LA LEYENDA DE KORRA
LIBRO 5: Encuentros
Capítulo 5: Sentimientos
MUNDO ESPIRITUAL
Korra estaba feliz al escuchar tal declaración de su amiga, dentro de ella llevaba esperándolo desde que habían comenzado el viaje, tal vez antes, mal que mal eso era lo que quería escuchar o decir tanto tiempo.
Sin embargo no esperaba ese beso tan repentino, fueron los segundos más largos que recordaría en su vida, era algo completamente diferente para ella, para su corazón.
- ¿¡QUE ES LO QUE ESTÁS HACIENDO!? – Gritó cuando por fin pudo reaccionar y alejarse, aunque de inmediato se arrepintió de ello – Lo siento, Asami- le dijo por fin un tanto apenada.
- ¿No te gustó? – Parecía frustrada.
- No es eso, sólo no es algo que pueda tomar a la ligera – una suave ventisca llegó de la nada, revoloteando sus cabellos.
-¿Entonces? – Asami se preocupó ¿había tomado las señales equivocadas este último tiempo? ¿Estos últimos años?
Korra suspiró, no sabía que esto iba a ser tan difícil pero había llegado el momento de enfrentar esta situación. Se levantó, ayudó a su amiga a hacerlo y le tomó suavemente las manos.
- Créeme- comenzó – En estos momentos preferiría estar peleando contra un ejército de Igualitarios al mismo tiempo que combato contra varios Colosos de Kuvira, todo eso incluyendo a Vaatu al mismo tiempo. – Korra comenzó a sonrojarse – No significa que no te quiera, porque la verdad es que sí. Te quiero Asami, no como una amiga ni como compañera de batallas o lo que sea a veces el Equipo Avatar – continuó – Sabes que tengo deberes como el Avatar, tengo que ser el guardia de dos mundos, dar paz y justicia, todo eso lo sabes. Pero también soy Korra de la Tribu Agua y tengo sentimientos – le sonrió con ternura – el saber que sientes lo mismo por mi…no sabes cuan feliz me hace. Durante todo este viaje me sentía incompleta sin poder decirte todo esto.
El silencio se hizo presente una vez más.
- ¿Entonces qué pasa? – Respondió Asami luego de un rato -¿Qué es lo que te molesta?
Korra sonrió
- Tu eres todo lo que me importa Asami, quiero intentarlo – la abrazó – no sé si seamos la una para la otra, o si esto va a durar – se rio –tu sabes que ser el Avatar es todo un problema, ya me has visto lidiar con esto antes – refiriéndose a Mako - ¿Aun así quieres?
Asami sonrió, acarició la mejilla de su compañera
- Si Korra, quiero estar a tu lado, quiero ser parte de tu vida, quiero estar contigo hasta el final -
Ambas se miraron, acercaron sus frentes y cerraron sus ojos. Sus corazones se aceleraron hasta que finalmente sus labios se fundieron en un beso, intenso y al mismo tiempo inocente ya sin culpas.
Al separarse, se miraron y rieron, celebrando esto como un nuevo comienzo.
Cerca de ahí, en el cielo, sobrevolaba Appa con Aang y Socka quienes vieron toda la escena.
- Ya era hora – Dijo Aang – Ahora dejémoslas en paz. Korra necesitará estar con toda su energía y el corazón bien puesto para lo que está por venir – se volteó a Socka – Vámonos, nos necesitan en otro lado-
Los amigos se alejaron, desapareciendo del lugar.
CIUDAD REPUBLICA, ESTACIÓN DE POLICIA
La extraña chica despertó al día siguiente en la estación. No había nadie ya que Mako les había asignado distintas tareas alrededor de Ciudad República a su equipo, por lo que estarían solos el resto del día, así él podría interrogarla con tranquilidad.
- Veo que estas despierta – le dijo ofreciéndole un poco de café – anoche el shock fue bastante grande, espero que ahora estés un poco mejor – le sonrió - ¿Cómo te llamas?-
La chica abrió la boca pero no pudo articular palabra alguna por más que lo intentara
- ¿Eres muda?- Mako se rascó la cabeza – eso será un problema – se dirigió a un escritorio y sacó una pila de papeles en blanco – toma, supongo que sabes escribir-
La dejó tranquila para que pudiese contarle todo en las hojas sobre lo que tuviese que decirle. Mako volvió a sus debes de revisar los documentos que Varrick le había entregado, según parecía, las nuevas armas de la policía darían mucho de qué hablar a futuro.
Al rato la chica tocó la puerta de su oficina y entró, llevaba una hoja en su mano con algunas anotaciones
-Veamos… que tienes para mí-
"Muchas gracias por ayudarme anoche. Para ser honesta no sé cómo llegué a ese callejón ni como llegué a Ciudad República. Lo último que recuerdo es estar en un santuario del Reino Tierra (o Nación de Tierra como se llama ahora) me dijeron que tenía que encontrar a alguien o algo, la verdad no lo recuerdo.
No recuerdo nada que te pueda ser útil por lo que te pido disculpas por hacerte perder el tiempo.
Nidai"
Mako terminó de leer la pequeña carta y cuando se dirigía a hablarle a la chica, ella ya no estaba. La buscó por la estación y no había rastros de ella.
Se sentó en su mesa, se preparó otra taza de café y se puso a investigar los templos que existían en la Nación de Tierra.
Tenía un presentimiento que Nidai le estaba escondiendo algo y se empeñaría a encontrarlo.
PUEBLO DE ZHU MANSU
Jinora y Kai llegaron al pueblo arrasado por las olas, de inmediato comenzaron a ayudar a los heridos y a la búsqueda de sobrevivientes. Todo era un desastre, casas inundadas y otras totalmente destruidas, para peor, estaba el tema de las personas desaparecidas.
Les tomó el resto del día organizar toda la distribución de alimentos y primeros auxilios.
Ella se estaba sintiendo muy mal, había ayudado en la guerra contra Kuvira había participado y visto la destrucción de Ciudad Republica ¿pero esto? Era algo totalmente nuevo, la muerte estaba frente a ellos burlándose.
Sintió como la temperatura en su cara aumentaba, sabía que había llegado a tener fiebre ¿pero tan rápido? ¿Por qué? Nada tenía sentido desde que llegaron al pueblo
-¿Estás bien?- Kai se sentó a su lado en una fogata improvisada – te vez un tanto pálida-
- Estoy bien – mintió – solo un poco cansada- se levantó- me voy a dormir
El chico no se sintió convencido del todo, sabía que algo andaba mal con ella. Ese lugar hedía a muerte y lo sabía, sentía algo raro en el aire, en el lugar mismo, pero parecía que a Jinora le afectaba mucho más.
La siguió un rato hasta que llegaron al bisonte volador que dormía plácidamente, la chica se recostó, su respiración se veía agitada, comenzaba a sentirse más pálida. ¿Qué podía hacer él?
- Resiste, Jinora – Le dijo sin que ella le escuchara – buscaré la manera de ayudarte-
Al instante comenzó a escuchar gritos de los soldados, parecía que una batalla estaba librándose y fue corriendo a ayudar
El no daba crédito a lo que veían sus ojos, unas figuras humanoides y viscosas parecían estar atacando a los soldados ¿eran espíritus? No lo parecían, más bien se veían como monstruos ¿de dónde veían?
No esperó a tener una respuesta, corrió a la playa y ayudó con su Aire Control a los guardias de la Nación del Fuego.
Uno de sus golpes le llegó directo a uno de los monstruos, pero pareció inmunme, se volteó a verlo y corrió hacia el chico, su no rostro se abrió como mandíbulas listas para devorarlo.
Kai pudo evitar las primeras embestidas, pero cada vez que la bestia se acercaba parecía dejarlo agotado.
¿Qué eran estas criaturas? Y si continuaba así ¿Cuánto tiempo iba a durar antes que lo eliminaran?
MINUTOS ANTES. OCEANO, CERCA DE LAS COSTAS DE ZHU MANSU
El huevo aparece nuevamente en el fondo del océano, pero ahora está roto. De sus restos sale un líquido negro, se impregna en unas plantas marinas y estas se marchitan al instante. No vemos nada, está totalmente oscuro. Una luz purpura palita avanzando en la oscuridad.
- Energía – su voz suena lúgubre – necesito más energía vital – unos ojos rojos se prenden intensamente, abre su boca y el líquido negro que vimos salir del huevo esta vez sale de él – Tráiganme alimento, pequeños.-
Siguió caminando, en dirección a la superficie.
TEMPLO AIRE
Tenzin no había dejado en todo el día la biblioteca, comió y descansó en el mismo lugar. Sentía que ya estaba cerca de lo que quería encontrar, algo recordaba de viejas historias sobre mitología antes del Avatar, pero el hecho que Zaheer le mencionara que había una enorme posibilidad de que todo esto fuese cierto, eso lo tenía espantado.
- Papá – La voz de Jinora lo tomó de sorpresa – se volteó y vio a su hija en forma de espíritu – Necesitamos todos los refuerzos posibles, estamos bajo ataque y no sabemos a lo que nos enfrentamos, ¡ven por favor!
El viejo Maestro Aire palideció, si había algo más importante que la investigación era su familia. Apenas el espíritu desapareció, corrió a prender la alarma en el templo. Al poco rato todos los discípulos, e incluso sus hijos Ikki y Meelo respondieron al llamado.
- Jovenes, estamos en una situación de emergencia. Jinora me acaba de avisar que están bajo ataque en una población de la Nación del Fuego, según ella hay algo extraño y necesita de nuestra ayuda. Recuerden que vamos a ayudar, por lo que lleven carga ligera y prepárense de inmediato.
Todos obedecieron a la orden, tomaron a los bisontes voladores y se dirigieron a Zhu Mansu.
LA COSTA DE ZHU MANSU
Uno a uno los militares caían derrotados, sin energías, algunos fuera de combate y otros sin vida. Las criaturas los tomaban y les absorbían todo lo que tenían, pocos lograban zafarse pero aun así quedaban inconscientes.
Al ser todos Maestro Fuego, lanzaron todos los ataque s posibles cosa que durante un rato surgió efecto pero de inmediato las criaturas se volvieron más fuertes, parecía que a medida que absorbían la energía crecían, dejando a los demás en clara desventaja.
-Vampiros- dijo Kai casi agotado – son como vampiros – era de los pocos que quedaba en pie y ya se le estaban acabando su repertorio de defensa y ataque.
Jinora se le había unido un rato después, había logrado recuperarse un poco y con todo el esfuerzo del mundo había llamado a su padre para pedir refuerzos. Con lo que le quedaba de poder había logrado establecer un campo de fuerza alrededor de los soldados que estaban en pie, logró que Kai se juntara con ella y así poder recuperar el aliento.
¿Pero por cuanto tiempo podría soportar? En mejores condiciones, el muro no presentaría problema alguno, pero ahora sentía su cuerpo apenas, estaba usando todo lo que le quedaba.
No sabía cuánto más iba a poder aguantar
Todo parecía perdido.
En ese momento final, un halo de luz blanca cayó del cielo, era una energía brillante, pura y reconfortante, los chicos y los soldados comenzaban a recuperarse, tan solo sentirla los hacía más fuertes, Jinora supo que podía aguantar, que podía hacerlos retroceder.
Una figura luminosa apareció ante ellos, no podía distinguir quien era, pero estaba logrando que las criaturas retrocedieran al mar.
- NO ME HARÁS RETROCEDER – Gritó con furia la criatura bajo el agua. Alzó las manos y comenzó a moverlas, las aguas comenzaron a agitarse nuevamente – Con esto tendrás suficiente, ya nos encontraremos de nuevo, vengan criaturas mías, entreguen todo lo que absorbieron esta noche, ha sido suficiente -
De su cuerpo crecieron dos alas, la figura había comenzado a crecer. – Mi conquista no es en este mundo, nuestra misión es en el Mundo Espiritual -
Tan rápido como la figura de luz llegó, se fue. Sólo Jinora la había visto, los demás estaban recuperado la conciencia. Pero no había tiempo para recuperarse, el mar había vuelto a recogerse y a lo lejos veía una ola mucho más grande venir hacia ellos.
PUERTO DE CIUDAD REPUBLICA
Le había llegado un reporte ese día de que lo más probable era que el puerto sufriría un robo masivo de parte de la mafia. Era importante porque era para repuestos de la construcción de la ciudad y Mako no iba a dejar que se lo llevaran.
Armó un pequeño equipo, de los más capacitados para patrullar y defender a toda costa. Se sentía entusiasmado, sabía que sería una misión peligrosa, mal que mal las armas de la mafia eran más avanzadas y sólo en un par de días ellos tendrían su equipamiento actualizado.
El grupo estaba sobre un tejado que daba hacia donde desembarcarían.
- Muy bien, este es el plan. Ellos son más, es cierto, pero nosotros tenemos más experiencia y fuerza, todos uds tienen habilidades de maestros tanto de metal, aire, fuego y agua. Necesitaremos que cada uno pueda mantenerlos ocupados un rato hasta que –señalando a uno de los chicos – tú puedas instalar este interruptor, al activarlo, las armas se volverán inútiles y lograremos hacer que retrocedan. Por lo menos la misión de esta noche, la más importante es hacer que el barco descargue sano y salvo.
A la hora señalada todos estaban en sus puestos pero no había signos de la mafia, eso le extrañaba a Mako ¿le habían dado la información equivocada?
Bajaron a puerto para escoltar el barco
Y en ese momento todo se arruinó.
De la nada sufrieron una emboscada, las armas fueron más rápidas y todos sus compañeros cayeron heridos en combate, algunos lograron hacer retroceder a unos cuantos, pero aun así estaban en desventaja.
Mako fue el último que quedaba en pie, entre sus defensa con el fuego y la electricidad pudo derribar a unos cuantos y aun así era insuficiente.
Una bala perdida le llegó en hombro, comenzó a perder la conciencia pero siguió luchando.
Lo último que supo es que lo tenían de rodillas, apuntando su cabeza. Luego de eso no supo más
CONTINUARA
¿Y Mako seguirá vivo? ¿Qué era ese rayo de luz blanca? Hoy escribí este capítulo en un cuaderno y la verdad al transcribirlo en digital me quedaron pocas hojas, por lo que me he dedicado a arreglar y agregar más.
Perdón por lo corto del capítulo, espero en el siguiente reivindicarme y escribir como corresponde.
Quiero aclarar una cosa, el objetivo de este fic no es agregar "escenas lemon" ni tan romanticonas, quiero tratar de mantenerlo lo más fiel a la serie, como si fuera el team Bryke quienes estuvieran detrás de esto. Claro, no llegaré al nivel de ellos, pero mi intención es entretenerlos. Aclaro esto debido a cierto review que me llegó.
También es cierto, tuve un pequeño lapsus al decir que Iroh es el abuelo de Aang, cuando es el tio de Sokka, probablemente por que debo haber estado pensando en otra escena.
FELICES FIESTAS!
