A/N: Hola, ha pasado mucho tiempo desde que actualice, pero ya volví. Responder algunas dudas de sus reviews.

Striker: Yo no extrañe tanto a Delly, o sea me esperaba que al igual que Madge, quitaran a Delly, por la escasa aparición que tenían. Y semanas antes, cuando salió still de Peeta y Prim juntos (él en la camilla y Prim mirándolo) mis sospechas quedaron confirmadas. Falto ese ataque que le dio por celos a Peeta, en el comedor. Peeta apareció muy poco al principio :( y como que todo fue muy rápido hasta que empezó la guerra. Lo de Delly me pareció un detalle menor, no iban a contratar a alguien por una sola escena. Con respecto a la locura de Peeta, creo que el final de Peeta era como "Me recuperé por completo", nosotros los lectores sabemos que quedo con secuelas de por vida y que Katniss, los hijos de ambos y Haymitch están allí para apoyarlo cuando tiene sus flashbacks y recaídas, pero para alguien que sólo se limita a ver la película, creo que ve a Peeta y Katniss como dos personas recuperadas, cuando en realidad ambos lidian y luchan contra sus propios demonios. Falto mucho pre epilogo y epilogo, yo quería más y me faltó ese hermoso beso en "Tú me amas ¿real o no real?" "Real". Faltó romanticismo en esa escena. Hasta le pusieron más romanticismo a las escenas de Peeta y Katniss en el Capitolio. Igual creo que en la película, Jennifer pudo interpretar a esa Katniss que ama a Peeta. Me hubiera gustado que en el epilogo, luego de esa hermosa escena de ellos con sus hijos, hubieran juntado a los cuatro, que Peeta se acercará con su hijo en brazos hasta donde estaba Katniss y su otro bebé. Ver a los cuatro juntos como familia, más de cerca. Pero dentro de todo estuvo bien, como dijiste.

KrnGrangerdeBlack: Gracias. Peeta es tierno y amoroso, eso nadie lo puede negar, ni siquiera en la historia original. Y amo a Johanna y Finnick, por eso conserve sus personalidades, creo que ambos le dieron mucha chispa a "En Llamas" y "Sinsajo" por cómo eran. Aunque ese sufrimiento de ambos me dolió en el alma, Johanna de ser fuerte, paso a ser débil, y esa divertido y pícaro Finnick, ocultaba a un chico muy parecido a Peeta. Alguien que amaba con locura a una mujer, que daba todo para protegerla ella y sus amigos, que sufría, que tenia buenos sentimientos y que humanamente tenía unos valores inquebrantables, porque claro, Finnick no se mostraba tal cual era en el Capitolio, había una parte de él que pocos conocían. Todavía Annie no conocerá a Katniss pero… la hermana de Peeta, sí, y justo en este capítulo. xD Si empecé la relación de Katniss y Peeta, de una forma un poco distinta, la verdad no recuerdo como se me ocurrió lo del choque. En la historia original, Peeta casi mató a Katniss en dos oportunidades por el "hijacked" y se sentía muy culpable y torturado por hacerle daño a ella y a las personas que ayudaron a que no sucediera (tal vez lo plateé así por eso). Pero lo otro fue porque en ese momento hace dos años estaba haciendo un pequeño curso de Gestor Judicial, y veía mucho derecho y la preparación para el entorno Judicial, era para trabajar en un estudio jurídico o con algún abogado. Se me ocurrió que Peeta siendo tan correcto, pensando en lo mejor para todos, podía llegar a ser un buen abogado. Y Katniss también lo sería, ella odia las injusticias tanto como Peeta. Asi que me dije ¿Por qué no escribirlo? Y aquí está plasmado. xD Arriba, en contestación a un review de "Striker" dije varias cosas de la película. Omitieron cosas, pero no tanto como en "En llamas", creo que quitaron mucho Everlark ahí, o esas frases hermosas del Chico del Pan que nos enamoran, la necesidad que siente Katniss por Peeta; esa escena en el tejado del Centro de Entrenamiento; esa escena familiar cuando hay interacción entre Haymitch, Peeta, Prim y la señora Everdeen, y luego cuando Peeta la lleva a la habitación y la tiende en la cama y Katniss le pide que se quede, y no por tener una pesadilla, sino porque no lo quiere dejar ir; cuando Peeta le dice "Saber apreciar la belleza no es lo mismo que sentir debilidad. Salvo quizás en lo respecta a ti"; la escena en que Katniss y Peeta pasean por el Doce y ella le dice que quiere huir, y Peeta lejos de negarse a acompañarla, le dice que iría a cualquier lado que ella fuera; entre otras como cuando Katniss se encuentra con dos prófugas en el bosque y le dicen que van para el Trece.

A mi también me hubiera gustado que repensaran la muerte de Finnick :( Fue la que más me dolió junto con la de Cinna. Yo empezaba a emitir ruidos raros cuando sabia que se avecinaba algo horrible, creo que los que estaban cerca también podían verme raro jajajaja la escena de Josh con el sobrino de Jenn, fue tan extremadamente tierna, morí de amor con una sonrisa boba en mi rostro. :3 Ojala pongan más escenas Everlark en el DVD, porque falto un poco. No me conformo con cinco minutos de reencuentro y epilogo.

Guest y vianey santana: Gracias :) Y Vianey ese problema con fanfiction ya se soluciono hoy, por suerte, ahora me aparecen todos los reviews. :D

Anto Gonzalez: Gracias. Con respecto a tu pregunta, las edades de Peeta y Katniss rondan entre los 21 y 22, más o menos entre medio de ambas edades, más de 21 y menos de 22. Luego avanzaran un año más, pero todavía para eso, aunque ya lo tengo escrito ese salto en el tiempo. ;)

Eso es todo. Ahora disfruten el capítulo. :)

Saludos,

Lucy.


CAPÍTULO 31: HERMANOS

POV KATNISS


Luego de una larga tarde, donde Cinna, Flavius y Octavia se pasaron poniéndome y sacándome el vestido varias veces, observando cualquier defecto que pudiera tener y que ellos pudieran arreglar o ajustar; haciéndome probar casi diez zapatos hasta que eligiera el que se viera mejor con el vestido y resultará más cómodo para mí, porque nada parecía ser conveniente teniendo en cuenta que solo podía usar uno solo de cualquier par y no podía ser nada que tuviera tacos, pero al mismo tiempo mis pies debían estar a la misma altura y debía resultarme cómodo; el trabajo había acabado y Cinna me entregó el vestido y el par de botas blancas no muy altas pero lo suficiente para disimular a simple vista mi pie enyesado en bolsas diferentes. Le pasé a Octavia una de mis tarjetas de crédito para pagar mi compra.

-¿Quieres que te llevé de vuelta? ¿O has quedado con Johanna o Peeta en algo?

-La verdad es que no. Acepto tu ofrecimiento.

-Cinna, Katniss. –Dijo alguien a nuestras espaldas y mi corazón dio un vuelco al reconocer la voz.

-Peeta. –Solté sin pensar. Me di vuelta al igual que Cinna y sonreí, cuando me encontré con su hermosa sonrisa y esos ojos azules como el mismo cielo. Caminé hasta él y lo abracé.

-Hola, Peeta. –Lo saludó Cinna.

–Peeta ¿qué haces aquí? –Sus brazos se posaron en mi cintura y me atrajo hacia él. La calidez de su cuerpo, invadió el mío y me llenó de paz. Escondí mi rostro en su hombro y sonreí. El besó mi coronilla, tal como hizo siempre.

-Vine por mi hermana. –Ese comentario me trajo nuevamente a la realidad.

-¿Qué? –Pregunté. – ¿Ella está aquí?

-Sí, esta fuera viendo algunos vestidos. Sólo me adelante para saludarlos. Creí que no te encontraría, Preciosa. Luego de la llamada que me devolviste hace unas horas. No imagine que te tuvieran tanto tiempo.

-Bueno. Fue un día largo. –Le contesté con mi rostro ardiendo, porque recordé las palabras de mi amigo diciéndome que tendría a Peeta a mis pies. Clavé mi mirada en la suya. –Pero salió todo bien. Encontré el vestido perfecto.

-¿Me lo mostrarás? –Preguntó sonriendo.

-No, será una sorpresa. –Le di un toque en la nariz.

-Vaya, no sabía que tú eras la novia.

Me reí.

-No me convencerás, Mellark.

Él hizo puchero muy gracioso y yo no pude controlar el impulso de besarlo. Sólo un breve contacto de labios. Suficiente para dejarlo desconcertado a él e incluso a mí misma. Peeta y yo estábamos colorados como un tomate, mirándonos fijamente sorprendidos, era la primera vez que lo besaba en público.

-¡Oh, dios mío! Sabía que me mentías, Peeta. ¡Lo sabía! –Gritó alguien a unos metros de nosotros. –Ya son novios. –Chilló emocionada.

Miré en dirección a la voz. Peeta ni siquiera se molestó en verla, me miró preocupado por mi reacción.

-Brissia Mellark… cállate.

Una joven de la edad de Prim, de ojos azules, cabello rubio, estatura normal y piel blanca estaba parada a solo cinco metros de nosotros. Era una chica muy guapa, como su hermano.

-¿Por qué? Esto es fantástico. –Ella casi saltaba de felicidad. Me ruboricé aún más. Peeta y yo no éramos nada… aún…

-Vas a incomodarla. –La retó su hermano. Me miró a modo de disculpa. –Lo siento, Kat. Bri es así. Creo que te lo advertí.

La hermana menor de Peeta se acercó a nosotros dos. Miré alrededor y no vi a Cinna, tal vez se fue cuando Peeta y yo nos abrazamos, por considerarlo muy privado.

Le sonreí a Peeta. Porque de hecho me lo advirtió. Y luego miré a su hermanita. Era tan parecida a Peeta, que era imposible dudar de su parentesco. El mismo color de piel, de ojos, y cabellos.

-Katniss, te presentó a mi hermana, Brissia. Brissia ella es Katniss.

Un segundo después ella se lanzó hacia mí y me abrazó. El gesto me tomó por sorpresa pero se lo devolví. El abrazo sólo duro unos segundos y ella me miró.

-Me alegro de conocerte. Peeta habla mucho de ti. –Al decir eso no pude evitar recordar el relato de Peeta sobre el asalto, pero ella ya no tenía signo alguno del ataque, ni física, ni emocionalmente.

-Lo mismo yo. Peeta ha hablado tanto de ti, sólo que pensé que recién te vería en la fiesta.

De reojo vi a Peeta incomodó y ruborizado. Él desvió la mirada hacia otro lado y su hermana se rió. Peeta desapareció de nuestra vista, como si quisiera escapar del momento incomodo.

-A veces se comporta como un cobarde. –Dijo su hermana entre risas cuando él se alejó de nosotras.

Me reí.

-Tu hermano no es un cobarde. –Le contesté.

-Lo sé. Pero a veces se comporta como uno. Huyendo o desviando temas, cuando se siente incomodo. Lo irónico es que solo se comporta así cuando se trata de ti.

Me ruboricé yo también y deseé escapar como hizo Peeta, pero me obligué a quedarme en mi lugar.

Su hermana sonrió de oreja a oreja, al notar mi nerviosismo. Pero fue una sonrisa adorable, que me recordó a la de su hermano. Me miró entusiasmada, por un momento pensé, estaba viendo algo en mi que yo aún no podía ver.

-¿Te gusta?

-¿Si me gusta que, Bri?

-Mi hermano.

Mi corazón empezó a latir con fuerza y sentí la mirada de alguien clavada en nosotras, cuando voltee a mirar, me encontré con la mirada de Peeta, yendo de su hermana a mí, estaba al lado de Cinna mas allá mostrándole algunos trajes. Cuando se dio cuenta que mi mirada lo siguió, él sonrió y sentí que él mundo se detuvo en ese instante. Luego centró su atención nuevamente en Cinna.

-Creo eso responde a mi pregunta. –Interrumpió la voz de Brissia.

-Yo no dije nada. –Contesté. Era imposible estar más nerviosa. Mi corazón pareció salirse de mi pecho, empecé a hiperventilar y mis mejillas enrojecieron aún más. Tampoco encontré mi voz. ¿Cómo era posible que ese chico me provoque todo eso con una sonrisa, o un beso? ¿En eso consistía estar enamorada?

-No hace falta que lo digas. Estoy viendo sus reacciones en directo.

-Si te digo que me gusta tu hermano. ¿Me dejaras en paz?

-Con que me respondas, te dejaré en paz.

-Está bien, Peeta me gusta mucho. –Le respondí.

Brissia me sonrió y volvió a abrazarme.

-Gracias.

-¿Por qué?

-Siempre he querido ver a Peeta enamorado. Y de una chica que lo quiera.

-¿Qué hay de tus otros hermanos?

-Soy más cercana a Peeta, y los demás no están interesados en el compromiso por ahora y creo que pasara mucho tiempo hasta que lo estén. Y dicen que son felices así. En cambio Peeta, creo que siempre fue el más centrado, siempre supo lo que quería, pero no se desesperó buscándolo y tú apareciste de repente en su vida. –Me siguió sonriendo y yo le devolví la sonrisa. Pensé en las palabras de ella, Peeta también le hizo entender a su hermana, que yo era alguien importante y por algún motivo eso me hizo sonreír.

-¿Qué hacen? –Preguntó una voz a nuestras espaldas unos metros más lejos.

-Solo hablábamos, Peet. –Ella me dejó de abrazar y fue hacia su hermano. –¿Podemos ir a cenar los tres después?

-Si Katniss quiere ir… ¿Tú qué dices? –Dijo mirándome a mí esperanzado. –Luego te llevaríamos al departamento.

-¿Están seguros?

Los dos asintieron.

-Claro, a no ser que quieras volver con Johanna. Podemos llevarte. –Me dijo Peeta.

-Me gustaría ir a cenar. –Contesté. –Johanna dijo que llegaría más tarde, por un evento del trabajo.

-Entonces está decidido. –Contestó Peeta. –Bri, ve con Cinna. Él te mostrará algunos modelos.

-¿Me ayudarán a elegir? –Nos miró a ambos.

-Claro, una vez que te los pruebes.

Brissia sonriendo se fue hasta donde estaba Cinna, a quien saludó con un abrazó. Noté que Cinna adoraba a esa niña también, porque le sonrió, la alzó del suelo abrazándola, hasta que ella pidió que él la soltará. Me reí.

-No pareces un hermano. –Comenté cuando Peeta se dejó caer el sofá detrás de nosotros y yo me senté a su lado con cuidado.

-Lo sé, parezco un padre. –Él se rió. –Pero me gusta cuidar de ella, acompañarla. Además, desde que sucedió eso… –Suspiró. Yo acaricie su rostro, sabiendo lo mal que lo pasó esos días posteriores a los que su hermana fue atacada. Él colocó su mano sobre la mía, sonriéndome un poco. –No me gusta dejar que salga sola y ella necesita un vestido nuevo. Finnick me dijo, que será una boda muy elegante, que la familia del novio es muy rica.

-¿Ye tienes las invitaciones?

-Sí, están el auto. No he ido a ese lugar, pero dicen que es uno de los mejores. –Explicó. -¿Qué tal mi hermana?

-Habla mucho y hace muchas preguntas. –Le contesté.

-A medida que te vaya conociendo se calmará. No es así todo el tiempo, lo que pasa es que te quiere conocer, porque sabe lo que tú significas para mí. ¿Qué te preguntó?

Mis mejillas enrojecieron nuevamente, por su "declaración" y su pregunta.

-Si me gustabas.

¿Y qué le dijiste? –Preguntó.

-Que sí.

Peeta me sonrió más.

-Me siento halagado.

Me reí, antes de que Peeta me callara con un beso.

-Tú también me gustas. –Me dijo.

Sonreí y le devolví el beso.

-Ya me lo dejaste claro antes.

-No está de más repetirlo.

A pesar de no entender del todo mis sentimientos. Había algo que siempre me atraía hacia él y me hacia desear más y más. Y por primera vez en mi vida, estaba dispuesta a intentarlo, porque sentía que era lo correcto y lo que yo deseaba. Peeta no me presionó, ni se hizo la victima para que le correspondiera, únicamente se encargó de aclararme lo que él sentía por mí y me dijo que estaba decidido a esperarme. Sin embargo, tal vez no le hacía falta esperar. Le empezaría a demostrar lo que yo sentía desde ese preciso momento.