Esto es algo que debería haber hecho hace muchísimo tiempo. Quiero agradecer a toda la gente que lee el fic. Vuestro apoyo es muy importante para mi ;)
Tengo que hacer una mención especial a alguien que ha estado ahí desde el primer día: ¡Gracias AllMcSwarek! Gracias por tu paciencia, por tus ánimos cuando falla la inspiración y en definitiva por estar siempre ahí.
McNally: Y ahora te vas a comportar como una persona civilizada…
Swarek: ¡De acuerdo! Pero esta conversación no ha terminado… -dijo Sam cogiéndola del brazo-.
McNally: Ha terminado si sigues pensando lo mismo.
Swarek: ¿Es tu última palabra?
McNally: Sí.
Swarek: Bueno, entonces las cosas están claras.
McNally: Será mejor que abra la puerta… -dijo Andy, jugando distraída con el reloj de Sam-.
Swarek: Sí, y que hagamos como que aquí no ha pasado nada, ¿no? –dijo Sam mientras acababa de abrocharse los pantalones-.
McNally: To… toma –dijo Andy dándole el reloj a Sam-.
Swarek: Eh, sí… gracias. Iré a la habitación del bebé… Fingiré que estoy trabajando en la cuna…
McNally: Cómo quieras… pero realmente no es necesario…
Swarek: ¡Lo es! Necesito calmarme un poco… antes de comportarme como una persona civilizada…
McNally: Está bien –contestó Andy con una mirada llena de dolor-.
Meri: ¡Andy! –exclamó Meri dándole un par de besos, para luego entrar como un torbellino en cuanto Andy acabó de abrir la puerta-.
McNally: Meri, ¿qué pasa? –preguntó Andy intentando contagiarse de la alegría de Meri-. ¿Por qué estás tan emocionada? –volvió a preguntar Andy al ver como Nick entraba detrás de la novata con una sonrisa de oreja a oreja-.
Nick: ¡Eh! A mí no me mires… Yo no tengo nada que ver… creo, hahaha…
McNally: Pues por un momento he pensado lo contrario…
Meri: ¡Es por esto! –exclamó Meri mostrando un paquete envuelto en papel de regalo-. ¡Uf, lo siento! –dijo Meri, frenándose en seco al ver a Sam saliendo de la habitación del bebé-.
Swarek: ¿Vives?
Meri: ¡Inspector Swarek! Yo… yo no quería molestar… Lo siento mucho… Ya volveré en otro momento…
Swarek: No interrumpes nada –dijo Sam lanzando una mirada a Andy-. Yo sólo he venido a montar una cuna y ya he terminado…
Meri: ¡Ah, bueno! –dijo Meri visiblemente aliviada-.
Swarek: ¡Nick! –dijo Sam alargando una mano a modo de saludo-.
Nick: ¡Inspector Swarek! –contestó Nick estrechando la mano de Sam-.
Swarek: ¡Sólo Sam! No estamos en el trabajo…
Nick: ¡De acuerdo, Inspector! Quiero decir… Sam… ¿Así es que ha conseguido montar la cuna? ¡Felicidades! Comencé a leer las instrucciones y me pareció imposible. Creo que en la tienda donde la compramos todavía están dando saltos de alegría por conseguir vender semejante artilugio.
Swarek: Hahaha… Eso mismo le dije yo a Andy.
Nick: Pero ya sabes cuando a Andy se le mete algo en la cabeza…
Swarek: ¡Lo sé! –dijo Sam mirando a Andy-.
Andy también lo miró deseando que aquella conversación entre Sam y Nick, fuera tan idílica como parecía, pero sabía perfectamente que el padre de su hijo sólo estaba haciendo una actuación digna de un Oscar.
Andy: ¡Chicos! ¡Dejad de hablar de mí como si yo no estuviera!
Swarek: Y dejemos que Vives…
Meri: Meri, mi nombre es Meri…
Swarek: Comenzaré de nuevo… Dejemos que Meri le dé por fin el paquete a Andy. Todos estamos deseando saber qué hay dentro…
Meri: Espero que te guste…
Andy: ¡Es precioso! ¡Qué gorrito más pequeño! –exclamó Andy al ver la diminuta ropa de bebé-. Pero no deberías… -comenzó a decir Andy antes de quedarse sin palabras-.
Meri: Leí que en Hamilton había una tienda, donde todavía vendían ropita de bebé tejida a mano y convencí Nick para que me acompañara…
Swarek: Es realmente bonita… -dijo Sam acercándose a Andy para ver la ropa más de cerca-.
Meri: La he comprado en color hueso para que sirva tanto para un niño como para una niña, aunque yo estoy segura que va a ser un niño.
Andy: ¡Gracias Meri! –exclamó Andy con lágrimas en los ojos, mientras se abrazaba a la novata-. ¡Vamos a guardar esta preciosidad en la habitación! Tenéis que ver lo bien que ha quedado…
Sam se quedó un tanto rezagado, mientras el resto iba hacia la habitación del bebé. Tenía que reconocer que Nick era un buen chaval, pero eso no impedía que no soportara ver al ex de Andy allí. ¿Era él el único que no veía aquello normal? Respiró hondo cogiendo fuerzas, y siguió hacia la habitación dispuesto a seguir haciendo la mejor interpretación de su vida.
Meri: ¡Ha quedado muy bien! ¡Me gusta la cenefa! ¡Ohhh y la cuna! –exclamó Meri embobada con todas las novedades, sin saber muy bien hacia dónde mirar-.
Nick: ¡Es perfecta! ¡Buen trabajo con la cuna, Sam!
Swarek: Bueno… sí… ha costado un poco de trabajo, pero ha quedado todo muy bien…
McNally: Soy muy mala anfitriona… ¿Queréis tomar algo?
Meri: Te lo agradezco Andy, pero yo ya me voy… Se está haciendo tarde…
Swarek: ¡Yo también! Meri, ¿te acerco a alguna parte?
Nick: No hace falta que te molestes, Sam… Yo pensaba acompañarla a casa.
Swarek: No es ninguna molestia, Nick. Yo ya me iba, y supongo que tú te vas a quedar aquí, ¿no?
Nick: Sí… bueno…
Meri: Yo puedo irme sola. Vivo sólo a dos calles…
Swarek: ¡De ningún modo! No voy a permitir que cargues con tu bolsa aunque sea dos calles…
Andy: Entonces… ¿todo arreglado, no? –preguntó mirando a Sam.
Nick: ¿Son ideas mías o Swarek ha sido sospechosamente amable conmigo? –preguntó Nick en cuanto Sam y Meri salieron por la puerta-. ¡Pero si hasta me ha pedido que le llame Sam!
Andy: Como tiene que ser, ¿no?
Nick: Lo que tú digas… Pero aquí ha pasado algo…
Andy: ¡No ha pasado nada, Nick!
Nick: ¡Vale, lo que tú digas! Por un momento he pensado que os habíais reconciliado…
Andy: Pues ya has visto que no…
Nick: Por suerte o por desgracia te conozco muy bien, Andy. Cuando necesites hablar, sabes que puedes contar conmigo, ¿verdad?
Andy: Sí.
Nick: Ok. Voy a darme una ducha…
Luke llevaba más de media hora al teléfono cuando Andy entró en el despacho. La cara de Luke no presagiaba nada bueno, así es que se preparó para lo que parecía que iba a ser un día movidito. Andy le acercó un café y él tomó un par de sorbos, mientras seguía mostrando su desacuerdo con la persona que estaba al otro lado de la línea telefónica.
Luke: Bueno, si esa es su última palabra, Señor, la respeto, pero quiero que conste mi disconformidad. Sí… ¡Buenos días Señor!
McNally: ¡Buenos días! ¿Ya estás así a estas horas de la mañana?
Luke: ¡Maldita burocracia!
McNally: ¿Qué pasa? ¡Seguro que tiene solución!
Luke: Han disparado a Franky Ricciardo.
McNally: ¿El narco? Llevas más de un año detrás de él, ¿no?
Luke: Sí, pero decididamente no tengo nada de suerte últimamente. No lo podían disparar aquí, no… tenían que dispararle en la zona donde tiene competencia la 15…
McNally: ¡Ah!
Luke: Pues nada, toca ir para allí, no hay más remedio… Coge los expedientes y prepárate para pasar todo el día fuera… Y por la relevancia del caso, creo que no vamos a tener más remedio que trabajar desde allí unos cuantos días.
McNally: ¿Yo? ¿Quieres que te acompañe? ¡Tengo mucho papeleo atrasado! Creo… creo que te ayudaré más si me quedo aquí.
Luke: ¿Qué pasa Andy? Pensé que te gustaría ver a tus antiguos compañeros…
McNally: Bueno, sí…
Luke: ¿Todo esto es por Swarek?
McNally: No… no voy a dejar que los temas personales afecten a mi trabajo.
Luke: ¿Ese imbécil no ha arreglado todavía las cosas?
McNally: Ese imbécil es un cavernícola, pero como todos los hombres, ¿no?
Luke: Si tú lo dices… bueno… cómo sea… pero no dejes que te afecte…
Traci: ¿Estas son horas de llegar?
Swarek: ¡Lo siento, Nash! No he dormido demasiado esta noche…
Traci: Espero que haya sido por una buena causa… –dijo Traci quiñándole un ojo-.
Swarek: No sé en qué estás pensando, pero creo que estás bastante equivocada… -contestó Sam con cara de pocos amigos-.
Traci: ¡Ya veo! –dijo Traci con cara de circunstancias-.
Swarek: ¿Alguna novedad?
Traci: Sí, tenemos un caso nuevo…
Swarek: ¿Algo interesante?
Traci: Bastante interesante… Aunque con la cara que traes, no sé si te va a hacer mucha gracia.
Swarek: ¿Por qué?
Traci: Es un caso de competencia compartida.
Swarek: ¿Con quién?
Luke: ¡Buenos días, Swarek! ¡Inspectora Nash!
Sam se giró como si tuviera un resorte y vio a Callaghan con su eterna cara malhumorada, seguido de cerca por Andy, que cargaba unos expedientes.
Swarek: ¡Callaghan! –dijo Sam moviendo la cabeza a modo de saludo-.
McNally: ¡Inspector Swarek!
Swarek: ¡Buenos días Agente McNally! ¡Deje que coja esos expedientes!
McNally: No hace falta que se moleste, Inspector Swarek…
Traci los miró, sin dar crédito a lo que estaba viendo. ¿Qué les había pasado a esos dos en las últimas horas? Lo último que le había comentado Andy, había hecho que albergara ciertas esperanzas sobre una posible reconciliación, pero algo debía haberse torcido en el proceso. Se comportaban de manera totalmente civilizada, pero conociendo como conocía a Andy, sabía que aquello no era más que una interpretación y que estaba realmente enfadada.
Luke: Bueno, si habéis terminado de comportaros como si fuerais a tomar el té de las cuatro, vamos a comenzar con esto.
Swarek: ¡Tienes razón! Cuanto antes comencemos antes terminaremos…
