Abajo una nota del autor, por favor, léanla.
Estaban en medio de una profunda reflexión personal… ¿Qué habían hecho mal… esta vez?
Ichigo no podía sentirse más frustrado, toda su vida peleando con la espada y en menos de tres minutos le resaltaron todas las aberturas que tenía, lo peor es que no fue nada bonito, se tocó el brazo, de seguro tenía más moretones que todo el ejército junto.
Al menos no era al que le había ido peor. Rio internamente.
Pobre Grimmjow, había entrado en la arena contra la maestra Yourichi con una gran sonrisa socarrona, "dame con todo lo que tenga sensei", mala petición, en menos de dos segundos termino en el suelo completamente apaleado.
Sinceramente… no la volvería a cuestionar.
Flashback
-Bien, hoy haremos karate
Ichigo estaba harto del karate, él era el mejor de la clase, lo había comprobado con el examen y algunas situaciones a las que habían sometido a su pequeño grupo, como cuando los encerraron en el baño de chicas mientras ellas se duchaban, el orgullosamente fue el único que no se le ocurrió mirar (eso es lo que dijo, pero sabía a la perfección que si miraba… su cadáver quizá no fuera encontrado nunca)… espera… ahí no había demostrado su valía…
-Yourichi-san ¿Por qué no practicamos un poco de espada?
-Eso se los enseñare de lleno en un año, primero tengo que dejarlos en condición de poder soportarlo
-Tsk- se le ocurrió hablar a Grimmjow –esto se está poniendo aburrido Yourichi, el karate ya lo dominamos
-No creo que nos vaya a servir- dijo Renji –los escuadrones de guerra no pelean cuerpo a cuerpo
-¡Silencio!
Un aura maligna se desprendía de su querida sensei.
-Con que cuestionan mi enseñanza… bien, aquellos que no quieran seguir mi programa y comenzar con las espadas, den un paso al frente
Ichigo, Renji y Grimmjow se atrevieron a retarla.
El resto es una historia llena de moretones y chicos apaleados.
Fin del flashback
-Bien, ojala hayan reflexionado bien, los veo mañana
Rukia se acercó a Ichigo con una sonrisa maligna
-Kurosaki-kun- dijo en el tono meloso que tanto lo irritaba –pensé que era el mejor en la espada… oh no, me ha decepcionado
-Cállate enana- le respondió
Recibió una patada en la cara, haciendo que cayera fácilmente, no era débil, solo que tenía el cuerpo muy magullado.
Acaba de empezar el segundo año de la Academia, y sentía que ya no tenía cuerpo.
Cuando salían de ahí a caminar por los edificios o por algo de comida diferente a lo que mantenía Yourichi en la mesa de comida, todos se apartaban a su paso, caminaban y a su alrededor se oían murmullos llenos de respeto, "ahí vienen los Shinigamis". Ah, qué bien se sentía ser respetado por todos… pero si vieran lo fácil que había caído ante una simple prueba de espada… que bien que prohibían el paso a cualquier persona que no perteneciera a los diez.
Un año había pasado y no habían dejado el combate de cuerpo, Tatsuki era más reconocida como la mejor que él, que había tenido el mejor puntaje, lo habían movido al segundo puesto por no poderle ganar, tsk, no iba a durar para siempre.
Las clases que impartían los capitanes, eran muy interesantes, como cuando la capitana Unohana les mostro como tratar heridas de guerra en pleno campo de batalla. Pero había otras… que deseaban no haber tenido. Como cuando fue el Capitán Isshin, se le había olvidado a Ichigo que él era un capitán, se puso a hablar de lo idiota que era Ichigo por estar rodeado de bellas mujeres y no haberle dado un solo nieto, Ichigo no paro de golpearlo y los demás solo se quedaron sentados sin comprender nada. También estuvo esa vez en que Byakuya fue, como capitán del sexto escuadrón, ese día fue muy silencioso: entro, saludo con la cabeza, fue al pizarrón y comenzó a dibujar mientras una Rukia admirada "por las magníficas obras de arte" golpeaba a quien hacia muecas por no reírse del embajador de las algas, cuando termino, explico brevemente con su voz tranquila y despectiva al saber que algunos no eran de familias nobles, al final, faltaban al menos dos horas, las cuales se dedicó a mirar a todo chico que estaba ahí, buscando señales de pensamientos impuros hacia su hermana… definitivamente era el único capitán con el que no les gustaría repetir clase.
Volviendo a Ichigo, ya ni replico, con esa patada lo habían dejado en el mismo estado que Grimmjow. Tirado inconsciente en el suelo.
-Grimmi- llamo la peliverde de Nelliel –ya despierta~, no seas así- dijo mientras lo agitaba –se te zafara la cabeza si sigues inconsciente- lo agito más fuerte –despierta, o… o… ¡llorare!
Así comenzó a gimotear, logrando que se despertara tapándole la boca –cállate! Tsk, que ruidosa, ¿Qué no ves que el rey está cansado?
-¡Es que no despertabas!- otro sollozo –Grimmi-baka
-Hey, ya cálmate, no quiero escuchar llantos en mi presencia
-Ya dejen de pelear- dijo Ulquiorra hablando por primera vez en tres meses –es tarde, debemos ir al clan, ya
Ellos tres iban juntos hacia la salida que daba al camino más corto hacia el clan Hollow, donde los esperaba Harribel para escoltarlos, una importante soldado de la familia.
-vamos Ulqui-kun, Grimmi-baka~, el último en llegar enfrenta a la Tía Harribel~
Dicho esto, corrió dejando confundidos a Grimmjow y Ulquiorra, hasta que se dieron cuenta de la gravedad de sus palabras, incluso Ulquiorra corrió a todo lo que daba, aunque a medio camino le comenzó a dar pereza y continuo caminando; llego solo a recibir sermones de Harribel, pero solo hizo como que la escuchaba.
De regreso con Ichigo… vamos, sabemos que todo es más interesante que saber que sigue nockeado.
Rukia y Tatsuki estaban esperando a que Ichigo despertara, después de todo, iban a la salida hacia las casas reales del ejército juntos.
Cuando al fin despertó, fue solo porque Rukia estaba harta y le lanzo una jarra entera de agua.
Estaba confundido ¿y los demás? ¿Por qué estaba solo con sus amigas de la infancia? ¿Por qué estaba mojado? Las respuestas se las dio una Rukia molesta que sostenía una jarra vacía.
-Cerebro de zanahoria, ya se fueron todos, ¡ve a ser la bella durmiente en tu casa!
-Cállate enana-dijo tajante, le dolía lo suficiente el cuerpo como para soportar a la Kuchiki gritarle o pegarle.
Rukia ya iba a gritarle que no era una enana, cuando llego un mensajero con el emblema Kuchiki, enlazado con el emblema Kurosaki, eso era raro…
-señorita Kuchiki Rukia-sama, Kurosaki Ichigo-dono, se les convoca a una reunión oficial de las casas Nobles Kurosaki y Kuchiki, yo mismo seré quien los guie hasta ahí- anuncio el mensajero.
Se miraron mutuamente, después a su amiga Tatsuki, quien solo les hizo una seña de que se fueran y no se preocuparan por ella.
Sin mediar palabra lo siguieron.
Durante el trayecto, no reino más que un silencio incómodo. No era común que sus familias estuvieran juntas, no era que se odiaran… más bien Byakuya no soportaba la energía de Isshin.
Aún más confundidos, se dieron cuenta de que iban a la mansión Kuchiki. Ichigo no había entrado ahí desde hace unos seis años, por culpa de un accidente incomodo, así que se maravilló con las nuevas plantas y fuentes que habían sido instaladas en los jardines de la mansión, los más bellos del mundo.
Quedaron enfrente de la sala de reuniones, la puerta tenía unas pinturas tan antiguas como bellas, si no estabas acostumbrado al lujo te quedarías atónito. El mensajero los dejo solos, ya iban a continuar la discusión pendiente, cuando llego una comitiva de sirvientes llevándolos a cada uno a las salas contiguas.
A ambos se les dio el mismo mensaje.
-Para esta reunión oficial, se les pide usar ropas especiales, así que por favor, cambie su uniforme
Ambos se cambiaron en silencio, ambos se volvieron a ver enfrente de la puerta al acabar.
Se quedó un ratito embobados… solo un ratito.
Rukia se veía muy hermosa, pensaba Ichigo pero jamás admitiría, llevaba un kimono morado que resaltaba sus ojos. Ichigo era otra historia, usaba un traje tradicional que lucía muy pesado, pero la ligereza con la que se movía, lo hacía parecer imponente y fuerte, claro, Rukia se lo guardo.
Uno de los sirvientes les abrió la puerta y les indico que pasaran. Entraron y sintieron como la puerta se cerraba detrás de ellos.
Se encontraron con algo insólito, ambas familias juntas bebiendo el té sentados elegantemente en el suelo. De parte de Rukia, el clan Kuchiki, donde estaba una copia madura de Rukia, su hermana Hisana, sentada detrás del líder del clan y su esposo, Kuchiki Byakuya. De parte de Ichigo, el líder del clan Kurosaki, Isshin, atrás de él estaba su madre, Masaki Kurosaki con su cálida sonrisa, detrás se encontraban las mellizas Kurosaki, Karin y Yuzu, idénticas de no ser por el cabello y la expresión de sus ojos, Karin tenía el cabello negro y una mirada retadora, Yuzu era castaña con una linda mirada tierna
-Chicos, tenemos una noticia para ustedes- dijo sonriente Isshin Kurosaki, el padre de Ichigo.
-Siéntense- dijo Byakuya como ya sabrán son de la realeza y tenemos la obligación de mantener el linaje de guerreros puros, por lo tanto era necesario que entraran en la Academia para comenzar con los planes de compromiso
-Nii-sama, de eso ha pasado un año… ¿Ya tengo algún pretendiente?- pregunto interesada Rukia.
-Padres, ¿Ya lo han decidido?- pregunto un nervioso Ichigo.
Ambos se sentían de alguna manera frustrados, pues podían ver en la Academia como los demás chicos que no pertenecían a la nobleza podían experimentar el amor, ellos tenían que casarse porque era su obligación, no podían hacer cualquier cosa
-Como sabrán hay dos maneras de comprometerse entre los nobles, planeándolo los padres o decidiéndolo- comento Isshin.
-El caso- continuo Byakuya -es que como saben, si entre los nobles alguno pide la mano formalmente a la otra familia en una ceremonia de té, se es otorgado un plazo de prueba obligatoria que dura hasta el momento del matrimonio en el que se decide si aquel es digno de recibir a aquella mujer en matrimonio, claro, si esta se niega en un plazo de siete días, se decide que no es digno de ella
-¿A que quieren llegar?
Ichigo trago fuerte, temiendo lo peor, Rukia, estaba muy nerviosa para pensar frio.
-Ichigo, hemos decido que eres digno de Rukia
Silencio
-Nii-sama, ¿a qué te refieres?
-A que ya ha demostrado que es digno de ti al quedar como primero en la Academia, eso le asegura un puesto de alto rango, eventualmente tendrá que esforzarse en llegar a Capitán, como se espera de el
-Pero Byakuya, nunca pedí casarme con Rukia, ni siquiera me había pasado por la cabeza
-Calla Kurosaki Ichigo, claro que lo hiciste, lo hiciste de una manera puramente formal, hiciste la ceremonia de té y nos pediste la mano de Rukia en matrimonio, intente que ella se negara los siguientes siete días, pero no comprendió lo que había pasado por más que le dije, hasta que dijo que no le importaría pasar toda su vida con su mejor amigo
-¿No hay nada para cambiar el compromiso?
-Kurosaki Ichigo, si existiera, sería el primero en aplicarlo
-Eso significa…
-Que están comprometidos- afirmo Masaki.
-La fiesta de compromiso se celebrara en un mes, por favor, inviten a sus más allegados- dijo sonriendo Hisana.
Sus padres y hermanos salieron al pasillo, dejándolos solos y sonrojados, se miraron y se señalaron
-¡Es tu culpa!
¡Gracias por leer! Quería hacer dos anuncios:
1) FELIZ NAVIDAD ATRASADA Y PROSPERO AÑO NUEVO!
2) El cuatro comienzan mis exámenes, desaparece por al menos dos semanas, quizá me eche el mes, así que espero disfruten el capítulo que quizá me tarde.
