Perdón si no actualicé este fic antes, pero mi mente debatía en si ponerles educación especial o meterlos en un asunto escolar, al final salió una especie de Academia, espero lo disfruten.
Lo odiaba. Simplemente lo odiaba.
Dentro de la SS* todos lo miraban con respeto y algunos con miedo, era admirado, todos esperaban de él un futuro Capitán poderoso, invencible e inteligente.
Pero ahí… todos eran descarados.
Si, él era el hijo de una Casa de la Realeza con la sangre de legendarios guerreros.
Si, tenía un cuerpo de infarto gracias a él duro entrenamiento que soportaba.
Si, resaltaba mucho por su inusual cabello anaranjado y ojos avellana.
Si, era famoso.
¿¡Pero porque mierda tenía que soportar ese montón de chicas hormonales que babeaban por el "disimuladamente"!?
Inhala, exhala.
Tenía que soportarlo, no se iba a meter en problemas.
Ese era su primer día en la Academia de la SS, también llamada Academia de Shinigamis, pues los que salían de la clase de elite eran unos "dioses de la muerte"; esta Academia pertenecía a la SS y se encargaba de formar a los soldados que se integrarían a los escuadrones de guerra.
Sonó un gong en alguna parte de la escuela, automáticamente todos se fueron a formar en los grupos que se les habían asignado de acuerdo al examen de ingreso. Oh, como lo recordaba, le hicieron una prueba de inteligencia, de fuerza, técnica con la espada y estrategia; había salido bien pero la parte de estrategia… le había costado cerebro y medio, y mucha bilis.
Se formó en el grupo de elite. Oh si, el sería un shinigami.
Miro a su alrededor y no había nadie todavía. Estaba bien que solo los diez mejores puntajes estuvieran en esa clase… pero si midieran la puntualidad… se sentiría muy solo.
De la nada le llego una patada por la espalda que lo dejo tirado en el suelo.
-Hola fresa, ¿qué tal está el suelo?
Una venita le creció en la frente.
-Mejor que tú, enana
Un pie sobre su cabeza
-¿A quién llamas enana? Eres tú el que es estúpidamente grande
-¿Y eso a mí que me importa?- se levantó del suelo mientras trataba de no matarla – ¿Qué haces aquí?
-¿Se te olvida que tenemos la misma edad?
-No me refiero a eso, esta es la fila de elite chaparra
-No me digas así- dijo mientras le daba un zape – ¿no es obvio cabeza de zanahoria? Soy una genio, tuve el segundo lugar en puntaje
-Jajaja te gane
Una gran confusión creció en Rukia ¿en qué le había ganado?
-¿Eh?
-Estás viendo al primer puntaje de la Academia y el mejor shinigami de la historia
-Ja ja ja, no me hagas reír, ¿el mejor shinigami de la historia? Tendrías que superar a Nii-sama antes
-Soy capaz de eso y mucho más
-Como digas
Se callaron pues llegaron los demás de su clase, cuatro chicas y seis chicos… sus respetos para las chicas, ellas eran admiradas pues era muy difícil ser una guerrera en esa época y en esa clase había muchas más si se comparaba con el resto de la escuela.
Hubo un discurso súper largo por parte del capitán comandante Kyoraku Shunsui, que cada vez que comenzaba a irse por las ramas recibía un golpe de su Teniente Nanao.
Cuando por fin acabo, llego su maestra especial. Parecía un gato al caminar, era una morena de pelo morado que irradiaba peligro.
-Hola niños, me llamo Yourichi, ex capitana de la segunda división- un suspiro de asombro se escuchó, era increíble, iban a ser entrenados por la ex capitana de la división de fuerzas secretas –no respondo preguntas incomodas por si ya se les ocurrió algo, vengan ya
Y comenzaron a caminar hacia un dojo especial, si desde afuera brillaba de limpio, por dentro era impecable, sin mencionar el amplio espacio, la barra de alimentos, las duchas, los lockers, el espacio donde estaban los escritorios y la pizarra… ese lugar era asombroso.
Otro suspiro de admiración.
-Supongo que no tengo que decirles que es cada cosa- asentimiento general –bien, lo diré rápido, todos los días los quiero aquí a las siete de la mañana*, estudiaremos… unas dos horas estrategia y desde las nueve hasta las doce van a entrenar en combate, se ducharan y comerán en cuarenta minutos, les dos veinte de reflexión personal, pero pueden dormir, y desde la una a las dos de la tarde les daré la cultura que les falta según el examen… ¿dudas?
-Si- un chico de gafas había estado todo a una velocidad de vértigo – ¿por qué veinte minutos de reflexión?
-Lo entenderás después de la primera sesión física
-Estemm… sensei…-hablo una chica de cabellos castaños- en cuestión de combate… ¿que veremos?
-Desde karate a kendo y cuando lo crea, usaremos espadas reales, eso me recuerda, cada último viernes de mes, un capitán vendrá a darles clases, el único que no participa en esto es el capitán comandante
Otro suspiro de admiración.
-Por el momento, preséntense, yo empiezo: Soy Yourichi Shihoin, soy de la familia real Shihoin, uno de los clanes del ejército, me especializo en la velocidad y el combate cuerpo a cuerpo, me gustan los gatos y odio a los cobardes, comienzan con los números del examen.
Ichigo se paró con arrogancia y se presentó –soy Kurosaki Ichigo, de la familia Kurosaki, clan del ejército, soy bueno en el combate de espadas, me gusta el negro y odio las fresas
Una risita cuando se sentó, Rukia se levantó y hablo rápidamente –Kuchiki Rukia, un placer, vengo de la Casa Kuchiki del ejército, me especializo en táctica, amo a Chappy y odio las zanahorias- se sentó de golpe y callo, se ponía muy nerviosa con gente desconocida.
Se paró el chico de lentes y pelo azulado –Ishida Uryu, de los Ishida del clan de arqueros Quincy, especialista en tiro con arco, me gusta la costura y detesto a mi padre- se sentó como si fuera el más cuerdo ahí.
Se paró una chica de pelo negro corto, con una agilidad que se notaba a kilómetros –Tatsuki Arisawa, un gusto, vengo de la familia Arisawa del ejército, me considero la mejor en karate, adoro las peleas y detesto los llorones- se sentó y cerró los ojos enojada, odiaba presentarse.
Se paró un sujeto de cara emo y ojos verdes –Ulquiorra Cifer, Cifer, Clan Hollow, me especializo en cuchillas, me gusta el silencio, odio el ruido- y se sentó.
Se paró un pelirrojo que parecía tener las cejas tatuadas con unas gafas de sol en la cabeza –soy Renji Abarai, de los Abarai de ninguna parte, soy bueno en la espada, me gustan los chimpancés y detesto el karate- dicho esto se sentó provocando que a Tatsuki le salieran venas en la cabeza.
Se paró una chica de cabello verde y gran delantera –soy Nelliel~ Tu Odelschwanck- todos se preguntaron de donde venía semejante apellido –de donde vengo es un secreto~, nah, vengo de un clan Hollow, soy muy buena con la espada y me encanta… no, adoro jugar, pero detesto a los aburridos y a los serios- la mitad del grupo no sabía que iba a pasar con esa chica, quien se sentó mientras comenzaba a tararear una melodía.
Continuo un chico de pelo y ojos azules con mirada amenazante- Grimmjow Jeagerjaques, del mejor clan Hollow que podría existir, mis especialidades no se las pienso decir, mis gustos son reservados y detesto a los inmaduros y niños pequeños- se sentó mientras la mayoría pensaba que era un creído.
Se paró un sujeto de una estatura impresionante y piel tostada- Sado Yasutora, díganme Chad, no vengo de ninguna familia conocida, el boxeo es lo mejor que hago, detesto pelear con la gente y me gustan los pájaros
Al final se paró la chica castaña y hablo con una voz tímida –soy Inoue Orihime, no tengo familia que mencionar, me especializo en lanzar cuchillas- sonrió y se preguntaron si era tan inocente –me gusta mucho cocinar y no me gustan los hospitales- se sentó en silencio y esperaron.
Yourichi se dio cuenta del silencio, al fin, se le había hecho eterno y aun así solo había escuchado los nombres –bien, comencemos con las clases… mañana, hoy no tengo ganas
¿En serio era una maestra?
-Sensei- llamo Ishida –es muy temprano, no nos dejaran salir
-Pues entrenen lo que quieran- y dicho esto se fue.
Silencio~
-Vaya maestra- dijo Renji –bien, ¿quién me reta en kendo?
-Vamos- le dijo Grimmjow
El resto estaba sentado.
-Hola Ichigo, Rukia, ¿qué tal?
-Aquí sobreviviendo
-Cállate fresa, hola Tatsuki, bien ¿y tú?
-Genial, me sorprendiste Ichigo, con que primero eh? Pensé que morirías en Estrategia
-Morí, resurgiré pronto
-Vamos, no seas flojo, quiero derrotarte de nuevo en karate
-Si tú quieres
Se pararon y comenzaron a combatir. Pronto la pelea llamo la atención, pues los golpes iban y venían a una velocidad impactante, Tatsuki atacaba sin piedad más que nada con patadas e Ichigo se concentraba más que nada en evadir, hasta que Tatsuki le derribo con un deslizamiento de pie.
-Veo que sigues sin superarme
-Sí, sí, lo sé, no me lo recuerdes, sigo trabajando en ello
-Miente- se metió Rukia –lo dejo desde la última vez que lo derrotaste en frente de su familia
-Y tú que te metes, enana
-No me digas así, mole
-Cállate gnomo
-Cállate tú, siento como se encoge mi cerebro con solo escuchar tu voz
-Como si tuvieras cerebro
-Más que una zanahoria, si
Y así continuo la pelea que recordarían como la única vez en que todos trataron de detenerlos.
See, me tarde en actualizar este, pero no me decidía hasta que una amiga me golpeo con la respuesta (literal, me lanzo un libro). Daré un salto temporal porque no sé cómo explicar los lazos que se formaran, pero solo será de unos seis meses, creo que para la adolescencia es suficiente tiempo para formar lazos (tengo una amiga conoció a su novio y comenzaron a salir a la semana, duraron como umm… mucho tiempo, no me acuerdo xD)
En el próximo capitulo: comienza el drama del compromiso
*estas cositas son cosas que explico para evitar confusiones o porque si
SS: pues para no escribir Soul Society completo
Escribí lo de las siete de la mañana aquí porque creo que en algunos países no amanece a esa hora, pero aquí si, los corredores, los que pasean perros y los que van a la secundaria a la que iba lo saben.
Espero publicar pronto, Feliz Navidad.
Ciao
