No tengo otra forma que no sea escribir para decirles como me siento en este momento... ¡Feliz! Nunca me había imaginado que con el capitulo anterior CASI hubieron 200 comentarios... ¡faltaron 4! ¿Pueden creerlo? ¡Solo 4! Estoy tan contenta.
Se que me demoré y no tengo excusa... solo que tenia flojera para escribir, enferma y mas flojera. Este capitulo lo estuve escribiendo por semanas. Habían días en los que escribía un simple párrafo y otros en los que no escribía nada.
Este capitulo está dedicado a todos ustedes por tenerme paciencia y esperar la actualización.
.
.
¡DIVERSIÓN PARA MÍ!
La noche anterior antes de que se separaran Naruto le había dicho que esa mañana fuera un poco más temprano a buscar a Sasuke-kun para el entrenamiento matutino, parecía que al pelinegro se le había olvidado decirle.
Feliz, aunque con un poco de sueño Sakura caminaba por las calles solitarias hacia el departamento del último de los Uchiha pensando en cómo el día anterior habían sido capaces de ganarle al Hokage. No es que le gustara que Naruto tuviera que utilizar ese jutsu que según él era para pervertidos, mucho menos le gustó que ella había quedado inconsciente, pero según Naruto ella había sido la que más se lució en la pelea contra el líder de la aldea y eso la alegraba, le gustaba saber que había mejorado en todos esos entrenamientos extensivos que había tenido. Sabía que ella aún tenía que entrenar mucho más para poder decir que se encontraba al mismo nivel que Naruto y Sasuke, pero aun así estaba avanzando.
Según Naruto, ella había obtenido la atención del Hokage en el momento en que había mostrado que estaba desarrollando una fuerza inhumana y junto con que estaba estudiando en el hospital…
¡Podría bailar de la felicidad!
Pero no lo haría, solo mostraría la sonrisa que desde la tarde anterior no se iba de su rostro.
Ese sería el único lujo que se daría, se lo merecía por soportar todo el entrenamiento que tuvo que enfrentar. En ningún momento la habían dejado descansar, había pasado por un entrenamiento del infierno para mejorar en tan poco tiempo. Había habido momentos en los que había estado a punto de renunciar y volver a ser la chica de antes que no entrenaba y en lo máximo que se preocupaba era si Sasuke-kun le pondría atención ese día, pero ese mismo pensamiento había ido desapareciendo. Con cada entrenamiento ella ya no tenía fuerzas para pensar en esas cosas y lo único que quería y deseaba era una ducha caliente y dormir por una semana, algo que no podía tener… a la mañana siguiente tenía que volver a empezar con todos sus entrenamientos.
Y luego tan solo veía la forma en que se comportaban sus compañeras en la Academia y se daba cuenta la forma en que ella era. Ya no quería ser de esa manera.
Suspirado salió de sus pensamientos al ver que al fin había llegado a su destino y se apresuró a tocar la puerta.
.
.
Sasuke en ese momento se encontraba mirándose en el espejo junto al Sharingan activado, estaba bastante orgulloso de que ahora su ojo derecho contara con dos comas y su ojo izquierdo con una. El día anterior en cuanto había llegado a su departamento se había mirado en un espejo para ver su Sharingan. Cuando el Hokage le había dicho que ahora tenía dos comas había tenido la esperanza de que ambos ojos las tuvieran, pero eso no había sido así. Reconocía que eso lo decepcionaba un poco, pero a la vez estaba contento porque su Sharingan había subido de nivel.
Quitando la vista del espejo procedió a desvestirse y entrar a la ducha para empezar el día. Esa mañana tenía entrenamiento con Sakura, que aun cuando ya habían enfrentado al Hokage eso no quería decir que lo dejarían. Sakura aun tenía que trabajar mucho en su resistencia y reservas de chakra y todo el entrenamiento mañanero la ayudaba con eso.
Se alegraba que la actitud de su compañera hubiera cambiado y ya no fuera la niña fan que era antes. No creía poder soportar estar con ella si así fuera.
Como le gustaría que el resto de las fans que tenía tuvieran el mismo cambio que la peli rosa y lo dejaran de molestar. Si eso pasara sentiría un gran alivio, pero a la vez sabía que pedir eso era demasiado, nunca se le cumpliría.
Cerró los ojos por mientras que se imaginaba que ninguna chica lo tomaba en cuenta… no pudo. Muy dentro de sí aceptaba que le agradaba la atención. Era buena para su ego y no podía imaginar pasar un día sin esta… aunque le terminara molestando los gritos chillones de sus admiradoras.
Por mientras que se bañaba escucho que alguien estaba tocando la puerta de su departamento. ¿Quién podía ser a esa hora? A su mente solo llegó una respuesta: Naruto. A lo mejor tenía pensado algún nuevo entrenamiento para Sakura y se le había olvidado decírselo la noche anterior y como sabía que se levantaba temprano para entrenar con Hinata había pasado por su departamento antes de ir a entrenar con ella. Con ese pensamiento en mente tan solo tomó una toalla para envolverse y fue a abrir.
– ¿Qué diablos quieres dobe? –Le dijo por mientras que abría la puerta. Solo después se dio cuenta quien se encontraba en realidad esperándolo.
Sakura.
La miró y vio como abría los ojos por mientras que lo miraba. Su rostro iba poniéndose cada vez más rojo. Solo ahí vino a darse cuenta de porque estaba reaccionando de esa manera.
Solo llevaba una toalla.
Un pequeño sonrojo apenas perceptible apareció en su rostro y tratando de no hacerle caso trató de retomar la actitud que siempre mostraba a los demás: frialdad. No le interesaba que en ese momento le fuera prácticamente imposible conseguirlo. Es decir, ¿cuántas veces había estado en esa situación con una chica? Nunca y era por eso que no sabía cómo actuar. Sabía que el momento se estaba poniendo incomodo y aunque se ocultara en su actitud fría de nada le serviría. ¡No podía encontrar su voz para decirle que dejara de mirarlo! Era en momento como esos en los que agradecía que dejara de lado su personalidad fangirls… pero eso no debería de molestarlo en esos momentos, sino lo que ella estaba haciendo ahí.
– ¿Qué estás haciendo aquí? –No pudo evitar preguntar, para salir de una vez de la duda.
–Naruto me dijo que viniera más temprano.
– ¿Naruto…? –Tks., estaba pareciendo idiota repitiendo lo que la chica decía. Y lo peor de todo… ¡es que aun seguía en la puerta con solo una toalla!
Iba a seguir hablando cuando sintió un pequeño viento en su dirección. Vio como el rostro de Sakura se ponía tan rojo que podía competir con Hinata y luego grito dejándolo casi sordo, sus ojos se agrandaron pero por alguna razón no podía apartar la vista y un poco de sangre empezó a salir por su nariz antes de desmayarse; reaccionando de forma rápida la tomo en sus brazos antes de que cayera al suelo y luego dirigió la vista a donde ella había estado mirando.
Su sonrojo creció.
Estaba desnudo.
¡Completamente desnudo!
Creyendo escuchar una risa, levanto la vista y busco por sus alrededores con el Sharingan activado y lo vio. Antes de que desapareciera pudo ver un sombrero que sabía perfectamente pertenecía al Hokage.
– ¡NARUTO! –Gritó, sabiendo que su grito despertaría a todos sus vecinos, pero en ese momento no le importaba. Solo tenía un objetivo: matar al Uzumaki.
.
.
No podía parar de reír. Sakura lo había hecho tan bien el día anterior que se merecía un pequeño regalo y se lo había dado esa misma mañana. Esperaba que le hubiese gustado. Otra carcajada que no pudo contener se hizo oír por mientras que iba ingresando al campo de entrenamiento siete y veía de lejos a Hinata que ya lo estaba esperando. Una sonrisa apareció en el rostro de Hinata al verlo tan contento por mientras que lucía el sombrero de los Hokages.
– ¡Ganaron Naruto-kun! –Le dijo con una sonrisa por mientras que se acercaba a él corriendo.
– ¡Sí Hinata-chan! –Estaba tan feliz, tenía el sombrero y Sakura tenía su regalo. ¿Y porque Sakura podía tener un regalo y él no? Así que para arreglar ese hecho tomó a Hinata por la cintura levantándola del suelo para dar vuelta con ella por mientras que seguía riéndose divertido… o por lo menos así fue hasta que sintió a Hinata inerte entre sus brazos. Había vuelto a desmayarse. Suspirando resignado la tomo al estilo nupcial y la colocó bajo el árbol en el cual siempre desayunaban. La miro unos momentos por mientras permanecía con los ojos cerrados, encontraba que en esos momentos se veía muy bonita y antes de que se diera cuenta se había acercado lo suficiente para besarla, sacudiendo la cabeza prefirió colocar un pequeño beso en la comisura de su labio. Luego tan solo busco las sales que siempre llevaba consigo para esos momentos.
– ¿Naruto-kun? –susurro Hinata en el momento de despertar.
–Vuelves a la vida Hinata-chan. –Le dijo por mientras que le sonreía. Hinata tan solo se sonrojo.
Después de desayunar, Naruto mando unos cientos de clones a entrenar por su cuenta por mientras que él se quedaba ahí ayudando con el taijutsu de Hinata. Siempre había visto que el estilo de Puño Suave utilizado por el clan Hyüga no combinaba con Hinata. Los movimientos de esta eran más suaves y flexibles. En cambio, los movimientos del resto del clan eran más rígidos… o por lo menos esa era la forma en que él lo veía.
Así que en eso es en lo que estaban practicando; buscando una forma para que los movimientos de su taijutsu encajaran con ella. Por el momento estaban en lo más básico para empezar a cambiar desde ahí todo lo que Hinata encontrara que no combinaba con ella.
Hinata estaba bastante sorprendida de lo rápido que estaba avanzando en las técnicas de su clan, aunque también se daba cuenta de que era gracias a la ayuda que recibía de parte de Naruto. El Kaiten ya era capaz de hacerlo de forma perfecta por lo mínimo unas cinco veces antes de empezar a sentir la baja en su chakra.
– ¡NARUTO!
Aunque no quisiera reconocerlo, Hinata se estaba aburriendo al pasar por lo más básico en el estilo Puño Suave, así que se encuentra agradecida ver llegar la figura de Sasuke junto a Sakura que venía un poco más atrás. Al mirarlo más de cerca se sorprendió de la cara que traía el último de los Uchiha. Parecía que estaba furioso por alguna razón y si no se equivocaba la culpa parecía que la tenía su amor platónico. En el momento que escucho la risa del rubio a su lado sabía quién era el culpable de la furia de Sasuke. ¿Qué es lo que le había hecho esa vez Naruto? Trató de mirarlo con una cara seria, pero si era sincera consigo misma eso no funcionaba; solo necesitaba una sonrisa de parte del rubio y ella quedaba fuera de combate… haciendo que prácticamente se le olvide hasta su propio nombre. Nunca podía enfadarse con él.
– ¿Sucede algo Teme? –le dijo con tono de burla.
– ¡VOY A MATARTE! –Le grito completamente serio. Algo que obviamente preocupo a Hinata.
Naruto en vez de contestar tan solo se río. Eso era demasiado divertido para él. Podía ver como Sakura llegaba corriendo toda roja y sin poder mirar a la cara a Sasuke.
– ¿Estas sonrojado Teme? –siguió hablando con la burla clara en su voz.
–Di… tus últimas plegarias… Dobe –le dijo entre dientes por mientras que saltaba hacía Naruto dispuesto a darle una paliza.
–Aun no me has dicho que fue lo que hice. –Le dijo por mientras que lo evitaba.
–Sabes perfectamente que es. –Sasuke iba hablando por mientras que trataba de golpear a Naruto. Una carcajada como respuesta haciendo que la furia fuera aun mayor en Sasuke.
Ambas chicas se habían quedado un poco alejadas por mientras que los veían, cada una metida en sus pensamientos.
Hinata estaba con sus ojos abiertos mostrando lo sorprendida por el repentino ataque de Sasuke, pero con el conocimiento de que sea lo que sea que Naruto había hecho se merecía que el último Uchiha tratara de pegarle… pero eso no quería decir que le gustara.
En cambio, Sakura que seguía sonrojada por la imagen que no ha querido abandonar su mente en todo ese tiempo, miraba como Sasuke se desquitaba con Naruto llevándola a pensar la razón de ese comportamiento. A lo único que llego fue que la culpa la tenía Naruto; por él había visto a Sasuke desnudo.
Ahora bien, ¿Qué debía hacer? ¿Agradecerle o golpearlo?
Decidiéndose por la última opción se acerco a donde estaban los dos en el suelo agotados después de haber dado vueltas por todo el lugar: uno tratando de golpear y el otro evitando. Se colocó frente a Naruto por mientras que hacia tronar sus puños y le dio su mejor mirada furiosa.
–NA-RU-TO –dijo Sakura por mientras que seguía mostrando sus puños y el rubio no pudo más que mirarla con una cara que demostraba cuanto miedo tenia de esa situación.
– ¡Para Sakura-chan! –Al hablar, Naruto encontró que su voz salió en un chillido por el miedo que tenía en ese momento a la peli rosa. – ¡Recuerda que tenemos un trato Sakura-chan! –Por ahí dicen que la esperanza es lo último que se pierde y eso es lo que pasaba en ese momento con Naruto que se encontraba rogándole a Kami que Sakura decidiera perdonarlo por la pequeña bromita y no le diera uno de esos puñetazos monstruosos de los que estaba practicando.
– ¡EL TRATO SE VA AL INFIERNO! –Gritó por mientras que lo golpeaba.
Después de desahogarse golpeando a Naruto se fue dejándolo en el suelo inconsciente. Ella tenía que seguir con su propio entrenamiento.
Hinata suspiro por mientras que se acercaba a Naruto, habían vuelto a quedar a solas. Con cuidado vio si tenía heridas que necesitaran que lo llevase al hospital, al ver que no era así busco su propia cremita curativa ya el Kyubi se encargaría del resto.
.
.
Por lo general cuando Naruto caminaba por la aldea con Hinata siempre estaba pendiente de ir por las calles menos transitadas. No quería que la heredera Hyüga tuviese problemas porque lo vieran con él. Ese día no era distinto a otro a menos qué se pusiera más atención, Naruto aunque había tomado el mismo camino hacía su departamento como hacia todos los días junto a Hinata, esa mañana no había podido hacer nada para no llamar la atención sobre sí mismo. El sombrero que llevaba en la cabeza llamaba mucho la atención. Todos los aldeanos sabían que era del Hokage y a la vez que se preguntaban el porqué de que él lo tenía; además, de que los ojos de los aldeanos no podían evitar para que se desvíen hacia la compañía del Uzumaki. ¿Qué es lo que estaba haciendo la heredera Hyüga junto al paria del pueblo? En poco tiempo se había corrido la voz por la aldea sobre la "compañía" de la heredera.
Esto obviamente llegó a oídos de Hiashi. Al ser un shinobi el líder del clan Hyüga sabía que no tenía que ver a Naruto como el Kyubi, pero no por eso no iba a estar preocupado por las compañías de su hija mayor. Hiashi conocía la reputación de Naruto como un verdadero travieso y no quería que arrastrara a Hinata en esas travesuras. Pero a la vez tampoco quería prohibirle que siguiera viendo al Uzumaki. Se había dado cuenta que Hinata había mejorado sobre todo en su confianza en los últimos tiempo y si esta nueva información era verídica muy bien que podía decir que era gracias al contenedor del Kyubi.
Hacía un tiempo que no había visto los avances en taijutsu de Hinata, ya era hora de que una vez más tuviera un combate con su hermana menor. En los últimos años, Hinata, siempre perdía estos combates; en un principio Hiashi se había dado cuenta que los perdía adrede, solo para que Hanabi no se lastimara, pero con el paso de los enfrentamientos entre ambas llego a tener la duda de si en verdad Hinata no era capaz de ganarle a su hermana. Algo absurdo, pero que en ese momento ya no lo era. A lo mejor con este cambio en ella ahora sí que podía pelear con su hermana y no tener miedo de golpearla.
.
.
Ese momento era glorioso. La forma en que cada alumno guardo silencio en el momento en el que él ingresó a la sala de clases junto a Hinata sería un momento que no olvidaría tan pronto. Todos lo miraban prácticamente con la boca abierta y mirándolo fijamente… o a lo mejor lo que miraban era el sombrero, pensando que lo había robado.
–Problemático –escucho en el momento que se sentó. Shikamaru había sido el primero en recuperarse o en una de esas solo quería volver a dormir y dijo ese "problemático" de forma inconsciente.
– ¡Quítate ese sombrero Naruto! ¿Cómo se lo robaste al Hokage? – ¿Robar? ¡Él no le había robado nada! ¡Maldito Kiba! Ya había tenido razón él al pensar que eso sería lo primero que se les ocurriría a sus compañeros. ¡Si supieran la verdad!
– ¡No se lo robe aliento de perro! –No pudo evitar gritarle. Con Kiba era bastante fácil de que él perdiera la paciencia.
–Pues no encuentro ninguna otra forma para que tú lo tengas. ¡Mejor entrégaselo a Sasuke-kun… él sí que lo sabría lucir! –Una pequeña vena apareció en la frente de Naruto por el comentario de Ino la cual después de lo dicho había mirado a Sasuke que ya estaba en su puesto con sus ojos azules brillando junto a una sonrisa en su rostro. Vio que el comentario había traído también una pequeña, diminuta, sonrisa en el rostro del Uchiha junto con aumentarle un poco más el ego. De verdad que Naruto creía que demasiado ego iba a terminar haciéndole mal para su salud.
Naruto estaba seguro que en ese momento su mejor amigo se tenía que estar imaginando como se vería él con el sobrero. ¡Como si él fuera a permitirlo! ¡Sasuke nunca le quitaría el puesto de Hokage! Sabía que en el futuro había dado a conocer a todos los novatos que él se quería convertir en el Hokage, pero al verlo querer destruir al Jubi en vez de parar cuando Naruto le dijo para poder volver a separarlo en los nueve Bijuu se dio cuenta que Sasuke quería gobernar de una forma distinta a la que él creía.
Sasuke quería deshacerse de los Bijuu algo en lo que no estaba de acuerdo. Ellos tenían sentimientos y había que entenderlos… no hacerlos desaparecer.
Aunque tampoco negaría que un poco de competencia era bien recibida, pero ya tenía a Konohamaru que era su rival en el puesto de Hokage y Kiba… no, ese solo lo decía para alardear. Nunca podría competir contra él.
–Ino-cerda deja de hacer el ridículo. –Sakura se metió a la conversación. No quería ver a su amiga de esa manera, se daba cuenta ahora que estaba haciendo el ridículo tratando de llamar la atención de Sasuke en vez de entrenar. ¿De esa forma ella se habría seguido comportando si no hubiese empezado a entrenar con los chicos? Ahora lo encontraba humillante, ella no quería recibir las miradas que Ino estaba recibiendo de sus compañeros. Ninguno la miraba con seriedad, sino que sus miradas eran como de burla. Ellos sabían que solo se ponía en ridículo a sí misma, pero de la misma forma Ino no dejaría de comportarse aunque ella se lo dijera; solo creería que lo hacía para separarla de "su" Sasuke-kun.
– ¡Cállate frente de marquesina! ¡Solo quieres verte cool frente a mi Sasuke-kun! –Una cosa era que no se iba a poner a pelear por Sasuke pero otra cosa era que Ino se metiera con su frente… ¡eso no iba a permitirlo!
– ¡En vez de estar perdiendo el tiempo sería mejor que te pusieras a entrenar Ino-cerda!
– ¡Ja! ¡Como si no pudiera ganarte frente! –Ino replico al instante– ¡Estoy segura que si es por el corazón de Sasuke-kun te ganaría fácilmente!
Sakura la miró sorprendida, ¿en qué momento había hablado sobre pelear por el corazón de Sasuke-kun?
["¡Shannaro! Enseñémosle que con nosotras no se mete. ¡Démosle una paliza!"] Dijo la Inner de Sakura por mientras que levantaba un puño dando más énfasis en lo que decía.
Naruto ya creía que el tema había cambiado demasiado. Así que obviamente volvió a hacerse notar.
–No seas mala Ino. ¿No crees que me vea bien con mi futuro sombrero?
– ¡No! ¡Sasuke-kun se vería genial! –Fue la respuesta que recibió.
– ¡Qué cruel Ino! –Le dijo por mientras que trataba de poner una carita tierna, aunque por cómo iba no estaba funcionando.
–Rubios problemáticos –aunque Shikamaru no lo dijo tan alto igualmente fue escuchado por sus compañeros rubios que lo miraron con cara de psicópatas. – Definitivamente nunca me voy a casar con una rubia. –Esto último solo lo dijo para sí completamente decidido a cumplir su promesa, al decirlo tan bajo nadie lo escuchó.
.
.
Suna.
– ¡Achu!
–Salud.
–Gracias Kankuro.
– ¿Sabías que se estornudaba cuando alguien estaba hablando de ti?
–Idioteces. –Fue la respuesta de Sabaku No Temari. Aunque tenía que reconocer que le entraron unas ganas terribles para golpear algo. Era una suerte que en ese momento tuviese a su hermano menor al frente en su entrenamiento. Pobre Kankuro, tendría que soportar un poco de la furia de la rubia mayor. ¿Por qué estaba enojada? No tenía idea, solo sabía que sea lo que sea no se le iba a escapar. –Mejor prepárate.
En el momento en que miro a su hermana un escalofrió le recorrió la espalda.
–Creo… creo que sería mejor dejar en entrenamiento para otro día. –Trató de decirle de la forma más calmada posible; no quería que alguna cosa la enfureciera más de lo que ya estaba.
– ¿Por qué? ¿Te estás arrepintiendo? –La burla en la voz de Temari era bastante.
–N…no –tartamudeo Kankuro por mientras que tragaba saliva. Su instinto le decía que tenía que correr lo más lejos posible del lugar, pero por más que pensara en alguna excusa para irse no encontraba ninguna.
–Entonces vamos a empezar. –Lo dijo por mientras que tomaba con fuerza su abanico.
–Temari, Kankuro.
Ambos escucharon como los llamaban, Kankuro agradecido con la distracción y Temari dispuesta a gritarle a quien sea que la haya interrumpido en su próxima labor de darle una paliza a su hermano.
Al mirar se dieron cuenta que era su hermano menor, Gaara. Todo el alivio que había sentido Kankuro se transformó en segundos en miedo. Al mirar a Temari con su sonrisa de psicópata y el hecho de que su hermano menor no fuera una persona estable mentalmente lo hacía tener grades dudas de su familia. ¿Acaso él era el único normal entre los hermanos Sabaku No? ¡Ahora aún menos tendría un respiro con sus dos hermanos! ¡Qué alguien lo salvara!
En cuanto a Temari, sabía que Gaara estaba cambiando, pero no tenía idea de cuánto. Eso no la hiso cambiar su sonrisa psicópata. El enfado era tanto que ni siquiera la presencia de su hermano menor hacia que se le pasara.
– ¿Puedo entrenar con ustedes? –La petición fue hecha en voz bastante baja, pero aun así fue escuchara por los dos hermanos mayores. Antes de que Kankuro pudiera decir algo. Temari se adelanto para dar la respuesta.
–Sí. –Después de todo, ahora no tendría solo uno a quien golpear, sino que serían dos. Su sonrisa creció.
Gaara emocionado los miro por mientas que terminaba de acercarse.
Había estado dándole bastantes vueltas al asunto y había decidido que lo mejor era entrenar con sus hermanos. Los tres formaban un equipo, hacían las misiones juntos; así que lo más lógico sería que entrenara con ellos para saber en que era mejor cada uno y cuáles eran las debilidades.
Aparte de eso podía ver la cara de terror que tenía Kankuro en ese momento. Eso le decía a Gaara que su hermano lo quería lo más lejos posible, pero ya era muy tarde para negarse. Suspiro. Esperaba que con ese entrenamiento su opinión sobre él cambiara un poco y dejara de mirarlo con esa cara de pánico que toda esa pintura de guerra no podía ocultar.
"Que Kami se apiade de mi", pensó Kankuro sin saber qué más podía hacer. Mirando a sus hermanos era lago terrorífico para él. En ese momento no le importaría conocer un poco de jutsu elemental tierra; así podría esconderse a veinte metros bajo tierra… y hasta veinte metros era poco para estar a salvo de esos dos.
Eso sería entretenido. Temari estaba segura de eso. En ese momento se le olvido de que le tenía miedo a Gaara, que lo estaba observando para saber qué era lo diferente en él. Nada de eso importaba en ese momento… solo que podría darle unos buenos golpes a alguien.
Su sonrisa en ningún momento desapareció. Esa sería una mañana divertida para los Sabaku No.
Y Temari después del entrenamiento (o paliza como se quiera llamar) agradecería que Gaara estaba cambiando y ya no era alguien que la mataría solo por hacerle sangrar un poquito… o no tan poco.
.
.
El mercado estaba bastante lleno, Mebuki se encontraba comprando las cosas que necesitaba para preparar la comida del día y por mientras que iba de puesto en puesto viendo las ofertas no dejaba de pensar en lo que le había dicho Sakura el día anterior. Le habían ganado al Hokage o como decía su marido, el Hokage les dejó ganar. Aun así eso era un gran logro y lo que más quería era jactarse de ello con sus amigas, pero su propia hija le había pedido que no dijera nada. Según ella no querían llamar mucho la atención por el momento.
Lo que ensombrecía su felicidad por el logro de su hija fuera que consiguieron ganarle al Hokage con ayuda del demonio. Eso era lo único que no le gustaba, no quería que Sakura se juntara con ese niño. Era una mala influencia. Si pudiera alejarlo de Sakura… pero Kizashi apoyaba que entrenaran juntos. Y estaba segura que ahora sería imposible separarlos; el Hokage les iba a poner un sensei a los tres y seguirían viéndose y ella no podría hacer nada.
Siguió caminando por el mercado por mientras que pensaba en su hija cuando escuchó que la llamaban.
–Mebuki.
Al darse la vuelta para ver quien le hablaba no pudo evitar abrir los ojos, estaba bastante sorprendida; nunca había esperado que él estuviese ahí. ¿Qué es lo que hacía en el mercado? Ella nunca antes lo había visto en ese lugar.
–Danzo-sama.
.
.
– ¡Hey! Sé que me veo genial con este sombrero, pero… ¿podrías dejar de mirarme tan fijamente Sakura-chan? Ten en cuenta que el Teme se puede poner celoso. –Naruto le dijo a Sakura con tono de burla.
En toda la mañana Sakura se había comportado alrededor de Sasuke de la misma forma en que un principio Hinata se comportaba a su alrededor. Esto obviamente causo que tuviera entretención gratuita por mientras que los miraba. Y a Sasuke, Naruto notaba que aun no se le pasaba el enfado, en cada oportunidad que tenía le lanzaba miradas furiosas.
Aún no entendía como su plan había salido tan bien, él solo había esperado tener suerte y la había tenido. Aunque por lo que siempre decía Ero-Sennin, él siempre tendría suerte y cuando esta se terminara había que prepararse porque algo malo iba a suceder. En pocas palabras era lo mismo que Tsunade-obaa-chan solo que al revés, ella solo ganaba cuando llegaban problemas, en cambio, Naruto tenía que perder para saber que se acercaban dificultades.
–Estaba pensando…
– ¿En el cuerpo desnudo del Teme? –Habían cosas que Naruto no podía evitar y molestar a Sakura era una de ellas. Aun cuando luego de su diversión tuviese que pagar las consecuencias. Ese día, aun cuando recién era la hora del almuerzo ya había recibido una gran cantidad de golpes por parte de la peli rosa que buscaba cualquier excusa para golpearlo. Naruto creía que era su manera de quitar de su mente la imagen que estaba seguro había quedado grabada en su mente.
– ¡No baka! –Le gritó por mientras que lo golpeaba. Pero ese grito no evito que se pusiera roja, pues una vez más había llegado a su mente una imagen que quería dejar muy bien guardada. ["¿Por qué Naruto-baka no nos dijo que íbamos a ver a Sasuke-kun así? ¡Quería llevar la cámara! Golpéalo para que a la próxima avise"]. En su mente su Inner no dejaba de gritar e insultar a Naruto, mientras que un pequeño hilo de sangre salía de su nariz al recordar la vista que tuvo esa mañana. – Estaba pensando en algo que nos contaste.
– ¿Qué?
–Estuve investigando un poco, pero no he encontrado casi nada… así que me decidí a preguntarte.
– ¿Qué pasa Sakura-chan? –Para este momento Hinata y Sasuke también estaban poniendo atención.
–Cuando nos contaste de que eras un jinchuriki, también dijiste que existían nueve bestias de cola. Entonces… ¿hay otros ocho jinchurikis?
Naruto abrió los ojos sorprendido por la pregunta. No tendría que sorprenderlo tanto, después de todo estaba ante Sakura; pero aun así no se había esperado esa pregunta. ¿Qué les decía? ¿La verdad?
–Es lo mejor, mocoso –Escucho como Kurama le decía en su mente.
– ¿Por qué?
–Recuerda que ya te juntaste con Gaara y cuando lleguen a conocerse y sale el tema. ¿Qué crees que va a decir? Obviamente que te conocía desde antes.
–Sí, pero…
–Tcks., diles la verdad, es preferible a que después puedas verte con preguntas incomodas.
–Es solo una probabilidad.
–Mocoso… –El tono de advertencia de Kurama lo decidió y dejando de hablar con el zorro de las nueve colas miro las caras de sus amigos y suspiro.
–Sí, los hay. –Naruto se puso serio por mientras que hablaba–. Suna, Kumo, Kiri, Iwa, Konoha. Las cinco aldeas shinobis más conocidas, tienen uno o dos jinchurikis en sus filas. Alguna aldea más pequeña también tiene, pero la mayoría está entre las cinco grandes potencias. Por ser Konoha y Suna solo tienen uno, las otras tres aldeas no tengo idea.
– ¿Cómo sabes que Suna tiene uno? –Sasuke le llamó la atención ese comentario y por eso le preguntó.
–Porque lo conozco.
– ¿Eh? ¿Cómo es eso Naruto-kun?
"Bien, aquí vamos", pensó Naruto antes de hablar:
–No hace tanto fui a Suna –como Naruto vio que estaban a punto de interrumpirlo siguió hablando rápidamente–. Primero mandé a Yue y cuando lo encontró utilizó Gyaku Kuchiyose no Jutsu (invocación inversa) y me invocó. Así que hablamos por un rato y luego volví.
– ¿De qué hablaron? –Sakura preguntó. Sasuke en su mente hizo un gesto afirmativo feliz de que Sakura hubiese hecho la pregunta que él estaba a punto de hacer.
–Pues… de la forma en que las aldeas nos tratan y esas cosas.
– ¿También tuvo una infancia como la tuya?
–Peor Hina-chan. –Aun después de tanto tiempo Naruto no podía evitar un escalofrío al imaginar que él podría haber sido como Gaara. Él no quería matar solo por hacerlo–. Mucho peor.
– ¿Cómo es eso? –Aunque estaban solos Hinata no pudo evitar bajar la voz a la hora de preguntar, era como si presentía que algo malo estaba a punto de contarles.
–Solo les voy a decir que él tuvo que soportar mucho más que yo… eso es lo único que les voy a decir. Es decisión de él si quiere contarles alguna vez. –Eso era una buena respuesta, no era algo que estaba en sus manos para contar, prefería que fuese el mismo Gaara el que les contara.
–Me sorprende que puedas pensar en mantener en secreto la vida de Gaara. –Escucho la burla de Kurama.
– ¡Oye! No soy idiota. –Le gritó con tono indignado. Al no escuchar respuesta volvió a hablar–. Estábamos en guerra… ¿crees que no aprendí aunque sea un poco a pensar antes de hablar? Tú mismo has dicho que no soy un niño de once años.
Solo escuchó un suspiro de parte del zorro y prefirió volver a poner atención a sus amigos.
– ¿Así que lo vamos a conocer?
–Estoy seguro Sasuke. –Estaban hablando de un tema serio y cuando eso sucedía tenían la costumbre de hablar por sus nombres y sin utilizar sus acostumbrados "teme" y "dobe".
Aunque era la hora de la comida y ya habían pasado unas horas desde que Naruto había llegado a la Academia con el sombrero del Hokage todavía recibía miradas curiosas del porque lo estaba usando. Sobre todo porque en cuanto llegó Iruka-sensei al aula de clases los mando a callar y cuando Ino junto con Kiba le dijeron que Naruto estaba llevando el sombrero y que tenía que quitárselo (ya sea para que se lo entregue a Sasuke o Kiba, según el pedido de cada uno) Iruka tan solo miró a Naruto diciéndole que el Hokage ya le había avisado que Naruto iría con el sombrero dejando al resto de los alumnos en completo silencio. Iruka cuando lo veía con ese sombrero blanco y rojo no podía evitar mirar el color del resto de su vestuario… vestido por completo de naranja con un poco de azul… ¿Cuándo será el día en que Naruto dejara de usar naranja? Aunque también sabía que si no lo usaba no sería Naruto. Eso era lo que lo identificaba.
Iruka miro por la ventana del aula hacia donde estaban sus alumnos terminando su almuerzo. Naruto estaba hablando con sus amigos de algún tema serio, nunca lo había visto con esa cara, es más, ni siquiera sabía que podía hacer esa cara.
Shino sentado a un lado con su rostro inexpresivo miraba a su alrededor esperando la hora para volver a clases. Se fijo en el grupo más aparte donde estaba Naruto y compañía. La cara del rubio mostraba seriedad algo que no estaba acostumbrado a ver… se arregló las gafas y siguió mirándolos.
Shikamaru aunque era un vago, flojo, solo interesado en las nubes, también era cierto que era muy inteligente. Y esa misma mañana cuando había visto llegar a Naruto a clases con el sombrero sabia que el Hokage no le pasaría su sombrero solo porque sí. Algo tiene que haber hecho para ganárselo. Y en ese momento la forma en que mostraba una seriedad que nunca antes había tenido lo llenaba de más dudas, pero era tan problemático averiguar qué era lo que estaba pasando alrededor del rubio que solo lo dejo pasar y prefirió cerrar los ojos para dormir otros minutos antes de volver a clase.
.
.
¿Qué estaba pasando? Hace mucho que Sarutobi no utilizaba Tomegane no Jutsu (Técnica de Telescopio o Técnica de la bola de cristal) para revisar a Naruto, pero ese día quería ver cómo le estaba yendo en la Academia al llevar su sombrero. Le llamó la atención la seriedad del rostro de Naruto y por eso puso más atención y aunque no podía escuchar lo que estaban hablando podía perfectamente leer los labios.
Ahora solo tenía una pregunta:
¿Qué estaba ocultado Naruto?
.
.
¡Termino! Hace tiempo que no me costaba tanto terminar un capitulo. Espero que haya sido de su agrado.
Sobre todo que Naruto haya vuelto a hacer de las suyas... el pobre estaba demasiado calmado y como siempre Sasuke-teme es al que más hay que molestar! jaja...
Ahora reviews sin cuenta:
–hina3725: ¡Nueva lectora! Que emoción! Tienes razón va para largo, a decir verdad este fic va a ser el primero que haga largo. El resto de mis historias son bastante cortas... No me voy a saltar la parte de Zabuza aunque trataré de acortarla un poco, tengo otras ideas que quiero incluir así que trataré de ser precisa con Zabuza. Aunque tambien estoy planeando algo para Haku y Zabuza pero eso lo decidirán ustedes. Planeo hacer una encuesta... pero más adelante. Espero que te guste este nuevo capitulo!
–Nayumi: Te prometo que no voy a abandonar la historia. A mi tampoco me gusta que las dejen inconclusas. Espero que te hayan gustado las escenas de este capitulo. Naruto ya había estado calmado por un tiempo... ¡tenía que hacer de las suyas! jaja. Tengo algo preparado habrá el Sanbi. No diré nada pero hara su aparición... ¡después de los examenes chunnin! Nos vemos!
–Vale: Que bueno que te diste el tiempo para comentar. Espero que el capitulo te haya gustado.
–rubenchoellocoxd: Muy buenas sugerencias, pero para este fic ya tengo el rumbo de Sasuke... y no va a traicionar a Konoha. Hinata, en cambio, eStoy pensando en unas cuantas ideas que tengo pero no la voy a convertir en jinchuriki. Gracias por tu comentario! Nos vemos!.
–dianis15nhss: Oh sí! De a poco van a ir apareciendo nuevos personajes y todo eso. En un principio quería irme enfocando en ellos, pero de a poco voy a ir agregando más personas.
–RivalUchiha: ¡Hola! Pues... gracias por tu comentario y espero que como dijiste te "reportes" muchas veces más jaja...
–Jorch: Jajaja... en este cap apareció Hinata. Espero que te haya gustado. Me demoré un poco en la actualización, pero bueno... no siempre ando con ganas de escribir y tengo que preocuparme de otras cosas.
Nota: Chicas/os no tengo idea de cuando estará la próxima actualización. No voy a darles una fecha, porque no quiero decepcionarlos cuando no pueda actualizar. Lo único que les puedo decir es que por lo mínimo me voy a demorar unas dos semanas en el próximo capitulo... así que sean pacientes. Los quiero!
¿REVIEWS?
