McNally: Gracias por escucharme –dijo Andy mientras se levantaba-. Voy a lavarme la cara.

Nick: Te espero aquí.

Nick se quedó mirando la puerta del lavabo, dio unos pasos mirando hacia el vacío y al volver a fijar la vista en el pasillo vio como Sam se acercaba a él con un poco de esfuerzo.

Swarek: ¡Collins!

Nick: Swarek. Te veo bien. Nos asustamos un poco al ver tu herida –dijo Nick estrechando la mano de Sam-.

Swarek: Sí, bueno ya pasó.

Nick: Sí –dijo Nick visiblemente nervioso, mientras se balanceaba y repartía el peso del cuerpo entre una pierna y otra-.

Swarek hace días que quería hablar contigo… He esperado a que estuvieras más recuperado.

Swarek: ¿Es sobre Andy?

Nick: No –contestó Nick un tanto confundido-. Sólo quería agradecerte lo que hiciste: me salvaste la vida.

Swarek: No lo pensé ni un momento. Fue instintivo. Lo hubiera hecho por cualquiera –dijo Sam haciendo una pausa para coger fuerzas-. ¿Nos sentamos un momento? Todavía no estoy en mi mejor momento.

Nick: Sí claro.

Swarek: Tú también has salvado muchas vidas. Si no hubieses disparado a Ford él podría haber hecho daño a mucha gente.

Nick: Bueno, qué más podía hacer…

Swarek: ¿Cómo está Andy? –preguntó Sam bruscamente-.

Nick: Ella también ha tenido mejores momentos.

Swarek: Lleva mucho tiempo en el servicio… ¿Está bien?

Nick: ¿A qué viene tanto interés ahora?

Swarek: Me ha dicho Oliver que no es la misma de siempre.

Nick: ¿Y no sabes por qué?

Swarek: Collins créeme si te digo que yo nunca quise hacerle daño a McNally.

Nick: Pues lo disimulaste muy bien… Si la quieres lucha por ella. Si no quieres nada con ella, déjala marchar y no le des esperanzas, seguro que hay alguien que puede hacerla feliz.

Swarek: ¿Alguien cómo tú?

Nick: Me encantaría ser esa persona… Ella y yo somos almas gemelas, pero no siempre las cosas funcionan de esta manera.

Swarek: Creo que la quieres de verdad… Cuida de ella.

Andy se quedó apoyada en el quicio de la puerta escuchando las últimas palabras de Sam sin poder dar crédito a lo que él acababa de decir.

McNally: ¿Así es que ahora les tienes que decir a los demás que cuiden de mí? ¿Quién te crees que eres, mi padre?

Swarek: ¡McNally! –exclamó soltando un quejido de dolor al levantarse bruscamente de la silla donde estaba sentado-. Yo sólo pretendía…

McNally: Qué quieres Sam, ¿endosarle a otro esa responsabilidad? ¿Todavía no estás dispuesto a comprometerte?

Swarek: No creo que sea el momento –dijo Sam mirando a Nick-.

McNally: ¿No crees que sea el momento? Entonces, ¿para qué me has hecho venir?

Sarah apareció acalorada por el pasillo.

Sarah: Sam, ¿qué haces? ¿No te puedo dejar sólo un momento? El médico te ha dicho que te lo tomaras con calma. Sólo un paseo, cómo mucho dos al día. Pero no, tú tienes que hacer lo que te da la gana. ¿Cuántos paseos llevas ya hoy? ¿No quieres salir nunca del hospital?

Swarek: ¿Todo el mundo me va a regañar hoy? Por ahí viene Marlo. Seguro que también tiene ganas de pelea.

McNally: Bueno, yo me voy –dijo Andy girándose en dirección al ascensor-.

Swarek: Pero Andy…

Nick: Yo también. Swarek, me alegro de verte mejor. Hasta la próxima.

Sarah: ¡Andy! –exclamó Sarah caminando hacia Andy-. ¿Cómo puedo llegar a casa de Sam?

McNally: ¿A casa de Sam? Perdona Sarah, pero ¿no es un poco raro que me preguntes eso a mí?

Sarah: Mi hermano es un cabezota. Necesito ir a recoger unas cosas a su casa, pero él dice que no necesita nada, y así estamos: discutiendo sobre eso desde hace unos días.

McNally: ¡Pregúntale a su novia!

Sarah: Prefiero preguntarte a ti -dijo Sarah mirando a Marlo, mientras ésta hablaba con Sam- . Esa mujer me pone de los nervios.

Nick: Yo os acompañaría, pero ya llego tarde al trabajo.

McNally: No te preocupes, Nick. Yo le digo a Sarah cómo llegar –dijo Andy dándole un beso en la mejilla a Nick-.

Sarah: ¡Espera un momento, voy a buscar las llaves! –exclamó Sarah caminando en busca de Sam y Marlo-

Swarek: ¿Qué McNally te va a decir cómo llegar a mi casa? –preguntó Sam-. ¿Otra vez con eso Sarah? No necesito que me traigas nada.

Sarah: No discutas y dame las llaves.

Swarek: ¡Ok! –dijo Sam resignado-. No voy a discutir contigo-. ¡Toma! Las llaves de casa y las de mi camioneta. ¡Dile a McNally que te lleve!

Sarah: No sé si ella va a poder llevarme, ella sólo me dijo que me explicaría cómo llegar.

Swarek: ¡Está bien! Yo se lo pediré. Pero no sé si servirá de mucho.

Sarah: ¿Por qué dices eso?

Swarek: Cuando has llegado estábamos discutiendo, así es que no creo que esté muy receptiva.

Sarah: ¿Lo puedes intentar? Le pediré que entre un momento. Mientras Marlo y yo podemos ir buscarte una infusión, ¿qué te parece?

Marlo: No entiendo ese afán en ir a casa de Sam. Él te está diciendo que no necesita nada.

Swarek: Déjalo Marlo. Yo no quería molestar a nadie, pero ya que mi hermana se está ofreciendo…

Marlo: Pues ya iré yo. Sólo me tienes que dar la dirección.

Sarah: ¿No has ido nunca? –preguntó Sarah extrañada-.

Marlo: No. Nosotros nos veíamos en mi casa.

Sarah: Ah, ya veo.

Marlo: ¡Está bien! –dijo dejando una carpeta en la mesa plegable de la habitación de Sam-. Vamos a por esa infusión.

McNally: Sarah –dijo asomando la cabeza por la puerta-. Me tengo que ir.

Sarah: Entra un momento.

McNally. No creo que sea buena idea.

Sarah: Sam quiere pedirte una cosa. Marlo y yo volvemos en cinco minutos.

McNally: ¿Qué quieres Sam? Yo ya estoy harta de esto.

Swarek: Quería pedirte que llevaras a Sarah a mi casa. Toma las llaves de mi camioneta. Después me gustaría que volvieras y que habláramos.

McNally: ¿De qué, Sam? Ya no hay nada de qué hablar. Lo de la semana pasada fue un error. Cómo me dijiste una vez: "pasó lo que pasó".

Swarek: No sabes cuantas veces me arrepentí de decirte eso.

McNally: Sam, por favor. No me des esperanzas para después quitármelas de un plumazo –dijo Andy jugando con las llaves que Sam había dejado sobre la mesa-.

Swarek: ¿Volverás luego?

McNally: Sam… Yo no sé –comenzó a decir Andy. Luego reparó en algo que sobresalía de una carpeta-. ¿Y esto?

Swarek: No es nada. Sólo unas pruebas de Marlo.

McNally: ¡Sam! ¿Tú lo sabías? ¿Sabías que Marlo estaba embarazada?