Bosques y Acuarelas

En su primera mañana en el sofá mágico de Rin – y es que era mágicamente cómodo, después de uno de los días más largos y productivos de su vida – Haruka despertó con una fotografía de KitKat sentada estratégicamente bajo un cortina rococó, para que se viera excesivamente judicial. Sus ojos hicieron el monumental esfuerzo de ver hacia arriba, para encontrar el reloj.

No era tan temprano. Pero eso no importaba.

Impresionante

Eventualmente logró teclear eso, pero cometió el error de que su cabeza volviera a caer sobre la almohada antes de mandarlo. Era demasiado esfuerzo, volverse a levantar. Había hiedra en su cabello. Continuó pegándole a la pantalla hasta que escuchó la notificación de que se envió el mensaje. Entonces volvió a abrir los ojos, horror despertándolo casi inmediatamente.

Ahí estaba, una foto de su escandaloso cabello desarreglado, con un toque de hiedra colgándole encima, y la arrugada manga de una camiseta. No es posible, Haruka hubiera pensado si estuviera en un mejor estado mental. Pero como no lo estaba, su único pensamiento fue un aterrado Oh, no. El lado positivo es que su cara no se alcanzaba a ver. Esta vez, cuando su cabeza cayó contra la almohada de nuevo, en un intento de sofocarse a sí mismo, fue intencional.

De: T. Makoto
Para: N. Haruka
07:53 AM
━(◯Δ◯∥)━ン

07:53 AM
lo siento mucho! crei que ya estabas despierto(/_\)

Haruka sabía que tenía que ser razonable al respecto; así que, por lo tanto, sólo entró en pánico por un par de segundos. Después, oficialmente salió de la cama. O, al menos, se levantó tantito para sentarse en medio del mar de sábanas.

Para: T. Makoto
De: N. Haruka
07:54 AM
No, no fue mi intención…

07:54 AM
KitKat se veía muy imponente.

De: T. Makoto
Para: N. Haruka
07:55 AM
gracias gracias, tuvo una gran presencia en la corte

Para: T. Makoto
De: N. Haruka
07:55 AM
Naturalmente.

De: T. Makoto
Para: N. Haruka
07:55 AM
perdon por despertarte

Para: T. Makoto
De: N. Haruka
07:56 AM
No importa, ya tenía que levantarme. Perdona la foto improvisada.

De: T. Makoto
Para: N. Haruka
07:56 AM
para nada, me encanto (ˆ⌣ˆԅ)

Para: T. Makoto
De: N. Haruka
07:57 AM
Ya lo noté.

Fue en este momento que Rin abrió la puerta, e hizo su silencioso camino al baño, ojos cerrados por el sueño, arrastrando una bata de baño roja detrás de él. Viendo esto, Haruka decidió que, por el bien de la humanidad, debería comenzar a preparar el desayuno.

Sólo para estar seguros, hizo una jarra entera de café, y una vez que estaba lista, empezó a armar múltiples sándwiches. Rin se sentó en la mesa de la cocina antes de que terminara, y tomó uno de ellos sin cuestión alguna.

"¿Dormiste bien?" preguntó Rin, antes de tomar una mordida pensativa. Haruka lo observó hasta que empezara a masticar y, cuando ningún desastre cayó sobre él, llegó a la conclusión de que hizo un buen trabajo.

"Sí, no había dormido tanto desde hace un tiempo." Probablemente durmió por más de seis horas; no estaba seguro de qué haría con toda esa energía – aunque, claro, no es que la sintiera mucho.

No parecía que Rin lo sintiera, tampoco." "Dame una…," hizo un gesto incomprensible hacia la mitad de la cocina, así que Haruka se levantó servirle una taza de café. "Gracias." Tomó un trago sin bajar su sándwich al plato. La crítica parecía ser positiva. "Solías ser un asco haciendo café, sabes," dijo, mirando su taza, como si ocultara alguna trampa.

"Todavía lo soy," Haruka terminó su sándwich y empujó el plato a la mitad de la mesa. Estaba diciendo la verdad; intentó hacerlo en casa, y aún sabía a gasolina putrefacta. "Es el aparato el que hace todo el trabajo."

"Eso es, no aceptes mi cumplido," murmuró Rin, dando otro sorbo. Cuando hicieron contacto visual, ambos rieron levemente. "Probablemente vaya a seguir dormido por un par de horas," tomó otro sándwich. "Así que hay que guardar unos para entonces."

Al rato, fue el decreto; Haruka estaba jugando con su propia bebida, por el momento. "Parece que se están llevando bien," eventualmente dijo, porque Rin tenía fama de llevarse pésimo con sus compañeros de cuarto.

Por supuesto, resopló. "No tienes ni idea." Miró una gardenia por un segundo. "Hablando de eso, ¿cómo van las cosas con el novio gay?"

Haruka lo observó por encima de su taza de café. Bajó los ojos a la mesa. Analizó sus opciones. Se encogió de hombros. "Bien."

"¿Bien?" Rin le hizo eco, y casi se pierde a sí mismo en la risa. "¿Qué clase de respuesta es esa?"

Volvió a levantar los hombros, apretó su taza. "¿Qué se supone que diga, entonces?"

Rin no tuvo la oportunidad de contestarle, pues un segundo después, Sousuke emergió de su habitación, y uno simplemente no puede ignorar la forma en que tiene saliva seca en la mitad de la cara.


"Tenías que decir, oh, yo que sé, algo asquerosamente romántico, o lo que han hecho últimamente, o algo así," Rin regresó al tema una o dos horas después, cuando estaban dando un paseo por el parque. Al parecer, esto tenía que ser una rutina para Rin, para calmar sus nervios todos los días. Pero fuera de eso, en realidad, no había nada de extraordinario en ello.

Haruka levantó una ceja, viéndolo por el rabilo del ojo. "Sabes lo que he estado haciendo; hablo contigo todo el tiempo."

Rin amusgó los ojos en su dirección, pero se relajó un poco después de considerarlo por un momento. "Supongo que es verdad. Todo va bien, entonces."

"Todo va bien," Haruka acordó, y sonrió.

Esto pareció ser suficiente para Rin. "Aquí viene el guerrero vengador, volviendo de proteger al mundo de fuerzas alienígenas," su tono tomó un timbre solemne, viendo a la distancia. Al principio, Haruka estuvo confundido. Después, vio que sólo era Sousuke, caminando hacia ellos con helado.

"¿Siempre ponen caras raras cuando están solos?" les preguntó, con una mirada de exasperado cariño que, Haruka tomó por hecho, no iba dirigida a él.

"tienes cara rara," Rin argumentó elocuentemente, arrancándole un cono de helado de las manos.


El día siguiente, después de ser despertado de una manera mucho más violenta, Rin los arrastró a la estación de tren, y los llevó a un picnic improvisado en un bosque en las afueras de la ciudad. Claro, no fueron informados de esto hasta después de ser forzados a preparar veinte sándwiches, seis botellas de agua, y corriendo hacia el primer tren oxidado que vieron.

El clima era húmedo, y había más vegetación de la que Haruka había visto en meses, pero suponía que no estaba mal. El aire era mucho mejor, de eso no hay duda. Tomaron una larga caminata entre los árboles, hasta encontrar un claro decente.

Habían llevado dos mantas distintas, y las pusieron una encima de la otra. Parecían ser medianamente a prueba de agua. Haruka se acurrucó en su suéter en lo que el Sol los alcanzara.

"Actúa natural," Sousuke dijo, y le pasó una lata de cerveza, viendo al horizonte.

Haruka la analizó por un momento, y luego la tiró en la mata porque estaba tan fría que se le estaba pegando a la mano. "¿Qué?"

Sousuke rodó los ojos. "Aguafiestas," y le pasó una lata a Rin. Rin, quien los estaba ignorando en favor de disfrutar la sombra de un árbol. "¿Crees que tengamos que pelar contra un drop bear?"

"No seas estúpido," Rin respondió desde su lugar, poniéndose de pie para abrir su propia lata. "Todo el mundo sabe que los drop bear no existen." Pausó por un segundo, puso la lata en el piso, y se empezó a agarrar el cabello.

Sousuke le pasó una coleta negra sin pensarlo dos veces. "¿Por qué siempre tienes que destruir mis sueños? Mi respeto por ti aumenta cada día," volteó a Haruka, "por haber sido sometido a esta tiranía y aun así crecer para ser una buena persona."

"Sí…" Haruka dijo sólo porque su mente estaba ocupada en otras cosas, por el momento. ¿Soy una buena persona? Ciertamente nunca se ha sentido como una. "No es tan malo," ofreció.

Con el cabello fuera de la cara, Rin lo miró con sorpresa, como si no hubiera esperado tanta generosidad proveniente de él. Quizá sí soy una buena persona, Haruka pensó sarcásticamente, pasando la lata de cerveza de una mano a otra.

Cuando lo superó, Rin le dio una mirada triunfal a Sousuke. "¿Ves? Si hasta Haru puede soportarme mejor que tú, significa que la culpa no es mía."

Haruka hubiera comentado al respecto, si no fuera porque Sousuke inmediatamente contó una escena en la que Rin tenía que lavar los platos y en su lugar los dejó en el balcón toda la noche, y, por supuesto, si no fuera porque su celular vibró en su bolsillo.

Lo sacó y desbloqueó la pantalla, no prestándole mucha atención a la discusión casual a su alrededor.

De: T. Makoto
Para: N. Haruka
11:52 AM
mira lo que encontramos!

De: T. Makoto
Para: N. Haruka
11:52 AM

no te preocupes, no deje que lo tocara~

Parecía ser que Makoto tenía habilidades sobrenaturales, o una intuición anormalmente buena, porque la foto actual mostraba a KitKat sobre un tronco de árbol, mirando con sospecha un hongo. Ese bosque se veía mucho más cálido y seco que en el que estaba Haruka.

"¿Esa es KitKat?" Sousuke preguntó, haciendo que casi le dé un infarto. Una parte de su alma, definitivamente, se perdió en medio de todos los árboles.

Escuchando esa pregunta más o menos interesante, Rin fue hacia ellos para también ver la foto. Frunció el entrecejo levemente. "¿Es de una sesión de fotos de los Mitos Nórdicos? Se ve como uno de los gatos de Freyja."

Haruka les dio una mirada extrañada. "No es tan grande como se ve," estableció con claridad, y porque quería mantener la imagen de ser un ser normal, escribió su respuesta antes de correr a morir en el bosque.

Para: T. Makoto
De: N. Haruka
11:55 AM
Espero que tú tampoco lo hayas tocado.

No es tan grande, seguro, pero quizá sólo sea porque ya se acostumbró a ella.

"Mi vecino solía tener uno de esos gatos gigantes que hay en los lugares fríos," Sousuke comenzó, gesticulando con las manos para mostrar el tamaño, ferocidad y calidad del pelaje. Su expresión usual ayudaba a indicar por completo la ferocidad. "Pero tenía como 8 cuando jugaba con él, así que para mí se veía como un pony miniatura."

"Detente," Rin intervino, levantando las manos, palmas afuera. "No quiero ser traumatizado por asociación."

"No, vamos, era un niño adorable," Sousuke sonrió con gracia, llevando mediano disgusto a la complexión de Rin. "Sí es KitKat, ¿no? El gato de Makoto."

Por su parte, Haruka se había mantenido en silencio. En esta ocasión, asintió la cabeza. "Sí," dijo con contenta resignación.

"Hace tiempo que no lo visito."

Era estúpido e innecesario, pero, honestamente, no quería que Sousuke fuera a visitar a Makoto. Tenía la extraña necesidad de demostrar que era más cercano a Makoto que él. ¿Qué le digo? Se preguntó. Desearía poder ir por la vida sin pensar tanto.

Al final, no fue necesario. Sousuke declaró, "En vacaciones, quizá," y Haruka hizo una mueca mental. "Deberíamos adoptar uno, ¿no crees? O un perro," le dijo a Rin, quien estaba bebiendo pensativo.

"De ninguna manera, ya es suficiente con que tú dejes pelo por todas partes; no necesitamos otra calamidad en la casa." Como si supiera lo que necesitaba, empujó la lata de Haruka en su dirección, llamando nuevamente su atención.

No era algo que encontrara útil o divertido, siendo que necesitaba mucho más que bebidas alcohólicas para poder relajarse – un hecho que él y Rin descubrieron un Año Nuevo – pero al menos lo mantendría ocupado mientras reacomodaba sus pensamientos.


"¿Te sientes mejor?" Rin le preguntó esa noche, la última que pasaría en Australia. Haruka había estado admirando los edificios iluminados contra un fondo negro. "No has dicho nada desde hace un rato."

"Estoy bien," dijo sin pensarlo. Rin había tomado una ducha hace poco, así que su cabello estaba húmedo, sentado sobre las sábanas del sofá, ya vestido para dormir. "Es sólo que – no sé…," se encogió de hombros, impotente, y tomó asiento a su lado. "No estoy acostumbrado a hablar de estas cosas." Hizo una pequeña pausa, antes de continuar en voz más baja. "No creo que quiera hacerlo…"

A Rin, por otra parte, no le llevó una colisión planetaria encontrar sus palabras. "Bueno, esa es tu elección. Si no quieres hablar de eso, entonces no lo hagas." Rin no le dirigió la mirada, el único indicio de que estaba avergonzado. "Perdón por entrometerme."

"No lo hiciste, sólo preguntaste," Haruka dejó salir una risa tensa. "No solías ser así," agregó, después de un momento de duda. Era todo un contraste a su anterior actitud – siempre, siempre, siempre insistiendo en que fuera deportista profesional, a pesar de todas las veces que Haruka intentó razonar con él, diciéndole que simplemente no era algo que él quería.

"Sí, bueno, admito que pude haber tratado de entenderte mejor, en ese entonces," Rin murmuró, "y admito que pude haber sido menos, eh, pasivo-agresivo al respecto."

"…Dijiste que era un caso de caridad." Es la segunda vez que le recuerda la frase a Rin, tan sólo porque, con el estado actual de Rin, puede que esta vez consiga un tipo de cierre. "Que sólo aceptarían entrenarme porque 'atraigo tanta lástima que-'"

"'Los demás no pueden evitar ayudarte,'" Rin finalizó, con un suspiro. "Ya sé lo que dije. Lo mencionas tantas veces que uno pensaría que te traumé o algo," sacudió la cabeza de lado a lado, como si no pudiera creer que Haruka necesitara una explicación. "Es sólo que eras tan triste – sólo hablabas conmigo, Kisumi, Rei y Nagisa; prácticamente emanabas soledad."

Haruka lo consideró vagamente. "Eso ya no suena mucho como una disculpa."

"Vale," Rin dijo, con una virada de ojos, "perdón por haber sido una mierda de persona contigo. Y perdón si te arruiné la idea de la natación competitiva."

Le dio una mirada a Haruka, como si retándolo a desafiarlo una vez más. "Acepto tu disculpa," dijo, al fin. "Pero no me hubiera metido en eso, aun si no hubieras sido una mierda de persona," escuchó a Rin resoplar a su lado, "yo sólo nado al estilo libre."

Rin no se veía impresionado por el uso de su legendaria línea, pero asintió con lentitud, de cualquier manera. "Bien, puedo vivir con eso," declaró, tomándolo por el hombro un segundo antes de levantarse. "Voy a desconectar el estéreo antes de que Sousuke salga del baño. ¿Seguro que ya tienes todo listo para mañana?" Haruka asintió. "De acuerdo. Voy a acompañarte al aeropuerto." De nuevo, estaba siendo amable. Antes de que entrara a la habitación – sin seguro – de Sousuke, volvió a darse vuelta. "¿Haru? Envíale una foto."

Extrañamente, Haru le hizo caso. Habían sido unas horas desde que Makoto le envió una última foto grupal, de él y KitKat en un pequeño puente de madera que se encontraron por pura coincidencia en su corto paseo por el bosque. Al parecer, KitKat no confiaba lo suficiente en él como para dejarlo caminar por su cuenta. Le tomó otra ronda de desconexión mental para que Haruka guardara la foto en su celular.

Esta vez, Haruka salió al balcón de Rin – que tenía un terrario – y rezó para que no le diera hipotermia. Posicionando la ciudad de Sídney detrás de él, tomó un respiro hondo. Había suficiente luz de la sala para que no estuviera en total oscuridad. Levantando dos dedos en señal de paz, tomó una única foto, y la envió antes de que pudiera cambiar de opinión.

Para: T. Makoto
De: N. Haruka
09:22 PM
Última noche en Australia.

De: T. Makoto
Para: N. Haruka
09:23 PM
gracias ( ´艸`)

09:23 PM
no puedo esperar a volverte a ver, avisame cuando llegues ok?

09:24 PM
te quiero mucho (ɔˆ ³(ˆ⌣ˆc)


Si había algo que Haruka odiaba, era Mayo. No era exactamente verano, no era exactamente primavera, no era exactamente algo a la mitad; era todo al mismo tiempo, y apenas podía ocultar su irritación cuando entró a la universidad con lluvia en la ropa, y salió de ella con sudor en la piel. Casi extrañaba el invierno. Casi.

Pero sobre todo, también estaba la vaga – pero creciente – anticipación del estrés por venir. Era el periodo del año en que los estudiantes pensarían que, si no han estudiado en todo el año, entonces ahora es el momento indicado para empezar. Era el periodo del año en que los estudiantes se daban cuenta que, hasta ahora, han estado cavando su propia tumba.

Exámenes y proyectos finales seguían siendo sólo rumores, cosas que los estudiantes pretendían aún desconocer. Era el periodo de transición de rumor a realidad a hecho universal. Haruka, acostumbrado a recibir su dosis de ansiedad diaria, no estaba del todo entusiasmado por tener este nuevo paquete de pánico masivo sobre sus hombros.

Para: T. Makoto
De: N. Haruka
01:35 PM
Necesito ayuda.

Esperando afuera del auditorio, todo se veía como una buena razón para empezar una conversación. La profesora le había pedido que la viera después de clases, para discutir de un curso que tomarán, con el concurso de Haruka en mente. Esto no está bien. Ahora va a tener expectativas. Haruka tembló e intentó no ver la puerta cerrada. Si había otra cosa que Haruka odiaba, eran las expectativas.

De: T. Makoto
Para: N. Haruka
01:37 PM
con que? :o

En su favor, Haruka no había estado flojeando. Después de todo, nadie se le acercaba cuando se quedaba en la universidad a practicar, y eso lo ayudaba a tranquilizar su mente, a concentrarse en su trabajo. Aunque ciertamente podría practicar más, si tuviera un caballete en casa – así no tendría que andar cargando bastidores por la calle todos los días. Pero, aun así. Expectativas.

Miró el mensaje de Makoto y se dio cuenta de que se le había olvidado lo que quería decir.

Para: T. Makoto
De: N. Haruka
01:38 PM
Práctica de dibujo, supongo. Para el concurso.

De: T. Makoto
Para: N. Haruka
01:38 PM
esta bien! cuando tenga una tarde libre, va?

Haruka sonrió brevemente, guardó su celular, observó amargamente la puerta cerrada.

Necesito un caballete propio.


Pasó semana y media antes de que Makoto, finalmente, tuviera una tarde libre para encontrarse con Haruka en el estudio del departamento de artes. Durante ese tiempo, Haruka tuvo cuatro reuniones con su profesora, bastante amable, y como consecuencia, se le estaba desgastando el cerebro. Debido a una mala administración de su tiempo, no ha podido ir al café desde hace un tiempo. Y así, Makoto, después de asegurar su bicicleta, caminó a la entrada y lo saludó, Haruka apenas suprimiendo un suspiro de alivio.

"Lo siento," Makoto dijo, luego de ciertas formalidades, tomando asiendo junto a Haruka en una de las bancas de la universidad. "Tengo muchos proyectos de equipo, y ya todos están entrando en pánico por los exámenes finales," suspiró. "La mayoría son proyectos, así que ahora estoy en dos equipos conduciendo diferentes experimentos sociales – bueno, más que nada son encuestas de opinión pública, por el momento, así que estamos en la calle todo el tiempo. La mitad de mi apartamento está cubierto de papeles, y no sé cuándo los voy a poder reciclar, y tengo unos libros que se supone tengo que regresar a la biblioteca, pero ya ni recuerdo cuáles son, y tengo tres ensayos empezados pero no estoy ni cerca de terminar ninguno."

Haruka lo miró por un momento. Pestañeó. Si estuviera en el lugar de Makoto, está seguro que se habría lanzado al mar para entonces. "¿Estás bien?"

Pareció ser suficiente para romper el hechizo del estrés. Makoto lo volteó a ver, sin decir nada por un momento, y sonrió. "Ahora lo estoy. Te extrañaba."

Su corazón era una cosa pequeña, al borde de explotar. "Yo también," dijo Haruka, y con sólo minúscula duda, llevó una mano para tomar la de Makoto.

"¿Qué tenemos que hacer?" Makoto preguntó, sin más reacción que una sonrisa más grande.

Haruka lo pensó. "Tengo que practicar con óleos." Un cambio, sin duda; ha practicado con acuarelas, hasta el momento. Se mordió el labio levemente. "Y pensaba que… ¿quizá podrías modelar para mí? Sólo si quieres y puedes…"

Makoto se tomó la molestia de jugar con los dedos de Haruka mientas éste balbuceaba. "Claro," sonrió cuando terminó de hablar. "Sólo dime qué tengo que hacer."


"Sabía que eras artista pero no que eras tan talentoso," Makoto le dijo horas después, cuando Haruka finalmente anunció que había terminado.

Haruka no era bueno aceptando cumplidos, pero ese era el fin de todo, después de todo; ser tan bueno que sea merecedor de ellos. Enderezó la espalda un poco, asintiendo, pero sin hacer contacto visual.

Decidiendo que lo mejor sería cambiar de tema, sus dedos recorrieron la madera del caballete y dijo, "Estaba pensando en comprar uno de estos." Desde su primer año en Geidai, ha estado usando el mismo caballete cada vez que va a pintar. Se preguntó si usar uno completamente nuevo lo haría más inseguro. Sería bastante contraproducente.

"¿Ya encontraste alguno que te guste?"

Haruka negó con la cabeza. "Aún no. Busqué un poco, pero no he tenido tiempo de revisar en las tiendas más grandes." Suspiró, dejando su pincel en un vaso con agua.

"Pues, no sé mucho de arte, pero puedo ir contigo, si necesitas compañía," Makoto ofreció, como el buen ser humano que es, y Haruka sonrió, levantando el bastidor.

"¿No tienes suficiente trabajo que hacer?" Como resultado, Makoto imitó su expresión, y desearía que no fuera tan adorable.

"Puedo hacer tiempo," dijo, sin mucha confianza. "¿Tienes que ir a casa?" preguntó, mirando su reloj.

Haruka terminó de guardar sus cosas. "¿Por qué?"

"¿Quieres ir a ver una película?"


Sorprendentemente, no fue una búsqueda tan complicada. Haruka incluso pidió un día libre en Future Fish para ir a varias tiendas de música. La noche previa, pasó una preocupante cantidad de tiempo buscando en internet. En cualquier otra circunstancia, se habría preguntado la razón de su repentino arranque de energía. Después, lo recordó. Era Mayo; y no estaba estudiando.

Debí haber estudiado Música, nada más, se reprochó a sí mismo, yendo por la ciudad con una enorme caja rompiéndole la espalda. Entonces estaría usando mi violín en lugar de cargar un caballete por media ciudad.

Claro, ahora sólo le quedaba esperar que salga bien en sus exámenes, para que no se arrepienta de haber accedido a su cuenta bancaria de emergencia. Eso es, si es que llego a casa antes de que se rompa esta cosa.

Para que no se sintiera excluido, acordó encontrarse con Makoto en algún lugar del centro, dónde estaba encantando personas con su sonrisa para que respondieran sus cuestionarios.

Ahí estaba, la bufanda con estampado de peces. Cómo la había extrañado – tenía la mínima intención de robársela, un día. Además de eso, los pantalones cuadriculados eran una nueva adición, probablemente para mantenerlo en la punta de sus pies. Haruka no tuvo tiempo de hacer comentarios mentales sobre ellos, puesto que estaba concentrado en llegar a Makoto sin matar a alguien con la caja de su caballete.

"Te ves tan profesional," Makoto rio cuando se acercó.

Haruka no esperó a que le pasara la encuesta; se la quitó a Makoto de las manos junto con un lapicero. "Me veo estúpido y en camino a una muerte prematura," murmuró, empezando a escribir sus respuestas.

"Tonterías," Makoto regañó en broma, e hizo un intento de organizar los papeles ya resueltos. "Somos cuatro personas en esta cuadra nada más, y me siento un poco mal por ser tan persistente con las personas, pero al menos vamos a terminar en un par de días más."

Las preguntas no eran ni muy difíciles ni muy personales, siendo, más que nada, de la opinión de la comunidad, así que Haruka entregó la encuesta sin mucho lío. "¿Y después de eso?"

"Estadísticas," Makoto suspiró con una sonrisa. "Pero esas las puedo hacer en casa, de noche, así que todo irá bien, espero. ¿Vas a casa?"

Casi olvidándose de sí mismo en la atareada calle, Haruka estaba jugando con las mangas de su suéter. "Sí. Quiero armarlo antes de que lleguen mis papás. Y también tengo que ver dónde ponerlo…"

"Puedo ayudarte, si quieres…"

Haruka se encogió de hombros, o hizo el intento, al menos, con la caja en sus hombros. "No, no es tan difícil de armar. Además, tienes que terminar con las encuestas..."

Todo aparte, Haruka estaba emocionado. No era todos los días que comprara algo para él mismo, mucho menos algo de tal magnitud. Casi estaba temblando en el interior con la necesidad de llegar a su cuarto, abrir la caja, y deleitase con la gloria del caballete. Era todo un romántico. Se sentía como en Navidad.

"Er, también," empezó, habiendo ensayado las líneas antes de llegar al punto de reunión. "Estaba pensando que podría… ir al café y," hizo una pausa, "estudiar," decidió. "Tengo teoría que aprender." Y me imaginé que sería más fácil hacerlo en un ambiente limpio en lugar de mi habitación.

No dijo eso, porque aún tenía ciertas apariencias que cuidar, en caso de que alguien los estuviera escuchando. Ha estado durmiendo con multitud de libros, esos últimos días, siendo que su pánico estudiantil le pegaba a las 2 am en punto, y para entonces, sólo podía leer dos páginas antes de caer dormido.

"¿Sí? Tengo un turno de tarde mañana, justo después de mi cacería matutina," movió los papeles en el aire para enfatizar. "Puedo reservarte una buena mesa," y entonces, para el absoluto horror de Haruka, le guiñó el ojo.

Lo miró; y miró; y cuando estaba perfectamente seguro de que estaba completamente rojo, frunció en autodefensa. "Gracias."

"Es un placer," Makoto le sonrió, consciente de lo que hizo.


De: T. Makoto
Para: N. Haruka
05:12 PM
como esta el caballete?

Para: T. Makoto
De: N. Haruka
05:13 PM
Lo adoro.


Después de haber pasado horas indulgentes admirando y tocando el caballete – Haruka decidió que ya era hora de que volviera a ser un estudiante respetable. Al día siguiente, Haruka fue al café después de sus clases, logrando que su bolso Messenger se atorara en varios arbustos en su camino allí. Había una cantidad razonable de gente adentro, así que, en serio, Makoto no tenía necesidad de reservarle una mesa. Pero lo hizo, de cualquier manera; y estaba convenientemente situada junto a una ventana, para que tuviera suficiente luz.

También había un pedacito de papel azul con su nombre en él, y varios dibujos artísticos con tinta blanca de peces y gatos y libros y cualquier otra cosa que Makoto haya querido dibujar mientras esperaba. Haruka suspiró y tomó asiento, permitiéndose un momento de reflexión antes de sacar sus libros y papeles.

Esta vez, logró acomodarlos en folders. Hacían que la idea de estudiar fuera un poquito más tolerable. También tenía que hacer varios bocetos para su clase de Imagen en Movimiento. Analizando su carga de trabajo, se ocupó extendiendo todo en la mesa de madera. El azúcar y servilletas terminaron arriba de lo que parecía ser un dibujo crudo de KitKat.

"¿Todo listo?" Makoto preguntó un rato después, mientras Haruka buscaba cierta página en su libro. Movió un par de hojas con cuidado, para bajar una taza caliente en la mesa, a una buena distancia de los codos de Haruka.

"Sí, eso creo; perdona," no sabía por qué se disculpaba; probablemente era una disculpa en general, anticipando un tipo de caos que se formaría a su alrededor para el final del día. Levantó la vista y vio la raza. "¿Qué es?"

"De acuerdo al menú, té verde," Makoto sonrió, manos en los bolsillos de su mandil. "No lo es, a decir verdad. Siempre pensé que se veía como algo radiactivo, pero le pongo bastante leche para bajarlo un poco y, sorprendentemente, sabe bien."

"¿Me estás sirviendo bebidas radiactivas?" Y justo antes del final del semestre, también. Quizá estaba actuando en su beneficio.

Makoto dejó salir una risa. "No te preocupes, no vas a morir."

Haruka intentó lanzarle una mirada desconfiada, pero se detuvo al ver su cara. No era tan notorio, y tal vez no estaba tan mal como se veía, pero Makoto parecía cansado. Haruka supuso que era normal. Se veía a sí mismo en las mañanas, después de todo, y veía a las personas a su alrededor. Aun así, hizo que bajara la vista y agradeciera el té sin más comentarios.


Después de acostumbrarse al ambiente, y de encontrar una posición cómoda, Haruka se pudo concentrar con relativa facilidad. El "té" no lo mató, tampoco, aunque era un poco demasiado dulce. Makoto mencionó algo de que estaba incorporado al ADN radiactivo. Pero no tuvo problemas; estaba progresando. Quizá hasta podría dormir, después de esto.

"Mi idea original era estudiar Música, solamente," Haruka admitió de la nata mientras Makoto, técnicamente en su descanso, revisaba sus notas.

Ante sus palabras, levantó la vista, sorprendido. ¿En serio?"

Naturalmente, Haruka se encogió de hombros, golpeando su taza vacía con los dedos y dejando que sus ojos pasaran por sus papeles. "Resultó no ser tan buena idea," continuó, murmurando unos detalles más de cómo la consejera de la preparatoria lo convenció de que estudiarlo como carrera sería una pérdida de tiempo, y que podría aprender por su cuenta.

El grupo de estudiantes entró al café cuando Makoto estaba a mitad de explicarle – sólo por conversar – las ideas del Formalismo Ruso. Haruka tuvo que tragarse su pregunta sobre la diferencia de eso y el New Criticism, porque unos de los miembros del grupo se dirigieron a Makoto.

Haruka los vio de reojo, cuidadoso de no hacer contacto visual, y un vistazo rápido le aseguró que tendrían que ser sus compañeros de equipo. Los papeles volando y extraordinaria sociabilidad fue prueba de ello.

"¡Los tenemos todos!" uno de ellos exclamó, mientras los otros tomaban asiento en una mesa vacía, y formaban una tambaleante pila.

Por su parte, Makoto, quien probablemente había excedido su descanso, se levantó de la silla. "Justo a tiempo, parecer que vamos a lograr terminar," y sonrió, mostrando una cantidad imperdonable de emoción hacia la tarea escolar.

"Sí, aparentemente," fue la respuesta, viniendo de un lugar indefinido, y cargando la misma porción de festejo.

Haruka intentó hacerse lo menos llamativo posible, casi invisible, tan cerca de ser un objeto inanimado como pudiese. No obstante, ser un estudiante universitario con un montón de papeles frente a ti te hacían instantáneamente visible a todo ser similar.

"Ey, ¿también estás con nosotros?" preguntó el que aún seguía de pie, con amabilidad.

Casi rompe su lapicero sobre su libro en un intento de acomodar su cara en una sonrisa antes de negarlo. Más adepto en la percepción de peligro que un perro guardián, Makoto se interpuso. "Ah, no," y se arregló el mandil, un indicador obvio de que iba a volver al trabajo antes de que llegara el supervisor. "Es mi novio."

De acuerdo, eso no ayudó. "Oh, ya, lo siento," escuchó la disculpa del otro, así que sonrió – lo intentó, al menos – y sacudió la cabeza. No pasa nada. Sentía que estaba en el cuerpo de otra persona.

Pronto, la otra mesa se pareció a la suya, y, una vez que logró convencer a su corazón que nadie iba a ir a intentar hablar con él, Haruka soltó su taza y resumió su estudio. Poco después, recibió un vaso de agua, que lo ayudó a calmarse aún más.

Soy como una Nereida. Me pregunto cómo no me he convertido en agua hasta ahora, tomó un sorbo sardónico, volviendo a su trabajo. Hace rato que se rindió en estudiar cada materia por separado, optando en su lugar revisar todas al mismo tiempo, encontrar similitudes en ellas, encontrar explicaciones de una para la otra, y usualmente le funcionaba. Usualmente. Le costó aceptar que su cerebro no estaba lo suficientemente organizado para reaccionar bien al estudio sistemático. Makoto tuvo que ir a explicarle cómo repasar sus propios apuntes en tiempos difíciles.

Sus compañeros parecían ser suficientemente decentes, aun si Haruka no era del todo imparcial, pues sus conversaciones probaron ser un buen ruido de fondo. De vez en cuando, uno de ellos iría a la barra a pedir algo, y Makoto respondería mientras su colega barista se veía más y más dudoso de su propia existencia como un ser humano.

Haruka observaría estos intercambios en la rara vez que despegaba la vista de las páginas. Un tiempo indeterminado después, sin embargo, fue distraído por un plato colorido siendo colocado junto a su cuaderno de dibujo. Haruka lo vio sin comprensión, ojos ajustados a letras, y no a objetos, por el momento.

Resulto que era una versión gigante de un muffin fresco de arándano. "Ah, gracias," levantó la vista un poco más, y Makoto simplemente le dio una sonrisa antes de regresar a la barra.

En serio tengo que llevarlo a un buen restaurante, un día de estos, Haruka pensó y, recordando su agua, tomó un muy necesitado trago. Tomó su tiempo con el muffin, y para cuando lo terminó, habiendo mordisqueándolo por cinco páginas, decidió que era suficiente trabajo por un día. Cuando vio por la ventana, se sorprendió de ver que el Sol había sido reemplazado por estrellas.


Nota de Autor: Oh por Dios, el capítulo más largo hasta ahora, incluso sin contar esta nota. Ya llevamos más de 50,000 palabras – todo un récord personal haha

Feliz Halloween! Yo no lo celebro, en lo personal, pero sin duda me gustan los maratones de películas en la tele~

Con respecto al capítulo: para todos aquellos que se preguntaron por qué Haru no es deportista profesional, pues ahí está la respuesta – una mezcla de tanto las insinuaciones de Rin, como de sus propios sentimientos. Y no es que Rin sea malo, sino que es, más que nada, una contradicción; quiere compartir la natación con Haru, pero al mismo tiempo no quiere que deje de ser algo propio. Principalmente es por su propia inseguridad. Y por parte del que lo recibe, en esta caso Haru, si alguien que consideras un amigo te dice que no puedes hacer tal o tal cosa o que no te creen capaz, si bien no estabas del todo interesado en primer lugar, puede lastimarte de cualquier manera, y aunque no culpes a la persona, siempre queda un poquitito de enojo si no se resuelve...

No sé no sé no sé. Escribe de tus propias experiencias, dijeron. Va a ser divertido, dijeron. EN RESUMEN Rin es una nena insegura y Haru actúa como si lo que dicen sus amigos no le afectara pero en realidad le afecta MUCHO y Makoto sólo quiere que Haru sea feliz. Es básicamente lo mismo que en el anime haaaaaaaahahah

- Hmm igual estoy pensando volver al horario de un capítulo por semana, porque a este paso no voy a terminar nunca ; o ; intentaré subir el próximo capítulo esta sábado, a ver si puedo ^^ -

En fin, espero que les haya gustado! Si tienen el tiempo, apreciaría mucho si pudieran dejar un comentario (y también sería genial si pudieran pasarse por mi blog, tachxbana .tumblr .com) Kiss Kiss!