McNally: ¿De verdad vas a ir a verlo?
Traci: Sí –contestó Traci vistiéndose rápidamente mientras Andy la miraba echada en la cama-. Y por cierto… Tú también tendrías que venir.
McNally: ¿Estás loca? Y encontrarme a Marlo cuidando de él como una buena novia.
Traci: Ocupando un puesto que es tuyo.
McNally: Quizá en algún momento ese fue mi sitio, pero ya no. Si Sam me quisiera a su lado, me hubiera llamado. Oliver me ha dicho antes que está mucho mejor.
Traci: ¿Sam Swarek pidiendo algo? Ese hombre es todo orgullo.
McNally: Pues esta vez no voy a volver a su lado como una idiota, para que vuelva a darme con la puerta en las narices.
Oliver: ¿Hablaste con tu colega?
Monica: Sí. Me ha dicho que tiene que ir recordando las cosas a su ritmo, que no le presionemos ni le contemos nada.
Oliver: Demasiado tarde.
Monica: ¿Por qué? ¿Qué ha pasado? ¿No has sido capaz de mantener esa bocaza cerrada? –preguntó Monica con las manos en la cintura-.
Oliver: No es que yo le haya contado nada. Pero ya conoces a Sammy. Ha ido cogiendo información de aquí y de allá y ha armado el rompecabezas.
Monica: ¿Sabe lo de Jerry?
Oliver: Sí. Ató los cabos, Monica.
Monica: ¿Y cómo está?
Oliver: Destrozado. Pero quizá la vida le haya dado otra oportunidad, para afrontarlo de manera diferente a como lo hizo por primera vez. Tenemos que conseguir que no vuelva a encerrarse en si mismo.
Swarek: ¡Sarah!
Sarah: ¿Si?
Swarek: Gracias.
Sarah: ¿Por qué?
Swarek: Por estar aquí.
Sarah: Eres mi hermano.
Swarek: Pero no siempre he sido el mejor de los hermanos.
Sarah: No digas tonterías… -dijo Sarah recogiendo los platos de la comida de Sam-.
Swarek: ¡Sarah, ven aquí! –exclamó Sam estirando la mano hacia donde estaba ella-.
Sarah: De acuerdo –contestó Sarah cogiendo la mano que le ofrecía su hermano-.
Swarek: Lo has dejado todo por estar aquí conmigo. Tu marido y mis sobrinas deben estar odiando a su tío.
Sarah: Esas niñas te adoran, pero…
Swarek: Lo sé –dijo él interrumpiéndola-.
Sarah: No ven a su tío tanto como deberían.
Swarek: Eso cambiará. Te lo prometo.
Sarah: Sé que te lo he dicho unas cuantas veces, pero… ¿por qué no aceptas mi invitación?
Swarek: ¡Vale!
Sarah: ¿Vale? ¿De verdad?
Swarek: Sí, acepto tu invitación.
Sarah: ¿Qué ha pasado contigo, hermano? No pareces el mismo.
Swarek: Creo que esa bala en mi estómago me ha cambiado la vida.
Sarah: Sólo tengo una condición
Swarek: ¿Una condición?
Sarah: Sí. Cuando vengas a casa a recuperarte no traigas a esa novia tuya.
Swarek: ¿Qué?
Sarah: ¿De verdad es tu novia? Es que no te pega nada…
Swarek: Jajaja… ¿Qué no me pega nada?
Sarah: No. No voy a negar que parece enamorada de ti, pero se comporta de una manera extraña y tú, tú no la miras como miras a la otra.
Swarek: ¿Qué otra?
Sarah: La chica que no se movió de tu lado la primera noche
Swarek: ¿Andy?
Sarah: Sí. Nunca te había visto mirar así a una chica. Es más… Nunca pensé que te vería mirar así a una chica. Y luego está cómo te mira ella… ¡claro! ¿De verdad sólo sois compañeros cómo ella me dijo?
Swarek: Si ella te lo dijo…
Sarah: ¡Eh, no juegues conmigo!
Swarek: ¿Qué más te dijo Andy?
Sarah: ¿De verdad piensas sonsacarme de esa manera tan burda?
Swarek: ¿Sólo llevo aquí cuatro días y ya estoy perdiendo el toque?
Sarah: Tendrás que practicar, pero no conmigo, jajaja…
Swarek: ¿Ah sí…? ¿Por dónde íbamos?
Sarah: ¡Está bien! Me contó que fuiste su oficial de entrenamiento. Que todo lo que sabe lo ha aprendido de ti. Que le enseñaste a seguir su instinto… Tantas cosas bonitas que yo pensaba que no estaba hablando de mi hermano.
Swarek: ¡Muy graciosa "Square"!
Sarah: ¡Eh! Sabes que no me gusta que me llames así.
Swarek: Siempre te he llamado así.
Sarah: No tientes la suerte hermanito.
Monica: ¡Hola! –dijo Monica entrando por la puerta seguida por Oliver-. ¡Estás genial!
Swarek: Gracias. Estoy deseando levantarme de esta cama.
Monica: Ya queda poco…
Sarah: Ahora que estáis aquí, aprovecharé para ir a tomar un café. ¿Queréis que os traiga algo?
Oliver / Monica: No, gracias.
Monica: Sam. Hablé con mi colega sobre tu caso…
Swarek: Y él cree que no me tenéis que contar nada –dijo Sam acabando la frase que había comenzado Monica-.
Monica: ¡Exacto!
Swarek: Pero ya es un poco tarde para eso. Creo que me puse al día de todo bastante rápido.
Oliver: Te has aprovechado de la situación, Sam. No nos has dejado contarle a la gente sobre tu estado y luego has ido preguntando a todo el mundo, hasta que te has enterado de todo.
Swarek: No puedo perder mi instinto de Detective.
Monica: Esto no es un juego, Sam. Hay cosas que han podido lastimarte, de manera innecesaria.
Swarek: ¡Sobreviviré!
Monica: Sam, debería verte un profesional.
Swarek: ¡No! ¿Para qué?
Monica: Te ayudaría a curar tus heridas.
Swarek: Esas heridas ya cicatrizaron.
Oliver: No lo hiciste demasiado bien la primera vez, hermano.
Swarek: Lo haré mejor esta segunda vez.
Oliver: Entonces deja que alguien te ayude.
Swarek: ¡No! Sólo necesito vuestra ayuda en una cosa.
Monica / Oliver: ¿En qué?
Swarek: Tenéis que prometerme, que nunca le diréis a nadie que no recuerdo nada desde antes de la muerte de Jerry.
Marlo se quedó quieta en la entrada de la habitación al lado de la puerta. ¿Sam no recordaba nada? ¿Cómo era eso posible?
