¡Nuevo capitulo super rapido! ¡Mas de 30 comentarios en el capitulo anterior! No saben lo feliz que me hicieron... fue por eso que me apure en escribir este.
Lamento mucho no poder responder reviews pero no tengo mucho tiempo.
Ojala que este capitulo me haya quedado como queria (no lo revise así que disculpen los errores que encuentren)
LEAN AL FINAL QUE LES TENGO UNA PREGUNTA.
.
.
CONFECIONES.
En el mismo lugar en que un hombre había desaparecido volvió a aparecer, pero esta vez estaba asustado y preocupado. Si todo lo que le habían dicho era verdad él tenía que estar lo más pronto posible en Konoha. No creería nada de lo que le dijeron hasta que lo viera personalmente. Si viajaba de forma rápido no debería de demorarse más de dos semanas en llegar a Konoha.
Jiraiya de los Sannin estaba reacio a creer que alguien había podido viajar al pasado… aunque se lo haya dicho el propio Sabio Sapo.
.
.
¿Cómo vestirse? En cada moviendo que hacía su cuerpo protestaba. A Sakura le estaba costando demasiado vestirse, era algo que nunca antes le había pasado.
[¡"Eso es porque nunca antes habíamos entrenado tanto!"] Dijo su Inner prácticamente llorando por el dolor que estaba padeciendo en ese momento ["Y lo que es peor es que Sasuke-kun no tarda en llegar. ¿Cómo vamos a hacer ejercicio? ¡No podemos!"]
En lo que le parecieron horas después al fin consiguió vestirse y desayunar algo por mientras que esperaba a Sasuke-kun.
–Es imposible que puedas dar siquiera una vuelta a Konoha. –Sasuke le dijo en cuanto la vio.
–Lo siento –no le quedaba nada más que disculparse– es que como no estoy acostumbrada…
–Hmp.
Sakura se sentía incomoda. Ahora por su culpa se retrasarían en el entrenamiento y Naruto le había dado una semana para que mejorara y pudieran convencer a un sensei… aunque no tenía ni la menor idea de cómo pensaba hacerlo, pero si Sasuke-kun confiaba en él ella también lo haría.
–Vamos –al estar metida en sus pensamientos no se dio cuenta que Sasuke había empezado a caminar. Rápidamente lo siguió.
["¡Piensa en algo que decirle!"], su Inner se estaba poniendo histérica por una razón diferente, al verse a solas con su amor casi no podía controlarse. ¡Ese era su sueño!
– ¿A dónde vamos? –Perfecto Sakura no se te ocurrió nada mejor.
–No puedes trotar, así que vamos a buscar al dobe.
Naruto. Era obvio que irían con él. ¿Dónde viviría? Nunca se lo había preguntado, pero por lo que sabía parecía que era solo. Una vez más las palabras que había dicho su madre volvieron a su mente ¿Y si le decía algo a Sasuke-kun? ¿Creería que era una chismosa? ¡Esa era Ino-cerda! Ella no era así, pero de todas formas…
– ¿En qué piensas? –No había querido preguntar, pero no había podido evitarlo. Sasuke veía las caras raras que ponía Sakura y no había podido resistirse, en los últimos tiempos se estaba dando cuenta que tenía un lado curioso.
– ¿Sabes? Anoche mis padres estaban peleando. –Estuvo a punto de decirle: ¿y a mí qué me importa?, pero prefirió que siguiera hablando. A lo mejor necesitaba desahogarse–. El tema por el que discutían era Naruto. –Eso llamó su atención. ¿Qué tenía el dobe que salía en una pelea entre los padres de Sakura? –Cuando les dije que estaba entrenando con ustedes mi mamá se enojo mucho y me prohibió que me acercara a Naruto, por mientras que mi papá lo aceptaba. ¡Mi madre hasta quería hablarlo en el consejo! –Sasuke empezó a recordar como Naruto no tenía amigos antes de él y como los padres prevenían a sus hijos de acercársele. ¿Qué tan importante sería para que estuviese involucrado el consejo? – Sasuke-kun… ¿Tú sabes qué pasa con Naruto?
La respuesta para eso era un "no", pero no quería decirlo. No quería reconocer que su mejor amigo no le había contado algo que parecía que era de mayor escala de lo que había creído en un principio. ¿Por qué no podía contárselo? ¿No confiaría en él? Solo ahí a su mente llegó algo más: Él tampoco estaba siendo un buen amigo, si quería que Naruto contara con él, primero tenía que hablarle de sus propios secretos. Ahora al saber eso, ¿estaba dispuesto a confiar en Naruto? Sí. La respuesta no tenía ni que pensarla, llegaba sola.
Volvió su atención a Sakura que estaba esperando una respuesta.
–No. No lo sé. He visto como algunos aldeanos lo tratan y algunos otros detalles, pero no sé nada más. –Y para él, prometió que eso iba a cambiar. Haría que Naruto le contara todo. Se dio cuenta que Sakura todavía seguía rara–. ¿Hay algo más que no me estas contando?
–No sé cómo decirlo. Además… creo que aunque sepas algo de esto no tendrías porque decírmelo, yo soy la nueva y aun no me he ganado su confianza.
–Es verdad, pero no creo que seas chismosa así que solo dilo.
–Mamá… mi madre lo llamó demonio, monstruo.
¿Demonio? ¿Acaso sería por las bromas? No, no era por eso. Las travesuras no conseguirían que alguien lo llamara de esa forma.
–Parece ser que un secreto bien grande rodea al dobe.
–Es lo que creí. ¿Crees que Hinata sepa qué es?
–Hmp.
– ¿Le preguntamos?
–Va a ser un poco difícil. Siempre anda con Naruto para todos lados.
–Yo puedo preguntarle… si quieres.
–Hmp.
– ¿Este no es el camino al campo de entrenamiento?
–Hmp.
Parecía que Sasuke se había cansado de hablar, así que Sakura no insistió.
Al llegar Sasuke supo porque el día anterior había visto al dobe un poco avergonzado. ¡Era tan divertido mirarlo! Hinata se encontraba dando vueltas sobre sí misma y cuando paraba por lo general al estar mareada terminaba cayéndose, pero nunca llegaba al suelo sino que terminaba en los brazos de Naruto. Una sonrisa apareció en el rostro de Sasuke.
– ¿Entrena con Hinata por las mañanas? –Sakura le pregunto– ¿Sabes que es lo que están haciendo?
–No tengo idea, pero Naruto nunca hace algo solo por hacerlo… –Sasuke recordó algunas cosas que el dobe solo había hecho sin ningún motivo– bueno… en lo que respecta al entrenamiento. Vamos.
Vio como ambos paraban de hacer lo que sea que estaban haciendo y los miraban llegar.
– ¿No deberían estar dando vueltas a la aldea? –Naruto les preguntó después de haberlos saludado.
–No puede –Sasuke le respondió.
– ¿Por qué?
–Estoy adolorida. Como no estaba acostumbrada… –Sakura no iba a dejar que Sasuke hablara por ella y sin penar repitió lo mismo que le había dicho a Sasuke.
–Entiendo. –Naruto se volvió hacia Hinata– Hina-chan, ¿me pasas tu cremita?
Hinata se la entregó y Sasuke vio como al tenerla en sus manos el chakra de Naruto se concentró en la crema.
– ¿Qué haces?
En vez de responder le entrego la crema.
–Hazle un masaje con la crema. El dolor debería de desaparecer.
– ¿Qué? Puedo hacerlo sola. –Sakura se estaba poniendo roja. ¡Ella no quería que Sasuke-kun le diera un masaje! ["¿Cómo que no quieres? ¡Es lo que queremos!"]
–Estoy seguro que puedes Sakura-chan, pero a Sasuke no le cuesta nada, ¿verdad teme? – ¡Maldito dobe! Se las iba a pagar– ¿O es que dar un masaje está por debajo de un Uchiha?
Sasuke fulmino a Naruto con la mirada para luego sentarse junto con Sakura y empezar con el dichoso masaje.
–Todavía no me dices que hiciste con la crema.
–Hina-chan vamos a descansar un momento. –Naruto ignoro lo dicho por Sasuke por mientras que se sentaba con Hinata y sacaba un poco de la crema para empezar a esparcirlo en un brazo de Hinata–. ¿Has estado ciego todo este tiempo teme? ¿No te has dado cuenta que me recupero de las heridas más rápido que una persona normal?
– ¿Cómo es eso? –Trató de no pensar que eso era otra cosa que no sabía de Naruto. Vio que Sakura también estaba poniendo atención a eso. En cambio, Hinata lo miraba como si ella ya supiera sobre eso. ¿También sabría sobre lo que había estado hablando con Sakura? ¿Por qué Naruto prefería confiar más en ella que en él, su mejor amigo? Sasuke se dio cuenta de sus pensamientos. Prácticamente sonaba como si estuviera celoso de Hinata.
–Soy un Uzumaki, sano de forma más rápido que el resto de las personas.
– ¿Una línea de sangre? –Sakura le pregunto. Naruto permaneció en silencio por un momento antes de hablar.
–Podría decirse así… solo les pido que no les digan a nadie.
¿Podría? ¿Qué más había? Antes que pudiera preguntar, Naruto siguió hablando.
– ¿Cómo te sientes Sakura-chan?
Sakura movió el brazo en el que Sasuke ya había colocado crema y se sorprendió al darse cuenta que ya no le dolía.
–Perfecto. Ya no duele.
En ese momento, Sasuke estaba colocando crema en una de las piernas de Sakura y se dio cuenta de algo: estaba tocando una pierna. De una chica. Miró a Naruto empezando a sonrojarse y este lo miró con una sonrisa burlona. ¡Maldito dobe! ¡Lo había hecho a propósito! Naruto parecía que no aguanto más y se puso a reír como loco.
– ¿Qué te pasa Naruto-kun?
–Nada Hina-chan –dijo cuando consiguió calmar un poco su risa. Pero Sasuke sabía. Naruto se había estado riendo de él.
Lo juraba. Planeaba vengarse de ese dobe.
.
.
Sabaku No Temari no era tonta. Ella notaba que algo estaba pasando con su hermano pequeño. ¿Qué de un día para otro ande más pensativo de lo normal? Podía pasarlo. ¿Qué de repente le haya dado prácticamente una obsesión con el ramen? Raro, pero aceptable. ¿Qué dejara de amenazarla con matarla? Eso sí que no lo aceptaba. Por más que Kankuro pensara que era un milagro que había que aceptar sin hacer preguntas, ella no se lo tragaba y estaba decidida a descubrir que era lo que pasaba. No importaba si se arriesgaba a despertar la furia de su pequeño hermano, pero ella no pensaba quedarse de brazos cruzados sin saber que era lo que le estaba pasando. Nunca antes lo había visto así de tranquilo sin que estuviese dejando que su intención asesina aleje a todos.
Ella el día anterior lo había visto. Cuando esa chica chocó con su hermano ella había querido ir a salvarla aun cuando sabía que no llegaría a tiempo o algo peor: que ella terminara ocupando su lugar. Pero aunque la arena de Gaara había reaccionado no la había atacado. La joven se había ido sin ningún rasguño y su hermano había querido ir tras ella si su indicación al dar un paso en su dirección era correcta… pero no lo había hecho. ¿Por qué Gaara la dejó vivir?
.
.
Hanabi había conseguido lo que quería desde que se enteró que su hermana salía con alguien. Permiso para faltar a su entrenamiento. Sabía que Hinata ese día lo tenía libre y lo más seguro era que después de la academia estuviese con ese chico misterioso. Ella estaba decidida a descubrir quién era… y como a su padre le había salido no-sabía-qué fuera de la aldea por ese día, en ese momento no estaba pendiente al saber que podría seguir a su hermana y no puso atención en lo que su padre decía, ella tendría la tarde libre. Ese era el momento perfecto. ¡No podía esperar!
.
.
Hinata no estaba contenta, pasar un receso sin Naruto-kun no le agradaba nada. ¿Por qué Iruka-sensei había tenido que castigarlo? Aunque tenía que reconocer que había sido el mismo Naruto el que se lo había buscado. Y ahora ella era la que tenía que sufrir entando sola y aburrida… era como volver antes de que empezara a juntarse con Naruto.
¡Tanto que habían cambiado las cosas en ese tiempo! Se daba cuenta lo sola que había estado antes y ahora sus días en compañía de Naruto eran risas… algo que no cambiaría por nada.
– ¿Hinata-san? –escuchó que hablaban de forma tentativa a su lado. Al levantar la mirada vio que era Sakura la que le hablaba y a su lado estaba Sasuke. – ¿Podemos sentarnos contigo?
–Sí…
Por la forma en que Sakura se estaba comportando parecía que quería decirle algo y no sabía cómo. ¿Qué sería?
–A mi… digo nosotros… queremos hacerte una pregunta…
– ¿Sí?
Sakura en vez de responder siguió abriendo y cerrando la boca sin saber cómo decir lo que tenía en la mente. Hinata vio también como con el paso de los segundos la paciencia de Sasuke se estaba acabando y fruncía el entrecejo cada vez más.
– ¿Sabes porque los aldeanos parecen odiar al dobe?
– ¡Sasuke-kun! –Sakura no pudo evitar gritar. Ella aunque no había sabido cómo hacer la pregunta tampoco quería que fuera tan repentina.
Hinata se quedó sorprendida. "Así que no soy la única que se lo pregunta" pensó para sí. La forma en que se comportaban los aldeanos era demasiado obvia para los que sabían que había que mirar o por lo menos para los que conocían a Naruto y pasaban tiempo con él.
–No lo sé. –Les dijo sinceramente– es algo que llevo mucho preguntándomelo… desde que era pequeña. Una vez hasta escuché que le decían Kyubi y al preguntar no me dijeron nada.
Hinata sabía que era lo que pasaba por la cabeza de ambos… era lo mismo que pasaba por la suya. Miro a Sasuke cuando se dio cuenta que se había levantado.
– ¿Sasuke-kun?
–Voy a preguntarle ahora mismo que diablos está pasando. ¡Ese dobe tiene que aprender a confiar!
–Sasuke-san –empezó Hinata– no creo que la Academia sea el mejor lugar para eso. Mejor después de clases en el campo de entrenamiento.
– ¡Hina-chan! ¡Sakura-chan! ¡Teme! ¿Por qué esas caras tan serias? –Hablo Naruto apareciendo junto a ellos sin que se dieran cuenta. ¿Habría escuchado algo de lo que hablaron?
– ¿Naruto-kun? ¿No deberías de estar castigado?
–Lo estoy –fue la respuesta de Naruto– pero me aburría, así que deje a un clon… técnicamente sigo cumpliendo el castigo.
–Naruto… ¡eso no se hace baka! –Sakura lo golpeo en la cabeza. A decir verdad no estaba enojada como para golpearlo, pero creer que pudo oír algo la había puesto de los nervios.
– ¡Sakura-chan! Que cruel… –Naruto se dio cuenta que aunque Sakura no estaba entrenando con Tsunade era bastante fácil notar que esa fuerza sobrehumana podía volver fácilmente a ella. Solo había que ayudarla un poco…
– ¿Qué pasa dobe? –Sasuke le pregunto cuando se dio cuenta de lo pensativo que se había quedado Naruto.
–Nada Teme. Aunque quiero que me acompañes después de clases a un lugar. –Naruto le dijo terminando de tomar su decisión.
.
.
– ¿Y bien? ¿Dónde vamos? –Sasuke pregunto por mientras que seguía a Naruto quien sabía dónde.
–Ya estamos por llegar Teme. Ten un poco de paciencia dattebayo. –Naruto no podía entender porque esa tarde Sasuke estaba tan impaciente, siendo que por lo general ese papel era el de él. ¿No sería…? No, no podía ser. ¡Sasuke no podía estar imitándolo! ¿Acaso ahora era el modelo a seguir de Sasuke? Al fin conseguir algo como eso… tan orgulloso de que alguien (aparte de Konohamaru) lo siguiera… haría su mejor esfuerzo.
– ¡Deja de pensar ridiculeces! Sabes que eso nunca va a pasar. –le dijeron en su cabeza.
– ¿Por qué no me permites soñar? –Naruto no podía quitar sus ojos brillantes imaginando que era el ídolo de Sasuke.
–Baka.
Naruto tuvo que volver a la realidad una vez que vio que habían llegado a la tienda. Al entrar vieron de todo: de simples kunai a espadas que tenían que costar… no quería ni imaginarlo.
– ¿Qué hacemos aquí dobe?
–Comprando un regalo para Sakura-chan. –Naruto al ver la cara del vendedor hizo una mueca lo que ocasionó que Sasuke también mirara al dueño de la tienda con el ceño fruncido.
Ahí estaba de nuevo esa mirada. Solo que cuando se dio cuenta que él también lo miraba la cambió.
Naruto empezó a mirar por todos lados tratando de encontrar algo que por más que buscaba no lo hallaba. Parecía que tendría que preguntar… o mejor no.
–Teme. ¿Le preguntas si tiene guantes que sirvan para un gran impacto o algo así? –Naruto le pregunto sin saber de qué otra forma decirlo… no tenía idea si los guantes que usaba Sakura eran especiales de alguna forma, pero por el momento le podían servir lo que encontrara. Ya después cuando Tsunade llegara la podía ayudar a cambiarlos.
–Hmp.
Por ser Sasuke el que preguntó, pudieron salir con los guantes para Sakura y aunque Naruto sabía que su amigo quería preguntar porque se los había comprado no pensaba decirle nada. ¡Mejor dejarlo con la duda!
Rápidamente se dirigieron hacia el campo de entrenamiento número siete.
Por mientras caminaban Naruto vio pasar por su lado a una Hyüga encontrándole cara conocida. Al volver la vista y mirarla se dio cuenta que era la hermana de Hinata y se encontraba como si estuviese buscando algo. ¿Qué sería? Sin darle más pensamientos siguió con su camino.
Al llegar vio a Sakura y Hinata esperándolos. ¿Por qué estaba Hinata ahí? Las vio serías y al mirar a Sasuke no lo vio sorprendido… es más también estaba serio y lo miraba.
¿Qué había hecho?
–Naruto-kun –Empezó Hinata a hablar. La miro y esta se quedo callada y empezó a jugar con sus dedos en una muestra de nerviosismo.
– ¿Por qué la aldea te odia Naruto? – ¿Cuántas veces Sasuke lo llamaba por su nombre? Eran contadas y por eso sabia que en ese momento estaba hablando en serio.
Naruto se tenso. ¿Por qué no se había dado cuenta que ese momento iba a llegar?
–Sabías que este momento llegaría Naruto. Mejor es que no les mientas o trates de evadirlos… dile la verdad. –Kurama lo aconsejo.
– ¿Y si se asustan? En la otra línea de tiempo lo aceptaron porque no tenían nada más que hacer. Akatsuki me perseguía.
–Si son tus verdaderos amigos lo aceptaran. Sabrán que aunque este sellado en ti no quiere decir que tú seas yo. –Siguió tratando de convencerlo el zorro de las nueve colas. – ¡No seas cobarde!
– ¡No lo soy! ¡Y te lo voy a demostrar maldito zorro apestoso!
Naruto miro a cada uno de ellos.
– ¿De verdad quieren saberlo? Podrían tener problemas.
–Naruto-kun… yo… quiero saberlo. –La mirada firme de Hinata le recordó cuando estaban en la guerra y el casi se pierde en el momento en que Neji murió.
Pero eso no quería decir que sus dudas desaparecieran, la reacción que podrían tener en este tiempo podía ser muy distinta a la otra. ¡Sobre todo porque Sasuke ni siquiera estaba en Konoha!
–Mi hermano, Uchiha Itachi, mató a todo mi clan –Sasuke empezó hablando al ver que Naruto no decía nada. Al decir esto no era para que le tuvieran lástima si no que era para que Naruto se diera cuenta que podía confiar en ellos… él era el primero en confesarse. De reojo vio como las dos chicas lo miraban sorprendidas, pero Sasuke no aparto su mirada de Naruto. –Yo soy el único que sobrevivió.
–Ya lo sabía. –Demasiado tarde se dio cuenta que había hablado sin pensar, ahora tendría que seguir y haber si hacía que Sasuke empezara a ver algo más de lo que creía– los adultos por lo general hablan más de la cuenta conmigo delante. Pero, ¿sabes? En ese asunto encuentro algo raro. ¿Por qué lo hizo? ¡No lo entiendo!
– ¿Qué? –Sasuke lo había dicho solo para que Naruto confiara en ellos, no para que ahora se expusiera esa noche para examinarla. – ¡Mi hermano lo hizo para probarse a sí mismo! ¡Y por esa misma razón me dejo a mi vivo! Para demostrar que él es más fuerte.
–Eso tampoco me convence. En todo lo que he leído y escuchado nunca se ha nombrado a Uchiha Itachi. ¿No te parece que si quería probarse en cuanto saliera de Konoha empezaría a pelear contra los más fuertes? ¿Por qué nunca hemos escuchado rumores de eso? ¡Y no me digas que es porque seguimos en la Academia! Sabes perfectamente que al ser un ex miembro de Konoha eso no importaría. ¿Además no te parece raro que una sola persona pudiera matar a todo un clan? Todos con experiencia en combate…
Sasuke pensó en lo dicho por su amigo, ¿por qué? ¿Por qué se ha mantenido en silencio en todos esos años? ¿Su hermano de verdad que era más fuerte que todo el clan que ni siquiera los dejó dar la alarma?
– ¿Acaso crees que hay otra razón?
– ¿No lo crees tú? –Sí, lo creía. Lo que decía Naruto tenía sentido. – Tengo que hablar con el Hokage. –Sasuke estaba dispuesto a irse pasando por alto que esa reunión era para hacer hablar a Naruto. Pero ahora él quería saber…
–No. ¿De verdad crees que si Jiji sabe algo te va a decir? –Naruto lo detuvo por mientras hablaba. Ninguna de las chicas decía ni una palabra, tan solo los miraban– ¡Para él somos niños! ¡Nunca nos diría o te diría algo como eso! De seguro que lo hará cuando crezcas.
– ¡No me importa! ¿Además porque te agregas en lo que dijiste?
–Porque es la verdad. Jiji tampoco cree que yo esté preparado para saber el porqué del odio que la aldea me tiene. –Parecía ser que la única forma de hacer desistir a Sasuke de ir a ver al Hokage era contándoles la verdad. Que fuera lo que fuera. Miró a cada uno de ellos y se sentó bajo un árbol invitándolos a que hicieran lo mismo–. Antes de empezar… ¿Hinata-chan podrías ver alrededor por si alguien está cerca?
–Sí. ¡Byakugan! –Por mientras que Hinata observaba Naruto hablo con Kurama.
– ¿Podrías mantenerte atento a que nadie venga?
–Sabes que sí. Aunque sería mejor que llamaras a Yue. –Kurama le recomendó.
–Está bien. –Haciendo los signos correspondientes golpeo la tierra con la palma de su mano– ¡Kuchiyose no Jutsu! (¡Jutsu de invocación!).
–No hay nadie Naruto-kun –Naruto asintió mientras miraba al zorro. Hinata no pudo evitar encontrar completamente tierno al zorrito que apareció. ¡Era tan lindo!
–Yue, quiero que vigiles y me digas cuando venga alguien.
–Por supuesto, Naruto-sama.
– ¿Por qué tanta precaución Naruto? –Sakura ya no aguantaba más mantener el silencio y aunque sabía que era la que menos derecho tenia a preguntar no podía evitar hacerlo. Ya consideraba a todos ellos sus amigos aun cuando era una recién llegada por decirlo de alguna manera.
–Tienen que saber que lo que les voy a contar es un secreto considerado clase S y castigado con la muerte para quien hable sobre ello. – ¿Qué puede ser tan extremo como para morir? Fue el pensamiento de los tres– Sabiendo eso… ¿aún quieres que les diga?
–Sí. –Respondieron al unísono, es más, las ganas de saberlo eran más ahora.
–Empezaré, con lo que es de conocimiento público o por lo menos para los adultos. –Naruto pensó cuales serían sus palabras antes de hablar (algo que nunca antes había hecho) – ¿Saben cuando nací?
–10 de octubre –dijo Hinata rápidamente, para luego ruborizarse
–Exacto, 10 de octubre de hace once años. Ahora, ¿qué pasó esa noche?
–El ataque del Kyubi. –Esta vez fue Sakura la que respondió– Pero no tiene sentido que la gente te odie solo por ser la misma fecha que el ataque. ¡Además el Yondaime mató al Kyubi!
–Esa noche se perdieron las vidas de muchos shinobis. –Hinata siguió– por lo que dicen también murió la esposa de Yondaime-sama, Namikaze Kushina-sama y su hijo. Ella estaba embarazada y por el ataque el parto se adelanto ocasionando su muerte y la del bebé.
A Naruto le dolió escuchar eso. Todas esas mentiras. Solo para mantener el secreto de que él era en realidad ese bebé al que creían muerto.
–Como ya saben eso. Supongo que hay que empezar por el principio de todo, pero antes tienen que saber algo. El Kyubi no es el único que existe. Son nueve, el Ichibi es el primero y por lo tanto tiene una cola hasta llegar al Kyubi que tiene nueve. Todos ellos se conocen por bijuu.
– ¿Hay más? –Sasuke preguntó. Él de eso no tenía idea, solo creía que el Kyubi era el único.
–Sí. Pero eso solo era un dato para que supieran, ahora iremos con la historia. –Naruto respiro profundamente antes de hablar– La primera vez que apareció el Kyubi fue en los tiempos del primer Hokage, atacó a la aldea, pero en realidad estaba siendo controlado por Uchiha Madara.
– ¿Qué diablos estás diciendo Dobe? –Sasuke no pudo evitar preguntar. ¿Qué tenía que ver un miembro de su clan en esa historia?
–Al final las preguntas Sasuke. –Naruto le dijo– Uchiha Madara era el líder del clan Uchiha además del mejor amigo de Senju Hashirama, el Shodai Hokage, con el tiempo las ideas que tenia Madara para Konoha no eran las mismas que las de Hashirama y menos de las de su propio clan lo que ocasiono que se tuvo que ir de Konoha o mejor dicho el clan Uchiha lo echó. Esto produjo que odiara a ambos a la aldea y a su clan. Fue él quien hizo que el Kyubi atacara a Konoha y el primer Hokage lo enfrento y ganó. Pero, ¿Qué hacer con el bijuu? En eso fue que apareció su esposa, Uzumaki Mito y sello al Kyubi en ella convirtiéndose en la primer jinchuriki del Kyubi.
– ¿Qué es eso? –Sakura tuvo que preguntar al no haber escuchado nunca antes ese término.
–Jinchuriki significa: Poder del Sacrificio Humano y cuando quitan al bijuu del humano este muere. Parece ser que el Kyubi es el más fuerte de los bijuu y no se podía sellar en cualquiera… como recordaran lo que les dije los Uzumaki tenemos unas reservas mayores que la media lo que nos harían aptos para convertirnos en jinchuriki del zorro.
– ¿Qué es eso de que Mito fue la primer jinchuriki? –Sasuke no tenía un buen presentimiento sobre eso.
En vez de responder Naruto siguió con la historia.
–Con el paso de los años cuando ya estaba el tercer Hokage se trajo a la aldea a otra niña de Uzushiogakure, que era una aldea aliada de Konoha y si quieren saber en estos momentos no existe fue destruida porque le temían al clan Uzumaki, pero me estoy desviando del tema. Uzumaki Kushina fue traída especialmente por sus reservas de chacra, ella era apta para convertirse en la nueva jinchuriki.
Hinata y Sakura jadearon… ¡ella era la esposa del cuarto!
–Como ya saben ella pasó a ser la esposa del cuarto, por lo general el jinchuriki siempre es familiar del Hokage… hijo, hermano, esposa… En este mundo se cree que la aldea que posee más bijuu es la más fuerte. Aquí en Konoha fue simple milagro que Uzumaki Kushina terminara como la esposa del cuarto así que se puede decir que no hace efecto esa regla de que el jinchuriki es familiar del Kage.
Para una mujer jinchuriki solo existe una forma de que se debilite el sello que mantiene al bijuu y eso es cuando está embarazada. En el momento del parto sacaron a Kushina a escondidas de la aldea por si surgía alguna complicación, obviamente el Yondaime fue con ella porque tenía que asegurarse que el sello se mantuviera en su lugar. El niño nació sano, pero no paso ni un minuto cuando ya estaban atentando contra su vida.
Un hombre con mascara había aparecido y mato a todos los que estaban en ese lugar… solo quedaba viva la pequeña familia. Él le dio a elegir al cuarto: su esposa o su hijo. Y luego tan solo tiro al niño al aire para obligarlo a tomar una decisión. ¿Qué hacer? El desconocido obviamente iba tras el Kyubi, pero tampoco quería que su hijo recién nacido muriera. –Naruto cerró los ojos mientras seguía hablando prácticamente olvidándose que tenía oyentes– Salvó al bebé y lo llevo a la cabaña que planeaban utilizar por mientras que su esposa se recuperaba para después volver a Konoha. En eso el hombre ya había sacado al Kyubi y lo soltó en Konoha controlándolo, así que obviamente era un Uchiha… otra vez.
Sasuke se tenso una vez más, ya estaba viendo porque tenía tan mal presentimiento. Pero aun así no dijo nada.
–El Yondaime se enfrento con el desconocido una vez que llevo a su esposa junto a su hijo, pero también tenía que sacar al Kyubi de la aldea y así lo hiso… solo que no tuvo más opción que llevarlo a donde lo esperaban su esposa e hijo.
Ambas chicas ya estaban llorando por la historia… ¿por qué tenía que ser tan triste?
–El cuarto creía que ese hombre iba a volver a aparecer, ¿Qué hacer? Un bijuu es imposible que muera, así que eso no lo podía considerar. Pero tuvo una idea… una idea que su esposa no aceptaba, no quería que su hijo pasara por eso. Ella seguía viva, sobrevivió a un parto y a la extracción del Kyubi… solo porque era una Uzumaki. Pero al final acepto lo dicho por su esposo: convertirían al bebé en el nuevo jinchuriki.
Al fin Naruto abrió los ojos y los miro. Los tres tenían expresiones similares, parecían que el resto lo pudieron sacar por ellos mismos.
– ¿Ya saben el resto verdad?
–Tú… ¿tú eres el hijo del cuarto Hokage? –Sakura hiso la pregunta que estaba en la mente de ellos.
–Sí. Es divertido que nadie en Konoha pueda ver mi parecido con papá siendo que somos casi idénticos… por lo general la gente solo ve lo que quiere ver. Además Jiji les dijo a todos que era un huérfano con padres desconocidos y tenía el apellido Uzumaki solo por respeto a la aldea aliada.
– ¿Cómo sabes todo eso Naruto? –Sasuke al fin pregunto.
–Kurama me conto.
– ¿Kurama? –preguntaron todos.
–Es el verdadero nombre del Kyubi…
– ¡Naruto-sama! –Tan ensimismados estaban que no habían visto acercarse a Yue. Naruto se concentro un momento antes de hablar.
– ¡Sasuke! ¡Sakura! Entrenen taijutsu, pero solo de la academia. Hinata tú conmigo.
– ¿Qué pasa Naruto-kun? –Hinata le pregunto por mientras que hacia lo que Naruto había dicho.
–Se acercan… activa tu Byakugan y cuando estén cerca dínoslo en voz alta. Yue retírate.
Hinata activo su dojutsu y se dio cuenta que Naruto había tenido razón.
–Naruto-kun es…
–Sé quién es Hinata. Ahora no pierdan el tiempo.
Hinata no entendía, ¿por qué se estaba comportando así por el que iba hacia ellos? Hasta la había llamado Hinata algo que nunca pasaba.
Pensando que las preguntas en ese momento estaban de más, hizo todo cuanto había dicho Naruto, hasta cuando les dijo en voz alta que alguien se acercaba no dejando más opción a que esta apareciera.
– ¿Qué hacen aquí? –Les preguntó.
– ¡Entrenar! ¿Qué más? –Naruto respondió todo feliz y prácticamente gritando totalmente despreocupado… muy diferente a como estaba minutos antes. – ¿Jiji te mando para que entrenaras con nosotros dattebayo? ¡Ya verás cómo te golpeo! –tomando impulso se dirigió directo a golpearlo de frente… un golpe demasiado obvio que su oponente no tuvo problemas en parar. – ¡Este no podrás pararlo! –Esa vez fue una patada. Ninguno de sus amigos entendía porque Naruto estaba actuando de esa manera. Sabían que podía pelear mejor que eso.
–No estoy aquí para un entrenamiento. Estoy buscando a unos compañeros y creí que estaban en este lugar.
–Ah. –Naruto bajo la cabeza decepcionado y volvió junto a sus amigos.
–Me retiro. –Sin más el Anbu se retiró.
– ¿Hina-chan podrías revisar por favor? –Habían permanecido en silencio todo ese tiempo.
–Ya se fue Naruto-kun.
–Esa excusa… le habría servido para cualquier otro estudiante de la Academia, menos para nosotros. ¿No crees Teme?
–Hmp. ¿Nos vas a decir que es lo que acaba de pasar?
Naruto se volvió hacia sus amigos.
–Nunca confíen en un Anbu.
– ¿Por qué Naruto-kun?
–En Konoha existen los Anbus y Anbu Raíz. Están entremezclados así que no pueden saber quien trabaja para quién. Anbu Raíz esta bajo el mandato de un hombre llamado Danzo que es uno de los ancianos del consejo. Me tiene vigilado o por lo menos de vez en cuando manda a sus Anbus a hacer rondas para ver que hago. Desde que nací quiso llevarme consigo para "entrenarme".
– ¿Y eso que tiene de malo? –Sasuke preguntó.
–Todo. Sasuke es como nosotros en este momento, él hace que dos chicos creen unos lazos muy fuertes hasta que prácticamente se consideran hermanos… luego los obliga a luchar hasta la muerte. Solo uno vive y ese ha matado todo sentimiento que tenia, se vuelve alguien frio y que no le importa matar. Aunque me cuesta puedo distinguirlos por esa razón. Al convertirme en amigo de Kurama puedo sentir un poco las emociones de la gente y ellos no tienen ninguna. Están vacios.
Sasuke se estremeció.
– ¿Cómo Hokage-sama puede permitir algo así? –Sakura estaba completamente indignada.
–Porque no lo sabe. Yo creo que solo sabe que existe Anbu Raíz, pero no el tipo de entrenamiento que tienen. Tampoco hay pruebas, la mayoría de los niños que entrena son huérfanos. Yo me entere por simple casualidad. Hasta se intereso en ti, Sasuke, pero sería demasiado llamativo que el único sobreviviente Uchiha desapareciera. –Naruto dejo de hablar un momento para luego continuar– Ya es muy tarde para entrenar algo. ¿Por qué no nos vamos a casa? Aunque eso no quiere decir que no vayas a tener entrenamiento Sakura-chan, después de todo solo tienes una semana. –Mordiéndose un dedo invoco una vez más a un zorro, pero esta vez era Hika-chan. –Llévate a Hika-chan a tu casa para que te ayude con genjutsu. Que nadie la vea Sakura-chan… sabes lo que la aldea piensa de los zorros. Ya mañana seguiremos con otro entrenamiento que estoy planeando para ti.
.
.
Hanabi estaba completamente frustrada. ¡Toda una tarde perdida buscando a su nee-chan! Ella de verdad que quería ver quién era el novio de su hermana. Ahora deprimida tenía que volver a casa, ¿Cuándo podría volver a salir sin que nadie se extrañara? ¡Eso solo le paso por no llegar a tiempo a la Academia! ¿Por qué tuvo que pasar al parque para ver como todos los niños de su edad se divertían jugando? Era una tonta. Levantó la vista para no chocar con nadie y una sonrisa se formo en su cara. Parecía que no todo estaba perdido.
.
.
Trataban de ir por calles lo menos transitadas posibles, no quería que le dijeran nada a Hinata-chan por ir con él. Cada uno en sus pensamientos sobre todo lo que habían hablado o por lo menos lo que Naruto reveló esa tarde.
Pero Naruto se dio cuenta que lo estaban siguiendo y no era cualquiera. Era la misma chica que había visto más temprano: la hermana de Hinata.
– ¿Hina-chan? ¿La que nos sigue es tu hermana verdad?
– ¿Eh? –Hinata iba a darse la vuelta para mirar pero Naruto no lo permitió. Así que activo su dojutsu. –Sí, es ella. – ¡No podía creerlo! Su hermana la estaba siguiendo.
– ¿Por qué nos sigue? –Hinata se puso nerviosa y empezó a jugar con sus dedos por mientras que se sonrojaba. Al ver esa reacción Naruto tuvo una idea– ¿No será que cree que hay algo entre nosotros? –le pregunto en voz baja. Hinata cada vez parecía que se iba a desmayar más pronto. Tan solo asintió muriéndose de la vergüenza. –Entonces démosle un buen espectáculo.
La tomo de la mano y la llevo a un callejón y antes de que se recuperara junto sus labios con los de ella tomándola por sorpresa. Más de dos segundos Hinata no mantuvo la conciencia y un pequeño grito hizo que Naruto mirara directamente a donde estaba la hermana de Hinata.
.
.
Sakura en cuanto llego a su casa fue directo a su habitación con la zorrita escondida entre sus ropas. Menos mal que era bastante pequeña. Ansiosa cerró la puerta con seguro y dejo a Hika-chan encima de su cama.
– ¿Qué es lo que vamos a hacer Hika-chan?
–Se que debería enseñarte lo más básico primero, pero lo que te voy a enseñar no se considera tan básico, por así decirlo. Es un genjutsu secreto que creamos para lidiar con alguien… aunque nunca lo hemos probado. Se puede decir que es el más básico de todos pero al mismo tiempo es el más difícil. La precisión en este genjutsu lo es todo y movimiento en falso y sabrá lo que has estado haciendo.
– ¿Entonces porque me lo vas a enseñar? –Sakura pregunto confundida y un poco aterrada ella esperaba que empezaran por lo más básico.
–Porque entrenas con un Uchiha.
– ¿Qué tiene que ver Sasuke-kun en eso?
–Todo. Los zorros por algunas razones odiamos al clan Uchiha y este genjutsu fue creado especialmente para ellos.
– Pero ellos pueden ver a través de genjutsu.
–Entonces… ¿no será divertido que caiga en algo que supuestamente sus ojos pueden ver? –Sakura estaba segura que en ese momento Hika-chan tenía una sonrisa terrorífica.
.
.
¿Y que les parecio este capitulo? ¿Interesante verdad?
A decir verdad este año no había leído ni un capitulo del manga. Y del anime como de ¿octubre?, ¿noviembre? Que no lo veía. No había tenido tiempo para nada hasta estos días… ¡No saben cómo me sorprendí que Madara sacara a Kurama! Pero esto no tiene nada que ver con la pregunta… o tal vez sí.
Empezare explicando mi punto para que entiendan la pregunta.
Según el capitulo (del anime) donde el Jubi está a punto de aparecer (la estatua ya se había "comido" las partes del Hachibi y Kurama). Dicen que tan solo se necesita un poco de ambos para poder hacer aparecer al Jubi, ¿verdad? Entonces en el manga Obito "supuestamente" solo puede sacar un "poco" del chakra del Ichibi y Hachibi y por esto Madara lo llama débil. ¿Y si eso era lo que quería desde un principio? Recuerden que los otros bijuu ya habían compartido un poco de su chakra con Naruto. Y por lo dicho anteriormente entonces solo se necesitaría un poco de cada uno para aparecer al Jubi.
Con esto, la pregunta es:
¿Naruto se puede convertir también en el jinchuriki del Jubi?
