Gravity Falls no me pertenece, todos los derechos los tiene Alex H.

Vale, aquí estoy yo, diciendo que solo subiere un capitulo por semana para 5 segundos después subir otro, lógica de Riot my friend.

El adiós.

Al volver a la cabaña me sentía devastado, no he dormido nada desde ayer y el sueño me está empezando a cobrar factura, abrí la puerta de la entrada esperando poder ir a mi habitación y tener un largo rato de sueño. No me espere que el tío Stan me estuviera esperando en la sala.

-¡Se puede saber dónde estabas! – Dijo alterado, se le notaban las ojeras que traía debajo de los ojos, al parecer se había quedado despierto esperándome.

-Yo… lo siento tío Stan, ocurrieron algunas cosas y… - No sabía que decirle, no podía contarle que Wendy había intentado seducirme y que luego pase la noche en la habitación de mi novia.

-"AH" – suspiro en tono cansino – Escucha muchacho, ya eres una adolescente y eres libre de hacer lo que quieras, pero no preocupes a tu hermana, la pobre se pasó toda la noche en vela preocupada por ti – Aunque dijera eso se notaba que él también había estado preocupado, pero decidí callarme eso.

-Lo siento tío Stan.

-… Está bien muchacho, ahora sube, tu hermana te ha de estar esperando en la habitación – Dijo el mientras me daba una palmada en la espalda y se dirigía hacia su habitación.

Subí las escaleras con dificultad, me encontraba realmente agotado, estos 2 días han sido un ir y venir de emociones sin control, un montón de preguntas azotaban mi mente y cuando creía haber encontrado una respuesta para ellas aparecen otras nuevas para ocupar su lugar, este no está siendo el gran verano que me había imaginado al comienzo de las vacaciones.

Entre a la habitación aun ensimismado en mis pensamientos, simplemente no podía creer lo que me estaba pasando en tan poco tiempo, todo esto es una caos, desearía que las cosas fueran más sencillas.

Después de unos segundos me percate de algo que me devolvió a la realidad, no había escuchado ningún grito de reproche ni nada por el estilo, el tío Stan me dijo que Mabel me estaba esperando aquí, peor donde está.

La respuesta a eso pregunta me llego rápido, comencé a inspeccionar la habitación con la mirada y luego la vi, estaba acurrucada en mi cama abrazando su almohada, al parecer si se había desvelado toda la noche esperándome. No pude evitar tener una sensación de ternura al verla así, tenía puesta su pijama de unicornios la cual ella misma había personalizado, la cama estaba desordenada y la sabana se encontraba por el piso. La levante y arrope a Mabel con ella, seguramente ha de estar tan cansada como yo. Acto seguido me dirigí a su cama, estaba llena de peluches y almohadas, por un momento dude si debía de acostarme o no, pero el sueño no me dejo otra opción más que hacerlo. Fue entonces que me abalance sobre la cama de Mabel y caí rendido ante el cansancio.

No sé muy bien cuanto tiempo estuve dormido, pero me hubiera gustado que fuera más, me despertó un fuerte sonido que venía de la parte baja de la cabaña. Comencé a abrir los ojos con dificultad, los sentía pesados, poco a poco me fui incorporando sobre la cama hasta quedar sentado en ella, me sentía un poco mejor, pero aun así me gustaría poder dormir un poco más, esa idea se desvaneció en cuanto escuche el grito que venia del pasillo.

-¡DIPPER! – Gritaba Mabel mientras había de golpe la puerta de la habitación.

-¿Qué pasa Mabel, porque estas tan alterada? – Pregunte yo intentando descifrar el comportamiento de mi gemela.

-Es Wendy, dice que va a volver a su ciudad – Al escuchar eso la pesadez de mi cuerpo se desvaneció por completo, ¿Wendy se va?, ¿Acaso es por lo que paso anoche?, más y más preguntas se acumulaban en mi mente con el pasar de los segundos, pero algo es seguro, debo hablar con ella, necesito preguntarle porque hizo lo que hizo.

Me pare de la cama lo más rápido que pude y me dirigí hacia el baño, necesitaba mojarme la cara, eso me despertaría un poco más. Una vez hecho esto baje las escaleras a toda velocidad y fui hacia la entrada de la cabaña, al salir la pude ver hablando con el tío Stan, no se veía muy bien, sus ojos estaban rojos y su cara parecía estar demacrada, seguramente se debió haber quedado llorando después de que me fui, un sentimiento de culpa y tristeza invadió mi cuerpo.

Poco a poco me fui acercando hacia donde estaban ellos, mientras más me acercaba mi ansiedad iba creciendo, mis latidos empezaban a volverse más rápidos y mis orejas comenzaban a tomar un color rojizo, aun después de todo lo que había pasado seguía apreciando a Wendy, y me seguía comportando como un niño pequeño frente a ella. Nuestras miradas se cruzaron por una fracción de segundo, ella aparto la vista rápidamente y agacho la cabeza, como si se sintiera avergonzada por lo que había hecho.

-Dipper, veo que al fin te levantaste. Wendy vino a despedirse, al parecer va a volver a su ciudad esta noche – Dijo el tío Stan al ver que yo me había acercado.

El silencio que se formo era sepulcral, ninguno de los dos decíamos nada, no podíamos, ¿que se supone que digamos en una situación así?, "hasta luego fue un gusto verme de nuevo", tal vez eso hubiera sido lo mejor, pero ninguno de los dos podía decirlo. El tío Stan pareció haberse percatado de ello, porque después de unos segundos hablo:

-Saben, acabo de recordar que deje algo en la cabaña, les daré algo de tiempo para que se despidan – Dijo para acto seguido dirigirse hacia la entrada principal, pude ver como Mabel iba a salir a despedirse pero el tío Stan la detuvo.

-…Wendy – Se me nublaba la mente, no podía encontrar las palabras adecuadas para esta situación, mis nervios crecían conforme pasaba el tiempo, aumentando así la dificultad de poder hablar con coherencia.

-Dipper… yo… lo siento – Esas palabras me agarraron desprevenido e hicieron que mi cuerpo de estremeciera – Lamento lo que paso anoche, estaba desesperada y… Ahora sé que no estuvo bien hacer lo que hice – Sus palabras sonaban sinceras y llenas de arrepentimiento, pude ver como una pequeña lagrima comenzaba a descender por su mejilla, La tomo de los hombros y ella alzo su mirada hacia mí, sus ojos estaban acuosos y cabellos estaban completamente despeinados, he de admitir que aun con esas pintas me seguía resultando hermosa.

-Wendy, está bien. Sé que debió haber difícil, posiblemente yo hubiera hecho lo mismo en tu posición, pero no tienes que irte por mi culpa, Mabel y los otros están ansiosos por poder pasar tiempo contigo – Ella me mostro una pequeña sonrisa, había dejado de llorar pero sus ojos aun seguían un poco húmedos.

-Lo siento Dipper, pero creo que necesito un tiempo, necesito espacio para pensar las cosas – Dijo ella en un tono decaído, podía sentir el dolor que contenían sus palabras.

-Oh, ya veo. Bueno, espero que puedas volver de nuevo – No sabía muy bien que decirle, me sentía muy mal por ponerla en esa situación, pero por más que quiera no puedo corresponder sus sentimientos, amo a Rose, y eso nada lo va a cambiar.

-Dipper… Antes de irme… ¿Puedo pedirte un último favor? – Sonaba un poco nerviosa, ¿Qué es lo que querrá pedirme?

-Seguro, si esta en mis capacidades hare todo lo posible por hacerlo - De la nadaellame agarra del cuello de la camisa y siento como unos suaves labios carnosos se juntan con los míos, fue un beso pequeño y fugas, pero logro hacer estremecer hasta la última fibra de mi ser.

Mi corazón estallo, mi cerebro está operando a su máxima capacidad para poder procesar lo que acababa de ocurrir, antes de que pudiera decir palabra alguna la voz de Wendy sonó en mis oídos.

-Gracias por todo – Fue lo último que dijo antes de salir corriendo en dirección a la ciudad, estaba confundido, mi cerebro no había terminado de procesar lo que había ocurrido todavía.

Para cuando me di cuenta Wendy ya se había perdido en el horizonte, dejándome parado en frente de la cabaña con un montón de dudas en mi cabeza… y con un ligero ardor en los labios.

-Adiós Wendy…

Espero que hayan disfrutado este capítulo extra.