Gravity Falls no me pertenece, todos los derechos los tiene Alex H.

El primer turno.

Amanecía, los rayos del sol entraban por la ventana de la habitación impidiéndome seguir con mi sueño, me senté en la cama aun adormilado y dirigí mi mirada hacia la cama de Mabel, vacía, al parecer se había levantado primero que yo, me pare y fui hacia el cuarto de baño, me bañe y cepille mis dientes antes de bajar a la cocina a desayunar.

-Buenos días – Dije entrando a la cocina.

-Buenos días chico – Respondió el tío Stan mientras tomaba su café y leía el periódico.

-Buenos días Dipper – Saludaba una enérgica Mabel la cual estaba jugando con su comida, ¿cómo puede tener tanta energía siempre?

Fui al refrigerador y me serví un tazón de cereal para luego sentarme a comer con los demás – No olvides que hoy empiezas tu turno en la caja registradora – dijo el tío Stan antes de volver a centrar su atención en el periódico – No lo he hecho – respondí para luego empezar a comer mi desayuno.

Una vez acabado, fui a arreglarme a la habitación para el día que me esperaba, me sorprendí al ver a Mabel entrar corriendo en busca de algo que ponerse.

-¿Porque la prisa Mabel? – Pregunte intrigado por la actitud de mi gemela.

-Candy y Grenda me llamaron para salir de compras con ellas hoy – Dijo para acto seguido sacarme con la excusa de que se iba a vestir.

-Hoy será un gran día – pensé de forma sarcástica para luego dirigirme a cubrir mi turno en la caja registradora.

Eran ya las 12 del mediodía y todavía no pasaba ningún cliente por la cabaña, me resulto extraño, normalmente el tío Stan siempre lograba engañar a los turistas para que vinieran y gastaran su dinero en mercancía pirata, parecía que iba a ser un día sin mucho trabajo, al menos así era hasta que vi pararse enfrente de la cabaña a un autobús de 2 pisos, era extraño ver uno de esos por aquí, observe cómo se bajaba un grupo de personas y se acercaba a la entrada de la cabaña.

-Así que esta es la famosa cabaña del misterio eh, no me parece la gran cosa –Dijo uno mientras entraba seguido por todos los demás.

-Hey Sam, ven a ver esto – decía otro mientras jugaba con un globo de aire.

-Si lo rompen lo pagan – Vocifere yo sin mucho ánimo de aguantar a unos adolescentes inmaduros, aunque yo mismo sea un adolescente también.

-Te pido disculpas por mis amigos – Oí decir a una voz femenina, la cual pertenecía a la chica que estaba parada al frente del mostrador, media unos 1,70 de alto, era un poco pálida de piel, llevaba el cabello corto de color negro con un mechón morado en frente, portaba una vestimenta un poco llamativa: Una camisa de la banda Kiss, un bluyín de color negro, zapatos de cuero y una guitarra colgada en su espalda.

-No… no hay problema – Vamos Dipper, porque te pones nervioso, es solo una chica como todas las demás.

-¿Hoy no ha sido un buen día, eh? – Pregunto mientras recorría su mirada por todo el lugar.

-Ha habido mejores – Respondí.

-Siendo este un lugar histórico para Gravity Falls, me sorprende no ver a más gente por aquí – Dijo ella volviendo a posar sus ojos sobre mí, por un minuto quede perdido en esos ojos azules como el cielo, hasta que su propia voz me devolvió a la realidad.

-Somos una banda que está de gira por todo Oregón, y nuestro siguiente concierto es en este lugar.

-Eso suena genial.

-Sí, lo es, si quieres puedes venir, será mañana a las 3 en la plaza central del pueblo – Dijo para después entregarme un panfleto de su banda.

-Estaré encantado de ir – Respondí emocionado por la idea.

-Muy bien, entonces te veo mañana a las 3 chico de la caja.

Acto seguido la vi salir de la tienda junto con sus compañeros y volver a subir al autobús que los había traído, no pude hacer más que quedarme mirando como se alejaba hasta perderse en el horizonte.

El resto de la tarde paso sin mayores complicaciones, supongo que fue un golpe de suerte puesto que no podía quitar mis pensamientos de esa chica misteriosa que había venido hoy a la tienda, seguí así hasta que llegó la hora de cerrar, el tío Stan nos había llamado a todos para cenar.

Mabel ya había regresado de sus compras con sus amigas y estaba entretenida contándonos como les fue en el día y de los chicos guapos que vio por el pueblo.

-Era tan guapo, tenía unos ojos hermosos, se llamaba Fernado y…

-Vale, vale mi niña, mejor como tu cena antes de que se enfrié – Sugirió Stan señalando el plato de comida de Mabel.

-Está bien – Respondió sin mucho ánimo para después centrarse en su comida.

-Dipper, me preguntaba si mañana podrías ayudarme a comprar algunas cosas en el mercado, necesito reponer mercancías para la tienda. – Dijo Stan con una sorpresiva emoción en su voz.

-Lo siento tío Stan, pero mañana tengo planes para salir a un concierto – Respondí un poco culpable por denegar su oferta.

-Oh, ya veo, bueno, espero que la pases bien – Su voz sonaba un poco desilusionada, de verdad me duele verlo así, pero ya había prometido ir al concierto, además, será una buena oportunidad para ver a esa chica de nuevo.

Terminada la cena Mabel y yo subimos a la habitación dispuestos a tener otra noche refrescante de sueño.

-No debiste haberlo rechazado Dipper – Dijo Mabel con un tono recriminatorio en su voz.

-Ya tenía planas Mabel, no puedo cambiarlos así como así – Le dije yo con un tono un poco obstinado.

-Pero Dipper, sabes que son pocas las veces en que Stan te pide salir juntos, él ya está viejo, le quedan pocos años de vida, lo único que quiere es pasar sus últimos momentos con su familia. – La voz de Mabel sonaba un poco apagada al decir esto ultimo.

-…La respuesta sigue siendo no Mabel, ahora vete a dormir que ya es tarde – Finalice para acto seguido acostarme en la cama y abrigarme con la sabana.

-"Suspiro", espero que estés haciendo lo correcto hermano – Fue todo lo que oí antes de que ella apagara la luz y se acostara a dormir.

-Yo también Mabel, yo también…