Advertencia: No soy dueña de los personajes de DBZ son de Akira Toriyama
Así pasaron unos breves minutos antes que el empezara a salir de ella, despacio con su respiración aun agitada, ahí en ese cuarto destinado a sus terapias, ahí estaba ahora desnuda, sudando, agitada con un hombre al que apenas conocía, un hombre que había asesinado sin piedad a hombres, pero que la había tocado con cierta delicadeza, que la hizo gritar de placer, que la había llevado al cielo en un instante
Lo vio, el tenia su mirada aun en ella, sus manos seguían en su cintura, el era totalmente hermoso, un cuerpo bien formado, sus ojos negros profundos, su tez bronceada, era sumamente deseable, ella no sabía que decir, pues avía cometido tantos actos deshonrosos para su profesión, sus mejillas aun ardían, y el no dejaba de mirarla, como examinándola, vio que una de sus manos se dirigía a su rostro
-Eres tan frágil, tu eres…- "Perfecta, y realmente creo que no te merezco, soy solo un maldito asesino" Pensaba, quería decirlo"Pero también soy un egoísta, y no quiero que nadie más que yo pueda tenerte" Seguía en sus pensamientos –Yo creo…- Pero un ruido lo saco sus acciones
Toc, toc, toc….. Sonaba la puerta
Bulma se sintió descubierta, aun seguía desnuda en el escritorio, y con Vegeta, quien estuviera detrás de la puerta podría traerle problemas
-¿Bulma estas ahí?- Grito desde afuera Goku
Ella iba a responder a su amigo, pero sintió un dedo callar su boca, era Vegeta
-Si no le contestas se irá- Dijo susurrándole y ella asintió con la cabeza
Y se pudo escuchar desde fuera….
-Creo que no está aquí, bueno la voy a buscar- Dijo desde afuera Goku
Luego de ese pequeño susto, ella se levanto del escritorio, tomo sus ropas y se las puso, mientras Vegeta recogió su traje naranja para volver a ponérselo, mientras miraba a la peli azul tomar sus cosas, recordando cada parte de su cuerpo, no quería olvidarlo, pues sabía que no podía volver a tenerlo, pues no podía apegarse a nadie, no eso seria lo mas idiota que podía hacer, aunque quisiera, eso sería lo más estúpido, el mimo había comprobado que cuando tenias algo que querías siempre había alguien que trataba de quitártelo, y no sería la excepción, así que esta sería la única ocasión en que estaría con esa hermosa mujer
Una vez que se vistió lo miro –Vegeta, yo no sé qué decirte, esto no debió pasar, tu eres mi paciente, yo….. Lo siento tanto- Decía mientras sentía como por dentro eso no era lo que quería decirle
El la miro molesto, otra vez con su ceño fruncido, molesto de lo que le decía, que ¿acaso no había disfrutado tanto como él lo ocurrido?, bueno él pensaba decirle algo similar, pero no pensó que ella lo haría
Se acerco a ella, la tomo del mentón, para que lo mirara –No me interesa mujer, solo serviste para un buen rato- Saco de un bolsillo su anillo, lo puso en su mano – No quiero que nunca más vuelvas a escribirme, jamás, no me interesa nada mas de ti- Dijo Frio, dando la vuelta para salir de ese lugar
Ella sintió como un par de lagrimas salían de su rostro, claro que para eso la quería, que estúpida al pensar que él podía haber deseado algo más de ella, se sentía frustrada, molesta, estúpida consigo misma, ¿Cómo se permito que un idiota como el tomara lo más valioso de ella?
Antes de que se fuera dijo sin mirarlo –Sabes Vegeta, espero que puedas salir de aquí pronto, y que algún día cambies esos pensamientos tan estúpidos, te deseo que lo puedas hacer- Y a pesar de no verlo, supo que el la miro, ella no le demostraría que sus palabras la lastimaron jamás
El se congelo, el había sido un completo imbécil con esa mujer que solo quería ayudarlo, que le dio lo mejor de ella, que se entrego a él, que sintió con su tacto como podía haber algo mas entre ellos, pero aun así a pesar de lo imbécil, ella aun así le deseaba cosas buenas, esta chica era diferente definitivamente
-0o0-
Vegeta salió de ahí, no podía pasar más tiempo con esa mujer, sentía aun su cuerpo arder con el simple hecho de estar cerca, de saber que él fue el primer hombre con el que estuvo, saberla suya, aunque solo por esos momentos
Camino directo a su celda, y se topo con el guardia que le había dado acceso a esa área de la cárcel
-Vegeta ¿Para qué carajos querías provocar esa estúpida pelea y que te dejara salir un momento a esa área de la cárcel chico?- Pregunto el hombre curioso
-No es de tu interés Nappa, solo limítate a saber que no pienso volver a ese estúpido lugar- Contesto al hombre grande y calvo
-Como quieras Vegeta, es tu asunto chico- Dijo el hombre
-0o0-
Bulma se sentía aun como una idiota, pero tomo valor y salió a buscar a Goku, lo encontró en la entrada, estaba como buscando a alguien, ella lo tomo por sorpresa al tocar su hombro
-Goku necesito un favor- Dijo mientras se acerco
-AH- Grito el hombre y volteo –Bulma, te estaba buscando, iba a decirte que hoy no darás terapia, castigaron a la mayoría de los reos, hubo una fuerte pelea casi todos estuvieron involucrados- Dijo nervioso
-Bueno eso ayuda a mis planes, Goku se que 17 está encerrado, necesito verlo- Dijo ella de manera exigente
-Sabes que no se puede, el estará ahí uno días, no te dejaran entrar, lo siento Bulma- Contesto su amigo apenado, pero era la verdad
-Llévame con el director, el me tendrá que dejar verlo, es mi paciente, no es normal que tuviera ese ataque, el no ha actuado así antes, tengo que verlo, y saber que tiene- Mientras ponía sus manos en sus cadera y le dio una mirada decidida a su amigo, este ya sabía que por nada en el mundo podía hacerla cambiar de opinión
Y así fue, se reunieron con el Director de la cárcel, un hombre Viejo, era un ex militar, el hombre sabia demasiado de formación, el había ayudado a las mejoras de la cárcel para evitar escapes, era un verdadero sabio e el tema de los reclusos, rehabilitación y demás, pero era un viejo pervertido, era su más grande defecto
Así que Bulma solo tuvo que mostrar un poco su encanto para que el hombre le concediera el permiso de ver a 17 en la celda de aislamiento, Goku la escolto hasta ella, abrió la puerta y dejo que ella entrara, esperando ahí fuera, pues no pensó que 17 se pusiera agresiva con ella, pues supo de hecho el motivo de su pleito pero no se lo menciono a Bulma
17 estaba dormido, cubierto aun de sangre Bulma lo observo como si fuera un chiquillo desamparado, se veía mal, y fue a donde Goku
-Por favor tráeme unos trapos y agua, no es posible que lo dejaran así, lleno de sangre aquí encerrado- Le dijo molesta a su amigo, el le obedeció, y fue por lo que ella pidió, a la enfermería pues no sabía donde más conseguir lo que quería
Ella volvió a entrar, se inclino al borde de la cama que había, y toco el cabello del chico, de manera delicada empezó a hablarle
-Kurota, ¿Estás bien?- Pregunto suave, para que el chico no se exaltara
El sintió el tacto delicado, la voz dulce en su mente, hizo que empezara a despertar, mirando directo a unos hermosos ojos azules, eran tiernos, y lo miraban con cariño, se sorprendió al ver a Bulma ahí, pensó por un momento que estaba soñando, así que estiro su mano para tocarla, delicadamente paso sus dedos por su mejilla, se sentía tan real
-¿Bulma?- Dijo despacio, mientras noto que sus manos estaban llenas aun de sangre de esos bastardos, y la retiro rápido de la chica -¿Cómo te dejaron pasar?, yo estoy…. – Miro sus manos, como podía atreverse a tocar a esa chica tan hermosa con sus manos manchadas de sangre –Tu no deberías estar aquí- Dijo el más tranquilo
Bulma se sorprendió pues era la primera vez incluso que lo escuchaba hablar, jamás antes le había dicho algo, y su voz era varonil, pero delicada, suave llena de seguridad
-Kurota eh venido porque sé que tuviste problemas, nunca antes los tuviste, ¿Dime pasa algo?- Pregunto tomando asiento a un lado del chico, quien solo se sorprendió
Estaba a punto de contestarle cuando Goku llego con los trapos y el agua
-Bulma aquí esta lo que pediste- Dijo el alegre –¡Estaré aquí fuera si me necesitas!- Comento después de dejar las cosas a un costado de Bulma
Kurota iba a preguntarle para que había pedido aquello, cuando de pronto sintió que ella tomo su mano, y empezó a pasar el trapo húmedo limpiando la sangre en el, ella le dedico una tierna sonrisa mientras lo hacia
-Vamos hombre, no podía dejarte así lleno de sangre, al menos hay que quitarte lo más posible- Le dijo viendo su cara de intriga
-Bulma no tienes porque hacer esto, yo no puedo permitírtelo- Dijo el tomando su mano, alejándola de la suya
-No me dirás ahora que te asusto, o que crees que te dañare, solo quiero ayudarte, déjame hacerlo vamos- Dijo ella, ahora tomo otro de los trapos, lo mojo y lo paso por su rostro –Debió ser una pelea fea, ¿Quieres decirme que paso?- Le pregunto mientras limpiaba su cara con delicadeza
Él le sonrió, por primera vez veía en el más, una hermosa sonrisa sincera
-Eres demasiado buena, yo… tuve un problema con otros dos reos, ellos querían lastimar a alguien que me importa- Dijo él mientras permitía que la chica lo limpiara
Se veía tan hermosa, le sonreía, lo trataba como cualquier otra persona, no como un cruel asesino, no como los demás, no lo veía con temor, el jamás pensó en lastimarla, pero pensaba que quizás ella le temería al saber que ese apodo era a raíz de los 17 tipos que mato a sangre fría, que torturo, y que ahora eran la razón de su encierro, pero no ella lo trataba como un amigo, como alguien de confianza
-Sabes Kurota eres un gran chico, mírate sin toda esa sangre te ves mucho mejor, ahora tienes que controlar ese mal genio tuyo eh- Dijo ella después de haberle limpiado la cara, los brazos, y parte del pecho
-Tratare, te lo prometo Bulma- Dijo sonriéndole
-Espero que algún día puedas contarme el porqué estas aquí, sabes que soy tu psicóloga, yo no diría jamás nada que tú me contaras, tus secretos están a salvo conmigo- Dijo guiñándole un ojo al chico
Haciendo que este se sonrojara
Aunque ella ya sabía la razón, esperaba que el pudiera confiar en ella y decirle en algún momento todo lo relacionado a Maron, pues no podía decirle que su hermana había ido con ella, eso podría ser un retroceso en lo que había logrado hasta ahora
-Todavía no me siento listo, pero lo hare, un día te diré todo lo que necesitas saber de mi- La miro una vez más, esa chica era tan buena, tan… -Gracias por venir, eres muy linda- Dijo tocando de nuevo su cara, era como si pensara que la rompería con solo tocarla, sus dedos pasaban delicados por su rostro
-Es porque sé que te mereces una segunda oportunidad, tu eres un buen chico-
El noto en su dedo un hermoso anillo azul, lo vio unos momentos y ella se dio cuenta de a donde se dirigía su mirada
-Era de mi madre, mi padre se lo dio como regalo en un aniversario- Suspiro mirándolo –Es de los pocos recuerdos que tengo de ellos, los asesinaron cuando tenía 5 años, sabes si mi padre no hubiera hecho un cuarto secreto para mi, para jugar, estaría muerta- Lo miro de momento, el prestaba mucha atención a su relato – Estuve ahí escondida, no quería salir tenía mucho miedo, fue hasta dos días después que la policía llego a mi casa, los vecinos avisaron que no habían visto a mi familia, ¡bueno más bien una vecina de esas metiches!- Rio – De no ser por ella, hubiera estado ahí mas días, hasta que alguien me encontrara- Concluyo su relato
-Yo no lo sabía, lo siento mucho- Contesto el apenado pues vio una lagrima salir de los ojos azules, el la limpio con sus dedos
-No te preocupes, paso hace mucho, ellos eran muy alegres, al menos de eso me acuerdo, se que donde estén son felices por mi sabes- Y luego se despidió de el
