Inspirado en una historia original de TheknittingLady.
UA ubicado en la "X Temporada" de la serie de televisión norteamericana "Mentes Criminales" (se mantiene fiel al canon hasta el episodio "The forever people" en adelante, se inicia un universo alternativo que podrá o no incluir escenas/fragmentos de los episodios siguientes)
.:*DECLARACION*:.
Con esta publicación no se pretenden infringir derechos de autor, tanto de los personajes/argumentos propios del Show de Televisión, o del argumento en el cual se ha inspirado el relato. El crédito va para quienes corresponde. No se persiguen tampoco los fines de lucro.
.:*8vo giro: No es lo mismo llamar al lobo que verlo llegar*:.
Spencer
No había podido hablar con JJ acerca de su embarazo, ni de ningún otro tema que no fuera de trabajo… Ni siquiera había pisado la oficina en días.
Con el rescate de Meg, el director les concedió un período de recuperación, permaneciendo fuera de la rotación por más de dos semanas seguidas. La mayor parte del equipo dedicó este tiempo a la atención de consultas y expedientes rezagados, mientras que a Rossi y a Reid se les asignó la misión de visitar algunas universidades en busca de potenciales reclutas.
… …
Iban saliendo de una de las infames sesiones de presentación de «las bondades de pertenecer al Buró» cuando Rossi lo detuvo, tomándolo por el brazo, "¿todo bien, Spencer?"
Reid se volvió a verlo. "¡Por supuesto!"
La postura rígida e hipervigilante del muchacho le contaba otra historia a Dave. "Te he visto masajearte la sien y fregarte los ojos en varias ocasiones…" El perfilador veterano le dijo a su par más joven. Deliberadamente dejó de lado el mencionar las veces en que lo pilló comprobando mensajes en su móvil o tomando antiácidos como si fueran dulces, en vez de apelar a los analgésicos para el dolor de cabeza o algún relajante muscular… "Es por eso que te preguntaré otra vez… ¿Pasa algo de lo que quieras hablar?..."
Evitando la mirada de su colega mayor, y recogiendo cualquier emoción que hubiese podido quedar a la intemperie, sopesó rápidamente sus opciones, carraspeó un poco y luego habló. "Estas visitas de reclutamiento son como campos sociales minados. ¡No me gustan!... Y sigo sin comprender por qué me envían cada año…"
Rossi se lo quedó viendo con una ceja arqueada. "¿Ujú?"…
Vaciló un segundo… Un segundo más de lo que hubiese querido. Apartó los ojos, se mordió el labio, entonces añadió, "…Me duele un poco la cabeza y estoy tratando de prevenir que se vuelva una migraña auténtica." ¡Mintió!… Mintió con algo que pensó conveniente, "supongo que no se me pasará hasta que terminemos estas visitas y regresemos a la oficina… …" y por fin pueda ver a Jennifer y hablemos de lo que nos está pasando
"Bien…"
Rossi movió la boca para hacer esa mueca rara que a veces solía hacer y que Spencer no había logrado descifrar si se trataba de un tic involuntario o un gesto de desagrado. Se perdió la mitad de lo que le estaba diciendo por estar centrado en analizar su lenguaje corporal. Tuvo que asentir –con cara de desconcertado- cuando el italoamericano se detuvo de hablar y lo miró expectante.
El zorro viejo se dio cuenta que Reid no tenía ni idea… Le dio una palmadita en el brazo y lo invitó a caminar. Con sus primeros pasos en dirección del aparcamiento le dijo confidente. "Hijo… Espero que sepas que no tienes que lidiar solo con esas migrañas. Si en algún momento sientes que necesitas ayuda, siempre estaré a tu disposición"
Reid no tuvo el valor para mirarlo a la cara.
Hubiese preferido no andar soltando mentiras como si fueran disculpas. Deseaba compartir su carga con alguien, pero sabía que no había una solución mágica que resolviera el dilema en el que se encontraban. No, sin ocasionar una complicación mayor: Para JJ, Henry y Will, además de él mismo y todos en el equipo… Por lo que valía la pena, una perfecta mentira, o más bien, una mentira de a por mitad, le pareció más prudente que soltarle a Dave todo lo que pasaba, así sin más…
… …
Al cabo del décimo quinto día, se enteró que Kate había dimitido a su puesto en la unidad, tras una reunión con Hotch, dejando al equipo corto de personal por tiempo indefinido.
Pasó a ser oficial: Su mundo entero estaba con las patas arriba.
JJ
Lo que quedó del equipo, fue llamado a un caso, tres días después. Se reunieron en la pista, a las cuatro de la mañana de un sábado. Un asesino en pleno frenesí estaba atacando mujeres en Oklahoma.
Spencer la vio apenas llegaba. Se separó del resto de los hombres que ya hacían arreglos para embarcar. Le ofreció una sonrisa y le quitó de las manos su bolso de viaje. Consiguió escoltarla hasta el interior del jet, y luego volvió a bajar las escalinatas para colocar el equipaje de los dos en el compartimiento de carga.
La había instalado en el sofá, su lugar predeterminado por los meses venideros. Sin decir palabra, cuando volvió a entrar, le entregó una botella de agua mineral. Ella lo miró interrogante. "El ambiente de la cabina contribuye a un potencial estado de deshidratación en sus ocupantes, eso se acentúa en mujeres embarazadas" pasó a sermonearla mientras se acomodaba en la butaca del frente y hojeaba el expediente. Sin reparar en la mirada divertida de Rossi o en la boca abierta de JJ, continuó explicando "…Para paliar esos efectos, es recomendable beber un litro de agua por cada dos horas de vuelo" levantó la cara hacia ella y agregó. "Con eso puedes empezar… Te daré una nueva cuando la acabes"
Morgan soltó una risa tras comprobar la cara confusa de la rubia. "Oye genio… Tú todavía no has sido designado como padrino de ese pequeño… Deja de estar comprando indulgencias" siguió de largo y le revolvió el cabello con las debidas protestas por parte de Reid
"¡Yo no necesito comprar ninguna indulgencia!" remedó entre dientes, al final
…
Un rato más tarde, una turbulencia sacudió –violentamente- a la aeronave. De inmediato, Morgan cerró los ojos y se sujetó tan fuerte de los reposabrazos, que Hocth pensó que los iba rasgar, mientras que Rossi sólo comenzó a murmurar plegarias en italiano. JJ, por su parte, se encorvó un poco y se cubrió la boca, sentía que estaba a punto de convertirse en una fuente humana.
Spencer, en cambio, parecía muy tranquilo. Observó el semblante de todos, en especial, el de la única mujer a bordo. Esperó a que la agitación se detuviera lo suficiente como para soltarse el cinturón de seguridad. Se puso de pie y caminó por el pasillo dando algunos tumbos. Tomó del refrigerador una botella de Ginger Ale sin gas y se la alcanzó a JJ antes de volverse a sentar.
Ella lo miró y sonrió. "¡¿Te acordaste?!"
Morgan, quien ya lucía más relajado, esta vez aprovechó para burlarse de los dos, por quinta vez durante el viaje. Les dijo en esta ocasión. "Bueno, bueno rubita, ahora si estoy convencido de que estás embarazada. Parece que no es hasta ahora que empezaste a darte cuenta que nuestro sabelotodo tiene una súper memoria"
JJ puso los ojos en blanco en dirección de Derek, luego miró a Spencer. Él tenía en la cara esa tonta-media-sonrisa que ella tanto amaba. Intentó enviarle las gracias con un guiño, queriendo seguir discreta…
No era que ella se hubiese dado cuenta de su increíble retentiva a causa de su embarazo… Lo que había notado era que él ya los estaba cuidando.
Los policías del condado de Logan no se mostraron muy agradecidos con la presencia de la UAC.
Cuando llegaron a la estación, tuvieron una reunión con el detective del caso. Supieron de inmediato que los periodistas se habían convertido en el peor de los obstáculos para la resolución de la investigación y fue por esa razón que Hotch repartió las tareas asignándole a JJ el control del centro de operaciones.
Eso les había sentado peor.
Varios agentes se pasaron el rato empeñados en desconocer la autoridad de la rubia, convirtiendo su estancia dentro del precinto en una verdadera tortura. La hostilidad reinante también mantuvo a Reid en una actitud beligerante, que hacía que Hotch maniobrara entre agentes puestos a la defensiva y policías poco cooperativos.
Hacia las diez de las noche, el jefe de unidad los sacó a todos de la estación con el pretexto de ir a cenar. Durante la sobremesa, los reprendió por reaccionar ante la actitud de los oficiales locales. Les pidió conservar la calma y disponerse a colaborar.
Todos estaban conscientes que dicho regaño había sido dirigido, muy especialmente, al genio del equipo. JJ lo había mirado a través de la mesa, con la misma cara de advertencia que tuvo que usar en más de un par de ocasiones, cuando estuvo a punto de extralimitarse en su trato con los hombres de azul.
Pero a diferencia de Hotchner, a ella le costaba diferenciar si el disgusto de Spencer podría ser atribuido solo a la investigación o jugaba algún papel su embarazo… En la madrugada, él había sido con ella todo un encanto pero, después de pisar tierra, los cambios de humor de él iban a la par de los suyos…
De repente se sintió más incómoda de la cuenta y renunció a la mitad de su comida.
Esa misma noche, estando en su habitación de hotel, JJ había perdido la esperanza de conciliar el sueño. Se revolvió en la cama y mordió la sábana para ahogar un grito…
Antes de ponerse de pie, lanzó una almohada contra la pared.
Tomó agua y comprobó el reloj. Se mudó el pijama a un pantalón de yoga y una camiseta negra, se recogió el cabello en una coleta, se amarró los tenis y salió al corredor.
Bajó por las escaleras de emergencia y se coló en el pasillo del piso de abajo. Revisó en la pared el plano de distribución de las habitaciones. Localizó la dirección donde estaba la que buscaba. Caminó con sigilo hasta encontrarse de pie frente a la puerta.
Se fijó en la luz que se filtraba por debajo. Respiró hondo y llamó dando un par de golpecitos.
Spencer abrió casi de inmediato.
Estaba descalzo, vestido con lo que ahora sabía que era su pijama: Pantalones de algodón y una camiseta blanca con el cuello en "v". Las gafas en la nariz y el cabello hecho un desastre… Más allá de él podía ver el desorden de fotografías y papeles dispersos por los muebles y parte de la cama…
Obviamente, no había estado durmiendo.
Un segundo después, ella estaba dentro con él, la puerta cerrada detrás de su espalda.
Él levantó un dedo y se lo llevó a la boca. Suavemente la empujó hacia el baño y encendió el ventilador. "La habitación de Morgan está justo al lado." Señaló. "Esta es la forma en la que la mayoría de las personas que hacen esto, terminan por ser atrapados"
"Yo sé, yo sólo... ¡Necesito que hablemos!"
"Jennifer… ¿Acaso no te das cuenta que también necesito hablarte?... Pero no es el momento… ¡No, en medio de un caso!"
"Entonces, ¡¿cuándo?!"
No estaba seguro si aquella era una pregunta o una forma de protesta. "¡Lo siento!" susurró él
"Yo también" se puso en pausa y respiró hondo. "Spence… Mira… Sé que tienes razones de sobra para estar tenso… ¡Y no te culpo!... Este caso es horrible, pero no vine a tu habitación para hablar de eso..." Punteó a donde se veía el lío de documentos y apuntes con los que él había estado trabajando. "¡Sé que lo sabes!...Es... Se trata... Es que me has estado enviando señales mixtas todo el día y ya no sé qué pensar… Yo sólo quiero… Yo sólo…"
Ambos se quedaron callados. Él con el rostro inexpresivo mientras que ella parecía un manojo de nervios.
"Lamento que te enteraste de esa forma. Le pedí a Will que esperara pero..."
"Lo sé, lo sé, yo..." Se pasó las manos por el cabello y suspiró. "Supongo que era cuestión de tiempo que lo averiguara por mí mismo… Estabas mostrando los síntomas pero imagino… Imagino que… Yo… Yo sólo no quería verlos… " La miró a los ojos "¿Estás bien?..."
"¿Físicamente? Estoy bien. Estoy perfecta… Quizá mejor que cuando me embaracé de Henry. Robert Parker sabía lo que estaba haciendo, lo tengo que reconocer" se acarició el vientre inconscientemente. Los ojos de Reid viajaron a ese mismo lugar
Probablemente sean las hormonas, pensó JJ, probablemente sea que estoy muy sensible… Pero tengo que saberlo, tengo que oírlo de él.
Se cuadró de hombros y le dijo "Spence, me dijiste que tomara la pastilla que me iban a dar al llegar a la clínica… Pero no pude" sacudió la cabeza y retuvo con fuerza las lágrimas que amenazaban con desbordar sus ojos azules… "Yo no lo hice, Spencer… No pude. ¡No quería!... ¡No pude y no quise hacerlo!... ¿Estás… ...Estás enojado conmigo?" finalmente, renunció a mirarlo cuando su voz se quebró
"¡Jennifer, no!... ¡No!" Ella levantó la vista hacia el suspiro suave en su voz. No, no había nada más que amor en sus ojos. "Esta no es la forma en que se supone debía pasar. Nada entre nosotros parece atender a la lógica… Pero… Pero es maravilloso… ¡Gracias!... ¡Gracias por esto!..."
Ella sonrió. Una sonrisa llena de incertidumbres, y a la vez real. Luego otra duda flotó en su interior y se le reflejó en la cara. "¿Qué vamos a decirle a Will?"
"¿A Will?... No, no creo que deberíamos decirle nada todavía." Él levantó la mano para contener el argumento que estuvo a punto de soltar "…No sé lo que vamos a hacer… He pensado mucho pero todavía no sé cómo vamos a resolverlo… Además, el resto de las cosas no han cambiado: Tenemos que solucionar lo de tu divorcio, pensar en el bienestar de Henry y buscar una salida que no perjudique al equipo ahora que no contamos con Kate"
"Pero… ¡Eso no es justo para Will!, " ella le señaló. "Me siento muy, muy, muy mal ahora… No puedo seguir dejando que él piense que este bebé es suyo"
"Lo sé" Reid se aclaró la garganta. "No me siento mejor que tú al respecto, pero tenemos que buscar la forma de hacer las cosas bien, y eso puede llevarnos tiempo… No quiero que Henry sufra las consecuencia de nuestras decisiones" se detuvo y tomó una respiración profunda
"Pero seguir mintiendo no es la mejor forma de hacerlo" ella estaba a punto de llorar entonces, se metió entre sus brazos. "¿Cuándo se volvió tan complicada nuestra vida?"
"Cuando nos unimos a la FBI," contestó Reid
"Tenemos que decirle a Will, Spencer…"
Él suspiro. Pareció estárselo pensando, al cabo le dijo. "¡Está bien, Jennifer!... Tienes razón." No se sentía mejor aceptando su petición, pero en el fondo sabía que era lo que debían hacer. Era de su bebé de quien hablaban y de la mujer a quien amaba. Tanto como quería que Henry creciera en un entorno saludable, deseaba que su bebé también lo hiciera. "Pero… Sólo voy a pedirte que esperes a que regresemos de este caso… Vamos a terminar el trabajo aquí. Al llegar a DC, te voy a acompañar para que hablemos con Will... ¡Juntos!"
Se abrazaron durante un rato. El silencio de ese cuarto de baño solo se turbó con el sonido de los sollozos de los dos.
Ambos estaban llorando.
Cuando él logró serenarse, se echó hacia atrás y se sentó en la tapa del inodoro. La tomó de las manos y la atrajo junto a él, encajándola entre sus piernas. Levantó los ojos para mirar los de ella. Articuló con sus labios un «te amo» al no confiar en su voz por el momento. Luego, deslizó una mano sobre el vientre todavía plano, cogió el dobladillo de la camiseta ajustada que ella llevaba puesta y la alzó con cuidado. Se inclinó sobre la piel expuesta y le asentó un beso lleno del más puro amor, antes de decir en un susurro "¡hola bebé, estoy aquí!… ¡Soy tu papá!"
Morgan
Acababan de poner al sospechoso en custodia.
Cuando Morgan se detuvo en la luz roja, tres calles antes de la estación de policía, le echó un vistazo a Reid y le preguntó. "Pretty boy, ¿seguro que no quieres que te lleve a urgencias?"
"¡No!"
La respuesta había sonado como un gruñido, toda vez que mantenía la nariz apretada en un pañuelo lleno de sangre.
"Calma, fue sólo una sugerencia"
La luz se puso en verde y Morgan avanzó. Reid apoyó la cabeza en el asiento y cerró los ojos.
… …
Años atrás, Morgan se habría podido jactar de predecir a Reid con precisión mortal... Era una época más simple, cuando de tan sólo mirarlo podía leer lo que le estaba pasando… Fue mucho antes de Hankel… Y su adicción. Mucho antes del retorno de JJ y el engaño para proteger a Prentis... Y su distancia calculada del equipo, como renovado sistema de autopreservación.
Fue antes de la pérdida de Maeve... Y su acentuada necesidad de madurar emocionalmente... De demostrarse a sí mismo que ya no era más el niño inseguro que Gideon trajo al equipo once años atrás...
En los últimos años, y muy especialmente, en los días posteriores al doble secuestro, Morgan sentía que ya no tenía forma de saber cuál sería la reacción del genio. Ya Reid no era un libro abierto para nadie, incluido él mismo.
Y prefería callar y observar, en vez de darlo todo por sentado.
… …
En cuanto entraron al aparcamiento. Reid se soltó el cinturón de seguridad. Derek casi pensó que saltaría de la camioneta antes que se detuvieran. Lo miró de soslayo. Todavía estaba muy molesto de que el sospechoso lo hubiese bajado a puñetazos antes de que Hotch y él hubiesen llegado al rescate.
"Reid, espera…" Morgan había comenzado a decir cuando ya estaba a punto de abandonar el vehículo. Spencer se volvió…
Entonces, el móvil del moreno timbró. "¡Dime bebe!" contestó con una sonrisa e hizo un gesto a su compañero para que no se moviera
"Derek, ¿Dónde estás?, ¿con quién estás?, ¿podemos hablar?"
"Wow, wow, wow, preciosa… ¡Detente ahí!... ¿qué son todas esas preguntas?, ¿qué sucede?"
"¿Estas con Reid?"
Eso le llamó la atención, no hubo un nombre ingenioso para su colega, ni una respuesta coqueta… Podía ser algo serio.
La cara de Morgan pasó de alegre a expectante. Spencer registró el cambio y enseguida volvió al asiento y cerró la puerta. "¡Si García!... estoy con Reid, estas en altavoz"
"Chicos, creo tener malas noticias… Al parecer, Parker volvió a actuar… Tengo un alerta de desaparición de un médico de 27 años, recientemente certificado por el MENSA(*). Fue tomado junto a su asistente, quien es madre divorciada y con un niño de cuatro… El reporte es de una ciudad al sudeste de California. Pasó hace apenas dos días y hasta el momento no tienen ninguna pista…"
JJ
Transcurría el viaje de regreso de Oklahoma. JJ había elegido pasar los primeros minutos de vuelo en compañía de Hotch. Tomó una de las carpetas y se dispuso a ayudarlo con el papeleo. No obstante, la insistente forma con la que Spencer la buscaba con la mirada le hizo saber que era el momento de acercarse a él.
Completó el trabajo en corto plazo, estampó su firma y se fue con la disculpa de querer dormirse un rato.
Aunque en ese momento no habría podido dormir ni que le inyectaran un sedante como para un caballo.
"Ey" le dijo cuando se acercó por el pasillo. Si ella se sentía un poco ansiosa, Spencer no lo estaba menos. "¿Te preocupa algo más allá de…?" la conversación que estamos a punto de tener con mi marido, pensó
"¡No podemos decirle a Will!" Le respondió cortante. El tono que usó fue especialmente serio. Bajó la cara y fingió, para los demás, que atendía al libro abierto entre sus manos
"Spencer, habíamos dicho…"
"¡No!... ¡No podemos!… Es más seguro para nuestro bebé que todo el mundo piense que Will es el padre…" Le explicó en voz muy baja, sin querer que nadie los escuchara -ni por casualidad-. "Parker va por los bebes, los padres siempre fuimos prescindibles…"
"¿Piensas qué…?" dijo JJ con la voz, incluso, más baja que la de él
"¡No lo sabemos!" Volvió una hoja sin siquiera haberle prestado atención al contenido. Sus palabras llenas de desasosiego. "Perdió el contacto con los otros niños, y nosotros dos estamos en el ojo público… No podemos servirle al nuestro en charola de plata"
JJ sintió un pánico creciente desde lo más profundo de su corazón.
El tiempo pasó.
El equipo envió el perfil de Robert Parker a la agencia de California. El caso del joven doctor secuestrado en compañía de su ayudante, había llegado a un callejón sin salida y habiéndose cortado los lazos del sospechoso con las familias de los niños adoptados… La investigación fue declarada como "caso frío".
La peor noticia vino cuando las familias adoptivas fueron retiradas del programa de protección, por motivos burocráticos.
… …
"Eso significa que tendremos que esperar a que más personas mueran para justificar el empleo de los fondos del Estado en esta investigación" Morgan declaró con pasión, dejando caer en la mesa -con un estruendo- la carpeta que sostenía el expediente
"¡Demonios!" remedó JJ
"Es por eso que odio la política" les complementó Dave
… …
Aborrecía el cambio de decisión que habían tenido que hacer, pero comprendía los porqués. Lo más difícil de ser un agente es saber cosas que la mayoría de las personas ignoran. Había visto la suficiente maldad como para desear proteger con su vida a su preciado bebé –aun a costas de los valores que defendía-.
Will tendría que seguir pensando que volvería a ser padre. JJ sólo rogaba a Dios -o algún poder superior-, para que esto no fuera a convertirse en un error, ni que causara más mal que bien…
Y es que no podía evitar pensar en lo que había pasado cuando hizo algo similar por Emily.
… …
La primavera se convirtió rápidamente en verano. Vinieron más y más casos. El bebé en su interior siguió creciendo... Y ambos siguieron mintiendo.
Ocurrió un vuelo con excesiva turbulencia que obligó a JJ a pasarse más de la mitad del viaje metida de cabeza en el baño… Spencer se las arregló para mantener el ritmo entre explicarle a sus colegas el significado sociológico del canibalismo y sostenerle el cabello a la futura madre. Cuando los tobillos comenzaron a hincharse, ella comenzó a volar recostada en el sofá, con los pies en el regazo de él, tal y como habían hecho cuando esperaba por Henry.
Hubo otro sin número de detalles más que Reid tuvo para ofrecerle, incluidos pañuelos de papel para sus episodios emocionales. Y se las arreglaron para pretender que nada más se trataba de lo que haría un amigo cercano, quien te conocía mejor que nadie.
… …
Y a pesar de que Will seguía ignorando la verdad, había empezado a resentirse sobre su relación marital. Su mujer pasaba gran cantidad de tiempo trabajando, incluso más de lo que lo había hecho antes de declararse en estado… Y el tiempo que pasaba en el hogar, era dedicado por entero a Henry y no a afianzar los lazos de pareja…
Por eso no se extrañó cuando le sugirió que fuera ella sola al control prenatal, y que él se quedaría con su hijo mayor.
"Bueno, no veo problema… Ya sabes lo que va a pasar." Ella le dijo comprensivamente desde la puerta, cuando tomaba las llaves de su sedán. "No es tan emocionante cuando ya no es novedad"
"Es verdad. Y Henry tiene un juego" se encogió de hombros, después le sonrió. "Creo que le gustaría que su mamá fuera a verlo, ahora que estás en la ciudad"
"Iré para la segunda mitad" hizo una ola con la mano y se perdió tras la puerta cerrada
Y le había mentido a su marido hasta el tope. La segunda espera era tan maravillosa como la primera. Tan sorprendente y tan especial como la de su adorado Henry.
Mientras ella estaba en las gradas, viendo jugar a su pequeño pelotero, envió una copia del video del ultrasonido a la cuenta de correo electrónico que Spencer creó sólo para ese fin. Y a objeto de no levantar sospechas, se la trasmitió también a Emily, García, Morgan, Rossi, Hotch, Alex y Kate.
Spencer
Jamás admitiría que había pasado la tarde entera sentado en un taburete de su cocina, revisando el móvil con neurótica insistencia, a la espera de un correo entrante que trajera consigo un video en particular.
Deseaba tanto haber estado presente. No sólo en esta cita, sino en todas las que vinieran.
Quería sostener la mano de Jennifer cuando la ecografista(*) le mostrara por primera vez al milagro que habían creado juntos. Estar con ella no sólo en ese momento, sino en todos. Quería ayudarla cuando sintiera nauseas matutinas o cansancio por la noche, abrazarla si seguía teniendo pesadillas y maravillarse con su sonrisa cuando despertaba tranquila.
Sufría con la condición obligada de permanecer en el anonimato de esta situación. Y se sentía aún peor después de aquella noche que ella había ido a su habitación y habían resuelto enfrentar las cosas…
Pero la amenaza a su bebé era real. Parker era una sombra que necesitaban apartar para poder seguir adelante. Su presencia era cien veces peor que el tener que sobrellevar los estragos de un matrimonio fracasado o las implicaciones de la ruptura sobre la psique de su ahijado.
Si ese mal nacido lograba apartarlos de su hijo, esa podía ser una circunstancia de vida o muerte.
"Voy a coger al hijo de p…" se pasó las manos por el cabello. "Ese desgraciado va a pagar por lo que nos está haciendo. Sólo espero que Will entienda y no vaya a hacerle un daño emocional a Henry por no saber manejar las cosas" se dijo por enésima vez. "¡Bastardo! Ni siquiera puedo decirle a mamá que va a ser abuela"
Se removió un poco cuando sonó su teléfono anunciándole la entrada del anhelado correo. Le temblaban las manos cuando lo levantó del mostrador. Los ojos se le llenaron de brillo y una sonrisa tonta se instaló en su cara.
Suspiró con la primera imagen real de su bebé.
JJ
"¿Es muy pronto para empezar a pensar en cómo vamos a llamarla?" Will preguntó una noche mientras se acomodaba en la cama junto a ella
JJ estaba sentada sobre el colchón, la espalda apoyada en la cabecera y la cara enterrada en un expediente viejo.
Sabes que tu matrimonio anda mal cuando te das cuenta que prefieres leer archivos de casos cerrados que compartir con tu marido… ¿O es porque Spencer redactó este informe?, JJ reflexionó "¿Qué dices?... ¿Sobre los nombres? Uhm, ¡no!, probablemente no… Pero ¿por qué tenemos que asumir que es una niña? La ecografía aun no nos ha dado el sexo"
"¡Estoy seguro que esa que está en camino será mi niña" Will asintió sabiamente "Y como será «la niña de papá», quiero ser quien la nombre… Se llamará como mi abuela" acarició el pequeño bulto que sobresalía por encima de la cintura de JJ "Restituta Marie LaMontagne Segunda"
¡No, no! Ni en ésta vida ni en ninguna otra, Spencer podría morir de un ataque al corazón. "¿Restituta Marie?" Ella recalcó
"Mi abuela Restituta fue una mujer sofisticada, reconocida en la sociedad de New Orleans. Tenía su carácter y aquella elegancia con la que conquistó al primer Henry LaMontagne… Y como ya nombramos a Henry en honor de mi abuelo, quiero que hagamos lo mismo con nuestra pequeña… «Restituta Marie»… Un nombre fuerte y con personalidad… Eso es lo que quiero para una hija mía. Que sea hermosa como tu… Y que tenga también ese temple y fortaleza que viene de ti y de las mujeres LaMontagne"
"¿Y qué tal si no es una niña?"
"Oh, será una mujercita" se limitó a sonreír, luego le dijo solemne "… Pero si se trata de otro chico te dejaré que lo escojas esta vez"
"¡Oh, gracias!" Ella sonrió.
Por favor, querido Señor, que sea varón.
"Él quiere que la llames, ¿cómo?" preguntó García con una mano sobre el pecho
"Ya sé, ya sé... "JJ dijo con cara de consternación y mirando en dirección de Spencer que acababa de parpadear mientras se acercaba al grupo situado en el área de descanso. "Me niego a llamar «Restituta Marie LaMontage Segunda» a una hija mía... Es… Es…¡Es horroroso!"
"Ponerle ese nombre a una niña es condenarla al acoso escolar desde su nacimiento" Morgan tuvo que decir. "Sin ofensas, JJ… Pero de Restituta a prosti…"
"¡Cállate, Derek!" JJ gimió. "¡No sé lo que voy a hacer!"
"Recemos porque sea un niño" sugirió Rossi, quien iba pasando por ahí, por simple casualidad
García se volvió para ver al veterano. "Eso no la está ayudando" lo reprendió, luego fijó su atención en Morgan. "A ver mi chocolate caliente, ¿cómo te gustaría llamar a una hija tuya?"
"Eso es fácil. Me gustaría ponerle «Fran», igual que mi madre. ¿Qué hay de ti Hotch?"
"¡Haley!," respondió el jefe de unidad, sin detenerse en su camino hacia la sala de juntas. "Reunión en 10," agregó sin levantar la vista de los papeles que llevaba en las manos
"¡Ahí estaremos!" Morgan alzó las cejas y sonrió. Luego volvió a mirar al resto. "¿Y tú como la llamarías, bebé?"
"Oh, desde que la única chica nacida de nuestros G-Men se llama nada más y nada menos que "Alegría"(*)… Miró a Rossi que ya se había unido a Hotch en el salón de la mesa redonda. "Creo que me gustaría que una hija mía se llame Esperanza" una sonrisa ilusionada floreció en su cara.
Ahora Penélope vio al otro macho del equipo, quien se había servido un café bastante azucarado y los observaba callado. "¿Y qué dices tú, junior G-Man? ¿Alguna vez has considerado como podrías llamar a una pequeña genio que herede ese cerebro tuyo y tus ojos melados?"
Reid se puso automáticamente rojo. Bajó la vista para examinar sus tenis. "No, no puedo decir que lo haya pensado"
"No ayudas en nada, Spence" JJ se quejó de él
Finalmente, levantó la cara y vio a su alrededor. "Lo siento si no soy útil"
García sacudió la cabeza. "Hagamos caso al sabio Italiano. Pidamos a las fuerzas superiores que nuestra chica maravilla nos traiga otro varón"
… …
Al salir de la reunión, cuando iban de camino al jet, Spencer igualó el paso de JJ y le dijo confidentemente "sabes, cuando era pequeño escuché en la escuela una leyenda celta que era más una historia sobre caballeros de la mesa redonda. Al llegar a casa se la narré a mamá, y ella me dijo que me iba a leer su equivalente literario"
"¡Ajá!…" Esto no era un conocimiento nuevo que compartía con ella, tenía que haber alguna buena razón. "¿Y cuál fue esa leyenda?"
"Sir Tristán e Isolda… Tristán era un caballero que fue enviado por el rey para que acompañara a Isolda de regreso a Irlanda donde iba a ser desposada por el rey de esa nación. Durante el viaje, ellos tomaron una poción y terminaron como amantes clandestinos. Vivieron un montón de aventuras mientras intentaban hacer lo correcto. Según la leyenda mueren separados, pero en algunas versiones del mito ellos terminan juntos criando a sus hijos"
"¡Qué interesante!," le sonrió. "¿Y cuál sería su versión literaria?"
"Pese a las discusiones que ha traído y las diferencias básicas en la narrativa, algunos autores señalan que podría ser «Romeo y Julieta»"
Le tomó un momento, pero luego se dio cuenta de lo que quería decir "¿Julieta?"
"¡Julieta!" le hizo un guiño. "Y si es niño, me pongo del lado de Will. Estaré de acuerdo con lo que esté bien contigo"
Spencer
El tiempo continuó pasando.
La condición de JJ fue cada vez más evidente. A diferencia de su primer embarazo, todo el aumento de su volumen parecía haberse concentrado en el abdomen. Y mientras ella se quejaba de lo difícil que le resultaba atarse sus botas cada mañana a Spencer le parecía que se veía más y más hermosa.
Habían tenido un par de discusiones en momentos que pensaron que nadie podía verlos, sobre la conveniencia o no de salir con el equipo a las redadas.
"¡Voy a trabajar durante el tiempo que pueda!" le había dicho antes de bajarse del todoterreno dando un portazo
Él salió tan rápido que logró cortarle el trote antes que llegaran al interior de la estación. "Jennifer, ¡no seas temeraria! No son las mismas condiciones que cuando te embarazaste de Henry. Eras directora de comunicaciones y ahora un agente de campo" no quiso recordarle su aborto involuntario. "¡No voy a dejar que te sigas arriesgando!" aunque él tuviese la razón, se había arrepentido en el mismo momento que se le había intentado imponer por la fuerza
JJ lo miró con los ojos encendidos. "¡No te atrevas a querer manejarme la vida, Dr. Reid!… Me conociste aquí. Te enamoraste de mí teniendo este empelo, sabes lo mucho que me he esforzado… ¡No voy a tolerar que vengas a hacer lo mismo que pretendía hacerme Will!"
La comparación le había dolido.
Lo empujó a un lado y entró al precinto, directo hasta el baño de mujeres, del cual salió veinticinco minutos con catorce segundos después, según la cuenta mental que llevó cuando volvió a verla.
Su instinto de supervivencia le dijo que era mejor que esperara a estar en el jet para acercársele y pactar una tregua.
… …
Volteó la cara cuando se dio cuenta que ya no estaba dormida. Estaba acariciándose el vientre con una risa contenida. La miró con interés y ella se volvió para cogerle la mano. "No te vayas a asustar" le planteó anticipadamente
"¿Con qué?" preguntó él
En respuesta, guió su mano hasta acomodarla contra la piel apretada de su abdomen. Después de un momento él apreció un pequeño movimiento, justo por debajo de donde ellos estaban presionando. "¿Pudiste sentirlo?" levantó sus ojos azules
"Sigue siendo espeluznante", le informó. Pero cuando ella lo soltó él no pudo dejar de acariciar ese punto de la piel que acababa de acercarlo a un sentimiento que jamás creyó experimentar.
JJ
Rossi decidió dar una cena en honor al bebé que estaba por nacer en el seno de la UAC, tal y como García había decidido llamarle. Se hallaban sentados en torno a la mesa dispuesta debajo de la bella glorieta en el jardín.
JJ levantó la vista de su plato para sonreírle a Will, luego volteó –disimuladamente- a donde se encontraba Spencer. Se aclaró la garganta y se puso en pie. "Quisiera agradecerles a todos esta reunión… ¡Especialmente a ti Dave!"
"Es un placer para mi, cara…" Desde su lugar, el aludido levantó su copa
"¡Gracias!" completó Will sin quitar los ojos de su mujer, pero sin tener idea de lo que pensaba exponer
"Bueno chicos, ya que sólo quedamos García y yo por el departamento de mujeres… Mientras que del lado de la testosterona la supremacía es notable" se balanceó un poco mientras hablaba "… Y considerando que le hemos dado el padrinazgo de Henry a Spence" lo miró para darse cuenta que él ya había adivinado a donde iba "quería preguntarle al Tio Derek si nos haría el honor de apadrinar a este bebé" se señaló el vientre
"Wow, wow…" Morgan los miró a todos con una gran sonrisa en la cara. "Por supuesto, lo haré" volteó a ver a Reid y lo señaló. "Te lo dije pretty boy, que esta vez la rubia elegiría al mejor" rodeó la mesa y le estrechó la mano al «futuro papá» y a alzó en brazos a su compañera
Cuando volvió a sus pies, JJ miró de soslayo a Spencer, quien le ofreció un pequeño gesto de aprobación.
Spencer
Los Ángeles.
A JJ no le gustaba la idea de que viajaran a la ciudad de Los Ángeles. Tanto menos si ella no iba. No importaba cuántas veces le asegurara que Lila Archer era sólo una buena amiga y que se había casado meses atrás, ella parecía reaccionar como si hubiese sido abofeteada en la cara, en cada oportunidad que les fue anunciado que debían partir a esa localidad.
Se supone que estar en el lado receptor de una demostración de celos por parte de JJ lo debía haber hecho sentirse halagado, pero no dejaba de resultarle algo innecesario, ilógico y molesto.
Esperaba, con optimismo absurdo, que pudiera pasársele después del embarazo.
Se cuestionó -más de una vez- sobre la racionalidad de la mente de una mujer, deseando poder desahogarse con Morgan después de tener que escuchar a JJ que le leyera la cartilla cuando él ni siquiera se había dado cuenta que lo que dijo en determinado asunto fue tomado como un coqueteo suyo por parte de alguna mujer de la audiencia.
¡Mujeres!
… …
En la trigésima tercera semana de gestación, JJ recibió una prohibición estricta de no tomar ningún vuelo. El cambio de presión en el avión podía inducirle el parto y considerando que Henry llegó tres semanas antes de lo anunciado, era mejor quedarse en DC.
Ella se alojó en la oficina hasta que pasara a permiso postnatal y él la echaba de menos como un loco cada vez que le tocaba viajar.
Will y ella fueron un buen equipo la primera vez, podrán serlo ahora también… Y no estoy seguro de querer ver el desastre sangriento de otro nacimiento(*), él pensó y se estremeció
Morgan lo vio y le dijo "¿Pasa algo, hijo?"
Spencer salió de sus cavilaciones y volvió a fijar su atención en el camino de arena por donde andaban. "¿Sabías que las letras originales del letrero de Hollywood fueron sustituidas en 2005?" Preguntó mirando la "H" sobresaliente cerca de la cual se habían detenido
"¡No!" Morgan respondió. "Pero sospecho que estás a punto de explicármelo, ¿verdad?" Siguieron andando
"En 2005 el empresario Dan Bliss vendió el cartel original de 1923 a través de una subasta en línea hecha por Ebay. Lo adquirió el artista Bill Mack y fue sustituido por una réplica. Cada letra mide unos 13,7 metros de altura y originalmente fue puesto como parte de la campaña publicitaria de un proyecto inmobiliario que iba a llamarse Hollywoodland. Después de la II Guerra Mundial, fueron retiradas las cuatro últimas letras"
"¡Oh!, genial"
Revisaron el lugar donde había sido desechado el cuerpo de la infortunada que quedó como última víctima del ignoto en cuestión, quien fue capturado tres horas más tarde.
… …
Tan pronto como llegaron al vestíbulo de la estación de policías, Morgan se detuvo para comprobar su teléfono. "Háblame bebé"
"¡Ahí estás!" exclamó García. "¡Tengo un anuncio maravilloso que hacer!"
"¡¿Sí?!... Mira hermosa, estoy con Reid, pero ¿qué te parece si me dejas llegar hasta donde están Hotch y Rossi?" Morgan caminó hasta el salón donde se encontraban los otros dos perfiladores, haciendo que Spencer lo siguiera por igual. "Adelante García, ya estamos todos aquí"
"¡JJ tuvo un niño!"
Spencer sintió que el mundo se removió debajo de sus pies. Ni siquiera le habían avisado cuando Jennifer entró en trabajo de parto.
Hotch lo miró y sonrió. No supo porque su jefe había escogido mirarlo, pero evitó conscientemente cualquier reacción... Rossi por su parte lo había abrazado, asumió entonces que aquello había sido una simple transferencia.
Morgan fue todo sonrisa. Aun sostenía el teléfono en la mano. "Bueno, ¿están bien? ¿Los viste?"
"Sí, están muy bien! ¡Mamá y bebé están completamente perfectos! JJ quiere que terminen pronto y regresen a casa para que conozcan al nuevo bebe de la UAC"
Spencer juró que su corazón había dejado de latir. Y no había suficiente oxígeno para respirar.
"Sí, bueno, estamos en ese camino" señaló Hotch
"¿Cómo lo llamó?" preguntó al fin Dave
"¡Michael! No sé de dónde lo sacó pero ella me dijo que era porque este bebé es como un regalo de Dios"
"El ángel guerrero, el que santifica al pueblo, quién es como Dios", Spencer logró hablar
Morgan lo miró. "¿Qué?"
"Michael, el arcángel jefe, vencedor de Lucifer, que ha sido reconocido como el protector del pueblo de Israel y de la Iglesia cristiana"
"Mi niño será un valiente," García chilló desde el otro lado de la línea. "Bueno, él es tan hermoso"
"García, dile a JJ que estaremos ahí en poco. No queremos perdernos el primer día en el mundo de ese pequeño bambino" anunció Rossi, alejándose de los dos hombres más jóvenes para seguir a Hotch
"¡Sí!", dijo Morgan. "Dale a ese galán un beso de parte de su padrino; y dile a JJ que pronto estaremos en casa"
"Lo haré," García colgó
Morgan miró a Spencer. "¿Estás bien, hijo?... No te ves tan bien"
Spencer hizo un gesto a la gran pared de vidrio en la parte delantera del edificio, donde el sol brillaba. "Estoy tratando de contener una migraña. Voy un momento al baño, ya regreso"
Una vez a salvo, en el interior de la sala de descanso, cerró la puerta detrás de él y se quedó allí para respirar. Un niño, Jennifer tuvo un chico.
Tengo un hijo.
Con esa realización descubrió que, sin siquiera haberlo visto, ya sabía que amaba a ese bebé con todo su corazón, más fuerte y más intenso que cualquier otro amor.
Nuestro hijo.
Michael… Nuestro ángel.
Y aquel nombre no trajo a su perfecta memoria el recuerdo de aquel hombre que casi le arrebató a JJ, tampoco pensó en históricos asesinos seriales… Era el nombre de su hijo, su propio regalo del cielo: ¿quién como Dios?... Dios es incomparable…
Si existe alguna deidad por allá arriba, pensó, creo que debo darle gracias por este milagro.
JJ
El parto resultó más sencillo que el anterior y su mal humor con Will se le atribuyó a los cambios hormonales propios de ese proceso. A nadie le pasó por la cabeza que ella deseaba que otro hombre estuviera a su lado cuando trajo al mundo a su pequeño.
Entonces nació Michael y el maravilloso sonido de su primer llanto borró cualquier pensamiento.
Ella tenía un nuevo niño en sus brazos. Un perfecto, adorable y tranquilo niño.
Will se sintió un poco decepcionado. "Es hermoso Cher, pero estaba seguro de que iba a ser una niña" soltó al momento que se lo entregaron. El bebé comenzó a quejarse… "Y por lo que veo será otro niño de mamá" murmuró
Seguro que sí.
… …
La parte más incómoda vino cuando el equipo apareció en la habitación. Se distribuyeron alrededor de la cama, todos compitiendo por el mejor ángulo para ver al pequeño ángel en sus brazos.
Estaba sano, un niño hermoso, profundamente amado. Miró a Spencer y pudo notar el brillo en sus ojos.
Will lo levantó con cuidado, pero como ocurrió en oportunidades anteriores, él comenzó a protestar. "Ey, Spence, ¿quieres cogerlo?"
"¿Yo?" frunció el ceño y negó con la cabeza "no creo que sea lo mejor, JJ… ¿qué te parece si le das ese honor a sus padrinos?"
"¡Sí!, no lo sometas al efecto Reid por el momento" comentó Morgan, abriendo los brazos. "Voy a enseñarte a ser un casanova, claro que sí..."
Michael continuó estando inquieto. JJ empezó a preocuparse.
Vio a Spencer acercarse a Henry quien parecía más retraído de lo normal. "Ey ¿ya cenaste?"
"No"
"¿Qué tal si vamos a la cafetería y comemos un bocadillo antes que tu papá te lleve a casa de la Sra. Jessica para que pases la noche con Jack?"
"¡Yupi!"
JJ vio irse a Spencer con Henry.
Michael no encontraba consuelo en los brazos de ninguno. Los visitantes se fueron retirando uno a uno, hasta que sólo estaban los esposos junto al nuevo bebé.
"Tan pronto como Spencer traiga a Henry, iré a dejarlo con Jessica. Después voy a pasar por nuestra casa para tomar una ducha. ¿Crees que quiera acompañarte hasta que vuelva? "
Cuando un ignoto te da una ventaja de este tipo, la tomas sin pensarlo, reflexionó JJ. "Creía que te molestaba el tiempo que Spence y yo pasamos juntos" ¿En serio? … Estoy usando psicología inversa con mi marido, y nada más y nada menos que después de haber dado a luz
"Sí, bueno, creo que no estarás pensando en pedirme el divorcio ahora que tenemos dos niños"
JJ se sintió realmente mal con ese comentario, pero no podía dejar que Will se enterara. De nuevo habían vuelto al centro del problema. Abrió la boca para decir algo, lo que fuera, pero se abrió la puerta y Henry entró corriendo, se subió a la cama y se acurrucó en sus brazos.
Will dejó a Michael en la cuna.
"¡Tío Spencer me compró unos legos!" Le informó a sus padres con gran emoción. "¡Es un barco pirata!, mira" mostró la foto en la portada
"¡Es fantástico!" Su padre sonrió. "Jack y tú podrán jugar con eso esta noche. Dale las gracias a Spencer y las buenas noches a tu mamá y tu hermanito" se volvió para hablar con Reid, que había llegado por detrás de Henry. "¿No te importa quedarte con ellos hasta que yo vuelva?"
"No, para nada"
Se marcharon a los pocos minutos. La habitación de repente en calma.
Al fin solos.
"¿Sospecha algo?"
"No que yo sepa" JJ contestó encogiéndose de hombros
"¿Cómo te siente?" Se veía tan preocupado
"¿Después de diez horas de labor?" Ella le sonrió. "Estoy bien. Me hubiese gustado tenerte cerca"
Él alzó una ceja. "Ya sabes, después de haber estado en el nacimiento del pequeño Spencer Johnson(**) no se qué tan dispuesto me encuentro para presenciar otro parto." Ella puso los ojos en blanco
"¿Quieres sostenerlo?"
Asintió levemente y se acercó a la cuna con pasos medidos.
Pero la felicidad en los ojos de él era más elocuente que todas sus acciones. Se inclinó y recogió a Michael con sumo cuidado, como si de tocarlo fuera a desaparecer. Lo apoyó con suavidad sobre su corazón. El bebé se calmó de inmediato y comenzó a chuparse el puño. "El consentido de papá", JJ susurró, no queriendo perturbar el momento y la profundidad del amor que habitaba en ese espacio. "¿Estás de acuerdo con el nombre?"
"Es perfecto. Perfecto… Él está sano… Él es… Es maravilloso Jennifer… Yo… ... Yo..."
Ella le hizo un gesto para que se sentara a su lado, y cuando estuvieron juntos lo miró y le dijo. "Lo sé… Yo también te amo"
REFERENCIA
(*) MENSA: Es una asociación internacional de superdotados fundada en Inglaterra en 1946 por Roland Berrill y Lancelot Ware. Agrupa a personas con un elevado cociente intelectual. Para pertenecer a Mensa es necesario estar en el percentil 98 o mayor en una prueba de cociente intelectual (por ejemplo, una puntuación de 149 de CI en la escala Cattell o 131 en la Wechsler).
(*) Ecografista: Especialista en la realización de ecografías y/o ultrasonidos. Técnico de ecografía o técnico de ultrasonidos.
(*) Alegria Rossi (Joy Struthers o Joy Rossi, por la traducción en español de la palabra Joy, tenemos su equivalente: Alegría)
(*) (**) En el episodio Gatekeeper (temporada 9), Spencer y JJ ayudan en el momento del alumbramiento a una de las víctimas del unsub.
