A/N: Piuuuf Cuanto tiempo?! Demasiado para mi gusto, ¿Dónde he estado?...well… Atlantis es una opción?...no O.k, pues que les diré…escuela, romance… escuela… corazón roto… vacaciones… y el miércoles regreso otra vez a la escuela hahaha pero venga que el capítulo es más largo que el ultimo y espero no tardar mucho para la próxima actualización

Gracias a todos sus comentario ;) tengan un excelente dia hermos s human s!

-ES-

–Pensaste mi oferta Swan? –se acercó Killian a Emma mientras ella estaba recogiendo libros de su casillero el siguiente día de clases, Emma solo rodo los ojos y cerró la puerta del casillero con fuerza, solo para encontrarse con un Killian Jones con una sonrisa que creía podía conseguir a cualquiera.

– Te he dicho que no Jones– Emma empezó a caminar hacia donde se encontraban Ruby y Belle esperándola y platicando muy animadamente.

–Oh venga Swan – Killian dijo mientras tomaba el brazo de Emma y la hacía girar para verlo – Sé que te mueres por salir conmigo, solo te quieres hacer del rogar– Emma lo vio y se zafo del agarre de Killian mirándolo con dagas en los ojos.

–Dejemos una cosa clara Jones, ni muerta saldría contigo, ni aunque fueras el último tipo en la tierra, tengo mucho mejores gustos – Emma se dio la media vuelta y camino entre las personas que se habían juntado a ver el pequeño espectáculo que estaban dando, Killian se quedó parado y lleno de rabia mirándola como se iba.

–Creo que por fin le ha quedado claro que no quieres nada con el – le dijo Ruby a Emma sonriendo cuando llego con ellas, habían visto el pequeño show a distancia y reído bajito cuando Emma dio media vuelta y Killian se quedó ahogándose en rabia pura.

– ¿Tú crees? –dijo Emma sarcásticamente y saludando a ambas con un beso en la mejilla

–Bueno y si no creo que la multitud se lo recordara, dieron un pequeño espectáculo – comento Belle mientras caminaban rumbo al salón.

–Em, ¿que hace tu mamá aquí? – pregunto Ruby parándose en seco antes de llegar por completo al salón e interrumpiendo la plática que llevaban – Y hablando con Mills?

Las tres chicas voltearon a ver la entrada de lo que era su salón de clase y observaron la escena frente a ellas; una Mary-Margaret sonriente platicando con una Regina Mills muy seria.

–Pero qué demonios?! – Susurro Emma, por su mente cruzaban muchos pensamientos, demasiados malos y otros súper malos "Oh shit nos ha descubierto, oh shit pero no ha pasado nada todavía, esto no, no puede ser, Swan investiga primero, ok respira, puede que solo este aquí para hablar sobre la detención, respira Swan respira" Emma se acercó a ambas mujeres lo más tranquila posible y una sonrisa forzada de oreja a oreja, con sus amigas detrás de ella –Mamá! ¿Pero que te trae por aquí? Se acercó a su madre y le dio un beso en la mejilla – Srta. Mills, buenos días –saludo a Regina la cual solo asintió para saludar.

–El Sr. Gold me pidió que fuera profesora suplente para la clases de artes e inglés el día de hoy – contesto Mary Margaret a Emma la cual solo sonreía –y la señorita Mills me estaba comentando en que se habían quedado la clase pasada

–Oh ok, muy bien ma –ahora era el turno de Emma de mirar confusa a Regina, la cual solo asintió.

– Bueno eso era todo lo que yo tenía que comentarle Srta. Blanchard, Srta. Swan nos veremos hasta mañana para detención, tengan un buen día – sonrío hacia Mary Margaret y por una fracción de segundo miro a Emma y profundizo un poco más su sonrisa sin darse cuenta, Emma le regreso una sonrisa tímida y asintió, Regina dio media vuelta y comenzó a caminar. Mary Margaret sabía que a su hija le gustaban hombres y mujeres y no tenía ningún problema con ello; cuando vio que Emma se acercó a ella mientras hablaba con la Srta. Mills observo el lenguaje corporal de su hija y supo que a Emma le gustaba Mills, así que decidió picarla un poco con eso.

–Te estas poniendo roja Emma – le susurro Mary Margaret a Emma mientras Regina se alejaba de ellas moviendo las caderas más de lo necesario y sonriendo a si misma sabiendo que Emma la miraba con sumo detalle.

–Mamá! – Emma se quejó en voz baja y poniéndose más roja– Que no tienes una clase que dar? – Mary Margaret rio y negó divertida con la cabeza a Emma.

–No, pero tú tienes una clase a la cual atender, así que anda, nos vemos en tu hora de inglés – Emma asintió y empezó a caminar hacia donde estaban sus amigas esperándola cuando analizo lo que su madre le acababa de decir, clase de inglés…pero inglés era la clase de Regina...dio media vuelta sobre su talón y corrió hacia donde estaba su madre.

– ¿Cómo de que nos vemos en clase de inglés? La profesora Mills es la que nos da inglés! –Mary Margaret soltó una carcajada y le negó a Emma de nuevo con la cabeza.

–Algo me dice que no prestas mucha atención a su clase por estársela prestando a ella, la Srta. Mills tiene una emergencia familiar y no podrá dar sus clases el día de hoy, estaba hablando con ella para saber cuáles eran los planes de su clase y llevarlos a cabo, POR LO TANTO, Emma, el día de hoy yo seré su maestra de inglés – termino de explicarle Mary Margaret a Emma.

– ¿Eso quiere decir que no habrá detención hoy? – Mary Margaret negó con la cabeza divertida y mirando a su hija.

–Deberías de prestar más atención a lo que te dice y menos a su escote Em, te dijo que mañana que hasta mañana– Emma se puso roja como tomate ante el comentario de su madre y prácticamente corrió al salón junto a sus amigas que ya la esperaban sentadas dentro mientras su madre reía.

– ¿y bien…que dijo tu mamá? – pregunto Belle ante la llegada de una Emma sonrojada al máximo.

–Literalmente, que le dejara de ver el escote a Mills y pusiera más atención a lo que dice – tomo asiento mientras sus amigas soltaban una carcajada que se ganó algunas miradas de sus compañeros – Y que ella nos dará clase de inglés ya que Mills tiene una emergencia familiar – lo último lo dijo con un poco de desgane ya que esperaba hablar más con Regina acerca de lo que pasaría ahora.

–Oh cariño, sabemos que te morías de ganas de verla hoy – dijo Belle posando una mano sobre el hombro de Emma, Emma solo subió los hombros y les cambio el tema a sus amigas mientras llegaba el maestro a clase.

-RM-

– Ahí estas querida– Cora Mills hablo al ver a su hija entrar al restaurante que había escogido para su pequeño Bruch familiar, Regina sonrio cordialmente a su madre al verla y dejo que la mujer mayor le diera dos besos, uno en cada mejilla y la abrazara –hmm Regina, has subido un poco de peso cariño– Regina regreso el abrazo con una mano y rodo los ojos.

–Un gusto verte a ti también madre– Regina se separo de su madre y tomo asiento junto a su hermana Zelena – Zelena– le dio una sonrisa fingida.

–Regi – Zelena respondió con una sonrisa igual de fingida pero un poco más dulce.

–Bueno madre ya estamos aquí, que necesitas o de que se trata esta pequeña reunión tuya – hablo Regina lo más relajada posible mientras hojeaba el menú.

–Oh Regina tu siempre con tus prisas, ¿acaso necesito algún motivo para salir a comer con mis hijas? – Cora sonreía de oreja a oreja mientras veía a Regina y de reojo observaba a la puerta, esperando a que apareciera el último de sus invitados al Bruch –Y dime querida, ¿cómo va el trabajo? – Regina negó con la cabeza – ambas sabemos que mi trabajo va bien madre, mejor terminemos los juegos y dime que quieres–miro a Cora con dagas en los ojos y observo como la mirada de Cora cambiaba de ella a la puerta y una sonrisa que escondía maldad aparecía en su cara, en ese momento escucho su voz.

–Sra. Mills, que gusto verla –Regina se tensó y froto sus cienes evitando el dolor de cabeza que le daría en cualquier momento, sintió a Robin acercarse a la mesa y abrió los ojos justo cuando le daba dos besos en las mejillas a su madre, vio como solo le asentía la cabeza a Zelena –Zelena– y se acercó a Regina con esa sonrisa que la hizo enamorarse de el –Regina–

–Robin– se limitó a contestarle más Regina y se dirigió a su madre–¿Que está haciendo aquí?

–Regina, solo quería hablar contigo sobre lo que paso – Regina volteo a verlo y lo mato en el instante con su mirada helada

–No te estaba preguntando a ti–volteo la cara a ver a su madre y le dio la misma mirada helada, Cora solo tomo su copa de vino y le dio un pequeño sorbo sonriéndole a su hija.

–Yo lo invite Regina, ahora por favor deja de hacer dramas y comamos, Robin por favor toma asiento –Robin tomo la silla a un lado de Regina y se sentó, en la mente de Regina solo había una frase "Migraña se bienvenida".

No paso mucho tiempo después de la primera entrada que Regina se disculpó y se retiró del restaurant, sabía que su madre estaría furiosa, pero no aguantaba ni un minuto más en compañía de ellos, escucho pasos detrás de ella y a Robin gritando su nombre, siguió caminando hasta llegar a su auto, saco las llaves para abrirlo y Robin la giro por el brazo.

–¿Qué te pasa? Vengo llamándote desde el restaurante y no me haces caso – Regina rodo los ojos e intento voltear y abrir el auto pero Robin no la dejo y la sujeto más fuerte.

–Sr. Hood le pido me suelte en este preciso instante– le dijo Regina mirándolo a los ojos y lo más calmada posible, no iba a montar una escena a la mitad de la calle con él.

–No hasta que hablemos y me perdones– Regina sonrió sínicamente y se empezó a reír – ¿Qué es tan gracioso Regina? –le pregunto Robin apretando un poco más su brazo de Regina, a lo cual Regina dejo de reír.

–Suéltame Robin, Ahora, no es una petición, es una orden –Robin la jalo hacia el bruscamente e intento besarla, Regina lo empujó hacia atrás, pero Robin seguía forzando las cosas –Suéltame he dicho– grito Regina ya entrando en desesperación de no poder quitárselo de encima, Robin siguió forcejeándola por unos segundo más hasta que un chico llego e intento alejarlo de Regina.

–Te dijo que la soltaras, idiota– Michael le soltó un golpe a Robin en la nariz lo cual hizo que soltara instantáneamente a Regina y soltara un grito de dolor – ¿Estas bien? – se dirigió Michael a Regina, a lo cual ella solo asintió pero aun estando alerta a lo que pasaba a su alrededor, Robin gruñía y se retorcía del dolor –venga vámonos de aquí– Robin intento volver a tomar a Regina por el brazo pero Michael se interpuso y solo lo aventó para que se alejara de ellos, Regina subió al auto y Michael subió de copiloto; Regina sabía que conocía a este chico de algún lado pero no recordaba de donde, encendió el auto y escucho a Robin hablarle.

–Esto no se ha terminado Regina– no espero más y presiono el acelerador.

–Gracias– murmuro Regina hacia Michael, sin quitar los ojos del camino

–No hay de que, por cierto soy Michael– miro a Regina con una sonrisa dulce.

–Regina–volteo a ver a Michael de reojo y le dio una pequeña sonrisa –te me haces muy familiar, ¿nos conocemos de algún lado? – pregunto Regina quien volteo a verlo rápidamente de nuevo y encontró su mirada fija en ella

–Hmm…Oh Shit!, eres la chica de Emma! –Regina piso el freno y el carro paro abruptamente, casi causando un pequeño accidente, Regina miro a Michael –Wooow, easy! –Escucharon algunos pitidos y algunos carros esquivándolos –Vamos al bar, estoy seguro que un trago te caería bien – Michael toco el brazo de Regina y esta soltó un pequeño quejido de dolor –Y un Ibuprofeno también, por lo que puedo ver– Regina exhalo y asintió con la cabeza.

En pocos minutos ya estaban en el bar, Michael entro y fue directo por el botiquín para Regina a la parte de atrás dejándola a ella sentada en la barra, Regina miro alrededor había pocas personas, algunos chicos en una de las mesas de pool, otros hablando en algunas mesas, vio a una chica sentada sola leyendo un libro a la cual no le presto mucha atención, Michael la distrajo del pequeño escaneo que estaba haciéndole al bar cuando le entrego una pastilla, una pomada y un vaso de agua.

–Pensé que era un trago – dijo Regina con una sonrisa tomando inmediatamente la pastilla.

Michael rio bajito, Regina noto esto y no pudo evitar comparar la pequeña risa del chico con la de Emma, el simple hecho de pensarla la hizo sonreír.

–He aprendido que medicina y alcohol no son una buena combinación, pero en 30 minutos te traeré ese trago que necesitas – Regina asintió con una sonrisa, Michael empezó su turno y a servir a los clientes, Regina siguió escaneando el bar y pensando en la hermosa rubia, reviviendo los momentos de aquella increíble noche en que la conoció.

-Belle-

Fui al bar un rato, sabía que a estas horas no había mucha gente y era un lugar tranquilo para relajarse, leer y escuchar un poco de buena música con los audífonos a tope, normalmente siempre me encontraba ahí con las chicas, Emma contándonos sus grandes aventuras, riendo y consiguiéndonos tragos con Mike, Mike diciéndonos que haríamos que lo despidieran un día y nosotras solo riendo cuando nos lo dice, y Ruby; solté un suspiro, de esos que suelto cada vez que la veo, la pienso o está cerca; Ruby "Red" Lucas, con esa hermosa sonrisa de ella, sus colmillos siempre a la vista, sus pequeños comentarios de juego para picar a las personas, su mirada intensa, su risa, Dios podría seguir nombrando lo que me encanta de ella todo el día, y como siempre termine distrayéndome de la lectura por pensar en ella, conozco a Ruby desde pequeñas, pero nos hicimos realmente amigas por séptimo grado, yo era la pequeña nerd solitaria que todos evadían y Ruby era la chica rara y solitaria, hasta que un día Ruby llego con toda la confianza del mundo y se sentó a lado de mi para el almuerzo con su hermosa sonrisa, conversamos un poco y lo empezamos a hacer un habito, empezamos a sentarnos juntas durante clases, pasar tiempo por las tardes, y yo empecé a desarrollar un pequeño crush en ella; intente volverme a concentrar en mi lectura cuando su voz lleno mis mente.

–Hey gorgeous, ¿qué haces aquí sola? – se sentó frente a mí y me observo fijamente con esa sonrisa que me encanta plantada en su cara, levante el libro dando a entender que leía y me quite los audífonos dándole una tímida sonrisa.

–Es tranquilo aquí para leer de vez en cuando, ¿tú? – rio para sí misma y me negó con la cabeza.

–Siempre en tus libros, sabes nadie sabrá lo hermosa que eres si no los bajas un poco más y subes tu cabeza– su comentario hizo que me sonrojara– apenas iba a llamarlas para ver si nos encontrábamos aquí, ¿estás bien? te ves un poco roja –acerco su mano a mi frente y tomo mi temperatura– no tienes fiebre o eso creo.

–Estoy bien Rubes– reí y le quite la mano de mi frente, al instante arrepintiéndome –solo tengo un poco de calor. – su sonrisa de hizo más grande y me guiño el ojo

–Ohh eso lo dice todo, le diré a Mike que nos de unas cervezas…o ¿quieres otra cosa? – negué y fue feliz hacia la barra, no me gusta mucho la cerveza pero con Ruby todo tenía un sabor diferente.

Vi como saludaba a Mike con un beso en la mejilla y voltee la mirada, ella siempre coqueteaba con Mike, desde que nos lo presento Emma, Ruby tuvo algo por él, y el coqueteaba una que otra vez con ella, mire hacia mi libro y disimule leer un poco más, robando pequeñas miradas hacia donde Ruby, en una de esas la vi entrar en conversación con una mujer sentada en la barra, Mike se acercó a ellas y le entrego a la mujer una copa de vino y a Ruby las cervezas, ella le sonrío a Mike y le negó con la cabeza, hablando un poco más, Mike sonrió avergonzado y en vez de las cervezas le entrego dos vasos y dos refrescos, Ruby sonrió a la mujer y se acercó hacia la mesa, le sonreí y ella me dio una sonrisa traviesa, se sentó y sirvió nuestros refrescos

–Bueno cambio de planes hermosa, es hora de que la blondie tenga su día con Mills–sonreí algo confusa y lo noto –la mujer que está sentada en la barra – señalo discretamente y se acercó a mí para susurrar, su perfume dulce invadió todos mis sentidos "Concéntrate Belle" fue todo lo que mi mente pudo decir –Es Mills– me olisqueo un poco y la voltee a ver confusa, quedando a pocos centímetros de su cara.

–¿Pasa algo? – pregunte algo preocupada, a lo cual ella sonrió y negó

–Noup, solo me gusta como hueles – me sonrió y su comentario hizo que me sonrojara más de lo normal, lo cual también noto y rio un poco – venga márcale a blondie y que venga corriendo por su chica – tome mi celular y marque el número de Emma mientras Ruby me miraba –dile que le tenemos una gran sorpresa– murmuro Ruby, asentí y hable rápido con Emma, diciendo que venía ya en camino, Ruby y yo platicamos un rato más hasta que Emma entro por la puerta sin percatarse de Mills.

–Hey ¿qué pasa? ¿Cuál es la sorpresa? –se acercó a nuestra mesa y Ruby señalo la barra y el guiño el ojo a Emma.

–Mike la tiene– le dije sonriendo de oreja a oreja, nos miró con extrañeza, encogió los hombros y fue hacia donde estaba Mike hablando con Mills.

–This is going to be SO good– dijo Ruby mirándome y tomando su refresco para brindar.

A/N: Que les parece? Dejen sus comentarios y veremos que pasa en el siguiente!