Se que esta ves el capitulo no es tan largo como otros, pero tampoco es el más corto que he subido.

Lamento si hay algo mal escrito...

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ENTRENAMIENTOS

Hanabi miraba directamente a su hermana esperando que esta despertara. Según el novio de su hermana era mejor que la despertara una vez que él se hubiese ido. ¿Por qué no quería estar presente cuando Hinata despertara? No podía entender.

Vio como empezó a moverse su hermana, claro signo de que estaba despertando.

– ¿Te encuentras bien nee-chan? –le pregunto preocupada Hanabi.

–Sí… ¿qué me paso? –Hinata no entendía que era lo que había pasado, pero en cuanto termino de despertar completamente todos los recuerdos de lo ocurrido llegaron a ella, provocando que una vez más estuviese a punto de desmayarse… consiguiendo controlarse a punto, no quería volver a sentir esa sensación en su cuerpo, sobre todo porque en ese momento el rubio no se encontraba presente. – ¿Dónde está Naruto-kun?

–Así que así se llama… –Hanabi murmuro para sí antes de responderle a su hermana mayor– se fue. –Le dijo simplemente.

– ¿Qué? –Hinata podía decir que se encontraba decepcionada… muy decepcionada. ¿O acaso lo que vivió no fue más que un sueño? Solo podía llegar a esa conclusión al ver que Naruto no se encontraba ahí con ella.

–Si estás pensando que todo fue un sueño… déjame decirte que te equivocas. –Hanabi hablo al ver la cara de Hinata y por como la conocía sabía que le estaba pasando en ese momento por su cabeza– y creo que me tienes que contar un buen par de cosas –Trató de poner su mejor voz de seriedad, algo que le salía bastante bien al pasar la mayor cantidad de horas al día con su padre, mirando fijamente a su hermana. Pero esa mirada no pudo durarle mucho, ya que segundos después se encontraba sonriendo por la cara de miedo de su nee-chan. – ¡Me lo tienes que contar todo!

Hinata se encontraba en el mismo estado que su hermana menor. ¿Quería que le contara todo? Pues primero ella tenía que saber que era lo que había pasado. ¡No entendía nada! Tratando de ganar tiempo prefirió atrasar esa conversación un poco y ver si podía al mismo tiempo sacar un poco en claro de esa situación.

– ¿Por qué no esperas hasta que lleguemos a la casa? –Hinata le dijo– No creo que este sea un buen lugar para hablar.

Hanabi acepto sin rechistar y juntas emprendieron el camino de regreso.

– ¿Y qué paso por mientras que estaba desmayada?

Hanabi no pudo evitar recordar lo que había pasado en ese momento:

En el mismo momento en que los encontró empezó a seguirlos con una sonrisa de victoria. Parecía que después de todo sí que sabría con quien salía su hermana.

Mirando al chico, se dio cuenta que no tenía ni un gusto a la hora de vestir, esa cosa naranja con rayas azules hacia que le recorriera un escalofrío de terror por el cuerpo. Lástima que no podía verle el rostro… pero podía ver el de su hermana de perfil un poco sonrosada por mientras que iba a su lado.

De repente el chico la tomo del brazo y la guio a un callejón y ella por no perderse nada los siguió dando un pequeño grito cuando vio lo que pasaba. ¡Estaba besando a su nee-chan! Tan sorprendida estaba que término entrando por completo al callejón consiguiendo que el chico la mirara con su hermana en los brazos de este, inconsciente.

Hola–le dijo de forma tímida– yo solo pasaba por aquí. – ¡Ni con tortura pensaba decirle que los estaba siguiendo! Tenía un orgullo que mantener.

Ya.

Por la forma en que lo dijo Hanabi se dio cuenta que no le creía. Sonrojada miro hacia el suelo. ¿Qué le pasaba? ¡Ella no se comportaba así! Pero no podía mirarlo, el chico tenía unos ojos tan azules que no podía verlos sin sonrojarse.

Escucha… –al escucharlo hablar, su educación gano a su timidez. Tenía que mirarlo por mientras hablaba– será mejor que yo no esté presente cuando Hinata-chan despierte… así qué, ¿te puedes quedar con ella?

¿Por qué? –Hanabi no entendía. – ¿Eres su novio, no?

No quiero que vuelva a desmayarse cuando despierte y estoy seguro que si me ve aquí eso es lo que va a pasar –le respondió evitando por completo el asunto de si era su novio o no.

Sin esperar más respuesta se fue del lugar… sin responderle.

– ¿Y bien? ¿Me vas a decir si es tu novio? –Le preguntó a su hermana después de haberle contado lo que paso cuando ella estaba inconsciente. Si no conseguía respuesta del rubio sería de su hermana.

–No… me beso solo porque nos estabas siguiendo. –Le dijo todavía con un aire de decepción. Saber eso no le agradaba nada. ¡Ella hubiese querido que su primer beso fuera de otra manera y no para dejar asombrada a su hermana menor! No era justo.

– ¡Eso no puede ser! No creo que un chico haga eso solo por esa estúpida razón. –Hanabi se negaba a creer eso.

–Pues es la verdad… solo me beso porque estabas tú.

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Naruto se maldecía sin parar ni un segundo. ¿Qué se le había pasado por la cabeza para hacer semejante locura? ¡Nunca tendría que haberla besado! ¿Ahora como la vería a la cara? Si no aparecía a la mañana siguiente en el entrenamiento sería solo culpa de él… de nadie más.

Haciendo caso omiso del letrero "no entrar", se dirigió hacia las profundidades del bosque de la muerte para realizar su entrenamiento, estaba decidido a conseguirlo esta vez por sí mismo. Cuando ya estaba bien adentro del bosque saco su pergamino favorito para liberar todas las pelotas de goma que contenían. Solo el día anterior había sido capaz de reventar el globo con agua.

Sabía que el Rasengan podía utilizarlo con un clon, pero ya no quería hacer uno de este, por eso es que estaba entrenando todo desde un principio. ¡Y ya había podido reventar el globo con agua con una sola mano! Reconocía que se le hacía mucho más fácil porque tenía los recuerdos de por lo menos seiscientos clones que lo estaban ayudando a conseguir el Rasengan con una sola mano.

En cuanto hizo esa cantidad de clones cada uno tomo una pelota y fue a practicar.

Naruto no podía concentrarse lo suficiente. ¡No podía dejar de pensar en el beso! En la línea de tiempo anterior nunca la había besado y tampoco se esperaba que ahora se le ocurriera hacerlo tan pronto. Le entraron las dudas. ¿De verdad Hinata lo quería? ¿Lo que sentiría no sería tan solo admiración? Después de todo, aun cuando se le confesó por el ataque de Pain, no podía estar completamente seguro. Su padre nunca la había tomado mucho en cuenta… ¡Prefería hasta Neji por encima de ella! A lo mejor confundió admiración por amor. ¡Estaba tan confundido!

Deja de darle vueltas al asunto, mocoso. –Le dijo Kurama de forma tranquila.

¡Como no eres tú el que está pasando por esto! –Naruto sabía que Kurama no podía entender su incertidumbre en este asunto, se había dejado llevar y no sabía cómo arreglar las cosas o por lo menos a que volvieran a ser como eran antes. – ¡Hinata-chan me va a odiar!

Tcks… ¿todavía no te das cuenta? ¡Tienes dieciséis años! ¿Sabes que hacen los chicos a tu edad?

¿Uh? –Por supuesto que lo sabía. Ero-Sennin se había encargado de conversar con sobre eso, pero sabiendo que tenía que volverse más fuerte nunca le puso mayor atención.

¡Mocoso idiota! Ahora que estas más relajado tan solo te estás comportando como un adolescente, algo completamente normal. –A Kurama no le quedaba más que decirle las cosas claras al chico, si no había nadie más cerca para que lo hiciera… parecía el padre de ese mocoso.

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Sakura estaba agotada, Hika-chan no hacia ni un minuto que había desaparecido de su habitación y ella cayó a la cama completamente sin energía. ¿Quién creía que practicar genjutsu era tan complicado? Que tuviera un control perfecto del chakra no le ayudaba, según Hika-chan tenía que practicar hasta que las cosas le salieran de forma natural.

En ese tiempo en su dormitorio había tenido que colocar pequeños objetos ocultos por un genjutsu. Algo supuestamente muy fácil, pero que ella no encontró así. Además a la pequeña zorrita se le ocurrió meterla en una cantidad de genjutsu que termino perdiendo la cuenta para que por sí sola pudiese liberarse de esto. Eso fue mucho más fácil y no le costó casi nada. Al término de la clase Hika-chan le había hablado del Magen: Kokoni Arazu no Jutsu (Ilusión Demoníaca: Técnica de Falsos Alrededores) que supuestamente tendría que dominar en una semana, ella lo creía imposible. Y cuando así se lo hiso saber, la zorrita le dio una mirada como si estuviera muy defraudada de ella y termino diciéndole que por lo menos tenía que mantener el genjutsu unos cuantos segundos… solo para que "Naruto-sama" no se enojara con ella.

Termino por convencerla, sabía que la estaba manipulando, pero la pobre se notaba tan afligida por tener que decepcionar a Naruto que le juro que haría todo lo posible. Y ahí estaba arrepintiéndose de su decisión.

En cuanto había hablado Hika-chan decidió que todavía no podía irse porque tenían que practicar el genjutsu.

–No se preocupe Sakura-sama. Es un genjutsu muy básico y común. Ya verá que lo aprende de forma rápida. –le había dicho, para convencerla de seguir entrenando un poco más.

Según Hika-chan en cuanto aprendiera todo eso, podrían empezar con el genjutsu del que le había hablado en un principio. Ella seguía renuente con ese asunto, ¿de verdad que podía haber un genjutsu que engañara el ojo Uchiha? Lo encontraba imposible, porque estos podían ver los puntos de chakra y se darían cuenta en seguida. Aunque no había querido insistir más de la cuenta, no fuera a enojarse con ella y decidir que no valía la pena enseñarle. No estaba dispuesta de dejar de aprender genjutsu.

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¿Tan difícil era practicar solo? Aun cuando se encontraba agotado, no tenía a nadie que le dijera que es lo que estaba haciendo mal. Nunca había pensado eso, porque al vivir en el desierto y el poder controlar la arena nunca habían querido enfrentarlo en un simple entrenamiento y el tratando de convencerse a sí mismo decidió que tampoco necesitaba ayuda de nadie.

¡Pero en ese momento se arrepentía de sus palabras! ¡Cuánto daría por que alguien le dijese que era lo que estaba haciendo mal y como podía mejorar!

Pero eso no pasaría, se encontraba solo en medio del desierto casi sin chakra después de un entrenamiento en solitario.

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Por una vez lo que lo mantenía despierto no era pensar en su familia.

Sasuke esa noche no podía dormir por una razón completamente diferente: la confesión de Naruto. Por más que tratara de imaginarse a él mismo en esa situación no podía lograrlo. Era algo que no podía caberle en la cabeza.

¿Cómo un padre pudo utilizar a su propio hijo de esa manera?

Él no creía que pudiese perdonarlo de esa forma como lo había hecho Naruto.

Y lo que dijo sobre su hermano… ¿Cuánto en verdad sabría de lo que paso esa noche? ¿De verdad que el Hokage no le diría toda la verdad? Saber que Naruto tenía razón a la hora de decirle que nunca les dirían a ellos nada por aun considerarlos unos niños hacía que se enojara. ¡No podían decidir por ellos! Si querían tener su propia opinión tenían que dejar de tratarlos como niños y empezar a verlos como los futuros shinobis de la aldea. Si a los doce años ya los creían preparados hasta para morir… ¿Por qué tenía que ser diferente en lo que se refería a los secretos sobre su persona?

Desistiendo de dormir, termino por levantarse y salir de su departamento dando una vuelta por Konoha sin tener un lugar en mente. Sin ser consiente terminó llegando a la casa del único que consideraba su hermano e indeciso sin saber si tocar o no con la mano en alto. No tuvo que tomar una decisión al ver llegar a su amigo.

– ¿Dónde estabas dobe? –Le pregunto en cuanto Naruto estaba a su lado. Cuando las luces lo alumbraron mejor se dio cuenta que este venia con la ropa un poco destrozadas y apenas podía caminar. Lo afirmo antes de que se cayera y lo ayudo a entrar. – ¿Qué estabas haciendo hasta esta hora? –Le pregunto un poco preocupado por como había aparecido su amigo.

–Entrenando Teme. –Le dijo en un susurro, nada común en él.

– ¿Tanto como para terminar en este estado?

– ¿Estabas preocupado por mi Teme?

–Hmp. –A eso no pensaba responder. Veía que Naruto se encontraba mal y al tocar su frente se dio cuenta que estaba ardiendo. ¡Era un idiota! ¿Cómo se le ocurría ponerse a entrenar hasta esos extremos? No hiso caso a la pequeña voz en su cabeza que le decía que él también se podía comportar así. También se dio cuenta que sus manos estaban prácticamente quemadas por utilizar mucho chakra. ¿Qué tipo de entrenamiento estaba haciendo ahora que lo dejaba en esas condiciones?

Ahora era más importante en bajarle la fiebre a Naruto… ¿qué tenía que hacer en esos casos? ¿Llevarlo al hospital? No estaba tan grave como para hacer eso, así que decidiendo que si se ponía peor lo llevaría hasta el hospital fue a la cocina en busca de agua fría y un paño para colocarle en la frente. Con eso tendría que bastar.

No supo cuanto tiempo paso, pero término durmiéndose en el asiento por mientras que cuidaba al enfermo y cuando despertó vio que eran casi las cinco de la mañana. Comprobando que la temperatura había bajado se dirigió hacia su departamento. No pensaba quedarse ahí hasta que Naruto se despertara y se burlara de él, lo conocía y sabía perfectamente que eso es lo que haría en cuanto lo viera cuidándolo.

Maldito dobe.

Era un completo desconsiderado que hacía que él se tuviera que preocupar por él… como si no tuviera mejores cosas que hacer. Pero sabía que en el fondo no le importaba preocuparse un poco… por mientras que Naruto no lo supiera.

Estaba seguro que esa sería una de esas veces, con lo idiota y despistado que era nunca sabría que esa noche él permaneció al lado de su cama de enfermo cuidándolo para que se recuperara.

Con ese pensamiento durmió tranquilo sabiendo que su secreto permanecería así: en secreto.

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En el mismo momento en que Naruto se despertó recordó lo que había pasado la noche anterior. Una sonrisa apareció en su rostro. Se encontraba feliz al saber que Sasuke lo había cuidado algo que nunca hubiese imaginado en otro momento. Es más, creía que hasta el mismo Teme se tiene que haber sorprendido de su gesto amable. ¿Qué haría para devolverle el gesto? ¿Colocar una prenda intima de Sasuke en medio del salón? ¿De alguna manera llevarlo a las aguas termales y encerrarlo en la parte de las mujeres? ¿O gritar en la clase que Sasuke estaba saliendo con Sakura-chan? Descarto esa última idea, con eso de seguro se ganaba un golpe de parte de la chica.

¡Lo tenía!

Sería algo simple que nadie más que él notaría. Podía ser bueno por una vez y darle tomates, que eran sus favoritos. O podía dejarlo a solas con Sakura-chan con cualquier tipo de escusa. ¿Cómo reaccionaría si hacia eso? Podía invitarlos a comer y no presentarse… ¡esa sí que era buena idea! Tendrían una cita sin que ellos supieran que la tenían.

Deja de pensar idioteces y apúrate en levantarte. ¿Se te olvido que tienes entrenamiento con la Hyüga? –le recordó la voz de Kurama.

Al mirar la hora se dio cuenta que se le había hecho tarde y apurándose salió de su departamento hacía el campo de entrenamiento número siete.

En cuanto llegó vio que Hinata estaba ahí, pero cuando se dio cuenta que él había llegado se puso raja y empezó a jugar con sus dedos… un hábito que ya había desaparecido. ¿Por qué ahora volvía a hacerlo? La respuesta llegó sola: por el beso. Mejor sería que aclarara eso desde el principio, no quería que Hinata se alejara de él.

–Lo siento –en cuanto estuvo a su lado empezó a hablar– no debería de haberte besado ayer. Solo me deje llevar… ¿me perdonas?

Hinata sintió que algo se rompía en su interior, parecía que tenía la esperanza de que ese beso hubiese significado algo para Naruto, pero en ese momento se daba cuenta que estaba equivocada.

–N…no te pre…preocupes Na…Naruto-kun… –le dijo por mientras que tartamudeaba– y…ya lo ol…olvide.

Naruto no le creía mucho, pero prefería dejar pasar ese momento y cuando ya hubiesen pasado algunos días poder terminar de aclararlo. Eso sería lo mejor.

–Creo que ya va siendo hora que practiques el Kaiten. Vamos a ver cómo te sale.

Hinata dejo de pensar en lo dicho por el rubio y se preocupo que quisiera ver los frutos de su entrenamiento, pero poniendo una mirada seria acepto. Aun faltaba que desayunaran, pero esto solo hacía que se pusiera más nerviosa. En cuanto terminaron (ella casi no pudo probar bocado) se puso en posición.

– ¡Kaiten! –grito por mientras que daba vueltas y chakra la rodeaba.

Naruto para ver si el Kaiten cumplía con su objetivo lanzó un par de kunai que fueron desviados de forma perfecta. Pero solo funcionaba con unos pocos.

–Tienes que agregar más chakra Hinata-chan.

–Está bien.

Volvió a girar por mientras que Naruto le lanzaba kunai y shuriken. Podía desviar la mayoría, pero aun le faltaba mucho camino hasta que le saliera de forma perfecta. Naruto dejó que una pequeña cantidad de instinto asesino saliera ocasionando que Hinata parara la técnica.

– ¿Qué es esto? –susurro con miedo por mientras que miraba a Naruto.

–Tranquila, es solo un poco de presión, tendrás que acostumbrarte a ella.

Hinata por mientras que trataba de no pensar en esa presión añadida que tenía ahora seguía con el Kaiten por mientras que Naruto le lanzaba kunai. Trataba de concentrarse para colocar más chakra, pero con lo que sentía le era casi imposible.

Cansada dejo de dar vueltas para mirar a Naruto.

–Lo has hecho bien Hina-chan.

Naruto le sonrío y eso provocó una sonrisa en ella.

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Esa tarde empezó a practicar Taijutsu con Sasuke por mientras que esperaban a Sakura, ese día le tocaban clases en el hospital.

–Gracias Sasuke. –Le dijo Naruto en un momento en que pararon para descansar.

– ¿Hmp?

–Anoche… gracias.

Sasuke abrió los ojos sorprendido y se quedo callado. ¡Supuestamente Naruto no se acordaría de ello!

–Dobe.

–Jaja… está vez no me harás caer Teme. –Naruto tenía una sonrisa divertida en el rostro por mientras que veía a Sasuke todo incomodo.

– ¿Chicos? –les habló una vos tímida.

– ¡Sakura-chan! ¡Qué bueno que llegaste! El Teme es demasiado aburrido. –Naruto le dijo con aire exagerado. – ¿Cómo te fue Sakura-chan?

–Bien, aun estoy en la parte teórica, pero espero pronto poder pasar a la práctica.

–Bien, entonces nosotros también pasaremos a la práctica. –Naruto rebuscó entre sus cosas hasta encontrar los guantes que había comprado el día anterior y se los entrego a Sakura– Póntelos.

Luego la guio hasta una roca bastante grande. Sasuke curioso por lo que pensaba hacer lo siguió.

Sakura un poco confundida tomó los guantes que eran de un rojo oscuro y se los puso esperando saber que era lo que planeaba el rubio.

–Quiero que golpees la piedra con toda tu fuerza Sakura-chan. –Sakura un poco sorprendida lo miro. – Hazlo.

Sintiéndose ridícula así lo hiso. Al golpearla no pasó absolutamente nada.

– ¿Qué esperabas con eso dobe? ¿Qué se partiera? –Se burlo el Uchiha al no entender lo que planeaba el rubio. Naruto haciendo caso omiso de Sasuke siguió con toda su atención puesta en la chica que lo miraba como si apoyara las palabras dichas por el Uchiha.

–Sakura-chan… hagamos un trato, ¿te parece? –le pregunto. Al ver que Sakura asintió, creó cien clones antes de seguir hablando–Quiero que coloques chakra en tus puños y en el instante en que golpees a los clones la sueltes, ¿crees poder hacerlo? Con eso dicho este es el trato: dejaré que golpeas a los clones, pero eso quiere decir que cada vez que quieras golpearme a mi no podrás. ¡Disientas veces en que te saque de tus casillas no podrás pegarme!

–¿No sabes contar dobe? Son solo cien clones.

–Cada uno vale por dos teme. –Le respondió a Sasuke para luego volver su atención a Sakura– ¿Es un trato Sakura-chan?

–Solo si cada clon vale por uno. –Sakura no creía poder soportar no poder pegarle a Naruto cuando perdiera la paciencia.

¡Qué cruel! Él que la ayudaba y más encima Sakura trataba de negociar con el sobre los golpes… era tan triste para él. Si tenía ese tipo de amigos, ¿Cómo serían sus enemigos?

– ¡Deja de llorar lagrimas de cocodrilo dobe! –Sasuke termino perdiendo la paciencia con él y termino golpeándolo en la cabeza como hacia Sakura.

– ¡Teme eso dolió! De verdad que ustedes dos se complementan… a los dos les encanta golpearme.

– ¿Y eso que tiene que ver Naruto? –Sakura siempre que Naruto daba a entender algo como eso se ponía nerviosa… no podía evitarlo.

– ¡Pues que hacen una buena pareja! –Sakura se sonrojo un poco y miro disimuladamente al Uchiha que había mirado hacia otro lado. Tuvo que refrenarse un poco para que su estado de fan no saliera y complicara las cosas, en vez de eso empezó con el famoso entrenamiento que Naruto tenía preparado para ella.

Naruto se llevo a Sasuke a otra parte del campo para seguir con su entrenamiento y poder dejar que Sakura entrenara sola y sin ellos a un lado haciendo que se pusiera nerviosa.

Cuando golpeo al primer clon supo que había soltado el chakra antes de golpear, en el segundo y tercero le pasó lo mismo. En el cuarto, en cambio, el chakra lo soltó cuando ya había golpeado. Sakura movió la cabeza, esa era una de las cosas más difíciles que tendría que hacer. Aun no entendía por completo en que le ayudaría eso, pero confiaba en Naruto y si este decía que le beneficiaba así era. El quinto, estuvo un poquito más cerca de poder soltar el chakra en el mismo momento en que golpea, pero en el sexto se volvió a retrasar soltándolo mucho después de haber golpeado.

En ese momento se dio cuenta que tendría que concentrarse mucho, así que cerró los ojos y respiro profundamente para no pensar nada más que en lo que tenía que hacer. Al abrirlos siguió golpeando a los clones que cada vez que uno desaparecía los otros no querían ganarse delante de los puños de la peli rosa.

En cuanto acabó con el último de los clones era capaz de golpear casi al mismo tiempo en que golpeaba, el tramo de diferencia era casi nulo y se sentía muy orgullosa de ello.

Ambos chicos se volvieron a acercar.

– ¡Bien hecho Sakura-chan! –Naruto la felicito. Miro a Sasuke pero este no dijo ni una sola palabra. Un poco de la felicidad que había ganado con el entrenamiento se apago, fue poca pero estaba ahí. ¿Cuándo Sasuke podría reconocer que estaba mejorando? Aunque tampoco podía pensar así, aun no hacía nada con lo que poder glorificarse que había hecho algo útil por ellos dos. –Ahora quiero que lleves lo aprendido y vuelva a golpear la roca. –La instruyo Naruto.

– ¡Shannaro! –Gritó por mientras que la golpeaba con chakra, de la misma forma en que había estado practicando. La piedra ante la mirada sorprendida de ella y Sasuke empezó a clisarse. No pudo más que quedar con la boca abierta.

– ¿Cómo pasó eso Naruto?

–Ayer cuando me golpeaste me di cuenta que de por sí ya tienes mucha fuerza y pensé ¿Qué pasaría si agregara chakra en sus golpes? Y aquí está el resultado.

– ¿Cómo se te ocurrió dobe?

–Tsunade de los Sannin. Es conocida por su fuerza inhumana y sus técnicas médicas. Me di cuenta que Sakura-chan podía alcanzar ese tipo de fuerza. Obviamente aun te falta mucho que practicar para que te salga perfecto, pero esto es un comienzo. En los siguientes días nos vamos a dedicar a perfeccionar tu taijutsu para que puedas utilizar esto, un poco de genjutsu y entrenaras conmigo evasión.

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La semana que había dado Naruto se termino y paso, aun no buscaba una forma para hacer que Hatake Kakashi se convirtiera en sus sensei. Y a Sasuke eso no le gustaba. Ya habían pasado tres días más de la semana que había puesto como límite y su paciencia se había agotado. Estaba dispuesto a ir a buscarlo el mismo si era necesario.

– ¿A dónde vamos dobe? –Además la paciencia que tenía con sus compañeros había disminuido conforme pasaban los días después de haber terminado el plazo.

–Mañana tendremos sensei. –Fue una respuesta que sorprendió a Sasuke aun cuando era lo que estaba esperando.

– ¿Cómo lo vamos a hacer Naruto? –Le pregunto Sakura un poco nerviosa al ver que tendría que poner todo lo que había aprendido en esos días a la práctica.

–Ahora vamos donde Jiji.

– ¿Se lo pediremos? –Sasuke pregunto confundido. Aunque fueran ellos, estaba seguro que el Hokage no aceptaría que los empezara a entrenar un sensei.

–No soy tan tonto Sasuke. –Este le miro como si Naruto hubiese dicho el mayor disparate de todos. –Ya verás.

Terminaron de llegar a la torre Hokage y como era costumbre en Naruto entro sin llamar dando gritos.

– ¡Jiji! Hemos venido a retarte. –Lo apunto para darle más énfasis a sus palabras–Tú contra nosotros tres.

Sasuke y Sakura solo lo miraron con una cara de espanto sin creer lo que oían.

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¿Comentarios? Aunque sea un simple pedido de continuación o un "me gusta", de todas formas me hacen muy feliz.

¿Como sería si todas las personas que tienen la historia en favoritos o alerta dejaran un comentario? Mmm... soñar no cuesta nada jajaja... entiendanme es normal que me encuentre así... faltan minutos para las tres de la mañana! Quiero dormir...

¡Déjenme muchos comentarios o si no me voy a enojar! Nooo, no creo que lo haga.

¡Buenas noches!