agradezco su cariño y reviews :) fangirleo cuando leo reviews...bueno, ya basta de sentimentalismos...dejaré eso para Civil War.

disfruten (y no, Marvel no es de mi propiedad lamentablemente)


Día 1

Ella era buena. Era amable, linda y uno de los mejores promedios. Eso era lo que consolaba a Virginia Potts durante su castigo de una hora en detención, y era lo que la consolaría por los diez siguientes días de su condena.

Y todo por culpa de Darcy, porque su amiga estaba segura de que Amora y el resto de las populares eran pequeños demonios. En cierta manera tenía la razón pero eso no justificaba que llenara con sal sus lockers. Virginia solo había estado en el lugar equivocado a la hora equivocada. Al menos Darcy también estaba castigada, solo que ella cumplía su condena en la mañana antes de clases y Potts la cumplía después de su jornada estudiantil (por alguna extraña razón el director no las quería juntas...)

Sólo eran Logan, Tony, el profesor a cargo y ella cuando comenzó su castigo. Y en cuánto se quedaron solos, Tony se acercó al banco junto a ella.

-Vaya, vaya, Virginia Potts en detención. Ahora lo he visto todo.- La voz de Tony sonaba cómo una sorpresa fingida.

Pero ella lo ignoró, porque lo unico que necesitaba para hundirse más era que la vieran platicando con Tony Stark. (Algo que nadie sabría si no se asomaban por la ventana de detención.)

-Seremos compañeros por 10 días, al menos dime hola.

Tony suspiró decepcionado, vaya que sabía mantenerse en silencio. Entonces comenzó a observarla fijamente notando un pequeño pero encantador detalle en su persona.

-¿Tienes otro nombre aparte de Virginia?

Eso la sacó de sus pensamientos, porque ¿qué clase de pregunta es esa? nadie le preguntaba eso. Ni siquiera ella se preguntaba si su mamá había pensado en otro nombre para su hija mayor.

-No. ¿Por qué preguntas?

-Porque no me gusta.- Virginia miró a Tony muy fastidiada.

-Pues eso no me importa, asi se llamaba mi abuela y a mí me gusta mucho.

-Pepper.

-¿Qué?

Tony sonrió y empezó a decir 'Pepper' en diferentes expresiones, saludos, tonos y colores.

-Te diré Pepper.

-¿Por qué insistes en destruir mi identidad?

-No la destruyo, la afirmo. Dime ¿cuántas pelirrojas pecosas hay en está escuela?

-Sólo yo.

-Pero ¿cuántas Virginias hay?

-Hay...cómo cinco.

-Exacto, te diré Pepper por tus pecas y así cada vez que diga eso todo mundo sabrá que me refiero a la única e inigualable Virginia Potts.

Eso la hizó sonreír. -Bien, así está mejor Pep. ¿De qué quieres hablar?


Día 3

Conforme avanzaba el tiempo mejor se llevaban. La palabra Pepper era un código secreto entre ellos. Pero un código que sólo usaban cuando estaban en detención...

Para los demás ella seguía siendo Virginia.


Día 4

El día 4, y la casi mitad de su castigo, tocó en viernes. Afuera estaban Maria y las demás esperando que ella terminará con su responsabilidad. Y la hora de detención se hizó más larga porque el maestro no salió cómo de costumbre.

Aunque no quisiera admitirlo, las pláticas de Tony eran lo que la ayudaba a soportar su horrible destino.

Cuando todavía faltaban 40 minutos un papelito botó en su cabello. Luego otro, y otros dos después de ese. Finalmente uno aterrizó en su banco y fue cuando leyó el mensaje. Estoy aburrido, deberíamos evadir a ese maestro.

La pelirroja ignoró el mensaje, pero no pudó más cuando otros 4 papelitos cayeron en su banco. Pepper ¿tienes algo que hacer hoy?

Pepper volteó hacia el banco de Tony y le rogó con la mirada que no le mandará más papelitos (sobre todo si estaban babeados)


Día 6

El día cinco no se acercó a platicar cómo de costumbre. Y se veía inseguro. Pero el día seis platicó con ella en todas las clases que estaban juntos e incluso la saludó cuando se toparon por un pasillo mientras Pepper caminaba con Maria y Janet.

-¿Porqué te dice Pepper?

-Es mi...apodo.

Janet sonrió emocionada. -¡Tienes apodo! ¿Podemos usarlo también?

Al principio no le pareció bien, pero aceptó. En menos de 30 minutos la mitad de la escuela le decía Pepper.

-Hola Pepper. ¿Qué cuentas Pepper? ¿Puedo decirte Pep? Necesito que hagas mi tarea Pep. ¿Vamos al cine cuando acabes Pepper?

-¡Darcy! Vuelves a molestarme con eso y te juró que no te ayudaré con nada.


Día 7

-Y el perro le dice al caballo: ¿Por qué la cara larga?- Todos en la mesa soltaron una carcajada, excepto Tony.

-Oigan ¿oyen eso?- Clint captó la atención de todos.

-¿Qué?- preguntó Tony levantando la cabeza distraído.

-Exacto. Tony, no has dicho absolutamente nada hoy. Ni que eres superior a nosotros ni el nombre de una chica.

-Tiene razón ¿acaso te torturan en detención?

-No es nada Pym. Simplemente no tengo ganas de hablar hoy.

-¿Estás enfermo?- Tony rodó los ojos al escuchar a Sam.

-¡No! ¿Acaso creen que porque no abrí la boca estoy mal? Deberían estar felices, siempre se quejan de que no me callo nunca.

-Nunca creí que diría esto, pero extrañamos tus comentarios.- Bruce y Thor asintieron en total acuerdo con Steve.

-No es nada.

-¿En serio?

-Vuelven a insistir y les volveré a contar la historia de mi nacimiento versión gráfica.- Nadie volvió a cuestionar a Tony.


Antes de detención se suponía que platicaría con sus amigos. Pero Tony no llegó. Así que Steve y Clint fueron los comisionados para investigar. Mientras observaban detrás del muro notaron algo diferente en Tony, estaba nervioso. El chico más pretencioso, presumido y seguro de sí mismo estaba impaciente caminando de lado a lado frente a la puerta de detención. Luego llegó Pepper.

-Hola. Te traje algo.- Tony abrió su mochila y sacó una revista científica.

-¿Tengo cara de genio?

-Siempre sacas 10.

-Bueno, me gusta lo suficiente cómo para pasar la materia, pero solo eso.

-¿Pasar con 10? Que perfeccionista. ¿Qué te parece esto?- Tony le mostró un libro de sapos y otros anfibios- Bruce dice que a Betty le gustan estás cosas y cómo tu eres su amiga creí que también te gustarían.

Pepper negó con la cabeza. -Bien, entonces toma esto.- Tony le entregó medio bizcocho de chocolate.

-Es la mitad.

-Bruce tenía hambre y no traía lonche asi que le di un poco. Pero me pidió que te lo agradeciera.- Pepper le sonrió un poco sonrojada y ambos entraron al salón.

-Siempre es por una mujer Rogers.

Steve rodó los ojos al escuchar a Clint, cómo le encantaba el dramatismo. -Pero Virginia no es la clase de chica que usualmente busca.

-¿Crees que ya se volvió loco?

-Clint, él siempre ha estado demente. La que me preocupa es ella, podría ser contagioso.

-Alguien tiene que hablar con él. Y ya.


Día 8

Tony sacaba libros de su locker cuando Steve se asomó junto a él.

-Virginia Potts. Yo estoy impresionado, incluso Clint lo está.

-Cállate Steve.

-Le debo 10 doláres a Bruce.

-¿De qué hablas?

-Bueno, él me dijo que si no era algo serio, tu dirías alguna estupidez pero que si era algo realmente serio, me dirías que me callara.

Tony casi se va para atrás. -¿Qué? ¿Serio? ¿Cómo en realmente sentir algo especial y eso? Yo sólo quería pasar más tiempo con ella.

-¿Qué tanto?

-No le digas a nadie pero su castigo...olvídalo. Tu eres el perfecto señor Rogers, si te digo lo que hicé harás que confiese y que le diga la verdad a Pepper. Luego dejarás que tu noviecita limpie el suelo conmigo y quién sabe que más.

-¿Qué hiciste Tony?- El tono de Steve era casi de pánico, porque sabía la clase de ideas locas y sorpresivas que salían de su cerebro.

-Sólo dime que debo hacer con esto, siempre pienso en ella.

-Bueno, ella no es la clase de chica a la que le puedes crear ilusiones y luego fingir que no pasó nada. Piensa que es lo que realmente quieres de ella.

-No es sólo eso Steve, para ti es fácil, todos te quieren.

Su amigo se encogió de hombros. -A ti también. ¿Cuál es el problema?

-Pepper no me quiere, es diferente a todas las demás y yo...no creo que quiera aceptarme.

-Creéme, va a decir que sí. Clint y yo le vimos su cara cuando le hablabas, le gusta platicar contigo.

-Maria no hace caras cursis cuando hablas con ella ¿en que basas tu experiencia?

-Tienes razón...aunque a veces arruga la nariz. Es cómo un tic. Olvídalo, tú solo sé sincero; y si te dice que no, te dejaré darme un puñetazo en frente de todos.

-Genial.


Día 9

Viernes de nuevo. Cuando se levantó, tomó la decisión de ser sincero con Pepper (bueno mitad sincero). Se puso una de sus mejor camisas, dejó los tenis atrás para cambiarlos por unos zapatos, se peino e incluso se puso colonia. Cuando bajó a desayunar fue extremadamente atento con su madre e incluso con Howard. Y antes de salr, Jarvis se aseguró de que no tuviera calentura o algo por el estilo.

Durante un cambio de clase les leyó el discurso que le daría a Pepper en detención, y todos le aplaudieron. Incluso Bucky y Sam lloraron. Steve le dió todos los ánimos del mundo (porque lo último que quería era ser golpeado por Tony) y Rhodey que estaba en una academia militar en Washington llamó para apoyarlo.

Pero nada de eso sirvió, porque ahí en frente de la puerta del salón, Tony comprendió lo que era el dolor realmente. Nunca en su vida se había sentido tan decepcionado y tan adolorido, ni siquiera cuando su papá le negó tener ese perrito a los 7 años había sufrido tanto. Era un fracaso, sufrir fracasos con sus padres era normal hasta cierto punto para él, pero eso...eso era otra cosa, en la escuela nadie le negaba nada y ahora...

Pepper con lágrimas en los ojos dijo que no. Lo rechazó. Y a pesar de que parecía que iba a romper en llanto, Tony no entendía por qué. ¿Que no era él el que estaba sacrificando parte de si mismo para hablarle?

Totalmente derrotado, fue en búsqueda de sus amigos y el unico que entendió su dolor fue Steve. No recordaba que el unigénito Stark fuera tan bueno con su derechazo.


Viernes, noche de estudio en casa de Jane y Darcy. (En realidad la casa era de Jane, pero su amiga pasaba tanto tiempo ahi que el cuarto de Foster tenía dos camas solo en caso de que Darcy se quedara.)

Normalmente esa noche de estudio en fin de semana se convertía en maratón de Supernatural. En medio de un exorcismo, Pepper interrumpió el climax.

-Tony se declaró en frente de mí de manera muy elocuente esta tarde.

Maria pausó el capitulo y todas voltearon a ver a Virginia sorprendidas. Incluso Natasha.

-¿Y?

-Pues...dije que no.

Sus amigas asintieron pensativas. -Pero ¿qué te dijo?- Betty se veía muy interesada, y Janet abrazaba con exaltación una almohada.

-Dijo que me quería mucho y que era lo mejor que le había pasado en su vida. Que la razón por la que se levantaba por las mañanas era para verme y que yo era diferente a todas las muchachas que conocía. Dijo cosas tan lindas, que casi me hace llorar. Fue tan tierno, nunca nadie había sido tan bueno conmigo y me hizó sentir tan especial...demonios.

Maria la miró en silencio y luego suspiró hondo. -Creo que lo arruinaste.

-¡Pero tu siempre te estás quejando de él! Dices que no vale la pena.

-Pep, si te hace sentir especial, es porque tal vez tu sientes lo mismo por él. No se si lo hayas notado, pero siempre SIEMPRE mencionas a Tony.

La pelirroja hizó una cara de confusión y volteó con Jane. -¿En serio?

-En serio.- Contestaron todas al unísono.

Luego una cachetada cruzó su mejilla pecosa.

-¡Oye!

Jane sonrió con satisfacción. -Eres la chica más insensible que he conocido. Tenemos que arreglar esto ya.

-¿Y cómo?

Natasha tomó las llaves del auto y las lanzó a Darcy.


Darcy iba al volante con Natasha cómo su copiloto porque la pelirroja sabía llegar a la mansión después de tantas fiestas, y Maria también le daba indicaciones desde el asiento trasero, porque su papá usualmente la llevaba a las fiestas que la familia Stark daba en la casa para sus empleados. (Las fiestas se acabaron para Maria cuando en una cena navideña, ella y Tony explotaron una máquina de sodas durante una acalorada discusión.)

En la parte de atrás Betty y Janet se quejaban de tener que cargar junto con Jane a Pepper y a Maria.

Cuando llegaron, Virginia escuchó toda clase de exclamaciones de las chicas al ver la enorme casa de los Stark. Maria sólo se estremció al sentir un escalofrío.

-¿Estás bien?

-Si, esta casa siempre me ha intimidado.

-¿Sabes Pep? Deberías apurarte con Tony y si tenemos suerte, te casarás con él y nos llevarás a ese exclusivo club para ricos en las afueras de la ciudad.

-En primer lugar: detesto que tú, especificamente tú, me digas "Pep" y en segundo lugar: nadie se va a casar en el futuro cercano. Todas abajo.

Mientras descendían del carro, Darcy hizó un mohín y cruzó los brazos. -Claro, olviden mis fabulosas ideas.

Al acercarse al portón, Betty tocó el timbre que tenía un intercomunicador. Y una voz respondió del otro lado.

-Residencia Stark ¿en que puedo ayudarle?

-Somos niñas exploradoras y vendemos galletas.

Pepper empujó a Betty del botón y la miró enojada. -No eches mentiras.

-Amiga, le rompiste su kokoro, Tony no te dejará pasar.

-Y díganme ¿qué hacen unas niñas vendiendo galletas en la mitad de la noche?

Maria sabia lo noble y bueno que era Jarvis así que tomó el mando. -Unas enemigas vendieron más que nosotras y queremos ganarles antes de mañana.

La puerta se abrió mientras las chicas esperaban pacientemente para luego cruzar la vereda que daba directo a la entradade la residencia. Al final del camino alguien giró la cerradura y delante de ellas apareció un hombre vestido con traje, chaleco y zapatos negros. En sus manos traía lo que parecía ser una toalla para cocina.

El hombre las miró con seriedad y algo de fastidio. -Sabía que mentían. ¿Por qué me molesto en tratar con ustedes?

Jarvis movió la puerta para cerrarla pero un pie lo detuvo. -Jarvis, necesitamos ayuda.

El mayordomo miró a Maria por lo que pareció una eternidad, hasta que finalmente la reconoció. -Maria Hill. Vaya que es una sorpresa. ¿Qué sucedió ahora?

-Bueno pues, esta persona- Betty empujó hacia delante a Pepper en contra de su voluntad- le rompió el corazón a Tony y venimos a arreglarlo.

Jarvis suspiró y rodó sus ojos. Parecía que los dramas del joven Stark eran algo frecuente en su casa, porque no oculto su cansancio de tener que lidiar con ellas.

-Claro, pasen. Normalmente vienen a quejarse de que él les rompe los corazones. Tomen asiento y Anthony bajará en un momento.

Las chicas se acomodaron en la sala y se dejaron caer en un enorme sillón de piel mientras admiraban la elegante decoración del lugar.

-Lo que haría con un espacio cómo éste.

Jarvis escuchó el comentario de Jane y las miró algo aterrado. -Señorita Hill, nada de desastres. Por favor.

Maria asintió, y aun dudando dejarlas solas, el mayordomo subió las escaleras gritando el nombre de Tony.

-Esta casa es enorme. ¿Cuántas avispas cabrian aqui?

-No Janet. Esos insectos no pertenecen al mundo.

-Aún recuerdo la última fiesta aquí. Colocaron una rampa en esas escaleras y luego nos tirabamos con colchones. Imaginen eso, Tony gasto su mesada en 20 colchones. ¿Cuánto dinero creen que sea?

-Tal vez los saco de la basura Nat.

-Eres una aguafiestas Hill.

-¿Por qué tu vienes a sus fiestas y el resto de nosotras no?- En la pregunta de Betty habia algo de envidia porque incluso Bruce era invitado, pero la unica de ellas que asistía era Natasha.

-Porque tengo sentido de elegancia ylógica. Además diferencia de ustedes, excepto Pepper, no soy una antisocial amante de insectos, tonterías o estupidos programas de televisión.

-Bueno Romanoff, la próxima vez que quieras ir a nuestras sesiones de Supernatural, no serás invitada.

-Darcy, nunca recibo tus invitaciones. Sé lo que pasa, porque lo sé todo y lo veo todo.

Darcy, Janet y Maria miraron a Natasha asustadas y fue necesario que Pepper las tranquilizara.

-No las perturbes por favor. ¡Jane no toques el florero!

-No hice nada.

-Siéntate Foster.

-Si Foster. Si rompes algo tu noviecito lo pagará.- Las chicas voltearon al final de la escalera en la planta alta y encontraron a Tony con los brazos cruzados. Y a Jarvis detrás de él. De no haber sido por la situación, Maria y Natasha hubieran soltado una carcajada porque el millonario estaba en pijamas y con una bata café encima.

-¿Vienes a burlarte de mí con tus amigas?- El tono de Tony sonaba muy ofendido mientras bajaba por las escaleras hasta llegar a ellas.

-Tony, sólo quiero...

-Dice que lo siente muchisimo y que si le das otra oportunidad te aceptará con todo el cariño del mundo. La única condición es que nos lleves constantemente a ese club de ricos en la...- Darcy se calló cuando Pepper le dió un codazo y la hizó a un lado.

-Las dejé venir, porque YO sería la que hablaría. Tony lamento mucho mi actitud de esta tarde. Nunca quise herirte.

-¿Y por qué dijiste que no?

-Porque...¡Mirate! Sólo piensas en ti mismo, sólo te preocupa tu persona y nunca haces nada por tus amigos. Yo no puedo estar con alguien que es egoista y que no me tratará cómo merezco.

-¿Y acaso eres menos egoista? Sólo estás pensando en lo que tu mereces, pero no piensas en lo que yo merezco. ¡Después de todo lo que he hecho!

-¿Y qué has hecho Tony Stark?

Jane y Janet se sonrieron. -Esto se pone interesante.

-No tienes idea. ¡No imaginas lo dificil que fue mantener todo escondido del director, conseguir la sal y poder abrir el casillero de Amora y de Bobbi cuando no estaban viendo y peor aún tuve que pagarle a Ivan Vanko para que interviniera las cámaras! ¡Y todo hubiera sido un desastre, si Darcy no se hubiera parado ahi y...-

Tony se interrumpio, y las miró aterrorizado mientras se cubría la boca. -Ups, eso no estaba planeado.

Darcy se lanzó encima de Tony, y Jarvis tuvo que calmar la situación y los gritos, haciendo que las chicas tomaron asiento de un lado y Tony del otro. Con el mayordomo de mediador.

-Muy bien ¿qué fue esa confesión Tony?

Stark se encogió con temor y bajo la mirada. -Tal vez inculpe de lo de la sal a Darcy y a Pepper...

-¡Maldito! ¿Sabes cuántos reportes tengo hasta ahora?

Jarvis le indicó a Darcy con un gesto que se callara. -¿Y por qué fue eso?

-Porque...porque quería ver a Pepper y no sabía cómo hacerlo.

-¿Acaso fue por eso que me lanzaste lodo aquélla vez cuando teníamos 6?

-Fue idea de Clint y creí que resultaría.

Jarvis rodó los ojos fastidiado, porque para ser un genio, Tony hacía muchas estupideces. Pero ironicamente, Pepper estaba sonriendo.

Y Maria, Janet e incluso Tony estaban sorprendidos de ello.

-¿Estás loca? ¡Por su culpa nos castigaron!

Darcy estaba muy enojada, pero eso no le importó, solo mantuvo su sonrisa y se la contagió a Tony. -Si, tal vez. Pero estoy segura que le dirá la verdad al director ¿verdad Tony?

Contento de no recibir un regaño por parte de Pepper, asintió con energía. -¿Eso significa que si?

Pepper negó con la cabeza. -No, de aqui a un año demuestrame que realmente puedes ser bueno conmigo y te daré mi respuesta.

-Pero tu también tienes que poner de tu parte.

-Prometo ser buena y linda contigo.

-No necesitas esforzarte mucho.

Jarvis sonrió satisfecho, pero Darcy no estaba tan feliz. -¿Ya puedo golpearlo?


Este esta más largo, pero queria terminarlo :)

probablemente continue esto, tenia planeado una historia parte de esta, pero cómo soy una floja lo agregaré aqui hihihihih

disfruten su dia y CIVIL WAR :)