¡Hola! Publicare ahora el capitulo 14. Tal vez la próxima semana no publique. Pero la siguiente sí. Tengo que estudiar para un examen de ingles y se me complicara un poco.

Lucy.

CAPITULO 14: TRABAJO

POV PEETA

Volví al departamento tres horas más tarde. Cinna se fue apenas llegue, como habíamos acordado. Estaba apurado por resolver unos asuntos del trabajo.

Katniss estaba en el living con su laptop, un libro y apuntes en el sofá mientras jugueteaba con una lapicera entre sus dedos. Me observo mientras me acercaba a ella, sonriendo. Todas las palabras de Finnick volvieron a mi mente. Le había pedido que me hablara más sobre ella.

-Buenas tardes, Katniss.

-Hola ¿Cómo estás?

-Bien. –Le conteste mientras pensaba la manera de decirle lo que había descubierto hoy. -¿Cómo te has sentido hoy?

-Cinna me dio un calmante. Me siento mejor. Ahora que lo pienso, es la primera vez que te veo con traje.

Si se hubiera volteado a verme el día de la entrevista, no diría eso.

-¿Y?

-Te ves bien.

-¿Me estas halagando? –Dije sonriendo.

-Eso creo. –Sonrió con picardía.

-¿Qué estás haciendo?

-Un trabajo.

Me acerque a ella y le arrebate los apuntes para mirarlos.

-¿Sobre esto?

Katniss asintió.

-Te puedo dar una mano.

-No te preocupes. He avanzado bastante.

-No me molesta. Aparte, es mejor que no estar haciendo nada.

-¿Estas queriendo decir que te aburres aquí?

-Estoy diciendo que quiero ayudarte. Estoy seguro de que seré más ayuda que ese libro.

-¿Me estas subestimando? –Arqueo las cejas.

-Oh, eso nunca. Eres muy inteligente. –Recordé toda la información que había leído de ella hoy. –Pero se lo difícil que es llevar las materias de una carrera universitaria al día. Y mucho más difícil, si es a distancia. No te vendría mal un poco de ayuda extra. –Se quedo mirándome unos instantes.

-Bien. Adelante. –Aceptó. -¿Me traes una silla primero?

Le traje la silla y se la acomode frente al sofá. Ella se acomodo y coloco sus pies encima. Hizo una mueca de dolor al mover la pierna izquierda.

-¿Estás bien?

Katniss asintió.

-Sigamos. –Pidió.

Observe su mano izquierda aun vendada y le pregunte:

-¿Cómo has estado escribiendo?

-Con mi mano sana.

-Vas a demorar un año asi. Déjame a mí.

Me senté a su lado y ella me paso su laptop.

-¿Lo debes enviar?

-Sí. Tengo tiempo hasta el viernes.

-Dos días. Te prometo que lo terminaremos hoy mismo. ¿Qué es lo que debes hacer?

Katniss tocó el mouse táctil y se traslado a la primera página del documento que tenía una serie de quince preguntas y actividades. Katniss había hecho la mitad del trabajo, lo leí en voz alta y le agregue cosas importantes que ella no había considerado.

Estuvimos trabajando el resto de la tarde y parte de la noche. Me sorprendí al ver que Katniss era más inteligente y practica de lo que yo había notado. Y que al mismo tiempo, aceptaba sus errores y las sugerencias que alguien le podía hacer. Eso no hizo más que reafirmar mi decisión. Ella era la indicada, solo esperaba que aceptara. No sabía cómo se tomaría la noticia, existía la posibilidad de que lo rechazara. Tal vez pensara que le estaba dando el trabajo por lastima o porque sentía que le debía algo, y no quería que pensara eso. Había sido escogida aun antes de que yo supiera quién era. Todo el tiempo que estuve a su lado pensaba la manera en la que se lo diría sin que se lo tomara mal o creyera que le estuve ocultando esa información todo este tiempo.

-Terminamos. –Dijo lanzando un suspiro. Parecía agotada de tanto pensar y trabajar en el trabajo. Se había pasado todo el día haciéndolo sin descanso, excepto el que nos tomamos para cenar. Me reí entre dientes y puse un mechón de cabello detrás de su oreja que me tapaba algo del marco de visión de su rostro.

-Ahora envía eso y relájate.

-Gracias. –Me miro sonriendo.

La descripción de Finnick sobre ella, estaba muy lejos de lo que ella demostraba conmigo. Aunque no dudaba que fuera verdad. Tal vez yo de verdad le había agradado desde el principio.

Lleve la basura y lo que había sobrado de pizza a la cocina, y luego volví con Katniss. Ella seguía concentrada revisando su casilla de e-mail. Recordé su curriculum y algo que me había llamado la atención era no que utilizaba su nombre real, ni siquiera un apodo. Utilizaba un nombre femenino completamente falso solo la "E" de Everdeen al final coincidía. Pero preguntarle seria meterme mucho en su vida. Tendría sus motivos, tal vez tenía que ver con su ex novio. Hice una mueca al pensar en eso y en todo lo que me había dicho Finnick. Pensé en él engañando a Katniss a sus espaldas y una rabia me invadió. Él idiota no la merecía, eso estaba claro. No entendía porque me importaba tanto lo que él le hubiera hecho, pero me importaba. Tampoco entendía que me pasaba con ella.

Sentía que se estaba convirtiendo en una parte indispensable de mi vida. Era extraño. Tal vez cuando llegara su amiga y yo me viera libre de estar las veinticuatro horas con ella, lograría aclarar mis sentimientos o lo que yo creía que sentía. Claro, si aceptaba la vería todos los días en el trabajo y yo seguiría visitándola para asegurarme que su recuperación fuera bien.

Recuperación.

Esa palabra resonó en mi mente. Era consciente lo mucho que la chica me importaba. También era consciente que a no ser que ella me apartara de su vida, no me alejaría de ella. Por alguna razón que no entendía del todo, no quería perderla.

La acompañe mientras caminaba con las nuevas muletas a la habitación. Cuando la deje en su cama me fui para darle tiempo para cambiarse e ir al baño si quería. Me fui al baño del pasillo e hice lo mismo antes de volver a la habitación y acostarme junto a Katniss. Pero, ella estaba en el baño. Salió minutos después, estaba vestida solo con un camisón mangas cortas de seda color naranja rojizo que le llegaba un poco más arriba de la rodilla. Cuando se movía daba la impresión que eran llamas. Se sorprendió al verme, pero finalmente me sonrió.

-Esta noche no me lo debes pedir. Solo me pregunto qué harás cuando yo no este. –Sonreí.

-Seguro será un infierno. –Bromeo con los ojos fijos en mí y conteniendo una risa.

Cuidarla y dormir con ella se había convertido en una rutina luego de casi diez días. Sabía que lo más lógico era que me sintiera agotado y exhausto. Extrañamente estaba disfrutando el tiempo que pasaba con ella. Sería extraño cuando su amiga regresara y ella ya no dependiera tanto de mí. Me había acostumbrado a su presencia.

Katniss se recostó a mi lado y se acerco más a mí, la estreche entre mis brazos sabiendo que era eso lo que quería. Las pesadillas no llegaban a ella cuando la estrechaba entre mis brazos. Y yo quería que durmiera tranquila. No tardo en vencernos el sueño a ambos.

.*.*.*.

La lleve a desayunar, esta vez al comedor. Decidí que era el momento de decírselo. Lo hubiera hecho el día anterior si no hubiéramos estado tan ocupados con su trabajo y ella no hubiera estado tan agotada, luego de terminarlo. Deje mi maletín en una de las sillas desocupadas. Alrededor de la mesa. Estábamos sentados enfrentados en los costados opuestos de la gran mesa. Comiendo y bebiendo nuestro desayuno. Cinna llegaría en aproximadamente una hora para que yo pudiera ir a trabajar.

-¿Hablaste con alguien ayer? –Pregunte tanteando el terreno. Sabía que Mary había hablado con ella. Pero no lo menciono. Ni siquiera me había dicho que yo le había arruinado una entrevista de trabajo en la que posiblemente la contratarían, o que estaba buscando trabajo. ¿Por qué quien contrataría a una chica que recientemente había sufrido un accidente y no podría caminar sin las muletas por un buen tiempo? En este momento, no era una buena opción y menos si detrás de ella existían cerca de quince candidatas sanas. Seguramente, no quería que me sintiera más culpable.

Ella me miro confundida. Y luego lo pensó.

-Oh, sí. Hable con mama y con Johanna. En realidad, ellas me llamaron. –Me estaba ocultando la llamada de mi secretaria.

-¿Segura? ¿No recibiste ninguna llamada en especial? –Entrecerré los ojos.

-¿Especial? ¿A qué te refieres? –Era increíble cómo se hacia la desentendida cuando quería.

Saque su curriculum de mi maletín que se encontraba a mi lado. Katniss miro con curiosidad lo que tenía en la mano. Y empecé a leerlo en voz alta.

Apellido y Nombres: Katniss Camille Everdeen

Lugar de Nacimiento: Ohio, Estados Unidos

Fecha de Nacimiento: 8 de mayo de 1.991

Edad: 22 años

Nacionalidad: Americana

Estado Civil: Soltera

Hijos: No

Domicilio: 458 Dufferin Street

Localidad: Toronto

-¿De dónde sacaste eso? –Me interrumpió confundida.

-Sino has ido a otra entrevista de trabajo en las últimas dos semanas, es bastante obvia la respuesta.

Seguía confundida, pero de a poco fue comprendiendo y su expresión paso a ser de sorpresa. Aunque no entendía lo que había pasado.

-Créeme, estoy tan sorprendido como tú. No pensé en ningún momento que la joven que había visto aquel día en la oficina de Mary Wyatt eras tú. Lo descubrí ayer cuando vi los curriculums de todas las que ella entrevisto. –No quería decirle solo había mirado el de ella por pura casualidad. –No los había visto antes. Deje que mi secretaria se encargara de todo. Sé que ella ha hablado contigo, me lo dijo ayer. Pero tú ni siquiera me hablaste de tu entrevista. Tal vez si me lo hubieras comentado, me hubiera dado cuenta antes.

-¿Tu secretaria?

-Si, Katniss. Ella trabaja para mí.

Ahora que había comprendido como información suya había ido a parar en mis manos, estaba sorprendida.

-¿Eras tú?

-Sí. Pero tú ni siquiera me viste, y yo apenas me había fijado en ti, estabas de espaldas poniéndote un abrigo. Cuando te vi en la calle, tras el accidente, no tenía modo de reconocerte y menos vestida con ropa deportiva y con el cabello sujeto en una trenza. Demasiadas coincidencias ¿no, Katniss?

-Entendí. Pero ¿Qué tienes que ver tú con esto?

-Mary te había citado solo a ti para una segunda entrevista conmigo, prácticamente estabas contratada. La oferta sigue en pie. Puedes aceptar o rechazar. Como has visto, ella está en edad de jubilarse, es lo que quiere. Necesito una secretaria, alguien que me ayude cuando ella ya no este. Y siendo sincero, Katniss, estaría encantado de que fueras tú. Pero no te puedo obligar, y menos después de lo que pasó. –Extendí la carpeta hacia ella y la tomó. –Es tu decisión.

-No quiero que esto sea un beneficio por lo que pasó. Solo porque tú te sientes en deuda.

-No lo es. Ya estaba decidido. Ella lo había decidido, en primer lugar. Y ahora solo reafirmo su decisión. Estas muy cerca de finalizar tus estudios, tienes un excelente promedio, sabes idiomas y has hecho varios cursos de capacitación mientras ibas a universidad. Creo que te lo mereces. Y ahora que te conozco creo que te desempeñaras muy bien.

Lo considero unos instantes mientras observaba de reojo la carpeta.

El sonido de la puerta abrirse nos interrumpió. Era Cinna, le habíamos dicho que entrara utilizando la llave que Johanna le había dado. Katniss se apresuro a contestar.

-Dame tiempo. –Respondió finalmente.

-Te daré todo el tiempo que necesites para pensarlo.