aqui va un poco de clintasha, espero les guste y gracias por sus reviews :) los quiero a todos :D
Ella nunca perdía apuestas, sin embargo ahí estaba. Incluso Maria que era la que había ganado, le había propuesto cambiar los términos para que Natasha no llevara la mala parte de todo. Pero la pelirroja era de palabra firme y se sometió. El castigo: saltarse una clase y pasarla en el baño de hombres.
Y ahí estaba Natasha, sentada en uno de los inodoros con las piernas subidas y la puerta cerrada. Luego comenzó a leer los mensajes. Tony Stark es el mejor. No era necesario ser un genio para saber quién lo había hecho.
Luego estaba la contestación. ¿Mejor siendo un idiota? y la discusión seguía después de eso.
Cuando faltaban 5 minutos para finalizar su sentencia, la puerta del baño se abrió. Alguien habia entrado.
-Ok. Ya estoy aquí.- Esa voz ya la había escuchado antes, pero no sabía de quién.
-¡Claro que no! No, no hay nadie.- Natasha se mantuvo en silencio cuando escuchó que se agachaba para buscar algún par de pies en el baño. Al parecer hablaba por telefono.
-Nadie sabrá que fui yo, entre tantos rayones será dificil distinguir mi letra.
Lo que más la intrigaba era su voz, estaba segura de haberla escuchado antes, pero era tan dificil pensar en silencio...
-¡Sam! ¡Cómo si el director viniera a leer mensajes en el baño!
Sam, Sam Wilson. El sujeto debía ser su amigo, asi que eso descartaba a varios de los estudiantes.
-Sólo pondré que es linda.- Natasha no disfrutaba del chisme, pero después de tantos minutos aburrida, saber que escribiría un amigo de Sam sobre la chica que le gustaba era interesante.
-Ya, esta hecho...¿Quieres saber que puse? ¿ Por qué no vienes a leerlo?- Natasha aguzó el oido, ella si quería saber que había escrito.
-De acuerdo... puse: Natasha Romanoff es linda.
Por poco se cae de la taza cuando escuchó eso, la ira la empezó a invadir y poco falto para que saliera de dónde estaba y golpeara a ese idiota. Pero lo último que necesitaba era un escándalo en el baño de hombres.
-Si, los chicos se volverán locos. Les diré que vengan a verlo.- El sujeto colgó y salió del baño.
En cuánto estuvo fuera de alcance, Natasha salió de su escondite y busco el graffiti del estudiante. Para su sorpresa, en una esquina escondida había una clase de regadera con una puerta. La regadera no servía y detrás de la puerta encontró algo interesante.
En ella había toda clase de escrituras con nombres de las chicas de la escuela, y el muro ostentaba cómo título: El Salón de la Fama.
Ahí estaban sus amigas: Pepper y Darcy, aunque la pelirroja tenía más criticas positivas que Lewis. Maria tenia muy malas opiniones, en esepcial por su actitud desdeñosa hacia los chicos.
Luego estaban Bobbi, May, Jessica Jones (con la misma calificación de Maria), Wanda y muchas más.
Después vió su nombre. Ella no era linda. Y temía que eso fuera a creer toda la testosterona de la escuela. Mataría al que la había arruinado de esa manera...primero lo haría borrar la blasfemia. Le tomó una foto para identificar la letra y salió del baño.
-¿Qué es el Salón de la Fama?- Al escucharla, Steve dejó de guardar libros de su locker y la miró aterrado y sonrojado.
Luego comenzó a susurrar. -¿Cómo sabes de eso? Ninguna mujer debe saberlo.
-¿Por qué? ¿Por qué las bonitas estaríamos halagadas y las feas los matarían?
-Algo así.
-¿A quién pusiste tu?
-¡Que te importa!.- Su amigo era el peor mentiroso en la historia del universo.
-Vaya, el correcto señorito Rogers hace pintas en el baño.
-¿Acaso esto es porque alguien puso que eres linda?- Natasha palideció haciendo que su amigo sonriera y disfrutara la victoria.
-¿Ya lo leíste?- Steve asintió sonriendo y cerró su locker.
-¿Sabes quién lo hizó?
-Aunque supiera no te diría, ni siquiera aunque me amenazarás y eso que sé de lo que eres capaz. Tenemos una especie de pacto de caballeros.
-¿Caballeros? Catalogan a chicas por bellas y feas y luego deciden quién es mejor besadora. ¿Eso es caballerosidad?
-Nat, no te diré.
-Entonces te acusaré con el director, a todos ustedes.
-¿Que hacías en el baño en primer lugar?- Natasha le arqueó la ceja.
-De acuerdo.
Al escucharlo sacó su telefono y le mostró la foto.
-No sé de quién es...Parece la de Bucky.
-¿En serio?
-Bueno, él cree que eres linda, pero es la clase de chico que si le gusta alguien va directamente por ella y no la pone en una estupida pared que prácticamente le dice a todos con quién deberían salir.
-Dime que esa no fue la razón por la que invitaste a Sharon la otra vez, esa semana tuvo más vida social que en toda su existencia.
-Sólo te diré que Bucky no es tu admirador.
Steve tenía razón, la pared les decía a todos a quién debían invitar a salir para ser felices, fue así que en menos de 1 hora ya había recibido 8 invitaciones. Y todas las había contestado de la misma manera: con una mirada amenazadora y sarcasmo puro (entre otras artimañas que Jessica le había hecho favor de enseñarle).
Y le tocaba geografía, dónde sólo habían 2 chicas y ella. Tenía el cuadro planeado, todos se avalanzarían encima como zombies, solo esperaba que su compañero de banco, Clint Barton, no fuera cómo ellos.
Cuando se sentó, él le sonrió. No hablaban mucho, pero había respeto, aunque demasiada informalidad por parte de él, ya que siempre le decía Nat sin su permiso (algo que Steve tardó 3 años y 5 patadas en obtener). No se veía nervioso, ni emocionado cómo los que la invitaban a salir. Sólo era Clint siendo Clint.
-Hola Nat.- No contestó, porque había algo raro en la voz de él...
-¿Hiciste la tarea?- Al escucharlo lo miró pasmada, mientras sus sospechas comenzaban a solidificarse en su mente.
-¿Qué?
-¿Hiciste la tarea?- Clint repitió la pregunta y un escalofrío recorrió su espalda. Natasha asintió y la maestra entró al salón. Lo primero que hizó fue pedir que sacaran sus libretas. Todos obedecieron y la pelirroja sacó su celular para aprovechar el momento y terminar sus sospechas sobre Clint.
A su izquierda, revisó de reojo la de Bucky. Steve tenía mucha razón (eso no le gustaba), porque la letra de la imagen se parecía mucho a la de Bucky.
Pero a la derecha, algo la sorprendió aún más. La de Clint y Barnes tenían mucho en común, pero no quedó duda alguna de la realidad: la escritura del baño era de su compañero.
-¡Clinton Francis Barton!- El salón entero e incluso la maestra guardó silencio al escucharla.
-¡Fuiste tú!- Natasha se paró mirándolo muy enojada.
-¿Yo qué?- Clint no pudo repliar más porque ella lo lanzó al piso de un puñetazo.
Una vez en detención, el director Pierce los hizó sentarse juntos, mientras el subdirector Fury sería quién los vigilaría.
Natasha sostenía hielo en su labio partido, y Clint en su ojo morado mientras la nariz le sangraba.
Cuando pudieron verse sin odio, Clint decidió disculparse. -Lamento haberte golpeado.
Natasha lo miró más calmada. -Descuida, sólo te defendías y no debí haberte mordido en primer lugar.
-¿Cómo supiste?
-¿Lo del baño? Yo estaba ahí.
-¿Qué hacías en el baño?- Natasha abrió su boca pero él la interrumpió -no quiero saber.
-¿Por qué Clint? ¿Por qué escribiste mi nombre ahí? No soy linda, lo último que quiero en mi vida son idiotas descerebrados con testosterona invitandome a salir.
-Exacto..- Clint suspiró hondo -¿recuerdas aquélla fiesta del cumpleaños 16 de Tony y que bailamos en su casa?
Natasha lo observó confundida sin saber que decir. Ni siquiera recordaba haber ido. -No.
-¡Por Dios Nat! Te burlaste de mí en frente de todos y me lanzaste ponche en la cara.
-Esa era yo ebria, no quise hacerlo. ¿Cómo es que lo recuerdas?
-¡Porque me gustabas! Ya, lo dije.- Natasha se quedó pasmada, en serio esperaba todo, menos eso.
-Y los chicos lo sabían, se burlaron de mí por semanas. Así que planeé la venganza perfecta, espere mucho para esto. ¿Recuerdas cuando andaba con Bobbi?
La pelirroja se encogió de hombros. -Cómo sea, el punto es que perdí una apuesta por esa época y me vi obligado a escribir en su nombre en el Salón de la Fama. Fue una pésima idea, porque todos empezaron a asediarla y me dejó por alguien más en menos de una semana. Así que pensé: esa cosa es efectiva, demoslé un buen uso. Y ya.
-¿Y has tenido esto contenido todo este tiempo?
-No soy tan rencoroso cómo crees. Además si eres linda, no es el momento para decirlo pero si lo eres. Sé apreciar a una mujer que sabe pelear.
-Y en cierta manera quiero agradecerte por golpearme y jalarme el pelo. En mi clase de karate nadie se atreve a hacerme algo porque soy niña. Sólo no lo hagas si yo no lo hago primero.
-Bien.
Después de unos minutos, Natasha volteó a verlo. -¿Aún te gusto?
