Graviy Falls no me pertenece, todos los derechos los tiene Alex H.

Perdón por la tardanza.

Wendy Parte 1 - A.

El sol se estaba levantando y con él un sin fin de dudas afloraban en mi mente, Wendy iba a volver, la verdad no sé cómo sentirme al respecto, estos últimos días han sido como un sueño para mí, ahora estoy en una relación con Rose, y no podría estar más feliz por ello, pero Wendy fue mi primer amor, y eso no se olvida fácilmente… Necesito pensarlo, necesito saber si aún siento algo por Wendy.

Me pase toda la mañana ensimismado en mis pensamientos, no podía sacar las dudas de mi cabeza, cuando me di cuenta ya eran las 12 del mediodía y yo aún no había desayunado.

-Necesito comer algo – Me dije a mí mismo. Para ser honesto no tenía mucho apetito, pero sabía que era perjudicial para mi salud el no comer, así que aun en contra de mis deseos me levante de la cama dispuesto a ir a la cocina a prepararme algo, al momento de pararme sentí el cuerpo entumecido, no había movido un musculo en todo el día -Quizás deba ir por un poco de aire fresco después de desayunar.

Baje las escaleras y vi como Mabel estaba en la sala, se encontraba recostada frente al televisor mirando un capítulo de patotective, en ese momento me pare a pensar en cómo Mabel no había cambiado mucho en estos años, claro, obviamente había crecido más, pero su personalidad seguía siendo la misma que tenía hace 5 años cuando pasábamos los veranos resolviendo misterios, sentí una fuerte punzada en el pecho al recordar eso, ¿porque nos habíamos distanciado?, esa pregunta rondo por mi mente unos segundos…

-Buenos días Mabel – Le dije sin mucho animo a mi gemela mientras me dirigía a la puerta de la cocina.

-Creo que es algo tarde para decir eso Dipper – Me respondió mientras volteaba si mirada y me dedicaba una sonrisa.

-Sí, creo que tienes razón – Dije en un tono seco y sin vida, no me encontraba de ánimos para nada.

-Dipper, ¿estás bien? – Pregunto ella mientras se paraba del suelo y ponía su atención en mí, su expresión cambio de una cara feliz a una que reflejaba preocupación.

-Sí estoy bien… Solo estoy algo pensativo, eso es todo – Le respondí yo intentando devolverle la sonrisa que me había brindado hace solo unos momentos, aunque eso solo pareció preocuparla más.

-¿Es por Wendy no? – Esa pregunta me tomo desprevenido, no sé porque pero me puse un poco nervioso al oírla, ¿Acaso soy tan obvio?

-Por…porque lo preguntas – Le dije intentando fingir ignorancia, aunque por mi tono de voz era evidente que la respuesta era un sí.

-Dipper, creí que ya lo habías superado, ¿no estas saliendo con una chica ahora?

-¿Co…como sabes eso? – Genial, ahora no puedo ni articular bien una oración.

-Soos me lo conto, dijo que te había visto besarte con una chica en el parque – Esto me pasa por no prestar atención, he de ser más precavido desde ahora.

-Eso no es tu problema Mabel – Le respondí y luego me dirigí a zancadas hacia la puerta de la cocina, pero antes de que pudiera llegar una mano se posó en mi hombro.

-Dipper, eres mi hermano y me preocupas, no me gusta verte así – Lo dijo de una forma tan honesta y sincera que me desarmo completamente, no me gustaba discutir con ella.

-Yo… Lo siento Mabel, es solo que en este momento tengo muchas cosas en las que pensar – Articule esa frase débilmente mientras me volteaba a verla, en ese momento ella me dio un abrazo.

-Dipper, sabes que puedes contar conmigo para lo que sea, ¿Somos hermanos o no? – Esas palabras llegaron a lo más profundo de mi corazón.

-Gracias Mabel – le respondí ya un poco mejor mientras correspondía el abrazo.

-Cuando quieras.

Después de la conversación con Mabel me sentía un poco mejor, pero las incógnitas seguían azotando mi mente con un fervor insofocable, después de desayunar cereal (Pues esto era lo único que había en ese momento) me propuse a seguir mi plan y decidí salir por un poco de aire fresco, me dirigí al pueblo y me dedique a caminar por las calles sin ningún rumbo fijo, ya había recorrido un buen tramo cuando de repente una voz me saco de mis cavilaciones.

-¿Es ese Dipper Pines? – La voz pertenecía a una pelirroja de unos 1,68 de alto, vestía una franelliya de color verde con un sueter encima junto con un gorro de esquí del mismo color que la franelilla, una bufanda a cuadros de color morado y su típico conjunto de jeans y botas de cuero.

-Wendy!, que… que haces aquí? – Dije eufórico por su repentina aparición.

-Le dije a tu tío que iba a venir de visita, pero vaya, sí que has cambiado, casi no te reconocí – Decía mientras me dedicaba una sonrisa y se paraba frente a mí.

-Bu… bueno, tú también has cambiado – No sé qué decir, ¿Porque aparece justo ahora?, mis nervios están de punta y estoy empezando a sentir un calor insoportable.

-Un poco, pero dime Dipper, como han estado tú y los otros, realmente los he extrañado estos últimos años.

-Hemos estado bien, la cabaña no ha cambiado mucho en este tiempo, y Soos y Mabel siguen siendo como eran hace 5 años – Ya estaba un poco más calmado después de pasar la sorpresa inicial, pero aun no me sentía del todo a gusto, de verdad no sé qué pensar, todo esto es tan confuso, ¿Porque el autor de los diarios no había escrito nada sobre cómo entender el amor?, en este momento me serviría mucho.

-Me alegro de que las cosas estén bien, y dime dipper, ¿ya has escuchado el último éxito de BABA?

-Que?! – Dije notablemente alterado, de la nada ella empieza a reír.

-Jaja, al parecer tú tampoco has cambiado mucho- Decía ensimismada en su risa.

-¿Co… como sabes que me gusta BABA? – Pregunte sumamente apenado.

-Te vi una vez mientras cantabas una de sus canciones cuando creías que estabas solo - Acto seguido me da un suave golpe en el brazo – Me alegra verte de nuevo de Dipper.

-A mí también me alegra verte de nuevo Wendy – Dije dedicándole una sonrisa amigable, aunque un poco nerviosa, sentía un pequeño ardor en mi pecho, aunque aún no se decir que lo causa.

Después de eso decidimos caminar un rato por la ciudad, nos estábamos actualizando sobre nuestras vidas y el cómo nos había ido estos años, aunque la verdad es que no estaba prestando mucha atención a la conversación, en todo ese tiempo me estaba preguntando que sentía por ella, sin hallar aún una respuesta clara.

-Y dime Wendy, ¿Como llevas la vida de la gran ciudad? – Pregunte intentando apartar esos pensamientos de mi cabeza.

-Para serte sincera, me parece un poco aburrida, supongo que nada puede igualar el encanto que tiene un pueblo como Gravity Falls, ¿aun sigues resolviendo misterios junto con Mabel?

-La verdad es que Mabel y yo nos hemos distanciado un poco, ya no vamos en busca de misterios como lo hacíamos antes – Dije con un deje de tristeza en mi voz.

-Oh, ya veo... Sabes, aún recuerdo a aquel niño que se pasaba todo el día obsesionado con ese diario y que soñaba con encontrar al autor del mismo.

-… - No respondí, solo me quede escuchando atentamente lo que ella decía.

-Aunque ese niño me parecía un poco nerd al principio, con el tiempo me di cuenta de que era una persona con la que puedes contar cuando estés en problemas, realmente era un chico genial… Dipper, lamento haberte rechazado. – Ese comentario estremeció mi interior, ¿Qué quiso decir con eso?, esto solamente me hace sentir más confundido

Seguimos el resto del camino en silencio, cuando me di cuenta ya habíamos caminado por un largo rato, el sol se estaba empezando a ocultar en el horizonte y ya se podían ver las primeras luces del firmamento.

-Bueno Dipper, fue agradable haber hablado contigo de nuevo – Decía Wendy mientras se detenía y me dirigía la mirada.

-Lo mismo digo Wendy, fue bueno verte – Dije yo mostrándole una sonrisa un poco forzada.

-Dipper…

-¿Sí?- Pregunte incitándola a que continuara con la oración.

-… Nada, te veo después – Fue lo último que dijo antes de salir corriendo y subirse en un autobús.

¿Qué era lo que me quería decir?, ¿A qué se refería con que lamentaba haberte rechazado?, esta y otras preguntas abordaron mi mente mientras emprendía el camino a casa.

Al llegar pude ver al tío stan en la sala, se había quedado dormido en el sofá mientras veía uno de sus programas de televisión, decidí dejarlo descansar y subí directamente a mi habitación, hoy había sido un día largo y tenía muchas cosas en las que pensar, al entrar en la habitación vi como Mabel ya tenía puesta su pijama y estaba lista para dormir, al verme entrar poso su mirada en mí y me pregunto.

-Hola Dipper, ¿Dónde estuviste toda la tarde? – Decía un poco cohibida, al parecer seguía preocupada por mí.

-Me encontré con Wendy – Mi respuesta la dejo helada, en su cara se podía ver la impresión y el miedo que tenía.

-… Estas… ¿Estas bien? – Dijo ya recuperando un poco la compostura y dedicándome una sonrisa nerviosa.

-No lo sé – Fue todo lo que alcance a responder, la verdad es que en ese momento no sabía que decirle para que no se preocupara.

-Dipper, sabes que siempre podrás contar conmigo – Decía mientras depositaba una mano en mi hombro.

-Lo sé – Respondí yo mientras le agarraba la mano y la quitaba suavemente de mi hombro, para acto seguido ir a mi cama y acostarme.

Esa noche no podía dormir, un sinfín de pensamientos inundaban mi mente, al final no sé si fue por el cansancio o por alguna otra razón, pero caí rendido al reino de los sueños, aunque en esos momentos estaba en paz, algo me decía que esto apenas estaba comenzando.