Advertencia: No soy dueña de los personajes de DBZ son de Akira Toriyama

Llego a su casa, después de aquel encuentro con ese tipo misterioso, se sentía aun alterada su voz era ronca, pero cuando la acerco a su oído parecía tan suave, tan sexi

"Enserio Bulma, te gusto el chico de la cárcel, vamos tu sí que estás loca, mira que después de lo que te paso, que tonta eres" Se reprendió mentalmente, ni conocía al chico

Como era su día libre, saco un botella que guardaba de tequila, se preparo un trago, y se puso a revisar los papeles con el contenido de los datos de un nuevo recluso que iba a asistir a las terapias, el tipo era un asesino a sangre a fría, iba a tratar de analizarlo, sería bueno saber cómo era que no tenia remordimientos por todo lo que había hecho, trataría de manera sutil de investigar lo que quería

Después de su segundo trago, logro ver entre los papeles uno diferente, una hoja como la que le había dado a Vegeta para contestar sus cartas, pero el chico no había contestado, y Goku no le había dado en semanas, sin embargo su curiosidad la llevo a abrirla, tal vez era una nota extraoficial del nuevo paciente

Pero no, era la respuesta que no peno obtener

-Mujer sus estúpidas preguntas no me han molestado en lo mas mínimo, simplemente como le dije, contestare cuando lo desee, claro si me mandaras algo cada que tarde bueno, tal vez espere a ver cuál será mi próximo regalo

Sí, mi hermano murió el día que mataron a mis padres, yo no pude hacer nada para defenderlo aunque lo intente, no sé cómo he sobrevivido, cuando desperté después de lo que sucedió estaba en una sala de hospital, ahí fue cuando me entere que mi familia había muerto, los asesinaron de manera brutal, dígame quiere que le detalle como vi, como clavaron un chuchillo en mis costillas, como me apuñalaron y sangraba, como sentía ahogarme con mi propia sangre, mientras los gritos de mi hermano llegaban a mi sin poder ayudarlo, como lo vi, mientras el sufría igual que yo y esos tipos disfrutaban, como sus risas llenaban el cuarto con cada golpe, mientras nos torturaban solo deseando que muriéramos, bueno fue más o menos lo que paso, mujer no tienes ni idea de que es eso

Por tu otra pregunta, bueno si quieres salir conmigo cuando salga de esta cárcel, solo pídelo mujer, créeme te puedo demostrar que tanto me gustan las mujeres. No tengo nadie que me visite, no me interesa nadie, porque siquiera tendría una estúpida mujer molestando, no tengo nada que perder

Pero aun así, si quieres, puedo pasar la próxima vez que vengas a la cárcel a tus estúpidas terapias, te puedo dar lo que buscas si quieres Bulma

¿Por qué si quiera lo intentas, esto venir y mandarme las cartas?, ¿Qué tu estúpido novio no cree que te podrían hacer daño?, yo podría si quisiera, y ¿Por qué es tan importante ese anillo estúpido?

Vegeta O.

-Bueno al menos volvió a contestar, pero…. Entonces…- Pensó por un momento –Era él, debió ser el mismo tipo con el que me tropecé al salir de la terapia, pero pensé que no le daban acceso a esa área- Dijo en voz alta

"Pues es muy guapo, maldita sea, no Bulma no pienses eso, es un paciente" Se dijo mentalmente

Siguió revisando sus archivos, pero seguía pensando en el, en cómo le describió la escena vivida cuando su familia, su hermano murió, se sentía mal por él, eso podría ser una de las causas que lo llevaron a donde estaba

-0o0-

Vegeta después de su encuentro con Bulma, no lograba sacarla de su mente, la mujer era hermosa, de eso no había duda, tenía una figura delicada, deliciosa, y cuando la toco, su mano su piel era tan suave como se veía, cuando se acerco a ella lo suficiente la sintió tensarse con su contacto, el era tosco, nunca fue delicado con nada, no había aprendido jamás a serlo

Pero esa chica parecía gritar, "Frágil", como si pidiera ser cuidada, pero también noto que la chica no mostro miedo aunque él la tomo fuerte y la atrajo a él, en ningún momento demostró temor alguno aunque para él hubiera sido fácil tomarla ahí mismo, nadie estaba y sabia que ella no podría defenderse, pero él no era así, el jamás hubiera tomado a ninguna mujer por la fuerza, la única con la que estuvo fue porque se le entrego, el no tenia que forzarla, el jamás lo haría

Sin embargo ella, era tan terriblemente deseable, no se dio cuenta en qué momento se había endurecido su miembro de tanto pensar en ella, en esos ojos, sus pechos que se movían de manera sugerente, su maldita voz, tan delicada como ella, maldita sea tenía que hacerlo, tenía que volver a liberarse solo, esa chica se estaba metiendo en su mente, en sus pantalones, no podía impedirlo

Se sentía tan bien, pensar en ella, sin tanta ropa, en sus manos recorriendo su cuerpo, su tacto delicado, tocando cada fibra de su ser, y el haciéndola gozar, si eso deseaba, entrar en ella, tenerla, que fuera suya, si eso estaba en su mente

-0o0-

Bulma llego a el centro psiquiátrico, ahí estaba un amigo de ella, era otro colega psicólogo, estaba hablando con una chica rubia, de ojos azules, vestía algo varonil, pero su mirada era dura, vio que el chico señalo a donde ella y la joven volteo a verla

La chica la vio con gran curiosidad, se acerco a ella, y sin más se presento

-Hola ¿tú debes ser la Doctora Bulma B. no es así?, mi nombre es Akane- Se presento

Ella tenía un aire familiar, pero no pudo decir en el momento de donde se le hacía conocida, pues realmente no la había visto nunca

-Un placer Akane, dime qué puedo hacer por ti- Contesto ella con una sonrisa

-Bueno vera, se que usted ha visto a mi hermano, el es Kurota, mira debes saber algo, yo lo quiero pero el…-

-Disculpa, pero creo que me confundes, no conozco a nadie con ese nombre, tal vez lo atiende alguien más, aquí solo tengo pacientes mujeres- Contesto interrumpiendo a la rubia

-No, el está en la cárcel, tal vez tu lo conoces como 17, el veras, su novia ella…. Bueno mi hermano la vio morir, ella se parecía mucho a ti, mira- Y saco una foto, era el chico que la veía siempre en las terapias, estaba sonriendo, con una chica parecida a ella, de ojos azules y cabellos azules, lacio, con flequillo, en verdad el parecido era grande

-¿Por qué me dices esto?- Se intrigo ella

-Mira el ha sufrido mucho, supe que estaba asistiendo a tus terapias, el nunca creyó en nada parecido; por eso quería conocerte, ahora sé por qué lo hace, el la amaba sabes, se iba a casar ella estaba embaraza, el tal vez la ve en ti, solo por favor si el intentara algo, dímelo, no lo creo pero avísame- Y le dio una nota con su número –No dudes en decirme si mi hermano actuara raro- Dijo la rubia mientras su cara se tornaba triste

-Tranquila, el nunca ha hecho nada, solo me mira, ahora entiendo porque pero estoy segura que no lo hará, prometo que tratare de ayudarlo- Toco el hombro de la rubia, trato de tranquilizarla –Por qué no vienes conmigo, te puedo invitar un café, aun tengo tiempo- Le contesto mientras la llevo a un café cercano

Ahí ella le conto todo lo que había pasado, le hablo de la novia de su hermano, de su vida, todo, la chica ahora se había quedado sola, sus padres los habían abandonado, esa chica había sido el ancla de salvación de su hermano, ellos se iban a casar, el se lo había pedido días antes, días después cuando el despertó después de la muerte de ella, se entero que la chica tenía 3 semanas de embarazo, eso lo volvió loco de rabia, no solo la mataron a ella si no el fruto del amor que se tenían, eso lo llevo a tomar venganza

-0o0-

Kurota, conocido como 17 estaba en una de las bancas fuera en el patio de la cárcel, pensando en Maron, su novia, su prometida, ella era tan linda, ingenua, alegre, demasiado despistada, esa chica trabajaba en un bar, ella era mesera, el llego una noche, ahí estaba ella, lo atendió con una sonrisa, pero cuando iba saliendo, la vio un tipo trataba de besarla por la fuerza, el fue y la defendió, la acompaño a su casa, así empezó todo

Ella era débil, delicada, y se coló en su corazón, cuando se la presento a su hermana, ella se rio, dijo que durarían tan solo semanas, pues la chica era tan diferente, que no podía creerlo, pero él se enamoro

Su hermana y el estaban solos, pero pronto Maron paso a formar parte de su familia, él le pidió que no trabajara mas en el bar, era peligroso, la chica consiguió otro trabajo, el la ayudaba con sus gastos, y luego de año y medio de relación le propuso casarse, ella acepto feliz, el sentía que todo mejoraba en su vida, ya no estarían solos, tenía a dos grandes chicas para cuidar, a quienes amaba pero ese día, ese maldito día….

De pronto unas voces lo sacaron de sus pensamientos

-Oh vamos, dime no has visto a la psicóloga, la maldita perra esta deliciosa, tal vez debería darle una visita- Comento uno de los reclusos, era un hombre grande, llamado Toma

-Bueno la puta azul aprenderá, esta tan bien, no estaría mal sabes- Contesto su compañero un hombre un poco más bajo, delgado, llamado Ritus

No se percataron de dos personas pendientes de la conversación que llevaban, uno de ellos 17, este al escuchar lo que esos malditos pensaban hacer con la chica se encendió, su furia volvió, vio a Maron llorando, gritando por su ayuda, y sin más se levando fue directo al más grande y lo golpeo, Ritus trato de tomarlo, sacándolo de encima de Toma, pero 17 reacciono rápido, giro su codo impactándolo en Ritus, este se doblo del dolor

Volvió a donde Toma, el hombre se estaba levantando, pues no vio venir al chico, el cual era realmente fuerte, cuando sintió un impacto en el rostro, una patada, haciendo que escupiera sangre, miro a Ritus lo golpeo, el chico se volvió loco de ira, los demás reos solo se reunieron a un lado de los chicos, viendo la masacre del muchacho, quien estaba lleno de sangre, cuando los vio al borde de la muerte se levanto

-Ni siquiera piensen en acercarse a esa chica, si pensaban ponerle una mano encima- Dijo con odio, mientras aplasto los dedos de Toma haciendo que sus huesos sonaran al ser rotos –Los matare, no lo intenten malditos, si alguien toca a esa chica los matare- Grito con ira

-¿Qué es esa perra para ti, acaso te las estas follando?- Escupió Ritus, quien seguía en el suelo

17 Lo tomo por el cuello, el hombre era más grande que él, pero no importaba en el momento, acerco su mirada a la suya –No se te ocurra maldito, ni un puto insulto, esa chica es sagrada bastardo- Y le dio un golpe en la boca del estomago, sacándole más sangre

Mientas los guardias habían llegado, vieron la escena, llevaron a los reos al área medica, a 17 lo llevaron a el área de aislamiento, el chico seguía manchado de sangre, sus rostro, su ropa, todo, y el odio en su mirada, todos habían presenciado la escena

Vegeta igual, el estaba cerca, escucho lo que los tipos dijeron, estuvo a punto de decir algo, cuando ese chico lo hizo, vio como se puso, como defendía a la psicóloga, seria acaso que era su pareja, acaso por eso iba, ¿Quién era el en su vida?, Por alguna razón eso le molesto

El rumor corrió rápido, que la psicóloga que llegaba, la chica de cabello azul era la mujer de chico que había llegado, de 17, que era suya