Dos hombres se miraron, cómo lo solían hacer los pistoleros en las viejas películas del far west. Ambos parecían reconocer a su contrincante, en un intento de adivinar sus puntos débiles antes de disparar sus pistolas.
Luke: ¡Swarek!
Swarek: ¡ Callaghan! ¿Tú por aquí? –preguntó Sam, mientras miraba a un Oliver que parecía implorar perdón levantando sus dos manos con las palmas hacia arriba-.
Luke: Ya sabes… Reunión de coordinación.
Swarek: ¡Ah, es verdad! ¿Te refieres a esas reuniones a las que nunca asistes?
Luke: Ya va siendo hora que lo haga, ¿no? Ahora tengo a Andy echándome una mano y voy a poder venir más a menudo.
Swarek: ¡Qué buena noticia!
Luke: Si llego a saber que me echabas tanto de menos, hubiera venido antes… -dijo Luke girándose hacia Oliver-. ¿Empezamos en media hora?
Oliver: ¡Media hora! –exclamó Oliver levantando el pulgar derecho en señal de asentimiento-.
Luke: ¡Nash! ¿Un café?
Traci: Ok, uno rápido. Tengo una entrevista en quince minutos.
Oliver: ¡Maldita sea! ¡Lo siento, Sammy! Yo pensaba…
Swarek: ¡No pasa nada! No debimos dar nada por supuesto cuando se trata de este individuo.
Oliver: ¿Crees que lo ha hecho expresamente?
Swarek: ¡Obvio! Siempre se escaquea de estas reuniones y ahora aparece con una sonrisa en la cara…
¡Ahora vuelvo!
Oliver: ¿Qué? ¿Adónde vas?
Swarek: Es sólo un momento… ¡Cúbreme!
Luke: ¿Qué tal las cosas por aquí?
Traci: ¡Bien! No estarás buscando más personal, ¿no?
Luke: ¿Estás interesada?
Traci: ¿Incluye subida de sueldo?
Luke: ¡Uy Nash! ¿Encima pones condiciones?
Traci: Tengo un hijo y he que pensar en el futuro…
Callaghan: Eres una buena negociadora…
Traci: En realidad no estoy interesada, pero gracias por… bueno, no sé si eso ha sido una proposición.
Luke: Hahaha, puedes tomártela cómo tal…
Traci: Lo tendré en cuenta. ¿Cómo le va a Andy?
Luke: ¡Bien! ¡Muy bien! Se las está arreglando perfectamente con todas las cosas nuevas que conlleva su traslado.
Traci: ¡Chica lista!
Luke: Realmente lo es, y está haciendo un gran esfuerzo con el examen para Inspector. Pero precisamente eso me preocupa…
Traci: ¿El examen?
Luke: Sí… Creo que le está costando más de lo que quiere reconocer, pero su orgullo le impide pedir ayuda.
Traci: ¡Gracias Callaghan! ¡Lo tendré en cuenta!
Jameson: ¡Hey Andy! –gritó la agente Anne Jameson desde el mostrador de recepción-.
McNally: ¡Hola Anne! ¿Tienes algo para mí?
Jameson: Te han traído esto –dijo Anne señalando un vaso de plástico-.
McNally: ¿A mí?
Jameson: Un chico muy mono.
McNally: ¿Nick?
Jameson: No, a Nick lo conozco. Era moreno… con una sonrisa preciosa… hoyuelos. ¿Sabes de quién hablo?
A Andy se le paró el corazón por unos segundos. ¿Sam? –pensó-.
McNally: Sí, sé quién es… ¿No dijo nada?
Jameson: Que no podía quedarse. Tenía prisa, pero me dijo que os veríais pronto.
McNally: ¡Ah! –dijo un tanto descolocada mientras volvía a su despacho-.
Nick: ¿Seguro que vas a estar bien?
McNally: ¡Pues claro!
Nick: No me quedo muy tranquilo marchándome todo el fin de semana.
McNally: ¡Tengo mil cosas que estudiar! De lo contrario iría con vosotros… No sabes la endivia que me dais.
Nick: ¡Pórtate bien!
McNally: Eso está hecho… ¿Al final va a ir Meri con vosotros?
Nick: ¡Sí! Ahora pasaré a recogerla.
McNally: ¡Genial! Me gusta esa chica…
Nick: No pongas esa cara, no hay nada de lo que estás pensando.
McNally: ¿Y cómo sabes en lo que estoy pensando…? –preguntó con cara pícara-.
Nick: Es un libro abierto señorita McNally. Meri y yo sólo somos amigos… Me temo que ella tiene los ojos puestos en otro.
McNally: ¡Ohhh!
Nick: La historia de mi vida… -dijo alzando las manos con las palmas hacia arriba-. Además creo que él también va a venir este fin de semana.
McNally: ¿Le conozco?
Nick: Creo que no, tanto Meri como él se incorporaron justo cuando tú te trasladaste.
McNally: ¿Uno de los nuevos novatos?
Nick: ¡No!
McNally: No me digas que es… ¿Connors? ¿Jamie Connors?
Nick: ¿Has oído hablar de él?
McNally: ¿Y quién no?
Nick: No sé cómo tomarme esto… -dijo Nick mirándola con cara divertida-. Bueno… será mejor que me vaya.
McNally: ¡Diviértete!
Nick: Y tú estudia mucho, hahaha… Pero de vez en cuando acuérdate de comer algo, que nos conocemos…
McNally: ¿Cómo no voy a hacerlo si tengo la nevera llena hasta arriba? –dijo Andy dándole un abrazo a Nick-.
Nick: ¡Te llamaré cuando llegue!
Andy cerró la puerta, suspiró y miró hacia el montón de libros que había encima de mesa. Una ducha y de vuelta a los libros –pensó-. Se dirigió hacia la habitación y cuando estaba terminando de desnudarse, oyó como alguien llamaba a la puerta. Sonrió pensando en Nick… Ese hombre tenía suerte de tener la cabeza pegada al cuerpo, en caso contrario ya la hubiera perdido.
McNally: ¿Qué has olvidado esta vez? –preguntó Andy abriendo la puerta-.
Swarek: ¡Hola!
McNally: Ho… hola.
Swarek: No deberías abrir la puerta, sin mirar antes por la mirilla. Podría haber sido un ladrón o algo peor –dijo Sam mirando el albornoz de Andy-.
McNally: No suelo hacerlo, pero pensaba que Nick había olvidado algo…
Swarek: ¡Ah! ¿Estás sola?
McNally: Sí.
Swarek: ¿Puedo pasar?
McNally: ¡Cla… claro! –dijo Andy abriendo la puerta y dejándolo entrar-.
Swarek: ¿Estás ocupada?
McNally: Iba a ducharme…
Swarek: Ah, entonces no quiero interrumpirte… será mejor que me vaya, pero antes te dejo esto que me ha dado Celery-.
McNally: ¡Gracias! –dijo Andy mirando el paquete con la infusión de hierbas-. Mañana llamaré a Celery…
Swarek: Entonces… me voy…
McNally: No… no te preocupes… No interrumpes… ¡Tengo tiempo! Todo el tiempo del mundo… -dijo mirando el montón de encima de la mesa-. Sólo me espera esa colección de libros…
Sam desvió la mirada también hacia la mesa y recordó su conversación con Trace. Sin duda, Andy estaba agobiada con su examen para Inspector.
Swarek: ¿Has cenado?
McNally: No, comeré algo rápido después de la ducha…
Swarek: ¡Tengo una idea! ¿Por qué no te duchas mientras yo preparo la cena?
McNally: ¡Está bien! No puedo negarme ante una proposición así… Daría lo que fuera por una buena cena, hahaha…
Swarek: Pues entonces… Ahora vuelvo –dijo Sam dirigiéndose hacia la puerta-.
McNally: ¿Dónde crees que vas? He dicho que aceptaba la propuesta.
Swarek: ¡A comprar! ¡Necesito comida para poder cocinar!
McNally: ¡Abre la nevera! –dijo Andy mientras Sam se acercaba hacia el frigorífico-.
Swarek: ¡Increíble! ¡Está lleno de comida!
McNally: Pero no he sido yo…
Swarek: Me lo imagino… ¿Tú madre ha estado por aquí?
McNally: No, es obra de Nick. Él se ocupa que la nevera siempre esté llena y que tenga comida sana.
Swarek: ¡Ah claro, Nick! Me alegro que él esté cuidando tanto de ti.
McNally: Sí, es un cielo…
Sam se quedó parado con la mano agarrada al tirador de la nevera. Algunos flashes vinieron a su mente. Imágenes inconexas de él entrando al piso de Andy cargado con bolsas de comida, él llamando a Andy…
McNally: ¡Sam! ¿Estás bien!
Swarek: Sí, lo siento… Me quedé un momento en blanco. ¡Venga, a la ducha!
Sam se apoyó en la encimera de la cocina. Las imágenes se habían marchado tan rápido como habían venido. No recordaba haber vivido nada de lo que había visto en los flashes, quizás estaba comenzando a recordar…
Andy se metió en la ducha, aún sin creerse que Sam estaba en su cocina haciendo la cena. Dos meses antes hubiera dado lo que fuera para que esto sucediera, pero ahora… no sabía que pensar. Lo mejor sería no hacerse ilusiones y dejar que las cosas pasaran si tenían que pasar.
Swarek: ¿Qué tal esa ducha?
McNally: ¡Genial! ¡No sabes como la necesitaba… -dijo Andy envolviéndose el pelo húmedo con una toalla a modo de turbante-.
Sam la miró y los flashes volvieron a su mente... Andy en albornoz, dormida en la cama con una toalla enrollada en la cabeza. Otra vez imágenes que no recordaba haber vivido. ¿Habían pasado realmente? Y en caso de haberlo hecho… ¿Cuándo habían pasado?
McNally: ¿Sam? ¿Qué te pasa?
Swarek: ¡Nada! ¡Estoy bien! Sólo… estaba recordando algo… algo que pasó aquí hace un tiempo.
McNally: ¡Estás pálido! ¿Seguro que te encuentras bien?
Swarek: ¡Sí! ¡Venga vamos a cenar!
La cena fue perfecta. Andy no podía dejar de mirar a Sam y reír todas sus ocurrencias, mientras que Sam la observaba con cautela como si quisiera medir todo lo que decía para evitar así meter la pata.
McNally: Y ahora, después de esta suculenta cena, me temo que tengo que volver a los libros.
Swarek: ¡Ok! Tú puedes estudiar mientras yo recojo esto.
McNally: ¡No! ¡No es necesario! Yo puedo hacerlo…
Swarek: Y yo también… ¡Insisto! –dijo Sam cogiéndola de los hombros y empujándola hacia donde estaban los libros-.
McNally: ¡Está bien! –dijo sentándose en el sofá con uno de los manuales-.
Swarek: Oigo un teléfono…
McNally: ¡Mi móvil! Lo tengo cargando en mi habitación…
Sam escuchó como Andy hablaba por teléfono en su dormitorio. Tras cinco minutos de conversación volvió al salón.
Swarek: ¿Todo bien?
McNally: Sí, era Nick. Me ha dicho que llamaría cuando llegara a Hamilton.
Swarek: ¿Está en Hamilton? –preguntó Sam levantando una ceja-.
