EDITADO 25/01/2016

NOTAS ORIGINALES:

Señoras y señores, he aquí el vigésimo cuarto episodio de esta historia…

Solo por esta vez, y tomando en consideración mi impuntualidad, pondremos esto estilo tara-novela… (Son libres de leer o no, el siguiente fragmento. Es solo un refresque de memoria)

Resumen de los capítulos anteriores: Hinata es raptada en la ceremonia de bodas, como parte de un plan de Itachi y Deidara, para impedir la boda entre ella y Sasuke. Al estar en cautiverio en un refugio de Akatsuki, Hinata despierta y descubre la identidad secreta de Naruto, y por si fuera poco, que Itachi y Deidara continúan con vida, exige de inmediato ser llevada ante el líder de la organización, Deidara e Itachi cumplen su deseo. Estando frente a frente con Madara, y motivada por el amor hacia Naruto, Hinata pide formar parte de Akatsuki, Madara se niega en un inicio, pero Hinata lo convence con astucia y, el líder le permite formar parte de la organización. Hinata siendo una Akatsuki, es asignada al equipo de Naruto y Sasuke, es ahí, cuando Madara les propone una solución a los dilemas de los tres adolescentes…

Arriba el telón…

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Notas: Explicaciones y demás, acerca de la historia y la narración, al final del fanfic.

Disclaimer: Ni Naruto, ni sus personajes me pertenecen son propiedad de Kishimoto-sensei


AMORES CRUZADOS

Capitulo 24: Totsuka

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—¿Totsuka? —repitió Naruto incrédulo la última palabra pronunciada por su líder.

—Eso he dicho —continuó Madara.

—¿Está usted loco? —Sasuke prosiguió muy serio rascando su sien.

—¿Por qué dices eso Sasuke-kun? —Interrumpió Hinata confundida— ¿Qué tiene de extraño buscar esa espada? —razonó. Sasuke solo suspiró organizando sus ideas.

—Hinata chan tiene razón —apoyó Naruto—, no hay solución más fácil que esa —Madara solo sonrió ante la ignorancia de los menores. Amaba tomarles el pelo.

—Hinata —pronunció con suavidad—. Naruto —a Sasuke le salto una venita en la frente. No era una persona paciente—, la espada Totsuka, según la tradición de mi familia —suspiró—, es una espada selladora. Cualquier persona o cosa, que sea atravesada por ella queda atrapada en un genjutsu, por toda la eternidad.

—Guau… que súper espada 'ttebayo —sonrió Naruto con gran amplitud y ojos brillantes. Sasuke respiró hondo.

—Déjame terminar Naruto —habló entre dientes— lo que he dicho, no es más que una leyenda —Hinata y Naruto abrieron un tanto más de lo normal sus ojos—, un cuento fantástico que nos relataba mi madre, a mí y a Itachi, cuando éramos niños. Es una historia muy popular que cuentan las nanas a los niños en mi casa real.

—No… no es posible —balbuceó Hinata con levedad.

—¿Acaso usted quiere vernos la cara de tontos? —Naruto observó con disgusto el semblante divertido de su líder.

—No… aunque admito que así parece —rió por lo bajo.

—Esto es u… una descortesía —se quejó indignada Hinata.

—Calma niños —pronunció con serenidad el mayor de los Uchiha.

—Ellos tienen razón —Sasuke cruzó los brazos a la altura de su pecho, sin poder contener una mueca de disgusto.

—No. Ni ellos, ni tú, tienen la razón —la oscura mirada de Madara se encontró con la de Sasuke, que palpitó con luz interrogante.

—Pero Sasuke-kun ha dicho—continuó Hinata.

—Que Totsuka es una leyenda —Madara anticipó todo con aburrimiento—… y así es, mi querida Hinata.

—Oiga, explíquese —exigió el rubio molesto, haciendo un puchero —¿es o no es verdad?

—Digamos que es las dos cosas —los tres muchachos seguían sin comprender. Madara ladeó la cabeza fastidiado —Sasuke —llamó a su sobrino—, debes recordar que tu 'maestro' posee un arma especial.

—¿Orochimaru? —siguió confuso el príncipe.

—Sí, Orochimaru y su adorada 'Kusanagi' —Sasuke abrió en demasía sus ojos. Naruto entrecerró los parpados.

—Yo he oído de esa espada —irrumpió Naruto—, mi abuelo me ha dicho que es un arma invencible —Naruto clavó su azulina mirada en la azabache de su líder —según sé, solo existe otra espada capaz de vencer a Kusanagi.

—Y esa es Totsuka —completó Sasuke. Madara solo asintió.

—Sus deducciones son correctas. Naruto, Sasuke —continuó poniéndose de pie.

—Totsuka es una arma legendaria —prosiguió Hinata confusa.

—Pero Kusanagi no lo es —Madara le dedicó una mirada de sorna a la joven—, y ese es el punto muchachos. Kusanagi puede ser vencida por Totsuka, a pesar de ser una espada real —entornó los ojos meditando—, eso quiere decir, que hay una ínfima posibilidad de que Totsuka sea real. ¿Ahora lo entienden?

—Claro que lo entendemos —Sasuke cerró los ojos—, aun así, continua siendo absurdo la búsqueda de esa espada. Lo que nos ha dicho, son solo suposiciones.

—Tu razonamiento es correcto Sasuke. No obstante, desde que recuerdo, Orochimaru siempre ha buscado a Totsuka —Sasuke enarcó una ceja, desconcertado.

—¿Yo, nunca…?

—Lo has notado —acabó la frase Madara—, es obvio. Orochimaru no es idiota, e incluso frente a un mocoso como tú no se expondría.

—¿Pero como una mente tan brillante, puede estar detrás de un mito? —Hinata habló, y Naruto la apoyó con un gesto.

—Ya les explique eso —expresó Madara—. Totsuka no debe ser una fábula, al menos no del todo —calló, recordando algo—, desde que éramos muy jóvenes—. Madara captó la atención total de sus acompañantes—, él hablaba de encontrar a Totsuka. Por supuesto, para mí, eso no era más que un capricho, como gran parte de los sueños —aspiró con suavidad—… una vez, inclusive, por mera coincidencia lo escuche hablar con tu abuelo, Naruto —observó fijamente los orbes azules del menor—. Orochimaru le dijo a Jiraiya, que Totsuka, sería lo único que acabaría con él. Y es hasta ahora, que realmente he puesto atención en ello.

Sasuke apretó los labios desorientado, observó el piso.

Hinata unió sus manos golpeando con levedad sus índices, sin saber que pensar realmente.

Naruto solo rascó su cabeza desconcertado y, algo mareado por tanta información.

—Lo que paso, ya no importa —el silencio dejó de imperar en el ambiente—, lo que queda, es intentar buscar esa cosa —volvió a sentarse en su escritorio.

—Yo sigo pensando que es una pérdida de tiempo —volvió a objetar Sasuke.

—¿Eso piensas? —Madara sonrió y habló peligrosamente—, has cuenta, mocoso —perduró seriamente—, que es una oportunidad pequeña, no negare, de que tú y mi lady aquí presente —paseó su oscura mirada por Sasuke y Hinata. Naruto solo se tensó—, no tengan que llegar hasta el altar —El nuevo equipo de Akatsuki se abrumó—. Les pondré las cosas más claras —los tres habían terminado con la paciencia de Madara—, Sasuke, Hinata y Naruto —sonrió con posma—, deberán traerme a Totsuka en los próximos seis meses. Mientras dura, esta misión —les observó serio—, me encargare de que la boda entre ustedes dos —señaló a Hinata y Sasuke con el dedo—, se posponga, pero, si al cumplirse el plazo que les he dado, no hallan la espada. De mi cuenta corre, que los Uchiha y los Hyuuga, seamos una familia —los aludidos palidecieron.

—¡Usted no tiene derecho! —Naruto intervino furico.

—Naruto, casi lo olvido —no se perturbó—, en esta ocasión, ni sus adorados hermanitos los salvaran. Sé que puedo persuadir a Itachi, y… encadenar a Deidara si se pone necio. En cuanto a Neji, lo encerrare en la mazmorra de ser necesario. Respecto a ti, pequeño rubio —rió con alevosía— te colocare en las mazmorras y compartirás cadenas junto con tu hermano, y, si pese a eso, sigues terco como ahora, te matare. Así de simple —Naruto sintió un escalofrió recorrerle por completo—. Parece que entendieron —se burló de nuevo—, pueden retirarse. Ah, si… antes de que se vayan, porque ya es hora de que dejen la guarida —prosiguió irritado—, llamen a Itachi y Deidara, y díganle a Neji que ya se puede ir. Ahora, adiós —se despidió secamente, mientras les hacia un gesto para que salieran.

Sasuke, Naruto y Hinata, salieron del despacho en silencio. Los tres jóvenes sentían una gran opresión en el pecho, sin opciones, habían sido acorralados a una solución sin respuesta. Ninguno tuvo el valor de dirigirse la palabra, en aquel momento no eran amigos, no eran parejas, no eran equipo, eran simplemente individuos intentando adaptarse a las adversidades.

Juntos, y aun en silencio, llegaron a la estancia del refugio, solo uno de ellos tuvo el temple para levantar la voz de nuevo.

—Yo le digo a mi hermano y Deidara, que el 'líder' los espera —hubo sarcasmo en su voz—. También llamare a Neji.

Para una abstraída Hinata, las palabras dichas por Sasuke, no fueron más que una cortesía mecánica, no obstante, para Naruto (que previamente había sido advertido por su superior) aquel mini-discurso era mucho más importante de lo que parecía.

Naruto, para su pesar, debía admitir, que Sasuke había resultado más tolerante, y mucho mejor amigo de lo que aparentaba.

El Uchiha no dijo más, y salió del lugar. Naruto se aproximó a Hinata, sin que esta lo notara.

—Hinata —carraspeó un poco para obtener su atención. Ella volteó—, creo que debemos hablar.

—Naruto —alcanzó a susurrar sonrojándose.

—Yo se que estas enfadada, y de veras lo siento, es solo que —Hinata lo tomó de una de sus manos interrumpiendo su parloteo.

—Naruto, mí… mírame—pidió suavemente, el muchacho obedeció sin chistar. Ella trago saliva juntando valor —ves la capa que me cubre —señaló su cuerpo—, el sombrero cónico —mostró la prenda— ¿Por qué razón crees que utilizaría esto? —él solo parpadeó.

—Quieres decir —todo lo que su mente organizo, no pudo ser expresado por sus labios.

—Yo lo he entendido… no puedo condenarte —miró directamente a sus ojos—, te perdono, porque el daño que me hiciste, fue motivado… por algo muy noble, muy fuerte.

Las manos de los dos, se entrelazaron con fuerza, marcada con gran timidez.

—He sido un idiota—murmuró Naruto con obviedad. Hinata solo sonrió enternecida—. Debí confiar en ti desde el principio.

Hinata volvió acallar el discurso de Naruto colocando uno de sus finos dedos, sobre los labios de él. Ella sintió su corazón salírsele del pecho.

—Ya no importa —recalcó.

—Todo será diferente —Naruto se aproximó al rostro de Hinata, la joven tembló con emoción contenida.

—Lo sé.

Se miraron por un largo segundo, Naruto acarició la mejilla de Hinata con extrema delicadeza a la par que se aproximaba a ella, Hinata entreabrió los labios, entonces, él posó su boca sobre la de la chica con mesura, en esta ocasión deseaba disfrutar al máximo del dulzor del instante, se predispuso a intensificar la acción, pero una oportuna aclaración de garganta evitó una tragedia.

Sasuke ingresó al salón seguido a escasos metros de Neji.

Sasuke observó todo y fue él, quien alerto a los tórtolos, de no haberlo hecho, el joven Hyuuga, ya se encontraría sobre Naruto, intentando ahorcarlo, o tal vez algo peor.

Hinata comprendió el proceder de Sasuke, sin embargo eso le produjo gran nerviosismo, ¿Acaso él sabía que Naruto y ella se entendían? No quiso pensar hasta que punto, él conocía la verdad, prefirió quedarse callada.

Naruto se separó de la muchacha con gran agilidad, y comenzó a sacudir su sombrero, intentando aparentar una actitud normal. Con una breve y muy disimulada mirada agradeció a Sasuke por su oportuna intervención… ¿en dónde estaría sin él? Se preguntó con más malestar a sí mismo. Suspiró internamente.

Neji observó la escena con gran silencio, e intuyó todo lo ocurrido, mas no dijo nada, a aquellas alturas, ya no iba a cuidar de Hinata, la consideraba lo suficientemente responsable como para saber lo que hacía, en cuanto a Naruto, sabía que la respetaría, además, si Sasuke, siendo el prometido oficial de Hinata, estaba de acuerdo con ello, ¿Quién era él para juzgarlos?

—Vámonos —ordenó Neji al grupo, todos le obedecieron.

Juntos llegaron hasta el recinto de los caballos y tomaron el corcel que les correspondía, el momento más memorable del instante, fue aquel en el cual Hinata tomó de las bridas a una hermosa y flamante yegua; los tres no terminaban de acostumbrarse a esa nueva faceta de la muchacha. Toda una terrorista.

Con leve cabalgata, llegaron hasta las afueras de la guarida, Neji miró a sus subordinados y empezó a hablar:

—Naruto, Sasuke, a partir de ahora, nos separamos. Se supone ustedes salieron a un lugar más cercano que el mío, para pescar, por ende…

—Regresamos juntos —completó agotado Sasuke.

—Exacto, por tanto, yo vuelvo con Hinata ¿De acuerdo?

Terminó por preguntar Neji.

Sasuke solo asintió, pero Naruto y Hinata se ensimismaron entre ellos sin poder deshacer el contacto visual; Sasuke bufó viendo la escena, hasta el momento había resultado muy complicado lidiar con ambos, no comprendía cómo iba hacer para llevarles la corriente por tanto tiempo. Para fortuna de Neji y Sasuke, Elrond, el caballo de Naruto, relinchó deshaciendo la pesada atmosfera. Naruto le dirigió una mirada asesina a su animal, mas este relinchó desinteresado y vio a Naruto con ¿burla?

El joven rubio sacudió la cabeza, debían ser solo ideas suyas.

Un caballo no entiende a los humanos.

—Bien, ya que estamos de acuerdo, nuestros caminos se separan aquí, solo quiero hacerles una recomendación, chicos —se dirigió a los menores, colocándose el sombrero —finjan gran emoción al vernos, sobre todo tú, Sasuke.

—Así será —confirmó el aludido con una mueca de sorna. Neji asintió, sabía que Sasuke no le haría caso.

—Hasta pronto a los dos —prosiguió el Hyuuga.

—Hasta pronto a ustedes también —continuó Sasuke—, vámonos Naruto —el joven de azulados orbes se colocó el sombrero y, se despidió con un gesto de los primos.

Hinata agitó la mano con lentitud, observando el veloz paso de los caballos, rogó internamente a Kami, para que cuidara de los dos.

—Hinata —llamó el muchacho.

—Neji —murmuró la menor.

—Espero estés consiente de la magnitud de tus actos —ella intento responder, pero él se lo impidió—, vamos, te mostrare los alrededores, será bueno que conozcas el lugar, para cuando tengas que venir sola.

Hinata solo sonrió escuetamente, asintiendo reiteradas veces mientras guiaba a su corcel, detrás del de Neji, que se encaminaba ya, en el espesor del bosque.

—o—

— ¡Rey Hiashi! ¡Rey Hiashi!

— ¡Lord Hiashi!

Un juego de cartas en el interior de una de las habitaciones de la casa de hospedaje del Viento, se interrumpió con los fuertes gritos de los soldados, dos jóvenes que se encontraban en el interior escucharon con atención, desparramando las barajas en el suelo.

—Neji llegó —afirmó Sasuke levantando con levedad la cortina.

—Es un alivio… Hinata está bien —sonrió Naruto—, quiero verla —intentó salir del cuarto, Sasuke lo tomó del brazo.

—No hagas estupideces —los ojos oscuros de Sasuke se acentuaron estrictos—. Se supone que nosotros llegamos hace apenas unas horas, de un viaje agotador, no es lógico que nos levantemos con ruidos mínimos —acotó con obviedad.

—¿Mínimos ruidos? Sasuke, están gritando —replicó Naruto.

—Lo sé, pero ¿tú te levantas incluso al escuchar escándalos?

—No. Aprecio mucho mis horas de sueño —admitió de mala gana.

—Lo ves —continuó, antes de escuchar pasos—. Alguien viene Naruto —alertó al menor —¡Acuéstate!

—Sasuke… —se quejó.

—Solo hazlo.

Ordenó Sasuke, mientras se acomodaba en la esquina derecha de la cama. Naruto refunfuñó y se acomodó en la parte izquierda del lecho, dándose las espaldas ambos cerraron los ojos y amoldaron sus respiraciones. La escena perfecta estaba montada. La puerta se abrió.

—Ah… Minato —suspiró Kushina.

—¿Qué sucede? —preguntó con intriga el rey de cabellos rubios.

—Mira —señaló dentro de la habitación—, mi Naruto ha afianzado tanto su amistad con el joven Sasuke, que incluso ha llegado a compartir su habitación como lo hacía con Gaara.

—Sí, lo veo —sonrió Minato rodeando con uno de sus brazos los hombros de su esposa—, creó que a mi hijo le vendrá bien la compañía de Sasuke, aquel joven es escasos meses mayor que mi hijo. Pero la vida ha sido más dura con él. Nosotros perdimos a Deidara… pero él perdió a toda su familia. Es maduro, sin duda…

Kushina sonrió con suavidad, mientras su mente se sumergía en un torbellino de recuerdos, sacudió con levedad su cabeza, entre tanto, Minato cerró la puerta, no sin antes retirar la antorcha, que buena falta haría en aquella oscura noche sin luna.

Los dos muchachos pese haber escuchado, la gran distancia a la que se encontraban los reyes, no se movieron, deseaban ser sumamente prudentes, para no cometer ninguna imprudencia que no estuviesen en la capacidad de explicar. El tortuoso tiempo transcurrió, y finalmente se escuchó dos juveniles voces inundando la habitación.

—Hasta tus padres están de acuerdo con Madara. Soy más maduro que tu.

Naruto se recostó de lado, imitando a Sasuke, observó el rostro soberbio de este.

En la misma cama, frente a frente.

—Muy gracioso Teme —contestó con sarcasmo el menor—, por cierto —su postura adopto seriedad— ¿vamos a seguir investigando? —su azulina mirada viajó hasta el escritorio, que estaba abarrotado de libros y pergaminos.

—No —respondió Sasuke con rapidez—, es suficiente por hoy. Además, mañana me esperan muchos compromisos. Quiero descansar bien —Sasuke se acostó boca arriba y mirando a la nada, dio un profundo suspiro.

Naruto entendió todo, y se sintió terriblemente abatido, intentó alentarse recordando, que aun quedaban seis meses, que aún si mañana mismo, Hiashi y Orochimaru forzaban reanudar el compromiso entre Sasuke y Hinata, este tardaría.

Aunque sabía también que el tiempo era veloz y relativo.

—Buenas Noches —se despidió Naruto, volviendo a dar la espalda a su compañero.

—Buenas Noches, dobe —Sasuke contesto acomodándose para reposar lo restante de aquella larga jornada.

Un gruñido molesto, se perdió en el silencio del lugar.

—o—

El día se tornó nublado afuera de las frígidas paredes del palacio, como estela innegable de la angustia de anteriores días, pero hoy todo volvía a la normalidad, las piezas empezaban a encajar en su sitio, o al menos eso es lo que se esforzaban por creer Hiashi y Orochimaru, aunque internamente sabían que todo no pasaba de una mentira.

Una cruel mentira.

—Entonces esa será la nueva fecha —confirmó Hiashi.

—Exactamente —corroboró Orochimaru—, la boda será dentro de ocho meses, antes de que Sasuke tome el trono — ¿no es así?

Volteó a ver a su pupilo, quien solo regresó su turbia vista sin ningún gesto, tan solo asintió.

— ¿Tienes algo que decir hija? —Hiashi observó detenidamente a Hinata, ella solo negó con la cabeza—, ya que las cosas son así, hemos terminado la reunión.

—Habrá que despedir a los invitados restantes —Orochimaru se puso de pie, Hiashi le imitó.

Los dos reyes se pararon, sin dejar de hablar. Hinata y Sasuke se quedaron en el silencioso despacho. Cuando no hubo más presencia que la de los dos, pudieron conversar con tranquilidad.

—¿Las cosas salieron bien? —preguntó Hinata.

—Hmp —Sasuke solo asintió mirándola.

— ¿A… averiguaron algo? —no pudo evitar mover sus manos con nerviosismo.

—No —Sasuke se cruzó de brazos.

—¿Y Na… Naruto?

—El dobe está bien.

Hinata sonrió sin pensar, estaba tremendamente preocupada, pero absolutamente feliz, como si existiera algo que le dijera que el resultado iba ser absolutamente positivo.

—¿Quieres verlo? —dicha pregunta tomó con la guardia baja a Hinata, que solo observó con sorpresa al joven frente suyo.

—Yo… —tartamudeó.

—Vamos.

Sasuke no dijo nada más, se puso de pie y abrió la puerta permitiéndole a la joven salir al encuentro con su adversario.

CONTINUARA…


Notas de Autor (ORIGINALES):

Okey muchachos… aquí está, esta pecadora, dando la cara, después de casi tres meses sin Amores Cruzados. Yo… sé que merezco la crucifixión por mi tardanza, pero creo tener tres buenas razones… eh… bueno, dos.

Estos son los argumentos a mi favor:

1. Acoso de un 'fickero loco' (si alguien quiere saber más del asunto, pregúntemelo en privado)

2. Falta de tiempo. Admito que esta es la más floja de mis excusas, pero la navidad consume mucho tiempo, y luego los deberes… ni en vacaciones dejan en paz los profesores.

3. Este, es el más sólido de mis motivos… ¡un malware, casi mata mi compu! ¡Ay! Muchachos… fue un proceso tan difícil, estar sin computadora para mí es como estar mutilada, recién esta semana me la devolvieron, y gracias a Dios o a Buda, estaba con todos mis fics y mis originales (claro, no todo resulto perfecto y mis archivos de manga perecieron T-T)

De acuerdo, esas son las justificaciones, excusas… díganle como quiera. No pediré perdón, porque creo no merecerlo, pero si alguien se compadece de esta alma en pena, lo agradecería mucho.

Dudas, comentarios, sugerencias, amenazas de muerte… todo expláyenlo en el review.

Nos leemos.

Atte. Kumiko Uchiha. El alma en pena, que los quiere mucho.

PD. De antemano perdón por no responder a todos los reviews, de veras, que ando corta de tiempo. n_n