Gravity Falls no me pertenece, todos los derechos los tiene Alex H.
Wendy Parte 1 – C.
-Me gustas Dipper Pines… -Esas palabras quedaron rebotando en mi cabeza, no podía creer lo que estaba escuchando. ¿Wendy se me acaba de declarar?, ¿a mí?, después de haberme rechazado cruelmente hace alguno años ahora se viene a declarar!. Debería estar enojado, debería gritarle por todo el dolor que me ha hecho pasar, debería decirle todas las cosas que tuve que soportar para vivir con ese rechazo… Pero por alguna razón no puedo hacerlo, no sé qué pensar sobre esto, mi corazón está confundido, ¿que se supone que deba hacer?, por fin he encontrado una chica a la cual amo y quiero con todo mi corazón, pero aun así no puedo negar que todavía tengo un sentimiento por Wendy, no sé qué es, pero es seguro que hay esta, y en estos momentos este sentimiento me está carcomiendo por dentro.
-Wendy, yo… - Las palabras se me atoran en la garganta, por alguna razón se me está haciendo difícil hablar – No sé qué decir, todo esto es tan confuso y yo…
-Dipper, sé que no tengo derecho de venir a confesarme después de lo que te hice, pero ya no puedo seguir ocultándolo por más tiempo, te amo Dipper, no sé cómo no me di cuenta antes de eso – Sus ojos estaban llorosos, parecía que fuera a romper en llanto en cualquier momento, sentí una fuerte punzada en el corazón al verla así – Dipper, prometo que si me das otra oportunidad no te defraudare, juro que esta vez corresponderé el amor que me tenías… Si es que lo aceptas – Mi mente estaba en blanco, no podía pensar con claridad, mi corazón se tambaleaba con cada palabra que salía de su boca. Necesito responderle algo, necesito tomar una decisión.
-Wendy, la verdad…- No pude terminar de hablar, pues sentí una vibración proveniente de mi pantalón, ¿Quién podría ser a estas horas?, sea como sea, no pudo elegir mejor momento para importunarme. Saque de mala gana el teléfono de mi pantalón y me dispuse a ver quién me había enviado el mensaje… Fue entonces cuando mi corazón no pudo soportar más.
La persona que había enviado el mensaje era Rose, al leer eso un sentimiento de culpa entro en mi alma, un dolor insoportable estaba comenzando a crecer en mi pecho. Me vinieron a la mente todos los momentos que he pasado con ella, recordé como ella ha sido la única chica en la cual me he interesado después de Wendy, como ella es la única chica que me ha pedido ser su novio, como ella hace mis días alegres con solo una sonrisa, como ella ha confiado en mí y me ha contado su pasado, como ella ha podido llegar a mi corazón y me ha podido amar justo como yo la amo a ella, ella es la chica de mis sueños, esa chica es Rose, y es la persona con la cual seré feliz. En ese momento todas mis dudas se aclararon, mis sentimientos por Rose, mis sentimientos por Wendy, las respuestas a todas las preguntas que me he estado haciendo estos días al fin se muestran a la luz. Sé que debo hacer… Y sé que no será fácil.
-Wendy, yo… Lo siento, pero me gusta alguien más.
-¿Qué? – Dijo de manera casi inaudible, su voz estaba entrecortada, de sus ojos comenzaron a salir lágrimas una por una, me sentí fatal al verla así, pero tenía que ser honesto con ella… Y conmigo mismo.
-Wendy, de verdad lo siento.
-No… No, no, no Dipper, esto no puede ser, yo te amo, y estoy segura que tú también sientes lo mismo, sino porque aceptaste venir aquí, por favor Dipper, dame otra oportunidad, juro que esta vez no te defraudare, pero por favor… No niegues lo que siento por ti, no me rechaces – De sus ojos no paraban de brotar lágrimas, su voz sonaba desesperada, parecía que se iba a desmoronar en cualquier momento, podía oír los pequeños lamentos que salían de su boca. Por un momento me sentí como la criatura más despreciable del mundo.
-Wendy… Yo te amé, te amé con todo mi corazón, hice todo para llamar tu atención, me desvele varias noches pensando en cómo acercarme a ti, sufrí una infinidad de veces cuando pensaba que lo nuestro no podía pasar, varias veces pensé en rendirme al ver como tu salías con Roby, pero no lo hice, quería ser alguien especial para ti, quería conquistar tu corazón, quería ser la persona a la cual le dieras abrazos y le dijeras que lo quieres, quería ser en tu vida lo que tú eras en la mía, quería que me amaras… Wendy, tú fuiste mi primer amor, y siempre tendrás un lugar en mi corazón, te aprecio más que al resto de las chicas, pero yo ya tengo a alguien a quien amo, y estoy dispuesto a dar todo por esa persona. – Ahora toda está claro, Wendy es una persona especial para mí, y siempre le voy a tener un gran aprecio.
-No… - Susurro Wendy – ¡No! – Cayo de rodillas con las manos en la cara, su llanto se había intensificado y se podía escuchar sus lamentos desde la distancia.
-Wendy… - No sé qué decirle, ¿que se supone que diga en esta situación?, me siento como la criatura más despreciable en la tierra por hacerla sentir así, me duele verla así, y me duele más el hecho de no poder hacer nada para ayudarla.
-Dipper, por favor, no me dejes… Te necesito – Levanto su mirada y la dirigió directamente hacia mi cara, sus ojos se habían comenzado a tornar de un color rojo por el llanto y su expresión se veía destrozada, no me pude contener más. Inmediatamente me agache y la abrace, el dolor que me daba verla así era demasiado grande – Wendy, lo siento mucho, lamento no poder corresponder tus sentimientos, pero no quiero verte así, me duele verte así, eres alguien muy importante en mi vida – Parece que me logro escuchar pues al acabar de hablar correspondió el abrazo y se puso a llorar en mi hombro, me siento impotente, me gustaría poder hacer algo más para ayudarla.
Lloraba desenfrenadamente, parecía que sus lágrimas no fueran a tener fin, el dolor que siente ahora no se puede expresar con palabras, lo sé, yo también me sentía así cuando ella me rechazo, es doloroso, pero tenemos que seguir adelante, tenemos que confiar en que todo mejorara. Al final, todo va a salir bien.
No sé muy bien cuanto tiempo duramos así, pero estoy seguro que fue un tiempo largo, parecía que Wendy se estaba comenzando a tranquilizar, así que poco a poco nos fuimos separando hasta quedar cara a cara, se veía fatal, su ojos estaban hinchados y su cabello estaba echo un desastre, me pare y le tendí la mano para ayudarla a levantarse, ella la acepto sin levantar la mirada, por la posición de la luna diría que eran alrededor de las 11 de la noche, poco a poco nos fuimos incorporando y comenzamos a descender por la colina, ninguno de los 2 decía nada, no sé qué pueda decir en esta situación, al final llegamos a la base de la colina sin decirnos palabra alguna.
-Bueno, supongo que aquí nos separamos – Dije yo intentando mostrar una sonrisa fingida, aunque no tuve muy buenos resultados.
-…Dipper…
-¿Si?
-Es muy tarde y… Me preguntaba si me podrías acompañar a mi casa – Lo dijo en un tono desesperanzador, me sentía mal por ella, no podía dejarla así en medio de la noche, así que decidí aceptar.
Después de unos minutos por fin llegamos a la casa de Wendy, ahora que lo pienso esta es la primera vez que estoy aquí, era una casa grande, puesto que tenía que dar cobijo a Wendy, su padre y sus hermanos en el pasado. Nos encontrábamos en la puerta y yo estaba dispuesto a irme pero la voz de Wendy me detuvo.
-Dipper… ¿Quieres pasar a comer algo? – Me pareció extraña esa pregunta considerando lo que había pasado hace unos minutos.
-Yo… no tengo mucha hambre – Dije con una sonrisa fingida. Hoy al parecer era el día de los inportunios, pues no terminaba de decir la frase cuando de mi estómago salió un rugido que asustaría al mismo Bill, eso me pasa por salir de la cabaña sin comer.
-Pues parece que tu estomago dice otra cosa – Dijo ella levantando la cara y mostrando una pequeña sonrisa, aunque su expresión general seguía estando derruida.
Viéndome descubierto y atrapado no me quedo otra más que aceptar la oferta, así que de mala gana entre a su casa. Cruce un pequeño corredor y luego llegue a una pequeña sala de estar, me sorprendió su tamaño considerando el del resto de la casa, me senté en una pequeña mesa que se encontraba en el centro de la estancia y le di un recorrido a la sala con la mirada. Estaba pintada de un color café oscuro y tenía varios retratos familiares colgados en las paredes, no de ellos tenía la foto de Wendy con sus hermanos, me dio un poco de risa y nostalgia verla.
-Espérame aquí, voy a preparar algo – Dijo Wendy para acto seguido entrar en una habitación contigua. Me parece un poco extraña la actitud de Wendy en estos momentos, ojala yo lo hubiera podido llevar de la misma forma cuando pase por eso. Pasaban los minutos y no se escuchaba nada desde la otra habitación, estaba pensando en ir a ver qué pasaba. Por suerte o desgracia para mí eso se cumplió, pues una voz me saco de mis pensamientos diciendo:
-Dipper, ¿me podrías ayudar con algo aquí? – Era la voz de Wendy que venía desde la otra habitación, ¿me pregunto que necesita?. Me levante del asiento y me dirigí hacia la puerta que estaba en la pared. Al momento de abrirla siento como algo se abalanza sobre mí y me rodea el cuello con los brazos.
-¿Qué necesi… - No pude terminar pues sentí como unos labios carnosos se chocaban contra los míos impidiéndome así poder decir palabra alguna. Era Wendy pero, ¿Por qué estaba haciendo esto?, después de unos segundos de forcejeo logre separarme de ella.
-Wendy, ¿Qué estás haciendo? –Apenas acabada la frase pude tener una vista completa de ella, un miedo fue creciendo poco a poco en mi interior, ella se encontraba desnuda aferrándose a mí por mi cuello impidiéndome retroceder. Mis ojos se quedaron en blanco, ¿Qué significa esto?, porque ella está haciendo esto?, millones de preguntas cruzaron mi cabeza en ese momento.
-Dipper – Decía con ojos llorosos – Sé que no puedo ser tu novia, pero al menos por esta noche déjame ser una contigo – Su voz se escuchaba quebrada y de sus ojos comenzaban a brotar otra vez unas pequeñas lágrimas.
-Wendy, ¿qué estás diciendo? – Me encontraba sonrojado, era la primera vez que veía a una chica desnuda, intentaba forzosamente romper el abrazo que ella me estaba propinando, pero por alguna razón no conseguía hacerlo.
-Dipper, por favor, estoy dispuesta a entregarme a ti, aunque sea por esta noche – El llanto había vuelto a aparecer en su cara mientras decía eso. No sé qué hacer, no puedo pensar con claridad, ¿Por qué hace esto?
-Wendy, yo… - Decía forcejeando – No puedo hacer esto – Al fin me pude librar de su agarre, en cuanto estuve libre emprendí mi marcha a toda velocidad la puerta de la casa.
-¡Dipper espera! – Le oí gritar mientras salía de la habitación. Su grito era un grito desesperado, una mescla de dolor y sufrimiento que hacían una perfecta armonía de desesperación. No mire atrás, salí de la casa a toda velocidad y corrí sin ninguna dirección alguna. Corrí y corrí hasta quedarme sin aliento, estaba cansado, sorprendido, pero más que todo me encontraba confundido, ¿que tuvo que pasar Wendy estos 5 años para verse obligada a hacer algo como eso? Me pare un momento para recuperar oxígeno y aclarar mis ideas. No sé si fue obra de la providencia o algo más, pero pude ver el lugar en donde me encontraba en ese momento, era el hotel de Rose, al ver la entrada supe lo que debía hacer a continuación.
Entre por la puerta del vestíbulo como una bala y me dirigí lo más rápido que pude hacia el ascensor, este se encontraba abierto y estaba entrando una pareja en él. Casi que por reflejo aparte con un brazo a la pareja y entre en el ascensor, justo en ese momento se cerró la puerta dejando atrás unos gritos de indignación y sorpresa, no perdí tiempo y presione el botón del piso de Rose.
Al momento de abrirse las puertas del ascensor me dirigí a toda prisa hacia la puerta de Rose, al llegar toque la puerta y espere a que abriera. Se tardó unos segundos en responder, al parecer la había despertado, después de unos segundos más por fin se había abierto la puerta.
-¿Si? – Apenas la vi me abalance sobre ella y le proporcione un fuerte abrazo, en este momento necesito estar con ella, necesito escuchar su voz, necesito ver su cara, la necesito a ella.
-¡¿Dipper?!, ¿Qué paso?, ¿Por qué te ves tan alterado? – Su voz su escuchaba preocupada, al parecer la he asustado.
-Rose, te amo, te amo con todo mi corazón – Ahora lo sé, todo resulta obvio, la única chica a la cual realmente amo está aquí, y se llama Rose.
Vale, no hago esto muy a menudo, pero esta vez estoy obligado, el tema es el siguiente. Un buen amigo mío que es seguidor de mi historia dijo que podría hacer una mejor, o al menos una que contenga más visitas, así pues, ambos acordamos hacer un "duelo de historias" para saber cuál de los 2 es mejor escritor, habiendo acordado esto pusimos una serie de pautas las cuales subiere más tarde por si les interesa este pequeño duelo, el caso es, que después de varias correcciones por fin fue capaz de subir su primer capítulo. Una de las reglas es que tenemos que tenemos que promocionar la historia del otro al menos una vez, así pues, me he visto en la obligación de realizar algo que me desagrada bastante, el Spam, pero les aseguro que esto solo ocurrirá una vez y que no tengo planeado volverlo a repetir. Habiendo dado ya la explicación de porqué hago esto, aquí está el link a su historia.
s/11738880/1/Tomacorriente
Les pido disculpas por si esto les resulta fastidioso y les agradezco enormemente el que lean mi historia, espero que lo sigan haciendo.
Sin más que decir, me despido deseándoles un muy buen día.
Firma: Andrés Rey.
