Gravity Falls no me pertenece, todos los derechos los tiene Alex H.

No tenía pensado subir otro capítulo hasta año nuevo, esta va por ti cesar, gracias por seguirme, lamento lo de tu celular, espero que te guste.

El Gran Día.

Eran alrededor de las 10: 45 de la mañana, yo ya me encontraba en el lugar donde me iba a reunir con Rose, la verdad es que la mañana había empezado mal a más no poder, como había terminado cansado del día de ayer me levante tarde para el desayuno, en consecuencia de eso cuando baje a buscar comida no encontré nada, obligado a salir sin desayunar me aliste lo mejor que pude para la cita…, en que estás pensando Dipper, esto no es una cita, solo vas a ir a mostrarle los alrededores a Rose, ella solo te ve como un conocido, aunque me gustaría que me mirara de otra manera…

Absorto en mis pensamientos no note cuando una chica con cabello raro y ropa extravagante se paró al lado mío.

-¿Qué es lo que te tiene tan distraído esta mañana? –Pregunto Rose con una sonrisa en la cara.

-Rose, hola…no es nada importante, me alegra que vinieras – Dije con nerviosismo en mi voz por la repentina sorpresa que me había dado.

-Tú te ofreciste a mostrarme el lugar, sería muy descortés no venir –Respondió dirigiéndome una mirada fija, de nuevo había quedado atrapado por sus hermosos ojos.

-Y bien chico de la caja, ¿A dónde vamos primero? – Dijo ella haciéndome volver a la realidad.

-oh… claro, estas aquí para que te muestre el pueblo, primero vallamos al centro comercial, de ahí decidiremos nuestro siguiente destino.

El resto del día estuvimos paseando por todos los lugares de alguna manera relevantes para Gravity Falls, yo le contaba un poco sobre la historia del pueblo y ella me prestaba atención como si de un profeta se tratase, ya habiendo recorrido la gran mayoría de lugares, decidí llevarla a un parque que se encontraba un poco a las afueras de la ciudad.

Estábamos caminando tranquilamente cuando de repente su voz me saca de mi ensoñación de nuevo.

-Gracias por esto Dipper, de verdad que me divertí mucho contigo el día de hoy –Decía mientras caminaba a mi lado.

-De nada Rose, yo también me divertí mucho contigo hoy –De verdad es hermosa, no se cuanto más voy a poder controlarme.

-Oye Dipper, ¿tú estás saliendo con alguien actualmente? –Esa pregunta me tomo desprevenido, será que yo también le gusto, cálmate Dipper, no pierdas los estribos, respóndele de la manera más natural posible.

-De… de momento no estoy saliendo con nadie – Respondí intentando parecer lo más natural y desinteresado posible, aunque por dentro estuviera ardiendo de felicidad por la sola idea de poder salir con ella.

-¿Y no hay nadie que te interese?- Inquirió volviendo a posar esos hermosos ojos sobre mí, joder, porque eres tan condenadamente linda.

-Bu… bueno, hay una chica, pero no sé si ella sienta lo mismo por mí- Dije apartando la mirada de su cara volviéndola a fijar en el camino.

-Um… ¿y esa chica de casualidad no seré yo? – Dijo pegando un brinco para posicionarse al frente mío, impidiéndome seguir con mi camino, se me corto el habla en ese momento, no sabía que responder, ¿cómo se supone que conteste a eso?

-Bu… bueno… -Dije bajando la mirada intentando no mostrar mi sonrojo, que en ese momento se encontraba por toda mi cara y parecía que fuera a explotar en cualquier segundo.

-Eso lo responde todo – Dijo para acto seguido jalarme del cuello de la camisa y robarme un corto y fugaz, aunque aun así hermoso y placentero beso.

-Rose… -No podía salir de mi estupefacción, era acaso posible que un simple beso me quitara todas las palabras de la boca y me llevara a ser el hombre más feliz de la tierra, si lo era, pero eso solo porque vino de los labios de esa chica a la cual he estado deseando los últimos día con un fervor insofocable.

-Dipper, ¿te gustaría salir conmigo? –Fue todo, cualquier índice de razón y cordura que tenía habían desaparecido con esas simples palabras, ahora solo quedaba dejarle paso al deseo.

Sin previo aviso la agarre entre mis brazos volviéndola a acercar a mí para esta ves ser yo quien le robara un beso, solo que este tenía el propósito de ser mucho más profundo que el anterior, no me importaba quien nos pudiera estar mirando, solo quería tenerla cerca de mí, poco a poco Rose también fue correspondiendo el beso, abriendo un poco su boca permitiéndome jugar con su lengua, fue un beso apasionado, lleno de deseo y pasión, no sé cuánto fue que duramos así, pero no quería interrumpir ese momento por nada del mundo, para desgracia mía, soy humano, y eso me exige respirar para poder seguir viviendo.

Nos separamos, nuestras respiraciones estaban agitadas intentando recuperar el aire que habíamos perdido en ese hermoso momento.

-Vaya, eso me tomo por sorpresa – Decía mientras me mostraba una sonrisa en su cara.

-Lo siento, no pude contenerme – Fue todo lo que atine a decir con el poco aliento que tenía.

-No te preocupes, yo también lo estaba deseando – Dijo para acto seguido plantarme un tierno y cálido beso en la mejilla –Pero deberías tener un poco en cuenta el lugar en donde estamos.

Fue en ese momento que dirigí mi mirada hacia lo que nos rodeaba, había un montón de gente alrededor nuestro que nos estaban mirando, algunos con un gesto desaprobatorio, otros con una sonrisa en la cara, pero todo eso ya me importaba muy poco, porque en esos momentos era el hombre más feliz que podía haber existido.

-No me importa donde este, siempre y cuando pueda estar contigo –Respondí para acto seguido plantarle un dulce beso en los labios.

-Vaya Dipper Pines, resultaste ser todo un romántico –Decía con una mirada burlona.

El resto de la tarde la pasamos caminando tomados de la mano por el parque, ya oscurecía y tenía que volver a la cabaña, no quería separarme de ella, pero me reconfortaba el hecho de que esta no era la última vez que la vería, ahora que somos novios, podre pasar todo el tiempo que quiera con ella.

Fui hacia el hotel donde se quedaba para acompañarla y despedirme.

-Dipper, aún no te he dado mi numero cierto –Decía más como afirmación que como pregunta.

-Ahora que lo mencionas, no –Acto seguido la vi sacar de su cartera un celular.

-Muy bien, anota xxxxxxxxxxx.

-Vale, ya lo tengo.

-Pues entonces, hasta la próxima Dipper Pines –Dijo para luego plantarme un beso casi tan apasionado como el del parque y después salir corriendo hacia su habitación, cielos, esta chica si sabía cómo volverme loco.

El camino de regreso a la cabaña fue tranquilo y apacible, no podía apartar la mente del el gran día que tuve hoy, y de la chica que seguramente me robaría el sueño otra vez.

Ahora sí, hasta año nuevo.

Les quiero decir que no soy muy experto en esto, así que si tienen algún comentario negativo por favor no se limiten y escríbanmelo en sus reviews, ya que estos son los que me ayudan a mejorar como escritor.