan deseada paz, se encuentra con una noticia impensada. Espero que la historia siga fluyendo tan bien como ahora, pero no prometo nada. Nos leemos pronto!

Daf