(Mientras tanto en el salón)

Los mariachis habían terminado de cantar Piel de niña y La mitad que me faltaba, el señor de las flores se acercó a la maestra Andrews y le dijo —Los tulipanes más lindos para la más linda de todas, es muy afortunada señorita Lazo— la maestra lo interrumpió con una sonrisa radiante en su cara —Yo no me apellido Lazo— el repartidor se sintió confundido —Entonces ¿Quién es Linda Lazo?— una niña a sus espaldas le contesto, él se volteo y vio a una niña con la mano alzada, se acercó, le dio el ramo de tulipanes —Son de parte de Flynn Jones. Ahora disculpen pero debo hacer una llamada— el repartidor se salió del salón mientras los mariachis seguiron con la serenata, después de todo, ya estaba pagada.


(En el Departamento de Policía de Chicago)

La oficial de policía Georgia Jones estaba sentada en la sala de descanso de la comisaría, tomando una taza de café mientras leía el periódico. Entro un compañero sin siquiera saludar, obviamente había tenido una mañana pesada (Ella sabía muy bien cómo son esas mañanas), llego tiro el expediente del caso sobre la mesa y fue directamente a la cafetera, una vez con café en la mano se fue a sentar en la mesa donde suspiró pesadamente. —Día pesado, eh— le dijo Georgia sin alzar la vista —Bastante Jones, me toco el caso de un mocoso de preparatoria que mando flores y serenata a una niña de 10 años—Adivinó que no es su cumpleaños ni era su familiar— comentó sarcásticamente —Sí, pobre Gus siempre le tocan entregas incómodas— ahora estaba interesada —¿Te importa si veo el expediente?—Adelante— le contesto el oficial Reddington, empezó a ojearlo sin poner mucha atención hasta que vio el retrato hablado del sospechoso, no daba crédito a lo que veían sus ojos, debía ser un error, TENIA QUE SER UN ERROR.

Al oficial Reddington le sorprendió la mirada de su colega —¿Qué pasa Jones, parece que viste un fantasma?— bromeo el —Red, conozco a tu sospechoso— su colega casi se ahoga con su café —vive en el apartamento arriba del mío— los dos se quedaron mirando un momento —¿Cómo es que lo conoces?—Es el hermano mayor de la mejor amiga de mi hija— un par de minutos después ambos oficiales se dirigían a la residencia de la familia Blue.


(En el apartamento de los Blue)

—¡Policía de Chicago, abra la puerta!— Rocky abrió —¡Hola señora Jones! ¿Vino por Cece?—No Rocky, mi compañero y yo venimos por tu hermano, ¿Podemos pasar?—Rocky les abrió con algo de confusión y fue por su hermano a su cuarto, minutos después Rocky volvió junto a Ty —Flynn Jones quedas arrestado por acoso de menores— dijo el oficial Reddington sacando sus esposas mientras caminaba hacia él. Lo que tomo sin cuidado a todos confundiendo a los presentes —tienes derecho a guardar silencio, todo lo que digas ppoder y será usado en tu contra, tienes derecho a un abogado, sino puedes pagar uno el estado te proporcionará uno— Georgia, que fue la primera de salir del asombro dijo —Red, Flynn Jones es mi hijo, ese muchacho que estas arrestando se llama Tyrone Blue—Pero tu viste el retrato hablado y Gus declaró que pago en efectivo bajo el nombre de Flynn Jones— dijo confundido el oficial Reddington. Finalmente la mamá de Rocky dijo —Aquí hay gato encerrado y creo que lo mejor será poner todas las cartas sobre la mesa— todos asintieron. El celular de la oficial Jones sonó, vio que el identificador decía: "Escuela de Flynn", contesto —¡Qué! Pero ¿Porque?— susurró preocupadamente —Red, ¿Te importa si me voy?, Flynn tuvo un colapso o algo en medio de la clase— él negó con la cabeza.


Flynn estaba llorando en el cubículo del fondo del baño de hombres, inconsolable, ese era sin duda el momento más humillante de toda mi vida, habría preferido que le quitaran los pantalones en frente de todos, ¿Cómo iba a poder volver a la escuela después de eso? Definitivamente tendría que cambiarme de escuela, ya no podía volver a ver a Linda o a cualquiera de su salón. Siguió llorando.

...

La oficial Jones llegó a la Primaria de su hijo, su cara desfigurada en angustia, ¿Porque Flynn estará llorando? ¿Estará bien? ¿Alguien le habrá hecho daño? Estaba tan agradecida de que su compañero le hubiera dejado usar la patrulla para llegar más rápido con su hijo, se prometió a sí misma que si Red llegaba a necesitar algo, haría todo lo que pudiera por ayudarlo.

Llego al salón de la maestra Andrews, cuando vio salir a un grupo de mariachis, se detuvo en secó hasta que salieron todos y solo quedo la maestra acompañada de una un niña de la edad de Flynn con cola de caballo, traía una chaqueta de mezclilla arremangada hasta los codos, mientras jugaba nerviosamente con las pulseras en su brazo izquierdo.

—Señora Jones, gracias por venir con tan poco tiempo—Dígame maestra ¿Qué pasa? ¿Flynn está bien? ¿Por qué está llorando mi hijo?— la maestra Andrews le puso una mano en el hombro, puso una sonrisa y le dijo con calma —Flynn esta bien, solo un poco dolido del corazón, por una especie de broma pesada que un par de muchachos le jugaron, trajeron flores y serenata para Linda— la maestra se volvió a Linda —Linda por favor cuéntale a la señora Jones lo que paso— Linda le contó todo desde que Flynn narro su ensayo hasta que salió corriendo al baño.

—Muchas gracias Linda y un gusto conocerte al fin, realmente eres tan bonita como Flynn dice— Linda se sonrío y se sonrojo un poco —Gracias—De nada. Ahora si me disculpan tengo que ir por mi hijo y aclarar un caso— esto dejo un poco confundidas a ambas pero Georgia había salido tan rápidamente del salón que no tuvieron tiempo de preguntar.

...

—¿Flynn, cariño estás ahí?— preguntó al entrar al baño de hombres —¿Mami?— preguntó entre sollozos una voz al fondo, ella fue hasta él cubículo del fondo, abrió la puerta y encontró a su hijo de 10 años sentado en un rincón en posición fetal, abrazando sus piernas sobre su pecho, luego noto que su ropa estaba esparcida por el suelo y de inmediato pensó lo peor —Flynn ¿Alguien te hizo daño?— no sabía cómo logró que su voz se mantuviera firme a pesar de todo. Su hijo no musitó una sola palabra, solo asintió mientras respiraba pesadamente y se le resbalaban aún más lágrimas de sus ojos enrojecidos de tanto llorar —¿Alguien te toco?— la policía en ella se sentía tonta al preguntar eso pero la madre en ella necesitaba saber. Flynn negó con la cabeza, ella se acercó y lo abrazó, se quedaron en silencio un buen rato hasta que Flynn dejó de gimotear —Puedes decirme ¿Qué pasó?— Flynn asintió —Ty y Gunther cambiaron mi ensayo por uno que decía muchos de mis secretos, luego llegaron las flores y los mariachis y los vi por la ventana riéndose de mi— después de que Flynn terminó de hablar se quedaron en silencio otro rato.