LA LEYENDA DE KORRA

Libro 5: Encuentros

Capítulo 4: Cerrando el ciclo

TEMPLO AIRE

Tenzin salió de la cárcel lo más rápido que pudo, regresó a su bisonte y volvió sin detenerse ni mirar atrás hasta terminar en Ciudad República. Al llegar, entró apresurado al Templo Aire, bajó las escaleras hasta la biblioteca y se dirigió a donde estaban los textos más antiguos, tenía que encontrar la respuesta en algún lado. Si Zaheer estaba diciendo la verdad, Korra podía estar en un grave peligro.

- Disculpe Maestro- un alumno lo interrumpió –Acabamos de recibir noticias desde la Nación del Fuego-

- ¿Y qué dicen?- Tenzin no le prestaba mucha atención, seguía revisando los libros

- Hace unas horas atrás acaba de ocurrir un tsunami en la población pesquera de Zhu Mansu, están necesitando toda la ayuda posible-

El maestro se volteó a ver al discípulo. ¿Qué podía hacer? Necesitaba encontrar lo antes posible la respuesta a sus interrogantes.
No podía dejar las cosas así, de esta manera.

- Llama a Jinora por favor, que venga lo más rápido posible-

Primero este mal misterioso, luego Zhu Mansu ¿estarían relacionados?

Su hija se encontraba entrenando, buscaba una forma de tranquilizarse pero no podía, desde hace unas horas que su cuerpo lo sentía pesado, su mente estaba con muchas preguntas y un presentimiento que algo malo estaba por ocurrir, ¿pero qué? Por fin había paz, Kuvira había sido derrotada, estaban reconstruyendo la ciudad. ¿Qué era lo que estaba mal?
Sin fijarse, lanzó un golpe en el aire que golpeó duro a unos cuantos discípulos.

- ¡Lo siento! –Gritó – estaba desconcentrada, prometo que no volverá a pasar!-

Tenía que mantener la calma, ella era la siguiente Maestra Aire luego de su padre, no podía permitirse perder el control.

- ¿Pasa algo, Jinora? – Una voz familiar la interrumpió, era Kai.

El chico estaba en el equipo de reconstrucción de la ciudad, desde que comenzaron con la tarea, ambos chicos apenas se habían visto y cruzado palabra. Ella lo extrañaba, es cierto, pero casi no se veían y él no había mostrado interés en hablar hasta ese momento.

- Hola Kai- le saludó un tanto fría – no pasa nada, sólo me desconcentré.

- No te creo- él se acercó – la Jinora que conozco no se distrae tan fácilmente a menos que esté ocurriendo algo- estaba peligrosamente cerca, le sonreía - ¿Crees que no te conozco? – ella intentó golpearlo con una pequeña ráfaga de aire, pero fácilmente fue esquivada, ahora él estaba a centímetros de su rostro- ¿No me vas a decir que no me has extrañado?-

Ella se sonrojó, no podía, quería pero no podía, no estaba segura si estaba permitida una relación entre alumno y maestra, no estaba segura si su padre lo permitiría, más aún en la misma isla donde todos los discípulos y maestros aire se encontraban.

- EJEM- una voz los interrumpió, ambos se dieron cuenta y se separaron rápidamente, sonrojados- Tu padre busca Jinora, te necesita ahora mismo para una misión urgente, está en la biblioteca subterránea-

Agradeció al alumno y se volvió corriendo al templo dejando a Kai un tanto malhumorado por esta interrupción (y ella bastante agradecida).
Encontró a su padre metido entre libros, buscando algo. Quiso preguntarle pero Tenzin de inmediato se dio cuenta de su presencia.

-Jinora! Me alegro que llegaste, tengo una misión urgente para ti – le dijo sin despegarse de los libros – hace un par de horas un maremoto azotó las costas de un pequeño pueblo de la Nación del Fuego llamado Zhu Mansu. Necesito que, como embajadora de Maestros Aire, vueles inmediatamente a prestar ayuda, puedes llevar a quien quieras contigo para que te asista. – Y volvió a su lectura-

Algo estaba pasando, estaba segura que el maremoto tenía que ver pero aún no estaba segura el motivo. Salió hacia el jardín, encontró a Kai sentado bajo un árbol, jugando con unas manzanas en el aire.

- Kai, ven conmigo, nos vamos a una misión-

- ¡Ya era hora! – Le respondió el moreno – estaba un poco aburrido con todo el tema de la reconstrucción, algo nuevo que hacer me vendría bien, especialmente si es contigo.

Jinora se sonrojó y le golpeó levemente en el hombro

-Tonto, ahora prepárate, vamos a partir de inmediato-

POBLADO DE ZHU MANSU

Todo estaba destruido, el mar seguía sin recogerse, los soldados de la Nación del Fuego habían llegado rápido al enterarse del desastre y se encontraban en el lugar ayudando en busca de víctimas y sobrevivientes. Nadie sabía que había pasado, todo había pasado de la nada, pescadores que estaban en el mar con sus botes no vieron nada extraño, el mar no se había recogido, simplemente llegó con fuerza como si lo hubiesen empujado.

CIUDAD REPUBLICA

Bolin había aprendido rápido las indicaciones de Varrick a la hora de construir algunas cosas en su taller, este le había dejado algunas tareas "sencillas" ya que eran nuevos tipos de soporte y defensa para la ciudad.

- Esto, amigo mío- le dijo en un momento el inventor – Es para que en casos como los que pasaron recién (que espero que nunca más vuelvan a pasar) la ciudad si se ve envuelta en una guerra o algo parecido tenga un mecanismo de defensa, si le llega un rayo de energía, lo devuelva o lo reutilice como energía propia.-

Llevaba varios días ayudando a construir estos soportes, se sentía un poco agotado pero feliz, ya que volvía a ser una persona útil, ahora sí podría regalarle algo decente a su novia, sólo había que encontrar el regalo adecuado.

Varrick le dio el resto de la tarde libre, por lo que Bolin aprovechó de ir a uno de los mercados que no habían sido destruidos en el ataque. Por todos lados veía gente ayudando a la reconstrucción, maestros de tierra, aire, fuego, agua y algunos de metal que venían de Zao Fu como voluntarios. Lo que más le sorprendía era ver al antiguo ejército de Kuvira con sus robots ayudando.

Al principio la gente no lo había tomado de buena manera, pero pronto se dieron cuenta que eran una muy buena ayuda ya que podían cargar más peso y hacer trabajos pesados en corto tiempo, la reconstrucción de la ciudad estaba tomando mucho menos tiempo de lo esperado, pronto instalarían las cosas que la compañía de Varrick tenía preparada y –en palabras de el- comenzaría una nueva era.

Al llegar al sector que buscaba, una tienda le llamó la atención, sonrió y entró.
Ese sería el mejor regalo que le podría entregar a Opal.

CIUDAD REPÚBLICA DE NOCHE

Ser el jefe de policía era agotador, había aprendido lo más básico cuando trabajaba en el pasado, ahora volver y directamente ser ascendido y que casi todo sea papeleo era otra cosa, de todas maneras no tenía nada más que hacer ni a donde ir. Mako se encontraba en su nueva oficina, revisando papeles, firmando algunas órdenes y revisando que no faltase nada, la Estación Central iba a tener una nueva fachada y tecnología en "Ciudad Futuro" según Varrick, pero tenía que revisar los planos y papeles varios.

Un grito le distrajo de sus asuntos, este era otro gran problema de la reconstrucción de la ciudad. La delincuencia siempre había sido un problema pero desde que fue destruida, muchas veces la "Ley del más fuerte" imperaba ante todo, por lo que la policía estaba trabajando horas extras para tratar de que las cosas no se salieran de control.

Mako se asomó en la ventana para escuchar de donde venía, era bastante cerca, un par de cuadras al norte. No tenía tiempo de bajar por las escaleras, asi que usó su fuego control para descender de manera rápida y buscar el origen de todo.
No tardó en llegar a donde estaban los problemas, dos tipos armados amenazaban a una mujer. Sin previo aviso, el nuevo Jefe de la Policía llegó y los golpeó por la espalda, dejándolos inconscientes de un solo golpe.

-¿Estás bien? – Preguntó – No te preocupes, ellos no volverán a hacerte daño.

La mujer era bastante atractiva, las luces de neón ayudaban a acentuar ciertos rasgos, su cabello castaño rojizo y ojos color verde jade llamaban mucho la atención. Tal vez fue por el susto, tal vez el mar de emociones y la compleja situación vivida hacía segundos atrás provocaron que perdiera el conocimiento, Mako alcanzó a tomarla antes de que cayera al suelo.

CARCEL SUBTERRANEA DE ZAOFU

Kuvira buscaba la tranquilidad en sus meditaciones, cada mañana se ejercitaba en la pequeña celda que tenía, despertaba a las 6 de la mañana (o eso creía, nunca llegaba el sol) y comenzaba con una serie flexiones, abdominales y se colgaba de las rejas para levantarse. Estaba prisionera, pero no por eso dejaría de hacer sus cosas.

Calculaba que a las 9 le dejaban su desayuno y a la 1 de la tarde el almuerzo, por lo que el resto del día generalmente era meditar, buscar la paz y la redención de los actos cometidos semanas atrás.

- Kuvira- Su guardia de celda le interrumpió – Tienes visita. -

¿Otra vez Suyin? ¿Qué quería ahora? No la veía desde su primera y única visita. Sin embargo, no le dio importancia, siguió con su entrenamiento de meditación.

-Hola- le dijo una voz masculina – era Bataar Jr, por primera vez en mucho tiempo, Kuvira estuvo a punto de perder el control. No tenía la fuerza para mirarlo, no quería verlo, dentro de ella su vergüenza crecía.

-Qué haces aquí…- No le reprochó su visita, más bien, su tono era de sorpresa

-Ni yo sé cuál es el motivo, pero necesitaba hacer esto antes de continuar con mi vida. Yo te amaba, Kuvira, probablemente aún lo siga haciendo, pero el hecho de que eligieras seguir en la destrucción antes de salvarme, ponerme en contra de mi familia, manipularme –su voz comenzó a quebrarse- ¿Fui un simple títere más para ti? ¿Alguien que podías manejar a tu antojo?

Escuchar a su ex prometido de esa forma le rompió el alma, se sentó en una pequeña silla frente a ella, cara a cara.

- Escúchame Bataar, sé que te hice daño y lo lamento, lamento todas mis acciones, cuando los líderes de las naciones me ofrecieron el cargo de unificar el reino tierra y ser la líder de forma temporal… me vi sin darme cuenta, absorbida por todo, por el respeto, por el poder, es cierto que quise más, quise lograr más de lo que cualquier otro soberano hubiese llegado y…-

- A mí no me tienes que dar esas explicaciones, Kuvira- le interrumpió – no me interesan – suspiró

- ¿Por qué viniste a verme? ¿Por qué te castigas de esta forma, Bataar?-

Él le tomó de su barbilla y la besó, Kuvira no reaccionó en el momento pero cuando lo hizo, cerró los ojos y automáticamente las lágrimas salieron de su rostro, ambos habían comenzado a llorar, sabían que ese sería el beso de despedida.
Un rato después, Bataar se levantó de su asiento.

- Necesitaba hacer esto para cerrar el ciclo, siempre serás importante para mí, eso no lo olvides. No me importa si es que yo fui un títere o tus sentimientos por el poder eran más fuertes que tenerme a tu lado. – Sonrió – Adiós Kuvira, espero que el juicio sea justo contigo.-

La celda quedó solitaria, ella tardó en reaccionar, seguía llorando, perdió el control y comenzó a golpear el suelo mientras gritaba de dolor.

PALACIO DE ZAOFU

Suyin estaba en su despacho, tenía su almuerzo frente a ella pero no tenía hambre, de hecho, había perdido el apetito hace días. Todo el asunto de la guerra le había dejado sin energías. Quería volver a levantarse pero no podía, fingía para sus amigos y familia que todo estaba bien pero por dentro sufría.

Sonó la puerta

- ¿Señora?- se excusó un sirviente – perdón que la moleste pero tiene visita

- Ahora no estoy para nadie, dile que vuelva otro día-

El sirviente se puso nervioso, retrocedió y desapareció, la puerta se abrió de nuevo, Suyin iba a reclamar pero se llevó una sorpresa al ver a su hermana Lin frente a ella.

- ¿Ni siquiera para tu hermana mayor?

Suyin se levantó de su asiento y corrió a abrazar a su hermana.

- ¿Qué haces aquí? ¿Pasó algo en Ciudad Republica? ¿Todo está bien?-

- Todo está bien, hermanita – le respondió tranquila Lin – la ciudad va bien encaminada en su reconstrucción. – Se separó y dejó sus bolsos a un lado – Vine a verte, vine a quedarme –antes que Suyin protestara, ella siguió hablando – Me retiré de la fuerza policial, Mako es ahora mi sucesor y sé que lo hará bien, yo ya no tengo la fuerza para seguir siendo esa "Perra Rabiosa" de la policía (ambas se rieron de esto), prefiero pasar el tiempo contigo y acompañarte en estos momentos difíciles.-

- Entonces acompáñame, te llevaré a tus habitaciones y luego iremos a comer algo-

Ambas hermanas caminaron riéndose tomadas de los brazos, por primera vez en mucho tiempo, Suyin nuevamente se sintió feliz.

MUNDO ESPIRITUAL

Aang y Socka habían abandonado a las chicas para ir a dar unas vueltas en Appa, según ellos, querían ver cuán vasto esta este mundo, les prometieron que volverían pronto, que sabrían donde encontrarlas.

- Korra – comenzó Aang cuando se estaban despidiendo – Mientras estes aquí, te ayudaré en todo lo que pueda y seré tu maestro para que puedas mejorar tus habilidades. No digo que sean malas, pero estoy seguro que podrás llegar más lejos, sé que tú eres probablemente una de las mejores Avatares que ha habido.

Las chicas quedaron solas, encontraron un grupo de caballos cerca del pueblo y decidieron seguir su camino.

- Según recuerdo y si mi memoria no me falla – comenzó Korra – si seguimos por este camino podríamos llegar a donde se encuentra Iroh-

- ¿El general Iroh? – Preguntó Asami - ¿está muerto?

- Oh no,no, no, respondió– Me refiero al Iroh original, el abuelo de Aang. Hace años atrás me lo encontré cuando estaba buscando el espíritu de Jinora, él debe seguir viviendo por estos lados-

Las chicas siguieron cabalgando un buen rato hasta que atardeció.

Desmontaron cerca de un pequeño riachuelo, llenaron sus cantimploras y se sentaron a ver la puesta de Sol.
Durante un rato hubo un agradable silencio, cada una sentada al lado de la otra. Sin darse cuenta, sus manos se toparon, cuando las sintieron, las alejaron rápidamente, sonrojadas.

- Korra…- se veía un tanto nerviosa, preocupada

- Di-dime…-

No hubo momento para dudar de parte de Asami, ella sabía finalmente que es lo que quería, que era lo que quería y con quien quería estar. Era hora de dar ese paso, era hora de sentir que podía hacerlo, que podía ser fuerte.
Sin dar momento para una respuesta, se acercó a Korra y antes que ella pudiera protestar, la besó.

No fue un beso largo, tampoco fue intenso ni profundo, sus labios se tocaron, estuvieron así un momento, la respiración se agitó por ambas partes. El Avatar fue la primera en reaccionar.

- PERO QUE ESTÁS HACIENDO!- Se levantó sorprendida y sonrojada.

CONTINUARA

Ya ok, tenemos las primeras bases del KorraSami, nadie dijo que sería fácil. De hecho, declararse a una persona nunca es fácil, por lo que no esperen que esto sea miel sobre hojuelas.

Sobre el tema de la ortografía lo tengo más que presente, al escribir tan rápido y entusiasmado, a veces me salto o me como algunas palabras, el problema es que cuando trato de editar para corregirlo vía Fanfiction , esto no sale.

Para varias escenas me estuve inspirando en otros fanfics que leí generalmente en inglés (por ejemplo la visita de Bataar a Kuvira) en donde podía armar algunas cosas para poder engrosar la historia, obviamente son inspiraciones para poder desarrollar una escena, no estoy copy/pasteando

Francamente estoy pensando en hacer un sexto libro en caso de que la historia resulte como pienso llevarla.