McNally: ¿Otra vez escuchando conversaciones ajenas, Detective Swarek?
Swarek: ¡Yo no estaba escuchando a escondidas! Si queréis privacidad no habléis aquí en medio.
Traci: Tienes razón, Sam.
Swarek: Bueno, aún no habéis contestado a mi pregunta… ¿Quién está embarazada? ¿Alguien de la Comisaría? –preguntó Sam acercándose mucho a ellas-.
Traci: No… nadie
Swarek: ¿Seguro? Me pareció entender que hablabais de alguien de aquí.
Traci: ¡Yo, soy yo! Yo estoy embarazada –dijo Traci precipitadamente-.
Swarek: ¡Traci, me alegro mucho! –exclamó Sam cogiéndola cariñosamente por el hombro-. Te mereces que algo bueno pase en tu vida.
Traci: Gra… gracias.
Andy miró atónita como Traci hablaba. Su amiga se había atribuido el embarazo para evitarle un mal momento, pero no podía permitir que la mentira siguiese adelante.
McNally: ¡No!
Swarek: ¿No?
McNally: No puedo permitir que mientas por mí, Trace. Te lo agradezco, pero no –dijo dirigiéndose a Tracy-. Sam –continuó diciendo girándose hacia donde él estaba, mientras Sam ponía cara de no entender nada-. Traci sólo intentaba que las cosas fueran más fáciles contigo, pero no estoy dispuesta a mentir más. Soy yo la que estoy embarazada, bueno, eso creo. Es ese el test del que hablábamos antes, no de ninguna estúpida prueba de baile.
La cara de Sam pasó de la incomprensión a la estupefacción. Por unos segundos su boca quedó abierta en una mueca. No estaba preparado para esa noticia. Sintió como su estómago se contraía y un gesto de dolor viajó hasta su cara. Rápidamente intentó sobreponerse y sus facciones volvieron a su habitual cara de póker.
Swarek: ¡Felicidades, supongo! Collins es un buen tipo. Se nota de lejos que te ama y parece que le gustan los niños. Hacéis una linda pareja –las palabras salían por su boca sin que él supiera muy bien lo que estaba diciendo-.
Andy lo miró sorprendida. Sam Swarek una vez más volvía a romperle el corazón en mil pedazos.
McNally: ¿Qué estás diciendo, Sam? Tú sabes muy bien que… -de repente dejó de hablar, analizando la situación y tratando de entender por qué Sam se comportaba de esa manera-. ¿Desde cuándo te has vuelto tan frío y desconsiderado? –preguntó llorando-. ¿Qué quieres hacer? ¿Jugar a las casitas con ella? Marlo te permite comportarte tal y como eres, ¿no? No te obliga a mostrar tus sentimientos… Y si ahora me lo permites… Voy a vomitar –dicho esto salió del despacho dejando a Sam otra vez con la boca abierta-.
Luke salía del despacho de homicidios cuando vio pasar a Andy corriendo hacia el vestuario. Tuvo que esquivarla para no chocar con ella. Si Andy no hubiera llevado la mirada baja, hubiera jurado que ella estaba llorando. Decidió esperarla en la puerta a que ella saliera.
Traci: Si me perdonas. Creo que yo también voy a vomitar.
Swarek: Espera Traci –dijo Sam cogiéndola del brazo-. ¿Qué está pasando aquí?
Traci: ¿Seguro que esa bala no te dio en la cabeza? Hablando de… -dijo mirando hacia la entrada de la Comisaria-. Ahí viene tu mujercita. Espero que seáis muy felices juntos. Sois tal para cual. No sabes lo que me alegro que no estés más con Andy. Sólo sabes hacerle daño.
Sam miró hacia el mismo lugar que lo hacia Traci. En ese mismo momento, Marlo hacia acto de presencia en la sala con su habitual seguridad en sí misma. No estaba preparado para enfrentarla. Había estado un mes intentándolo en St. Catharines y casi había creído que lo había conseguido, pero la noticia del casi seguro embarazo de Andy lo había devuelto a la casilla de salida.
Luke: Andy, ¿estás bien?
McNally: Sí, muy bien.
Luke: Te he visto correr antes y no sabía…
McNally: Nada importante. No te preocupes.
Luke: ¿Otra vez Swarek?
No hace falta que contestes –dijo Luke ante el silencio de Andy-. Es un auténtico capullo.
McNally: Bueno. No voy a discutir eso.
Luke: Cómo te puede dejar escapar de esta manera, cuando tú harías cualquier cosa por él.
McNally: Cosas que pasan –dijo levantando las palmas hacia arriba-.
Luke: Ahí está Marlo. He oído que están esperando un hijo.
McNally: Veo que las noticias vuelan – dijo girándose para ver a Marlo que iba al encuentro de Sam-.
Luke: ¿No te apetece un cambio?
McNally: ¿Qué quieres decir?
Luke: Necesitamos buenos agentes en la Thirty Three.
McNally: ¿Has hablado con Oliver?
Luke: No, por qué.
McNally: Pensaba que habías hablado con él. Pedí el traslado hace más de un mes.
Swarek: ¡Hola Marlo!
Marlo: Hola Sam –dijo Marlo dándole un suave beso en los labios-. No sabía que empezabas hoy. Me he enterado por casualidad. ¿Por qué no me has llamado?
Swarek: Pensaba hacerlo –contestó Sam visiblemente nervioso-. Pero quería esperar a acabar el turno. No quería molestarte en el trabajo.
Marlo: Tú nunca molestas.
Swarek: ¿Cómo estás? ¿Y el bebé? –preguntó mirando la barriga de Marlo-.
Marlo: Creciendo. Ya comienza a notarse. ¿Quieres tocarlo? –dijo Marlo cogiendo la mano de Sam-.
Swarek: Igual luego.
Marlo: No seas tímido, Sam –dijo Marlo acercando la mano de Sam a su tripa-. ¿Puedes notarlo?
Swarek: Sí. Es asombroso –dijo con una media sonrisa, aunque al momento su gesto se volvió serio al ver cómo Andy lo miraba en la distancia-. Tenemos que hablar, Marlo. ¿Me esperas a que termine el turno?
Marlo: Sí, claro. Esperaré por aquí. Hay mucha gente a quien saludar.
Swarek: ¡Cómo quieras!
Luke: ¡No tenía ni idea! Oliver me dijo que no creía que nadie estuviera interesado.
McNally: Será…
Luke: Bueno, es normal. No querrá perder a uno de sus mejores agentes. Pero si tú ya has cursado una petición, eso lo hace todo más fácil. …
McNally: ¿Cuándo puede hacerse efectivo el traslado?
Luke: Depende de la resistencia que oponga Oliver.
McNally: Pues no va a ser fácil.
Luke: No estarás interesada en estudiar para Detective, ¿no?
McNally: No me lo había planteado. Ya sabes que me gusta la calle.
Luke: No dejarás de salir a la calle por ser Detective.
McNally: Me lo pensaré. Ahora puede ser un buen momento. Es posible que si no lo hago ahora no pueda hacerlo en mucho tiempo.
Luke: ¿Por qué dices eso? Estoy intrigado.
McNally: Mañana hablamos de nuevo. Es posible que con lo que te cuente entonces, deje de interesarte mi traslado.
