Hola, pasó un montón de tiempo. Pasa que empecé la facultad y no tengo tiempo de escribir por gusto. Y además me estuvo costando figurarme como debía seguir el camino de nuestros amados personajes. En fin, nos leemos abajo! :D

Disclaimer

Todos los personajes pertenecen al universo de Los juegos del hambre, yo solo los tomo prestados para divertirme un rato. La historia sucede entre el final de Sinsajo y el epílogo.


Ella NO.

En determinado momento en medio de ese interminable dolor, la joven abrió sus ojos se incorporó y al fijar la vista en mi las lagrimas rodaron por sus mejillas y moduló una palabra:

-"Katniss."

Tardé unos segundos en entender que pasaba debido a todas las conversaciones imaginarias que estaba teniendo con la falsa Prim. Había despertado esta era la hora de la verdad. Con Rose aun en mis brazos le pedía una enfermera que me ayudara a entrar a la habitación, Peeta aún estaba discutiendo con los directivos del hospital porque además de toda la situación que estábamos viviendo temía que alguien hablara con los medios y eso era definitivamente lo último que necesitábamos en ese momento. Los ojos de Prim me siguieron todo el camino hasta su lado sin parpadear o dejar de llorar en ningún momento.

-"Katniss..."- La oí decir débilmente en un sollozo.

-"¿Quién sos? ¿Qué sabés de Prim?"- Puede que mi voz sonara cruel pero no podía evitarlo, vi como la joven se encogía ante mi tono y por un segundo me sentí mal por ella. Pero, no había lugar para la piedad necesitaba terminar con esto.

-"Soy Primrose Everdeen, mi hermana sos vos Katniss Everdeen, te ofreciste voluntaria por mi en los juegos del hambre número 74 y volviste a ir en los número 75 por una cruel treta de Snow. Fuiste el Sinsajo, supongo que venciste, yo estaba en el distrito 13 durante la guerra y ejercía como sanadora. Luego de eso, todo es confuso. En el distrito había una movilización, decían que habíamos ganado que faltaba el último movimiento y cerrábamos el destino de Panem. Coin me llamó a su oficina pero no creo haber llegado porque ya no recuerdo más después de eso."- La joven tenía sus ojos llorosos perdidos a lo largo de su relato, había algo en mi que me decía que le creyera, que vivir con una falsa Prim era mejor que vivir sin ella.

-" Disculpá, no puedo creerte. Me encantaría, pero yo vi morir a Prim frente a mis ojos. Entiendo que estás confundida y veo en tus ojos que crees que lo que decís es verdad y no dudo que alguien este buscando meterse conmigo nuevamente, pero concentrate en tu vida hasta hoy antes de que me vieras."- Diciendo eso, le hice un gesto a la enfermera para que me sacara de ahí, mientras salía de espaldas a la falsa Prim las lágrimas comenzaron a caer por mis ojos y antes de salir llegué a escuchar una pregunta:

-"Tuviste una hija, no puedo creerlo. Por favor dime cual es su nombre."

- "Rose"-Murmuré aun de espaldas y escuche como esa niña se largaba de una vez a llorar.

Después de eso la enfermera me llevó directo a mi cuarto, me dijo que llevarían a Rosie a hacerse unos controles y que a mi me darían un calmante para que duerma sin sueños, al fin y al cabo acababa de pasar por una cirugía y necesitaba recuperarme así cuanto antes, estaría en mi casa lejos de esa pesadilla.


Abrí los ojos una vez más. Por un segundo pensé que todo era un sueño retorcido de esos que siguen floreciendo desde la parte mas perturbada y dañada de mi corazón. Gracias a los calmantes había sido capaz de dormir unas cuantas horas de un sueño de esos libres de sueños en los que la consciencia flota en un mar de oscuridad y el silencio acaricia el corazón y le da unos pocos segundos de paz y tranquilidad. Despertar fue similar a salir del agua luego de aguantar la respiración por mucho tiempo y tomar esa primer y gloriosa bocanada de aire. Pero todo volvió a mi, cuando vi a un Peeta demasiado cansado y ojeroso casi dormido en una silla a mi lado.

-"Hola extraño."- Dije en un murmullo cuando sus ojos se fijaron vagamente en mi rostro. El solo sonrió como si aún en este caos siguiera siendo su cosa favorita, claro que ahora compartía el lugar con nuestra pequeña Rosie.

Me contó que había peleado horas con el hospital para que le dieran una explicación de todo esto, que nunca llegó debido a que una enfermera habló con la prensa y el mismísimo Caesar Flickerman se encontraba en la puerta de la clínica con un ejercito de periodistas. Me hubiera gustado que eso fuera lo único que estaba mal pero, nuestra vida nunca resultó ser de esa forma. Rose había comenzado a tener mucha fiebre y las enfermeras hablaban acerca de un virus en su sangre y un montón de información que Peeta intentó explicar pero ni él ni yo estábamos en condiciones de comprender. Haymitch estaba lidiando con la prensa aunque, eso le generara una recaída horrible con el alcohol y es que sabemos la culpa que nuestro mentor sentía respecto a todos esos chicos que dejó morir en los juegos, y la prensa era una importante pieza en la maquinaria de muerte que los juegos significaran. Es como si todos estuviéramos nuevamente en la arena. Solo que esta vez había mucho más en juego.

Mandé a Peeta a casa para que se bañara y durmiera un poco. Por suerte, pude convencerlo de que lo necesitaba entero y a mi lado para luchar juntos una vez más. Al fin y al cabo siempre seremos los amantes trágicos del distrito 12.

Finalmente no fue a casa porque era imposible salir de la clínica pero el hospital nos dio una habitación especial con baño privado e incluso una cama matrimonial en medio (sospecho que esa cama era producto de la culpa) pero en realidad en ese momento lo agradecimos.

Peeta durmió unas 6 horas apoyado en mi, mientras le hacían un montón de estudios a Rosie y Effie estaba con ella vigilando. En unas 2 horas más tendríamos una reunión con los médicos para hablar acerca de lo que sucedía con mi bebé. Sé que debería haberme asustado mas y realmente en ese momento el pánico estaba funcionando en mi interior como una bomba que mantenía mi sangre circulando, pero el shock era tan grnade por todo lo acontecido que no podía hacer más que esperar y desear no estar en los juegos del hambre, snow, coin o en los de nadie más.

Cerré mis ojos una vez más. Mucho tiempo después me enteraría que la falsa Prim, estuvo todo el tiempo con Effie llorando por Rose.


Fue un capítulo corto pero tardó mucho en construirse, por suerte ya tengo planificada más o menos la siguiente parte por lo que, supongo no tardaré tanto si mis profesores me lo permiten. Espero lo hayan disfrutado y gracias por leer.

Nos leemos pronto :)