Gravity falls no me pertenece, todos los derechos los tiene Alex H.

Temporada 2: Discordia.

Memorias parte 2.

Flasback.

Mabel, quítame a este cerdo de encima! – Vocifere yo mientras intentaba apartar al animal de mi camino.

-Oh vamos Dipper, Pato solo quiere jugar contigo – Respondió ella con su típica sonrisa infantil.

Nos encontrábamos en las afueras del pueblo, en medio de un bosque para ser más específicos, estábamos investigando sobre uno de los misterios anotados en el diario, al parecer había una especie monstruo que habitaba en unas cuevas por la parte norte de Gravity Falls, yo al leer sobre esto no pude resistir el llamado de lo desconocido y me dispuse a ir a investigar más afondo sobre ese monstruo en compañía de mi hermana Mabel, pero no me esperaba que ella fuera a traer a Pato consigo.

-¿Me puedes volver a decir porque trajiste a ese animal con nosotros? – Pregunte yo un poco fastidiado por las constantes interrupciones que este hacia a lo largo del recorrido, no sé qué pasaba hoy que al parecer Pato veía algo irresistible en ponerse frente a mí y entorpecerme el paso.

-No es un animal, es Pato, y lo traje porque últimamente has estado como un maniaco por resolver los misterios de ese tonto diario y no he podido pasar tiempo de calidad con el - ¿tiempo de calidad, acaso Mabel sabía lo que significaba calidad?

En cierta forma Mabel no se equivoca, nuestras vacaciones de verano ya casi terminan y poco a poco se está acercando la hora de volver a casa, cosa que por supuesto no me emociona en lo más mínimo. Aún queda una gran cantidad de misterios por resolver y el diario todavía guarda un millón de secretos que esperan ser desvelados, no puedo simplemente esperar 9 meses para estar de vacaciones de nuevo y poder volver a Gravity Falls, mi paciencia y ansiedad no me lo permitirían, así que mientras aún me quede algo de tiempo en este pueblo daré todo de mí para resolver la mayor cantidad de incógnitas y así hacer la espera un poco más llevadera.

-¿Al menos podrías tratar de decirle que no se meta en mi camino?, está haciéndome tropezar – Dije yo un poco enojado por el comportamiento de Pato.

-De acuerdo Dipper, Pato ya no te molestara más – Contesto ella en un tono cansino.

Seguimos caminando por el bosque unos minutos más, a medida que avanzábamos el ambiente poco a poco se comenzaba a hacer más tétrico, más adelante pude divisar una zona del bosque la cual era diferente a las demás, esta se encontraba sumida en la oscuridad debido a que la punta de los arboles hacia casi imposible el paso de luz, se podían escuchar ruidos de diversos animales provenientes de ese lugar y se podían observar, aunque muy levemente, sombras que se movían de un lado a otro sin cesar. No pude evitar tener una ligera sensación de pánico al ver tal escena.

-Ten cuidado y no te separes de mí – Le dije a Mabel mientras me ponía frente a ella y me disponía a entrar a ese lugar. Ella solo asintió con la cabeza y aferro a Pato contra si, al parecer también se encontraba nerviosa por el ambiente de aspecto dantesco.

Una vez preparados nos adentramos en ese lugar, Mabel no se apartaba de mí justo como le había pedido, el ambiente se hacía más y más lúgubre conforme íbamos avanzando, los incesantes sonidos de animales y criaturas desconocidas obligaban a mis sentidos a estar alerta en todo momento y reaccionar por si se acercaba algún peligro. Llevábamos un buen tramo recorrido cuando de repente algo me obligo a reaccionar, fue el grito de Mabel que se encontraba detrás mío, de inmediato gire sobre mí mismo y fui a ver de qué se trataba, la escena que observe a continuación no sé si tildarla de graciosa o estúpida.

-¡Ah!, un insecto, quítamelo, quítamelo – Gritaba Mabel mientras corría en círculos intentando quitarse una oruga la cual se había caído en su cabello.

-Quédate quieta – Le pedí yo mientras sacaba la oruga de su cabello y la colocaba en el suelo del bosque – Es solo una oruga Mabel, no te va a hacer nada – Dije un poco enfadado por el susto que me había hecho pasar, por un momento pensé que era algo grave.

-Lo siento – Contesto apenada mientras sus mejillas tomaban un color rojizo.

-"suspiro", ya no importa, será mejor que continuemos – Le dije yo mientras me disponía a seguir mi camino, ella asintió levemente y se disponía a seguirme, pero algo se lo impidió.

De la nada el suelo donde se encontraba parada se derrumbó dando paso a un hoyo que no parecía tener fondo.

-¡MABEL! – Grite alterado mientras empezaba mi marcha a toda velocidad hacia donde estaba, para nuestra fortuna la pude agarrar de la muñeca justo antes de que callera al infinito vacío.

-¡Dipper! – Me decía con ojos llorosos mientras intentaba sujetarse lo más fuerte posible de mi muñeca.

-¡No te preocupes, no te dejare caer! – Exclame yo en un intento por tranquilizarla y hacerle recobrar la calma.

Poco a poco la fui subiendo, di uso de todas las fuerzas que tenía disponible en ese momento para poder llevarla hasta afuera de ese horrible poso, después de unos segundos de constante forcejeo y un esfuerzo titánico de mi parte la logre subir. Me encontraba agotado, había empleado todas mis fuerzas para lograr subirla, de ninguna manera iba a permitir que cayera a ese horrible vacío.

-¿Te… te encuentras bien? – Pregunte entrecortadamente mientras intentaba recuperar el aliento y las energías.

-Sí, gracias – Respondió ella aun un poco alterada por lo que acababa de ocurrir mientras abrazaba fuertemente a Pato.

Después de unos segundos mis energías volvieron, me levante y me dispuse a examinar el hoyo con más detenimiento, al concentrar mi vista pude ver que, en efecto, este si poseía fondo, pero no era lo que me esperaba. Parecía una trampa mortal creada por un psicópata, en lo profundo del abismo se encontraban diversas estalagmitas esparcidas por todo el fondo, sobre ellas se podían ver numerosos cadáveres de animales en descomposición, unos parecían recientes, pero otros parecían haber caído aquí hace años, un sentimiento nauseabundo comenzó a subir por mi garganta al momento de contemplar aquella escena, tuve que dar todo de mi para no vomitar en ese momento.

-¿Quién habrá hecho algo como esto? – Dije para mis adentros mientras intentaba recuperar un poco la compostura, desde que llegue a Gravity Falls he visto cosas horribles, pero esta imagen salida de los oscuros pensamientos de un lunático superaba con creces a todo lo que había visto con anterioridad.

-¿Dipper…? – Pregunto Mabel extrañada por mi repentino comportamiento.

-No pasa nada Mabel, será mejor que sigamos – Le conteste yo intentando mostrarme lo mejor posible, de ninguna manera iba a permitir que ella viera eso.

Seguimos caminando por el bosque unos minutos más, yo aún no podía apartar mi mente de la horripilante imagen que presencie hace solo unos momentos, Mabel ha de haberlo notado, porque a los pocos segundos me pregunto.

-Dipper, ¿estás seguro que está todo bien? – Dijo ella un poco retraída, los nervios de la caída todavía deben estar afectándole, no puedo decirle lo que vi, debo inventar algo para tranquilizarla.

-Estoy bien Mabel, no te preocupes… Más importante, ¿has pensado ya en qué vas a hacer cuando regresemos a casa? – Pregunte yo con la intención de distraer a Mabel y que olvide su miedo.

-Pues… La verdad es que no lo he pensado muy bien. Me he divertido mucho estas vacaciones, más que cualquier otra que haya tenido… Siento que este verano nos ha hecho acercarnos más como hermanos, en casa apenas si hablábamos y míranos ahora, los gemelos misterio, en busca de los desconocido – Dijo Mabel con una emoción un poco fingida, pero con palabras sinceras. La verdad es que no me había parado a pensar en esto, quizás tenga razón, este verano hemos pasado tiempo de calidad ella y yo, no sé por qué, pero siento que por primera vez hacemos cosas de hermanos "normales" en lo que cabe.

-Dipper…

-¿Sí?

-Te quiero – Esas palabras me hicieron detenerme en seco, voltee mi cabeza y fije mi mirada en ella, tenía una expresión de ansiedad en la cara, parecía que estuviera esperando algún tipo de respuesta por mi parte, una respuesta que nunca llego, este no es el mejor momento para hablar de esto, este bosque es peligroso y no sabemos lo que podemos encontrar en él.

-Sera mejor que sigamos Mabel, no quiero que se nos caiga la noche – Dije yo para luego volverme hacia el frente y continuar el camino, antes de hacerlo pude ver como se le dibujaba un semblante de decepción y tristeza a Mabel, aunque quería decirle algo este no era el mejor momento para hacerlo.

El resto del camino transcurrió en absoluto silencio, nadie decía nada, este silencio sumado al ambiente del bosque solo hacía que mis preocupaciones crecieran más, quería salir de este lugar cuanto antes. Como si mis plegarias hubieran sido escuchadas, a los pocos segundos llegamos al pie de una montaña la cual tenía un agujero en su base.

-Debe ser esta…