Le gustaba. Era estúpido y raro en ella, pero era cierto. Y tener un padre abusivo no ayudaba mucho porque toda la autoestima que Potts levantaba en ella se iba al caño cuando llegaba a casa, cuando pensaba que nunca podría estar cerca de alguien cómo Steve Rogers.

Todo empeoro con la clase de educación física, al maestro Garrett se le ocurrió jugar quemados y el espiritu competitivo de Maria se encendió repentinamente.

En menos de 10 minutos tenía a la mitad del grupo fuera del juego. Y luego hizó algo que consideró el peor error de toda su vida. Lanzó la pelota a los pies de Steve mientras él corría haciendo que tropezara y se doblara el tobillo.

Steve Rogers, el capitán del equipo de futbol, el atleta adorado del director y del entrenador Garrett, el más querido de la escuela con un tobillo esguinceado gracias a la chica más odiada de la escuela (sin contar a Jessica, Melinda y otras tantas).

-Bien hecho Hill. ¡Acabas de arruinar toda la temporada!.- Tony ni siquiera iba a los partidos a ver, sólo le importaban las porristas. Maria rodó los ojos al escucharlo, pero cuando miró al entrenador notó que el asunto era en serio. Steve se mantenía en el piso, hasta que Sam y Bucky lo levantaron e hicieron que se apoyara en sus hombros.

-Lo siento... yo...

-Guarda tus comentarios para luego. ¡Todos, la clase ha terminado! Barnes, Wilson, llevenlo a enfermería y yo los alcanzó luego.

El gimansio se vació y Maria sentia cómo se ponía roja mientras deseaba que la tierra se la tragara. Garrett se acercó a ella. -Estoy enojado, no te mentiré, pero no puedo decir que sea tu culpa Hill. Ahora, trata de recuperar tu vida.

En cuanto se fue, Darcy se encaminó a ella. -La regaste en serio.

-¿Crees que necesito escucharlo de ti? Yo sé lo que hice.


Durante el receso, Maria no tocó ni una miserable migaja de su comida, y Virginia Potts la miró consternada. -Ncesitas comer algo, en matemáticas no funcionarán tus neuronas.

-No importa, arruine mi vida, al equipo y a la escuela. La academia AIM limpiará el suelo con nosotros el jueves.

-No lo hará, y aunque así fuera, el equipo no depende de un sólo jugador. Por eso es un equipo. Estoy segura que en Historia verás a Steve completamente curado, finalmente te hablará y te llevará al- la pelirroja se vió interrumpida por Maria.

-Oye, sólo quiero que la gente no me odié, no estoy buscando novio.

-Aún así verás que todo saldrá bien.- En ese instante Natasha y Jane llegaron con su comida.

-¿Ya escucharon? Mandaron a Steve a su casa, al parecer esta tan inflamado que tendrán que operarlo.- Virginia miró a sus amigas alarmadas y con un gesto señalo a Maria.- Oh, no es nada grave. ¿Verdad Janet?

-No.- Maria suspiró hondo y embarró la cabeza en el sandwich, no le importaba llenarse de pan y mayonesa.


Disculparse era lo menos que podía hacer. Asi que le pidió su dirección a Bucky. Al principio no quiso, aunque no era nada que un buen puñetazo no arreglará, solo trataba de ser linda, pero hay gente que quiere ver el mundo arder.

Cuando llegó toco el timbre y una mujer abrió. Maria le sonrió con el ramillete de flores en sus manos que tenía gerberas y acacias amarillas. -¿Si?

-Busco a Steve Rogers ¿vive aquí?.- La mujer asintió.

-Aquí es, pero cariño...él es alergico a las gerberas.

Maria miró su ramo, quitó las flores y las lanzó al piso. -¿Se ve bien?

La madre de Steve contuvó una risita y la dejo pasar. -¿Y tú eres?

-Maria Hill...yo-

-Fuiste la que lo tumbó ¿cierto?- Al escucharla bajó la mirada.

-Si, algo así. Venía disculparme.

-De acuerdo, dame las flores, las pondré en un jarrón.- Mientras las acomodaba la señora Rogers sonrió. -Mi esposo me daba estás flores antes de ser mi novio. ¿Sabes que significan?- Maria negó con la cabeza. -Significan amor secreto.

Sin poder evitarlo se sonrojó a más no poder. -No tenía...idea.

-Descuida, no estoy tratando de avergonzarte. Steve se sentía my apenado por lo que paso, dijo que la escuela te culpa de todo. Le diré que estás aquí, será mejor si hablas con él.

-No, mejor solo... sólo dígale de las flores.

-¿No fue a eso a lo que viniste?

Unos minutos después, Maria era escoltada a su cuarto.

-Qué gusto me da verte.- Steve le sonrió ampliamente y su madre cerró su puerta. -Lamento que mi cuarto esté tan...así, pero no sabía que vendrías.

-No te preocupes, el mio está peor. ¿Qué dijeron de tu tobillo?

-Nada malo, solo un esguince, estaré unos días en reposo y me recetaron una crema para ver si se recupera más rápido.

Maria suspiró hondo. -Entonces ¿no tienen que operarlo?

-¿Operar? ¿Quién te dijo esa tontería?

-Claro, rumores de la escuela. Escucha yo, venía a disculparme, asi que: lo siento. Segundo, trajé unas flores y descubrí que eres alergico a las gerberas asi que las tiré, perdón por no preguntar antes. Pero las acacias fueron un éxito porque al parecer le gustan a tu madre, pero yo no sabía que las flores tienen un significado oculto, entonces te trajé unas que significan amor secreto, lo cual no es del todo cierto. Creo que ya dije lo que tenía que decir, incluso hasta más, me retiro.

Cuando dió media vuelta Steve la llamó. -¿Sabes que no es tu culpa verdad?

-Pero el partido...

-Maria, yo no juego sólo. Hay alguien preparado para suplir mi lugar y harán uso de eso. No tienen porque culparte a tí. No creo que estuvieras planeando arruinar al equipo cuando lanzaste la pelota ¿o me equivocó?

Eso la hizó sonreír. Natasha tenía razón, su amigo era lindo. Lo que le recordaba ¿por qué no le había dicho a su amiga que los presentara antes? se hubieran evitado el teatrito del accidente.

-Tienes razón.

-Ahora que si quieres remediar algo ¿te gustaría venir a hacer la tarea conmigo?- Maria sopesó sus opciones: pasar el día en casa sola y comer con su padre molesto o hacer la tarea en compañia de alguien lindo.

La respuesta que buscaba Rogers la obtuvo cuando Maria se sentó al pie de su cama y comenzó a sacar sus libros. -Comencemos con Historia.


El jueves, Jane y Betty obligaron a Maria a asistir al partido. El primero de la temporada, contra los más grandes enemigos, las HYDRAS del Instituto AIM. Aparte de que sus defensas eran aterradores, a las chicas les disgustaba el color amarillo del uniforme de las porristas.

-No quiero ver esta matanza Betty.

-¿Matanza? Todo saldrá bien.

-Pero recuerda lo que dijo tu querido Bruce, las estadisticas muestran que los partidos que hemos perdido han sido cuando Steve no juega.- Betty le dió un codazo a Jane para que se callara.

Para el segundo cuarto, el equipo iba perdiendo 14 contra 0.

Maria se hartó, si quería solucionar algo lo haría en ese momento. Se paró de su asiento y bajó a los vestidores. Cuando entró una serie de chiflidos se escucharon en el lugar, pero se terminaron cuando abofeteo a uno de ellos.

Garrett la miró serio. -No deberías estar aquí.

-Yo puedo hacer algo para detener esto, solo déme un uniforme.

-Las chicas no juegan.

-Al contrario, estuve leyendo las reglas de la liga, no hay nada explicitamente que diga que no puedo jugar. -Después de hacer una rápida comprobación, el entrenador puso una última excusa.

-No sabes jugar.

-Le diré algo entrenador, si hubiera equipo de chicas yo sería la capitana. Además ¿que tiene que perder? Vamos por los suelos de todos modos.

Cuando comenzó el siguiente cuarto, hubó una conmoción en el campo. -¿Dónde está Maria? Le encantaría ver cómo esos entrenadores están peleando con el árbitro y un jugador en medio.

Betty sintió un escalofrió cuando la vió la playera de ese jugador. -Jane ¿si Steve está lastimado, por qué esa persona trae su apellido y número?

-Es muy pequeño para ser Steve.

El entrenador de AIM aceptó que Maria jugara, despues de todo ¿qué tan dificil sería ganarle a un equipo perdedor, sin su jugador estrella y una chica en el equipo?

Lamentablemente para él, perdió 31 a 14


-Escuché que eres la nueva estrella del equipo.

Maria levantó la mirada de su libreta, mientras Steve le sonreía.

-Si, pero los equipos de la liga ya demandaron que me quiten, asi que probablemente haya jugado mi primer y ultimo juego. ¿No es triste?

-Si, porque vi un video, y eres buena. Aunque podrías aprender un poco de mí.- Maria sonrió y se comenzó a sonrojar.

-Aún así apreció que hayas salvado a todos. Me gustaría jugar contigo.

-Bueno, cuando te recuperes tal vez puedas.

-¿Te soy sincero? odio el futbol.- Al escuchar su confesión, lo miró impactada y con la boca abierta

-¿Tu qué? ¿Cómo puedes odiarlo? Es de las mejores cosas que hay.

-Tal vez me equivoqué de chica, normalmente una me apoyaría.

-Natasha no lo haría, ella te daría un puñetazo. Y yo también, pero no lo hago porque estás herido.

-No lo entiendes, mi papá quiere que sea jugador profesional. Si me gusta el futbol pero solo verlo. Mi sueño es dedicarme al arte.- Eso la dejo más atónita.

-¿Eres gay?

-¿Sólo porque dibujo bien?- Maria lo miró avergonzada.

-Lo siento, tu me dices esto en confianza y no te estoy apoyando.

-Descuida. Todos lo hacen, excepto Bucky. Aunque sé que en el fondo se está burlando.

-¿Podrías enseñarme que has hecho?- Steve no espero más preguntas y saco su cuaderno de dibujo. Le enseñó un montón de retratos de su familia, paisajes, flores, montañas, edificios y todo lo que su imaginación podía crear incluyendo dragones y castillos. Todos con tanto detalle, que Maria estaba segura de no haber visto algo más hermoso.

-Eres talentoso.

-Podría dibujarte.

-¿Yo? No, para nada. Imagina este horrible perfil en tu cuaderno.

-¿Por que no dejas que yo decida eso?


-Wow, esto es hermoso.- Darcy observaba sorprendida el dibujo que Maria le había mostrado.

-Incluso me hace creer que en serio eres linda.- Maria dejo su cara de ensueño y la miró enojada arrebatandole el dibujo.

-Pero mírate, tan distraída y tan enamorada. Puedo oler la miel saliendo de tu boca cuando hablas.

-Cállate Darcy.

Pero era cierto, le preguntaban quién era Cervantes y Maria contestaba que era el que había desarrollado el teorema de Pitagoras. Le preguntaban dos más dos y decía 6, le preguntaban por la tarea y decía que no tenía hambre.

Y Steve no andaba tan bien cómo creía, su mamá le preguntaba si quería agua y él contestaba que no tenia sueño. Cuando Natasha fue a visitarlo notó que él tarareaba canciones románticas (algo que NUNCA hacía). Si, ambos estaban mal.


Al final de la semana, Maria fue a hacer la tarea con él cómo acostumbraba. -Vuelvo el lunes.

Al escucharlo presionó fuerte el lápiz y al punta se rompió. -¿Ah si?

-Si, en la mañana fui al doctor, y al parecer estoy mejor. Así que ya no tendrás que venir a ayudarme con los apuntes.

Maria bajó la mirada seria. -Fueron unos buenos días, Steve.

-Si, pero...eso no significa que no volvamos a hablar ¿verdad?

-Fuera de esta semana nunca habíamos hablado tanto ¿qué lo hace diferente ahora?

-Qué te conozco más, y que no había notado que tienes ojos azules. Podría verlos todo el día.

Eso si que no se lo esperaba. Sin pensarlo dos veces se dió un pellizco en su brazo.- ¿Qué haces?- Steve la miró consternado.

-Reviso que no me haya quedado dormida.- Steve se acercó a ella, tomo su rostro en sus manso y la besó.

En ese instante Natasha entró a la habitación, pero ellos no la notaron. Asi que cerró la puerta de nuevo y se alejó lentamente.

Dos horas más tarde, Maria recibió varios mensajes de sus amigas preguntando si ya andaba con él.

-Nat te juró que...

-Alegráte Hill, tienes novio.


Si, como lo habrán notado tengo una leve obsesión por steve/maria. No sé porque pero me encantan :)

anyway, aquí termina todo, no hice de Pepper porque...pues el tiempo se me vino encima pero tal vez en el futuro haga, solo diganme si les gustaría leerlo

gracias por seguirme, dejar review y asi, los quiero :)