McNally: Sam, ¿qué haces aquí? ¿Dónde está Traci? Y lo más importante, ¿qué haces con eso en la mano? –preguntó Andy entre sorprendida y enfadada-.

Swarek: Entré, no vi a nadie, y pensé que alguien lo había olvidado.

McNally: ¡Sí, claro! La gente va olvidando por ahí pruebas de embarazo.

Swarek: Bueno, yo no sabía que era un test de embarazo. ¡Nunca había visto uno!

McNally: Así es que las dos rayas rosas significan que estoy embarazada… -dijo Andy sentándose en unos de los bancos-.

Swarek: Eso parece –contestó Sam sentándose a su lado mientras jugueteaba con la caja del test-.

McNally: Nunca imaginé que me encontraría en esta situación.

Swarek: Siempre he pensado que querías tener hijos…

McNally: ¡Claro que sí! Pero no estaba hablando de eso… Me refería a este lugar, a esta situación… Siempre pensé que los dos estaríamos juntos en el baño de nuestra casa, esperando a que el test nos diera el resultado.

Swarek: Bueno, aquí estoy. No estamos en el baño de nuestra casa, pero he llegado a tiempo para ver el resultado.

McNally: ¿Y para asumir todo lo demás?

Swarek: ¿Qué más tengo que asumir?

McNally: ¡Sam! ¿Por qué te comportas como si no hubiera sucedido nada entre nosotros?

Traci: Andy, lo siento. No encontraba el maldito teléfono –dijo Traci antes de darse cuenta que Sam estaba allí-. Ups, lo siento. Me parece que estoy interrumpiendo….

McNally: No te preocupes. No estábamos hablando de nada importante.

Sam miró a Andy un poco contrariado. Él sí que pensaba que estaban hablando de cosas importantes. Andy seguía sentada en el banco con cara de incomodidad.

Swarek: Yo… yo sólo te estaba buscando Traci. Quería decirte que me tengo que ir un poco antes.

Traci: Lo sé. Marlo me lo acaba de recordar hace un momento.

McNally: Eso, no la hagas esperar, que está embarazada –dijo Andy mientras Sam se giraba y la miraba con tristeza.

Swarek: ¡Nos vemos mañana! –exclamó Sam devolviéndole a Andy el envoltorio de la prueba de embarazo, antes de ir hacia la salida-.

McNally: ¡Sam!

Swarek: ¿Sí? –preguntó Sam dándose la vuelta-.

McNally: Por favor, no digas nada de esto a nadie –dijo Andy señalando el test de embarazo-. Sobre todo a Oliver. Prefiero decírselo yo misma.

Swarek: Claro… -contestó Sam cabizbajo. Ya era tarde para eso, él se lo había contado a Oliver un rato antes cuando había ido a su despacho. Al día siguiente hablaría con Andy para disculparse por su indiscreción-.

McNally: ¿Cómo se te ocurre dejarme sola? – preguntó Andy en cuanto Sam salió por la puerta-.

Traci: ¡Lo siento! Pensé que iba a ser un minuto, pero mi móvil no aparecía. Al final lo he encontrado, pero Peck no contestaba.

McNally: ¡No pasa nada! Ya está. Ya está hecho.

Traci: ¿Y bien? ¿Cuál es el resultado?

McNally: Positivo.

Traci: Vaya.

McNally: ¡Sí, vaya! ¿Qué voy a hacer ahora? –preguntó Andy volviéndose a derrumbar en el banco-.

Traci: Para empezar nada…. Tienes tiempo para decidir qué hacer.

McNally: ¡Quiero tenerlo, Traci!

Traci: Lo sé. No me refería a eso. Sólo a la parte que se refiere a Sam.

McNally: ¿Qué pasa con Sam?

Traci: ¡Va a tener un hijo!

McNally: No, te equivocas… Va a tener dos. Y no sé tú, pero yo no he visto que muestre ningún interés por el que va a tener conmigo.

Traci: Es muy extraño, Andy. Sam Swarek puede tener muchos defectos, pero no es de los que no afrontan las cosas.

McNally: ¿Tú me dices eso? ¿No recuerdas cómo se comportó cuando murió Jerry? ¿Y cuándo volví de estar encubierta?

Traci: Tienes razón, Andy… Pero creo que él ha cambiado.

McNally: ¡Sí, claro! ¡Ya veo cómo ha cambiado!

Traci: No sé, cuando fui a visitarlo al hospital, me dijo que sentía lo de Jerry.

McNally: ¿Qué?

Traci: Sí. Fue muy raro. Tuvimos la conversación que deberíamos haber tenido hace un año. Me dijo que se arrepentía de haberse comportado de esa manera. Fue muy tierno… Muy diferente al Sam Swarek que yo conocía.

McNally: ¡A buenas horas!

Traci: Ya sabes. Más vale tarde que nunca…

McNally: ¿Eso quiere decir que voy a tener que esperar a dentro de un año, para que Sam Swarek asuma que va a tener un hijo? –preguntó Andy-. Y no me digas: más vale tarde que nunca.

Traci: Habla con él. Tened una conversación tranquila. Los dos solos…

McNally: ¿De qué quieres que hablemos? Él se comporta como si no hubiera pasado nada entre nosotros.

Traci: Puede que esté confuso… Él sufrió un trauma con el disparo. No sé, Andy, igual no recuerda exactamente cómo ocurrieron las cosas.

McNally: Pero sí se acuerda de besar a Marlo.

Traci: ¡Tú estás celosa!

McNally: ¡Pues claro que estoy celosa! –exclamó Andy, arrepintiéndose de lo que había dicho tan pronto como la frase salió de su boca-.

Traci: ¡Pues lucha por él!

McNally: ¡No, Traci! Me rindo –dijo Andy levantando las manos-. No quiero luchar. Él se lo pierde.

Traci: Si no quieres luchar por ti, hazlo por tú hijo. Él se merece tener un padre. Sam está obligado a hacerse cargo…

McNally: No quiero que haga las cosas por obligación –dijo Andy sin dejarla terminar la frase-. Y ha quedado muy claro que no tiene ninguna intención de hacerse cargo. Es más, se comporta como si no existiera.

Traci: ¿Y qué le vas a decir a la gente cuando te pregunte?

McNally: ¡Nada! A nadie le interesa quién es el padre de mi hijo.

Traci: Pero Andy…

McNally: Vámonos. Peck debe pensar que te has perdido.

Traci: Y Nick debe estar odiándonos a las dos, por haberlo dejado tanto rato a solas con Leo.


Marlo: ¿Qué hacías tanto rato ahí adentro?

Swarek: Estaba buscando a Traci.

Marlo: Pero Traci estaba aquí fuera.

Swarek: Bueno, sí… Debimos cruzarnos. Sólo quería decirle que quería salir un poco antes.

Marlo: ¡Ya! ¿Y por qué no has salido en cuanto te has dado cuenta que Nash no estaba ahí?

Swarek: Me encontré con Andy…

Marlo: ¿Y de qué habéis hablado?

Swarek: ¡Pensaba que habías venido a hablar de nosotros, no de McNally! –exclamó Sam visiblemente enfadado-.

Marlo: Sí, he venido a hablar contigo, porque tú no has sido capaz de llamarme ni una sola vez en todos estos días.

Swarek: Nosotros… ya hablamos de eso en el hospital. Acordamos que nos íbamos a dar un tiempo.

Marlo: ¡Y has tenido ese tiempo! ¿Te parece poco todo el mes que has pasado en St. Catharines?

Swarek: ¡Sí, me parece poco tiempo! Todavía estoy confuso…

Marlo: Y para acabarlo de arreglar, me tengo que enterar por Callaghan que hoy comenzabas a trabajar.

Swarek: ¡Claro, tenía que ser él!

Marlo: Qué te ha sentado peor, qué haya sido el ex de McNally quién me lo ha dicho, o qué me haya enterado que te has incorporado.

Swarek: ¿Qué tiene que ver aquí McNally? ¿A qué viene todo esto?

Marlo: ¿Por qué no me has avisado? Yo estaba esperando que me llamaras –dijo Marlo acariciando la mejilla de Sam-. Yo te he echado de menos…

Swarek: Y yo quería llamarte… pero en realidad no me iba a incorporar hoy, hasta ha sido una sorpresa para mí.

Marlo: Me hubiera gustado saberlo por ti…

Swarek: ¿Vamos a estar discutiendo todo el tiempo en el aparcamiento?

Marlo: ¡No claro que no! –sugirió Marlo dándole un beso en los labios-. Podríamos ir a mi casa…

Swarek: Esto… no sé. Estoy cansado –dijo Sam mientras Andy y Traci salían por la puerta del recinto-.

Marlo: ¡Vamos a donde tú quieras! –exclamó Marlo cogiéndole del brazo-.

Swarek: Estoy agotado. Ha sido un día difícil… Si quieres te acerco a tu casa.

Marlo: ¡No hace falta! He traído mi coche.

Swarek: Entonces, mañana te llamo…

Marlo: No te molestes, creo que ha quedado muy claro lo que piensas sobre nosotros.