Swarek: ¿Qué quería McNally? –dijo Sam entrando al despacho y cerrando la puerta detrás de él-.

Oliver: ¡Nada! –dijo Oliver intentando quitarle importancia al asunto-.

Swarek: Pues para no ser nada, habéis estado un buen rato…

Oliver: ¿Nos has estado espiando?

Swarek: Tú despacho no está precisamente en un lugar muy privado… se puede ver desde cualquier lugar de la Comisaría…

¿Y bien? –preguntó Sam al ver que Oliver no tenía ninguna intención de decir nada-.

Oliver: Y bien, ¿qué?

Swarek: ¿Me lo vas a contar?

Oliver: No.

Swarek: ¿Por qué?

Oliver: Pues… porque se lo he prometido…

Swarek: ¿Y no me puedes contar ni un poquito?

Oliver: No, Sam... no me pongas en un compromiso…

Swarek: Pero no es nada malo, ¿no?

Oliver: No, no es nada malo… -dijo Oliver mientras Sam levantaba las cejas y arrugaba la frente-.

Sammy… ¡no me hagas pucheros!

Sam se derrumbó en una de las sillas del despacho de Oliver.

Oliver: ¿Qué pasa Sam?

Swarek: No, no pasa nada… pero sólo respóndeme a una pregunta: ¿te ha venido a hablar de mí?

Oliver: No… -Oliver miró la cara de preocupación de Sam y sus fuerzas flaquearon. Esperaba que Andy lo perdonara-. Sammy… sólo ha venido a preguntarme por Jamie…

Swarek: ¿Por Jamie? ¿Por qué?

Oliver: ¡No sé, realmente!

Swarek: ¿Qué te ha preguntado? –dijo Sam sintiendo una punzada de celos-.

Oliver: Cosas sin importancia, Sam… Si tiene novia, si es de fiar…

Swarek: ¿Eso te parecen cosas sin importancia?


Connors: ¡Eh McNally! ¿De vuelta por aquí?

McNally: ¿Alguna queja?

Connors: Ninguna… Es un placer verte por aquí –dijo mientras llevaba su mano a la cabeza a modo de saludo-. Espero que sea por mucho tiempo…

McNally: Hahaha… Eres todo un adulador, ¡eh!

Sam oyó la carcajada de Andy mientras salía del despacho y se puso en alerta. Levantó la cabeza y vio a Andy y a Connors hablando distendidadmente en un rincón de la sala. No podía permitir que Andy cayera en las redes de su amigo.

Connors: Bueno… te veo luego, ¿no?

McNally: ¡Sí claro! De aquí no me muevo –dijo Andy mostrando una gran sonrisa-. ¿Con quién sales hoy?

Connors: ¡Con Vives!

McNally: ¿Dos días seguidos? Eres un hombre con suerte…

Connors: Eso parece… -dijo mostrando su mejor sonrisa-.

McNally: Espero que cuides de ella –le contestó poniéndose de puntillas para acercarse a su oreja-. Como me entere que le has hecho daño te las tendrás que ver conmigo. ¿De acuerdo?

Connors: ¡Sí mi Coronel!

McNally: Me gusta que nos entendamos tan bien…

Connors: Y a mí… Es un placer hablar contigo –dijo Connors haciéndole una reverencia con la que estuvo a punto de tropezar con Sam-.

Swarek: ¡Espabila Jamie! ¡Llegas tarde al desfile! –dijo Sam dándole un manotazo cariñoso a Jamie en la cabeza-.

¡Buenos días Andy!

McNally: ¡Buenos días Sam! –dijo Andy mirando hacia el despacho de detectives-. Será mejor que entremos. Creo que nos están esperando…

Swarek: ¡Espera un momento! –dijo Sam cogiendo del brazo a Andy-. ¿Cuánto tiempo vamos a estar así?

McNally: ¿Así cómo? ¿Siendo educados el uno con el otro? –preguntó Andy de manera sarcástica-.

Swarek: ¡Ya sabes a que me refiero!

McNally: Sí, sé muy bien a lo que te refieres… Espera que recuerde… Era algo así cómo que querías que no viera a uno de mis mejores amigos, ¿no?

Swarek: ¡Yo nunca he dicho eso!

McNally: ¿Ah no? ¿Te tengo que recordar lo que me dijiste?

Swarek: ¡No! ¡No hace falta que me lo repitas! Pero tengo mis razones… parece que disfrutes coqueteando con otros hombres delante de mi.

McNally: ¿Qué?

Swarek: ¿De qué hablabas antes con Jamie?

McNally: No me puedo creer que me hayas preguntando eso… Será mejor que me vaya antes que te diga algo que no quiero decirte-.


Connors: Otro gran día, ¡eh Vives!

Meri: He estado soñando toda la noche con esto…

Connors: Yo también –dijo acercándose mucho a ella-.

Meri: ¿Quieres conducir?

Connors: No, si a ti te apetece.

Meri: Prefiero no conducir…

Connors: ¡Esta bien!

Meri: Así puedo observar cómo trabaja un veterano…

Connors: ¿Me estás llamando viejo? ¡Esto es el colmo!

Meri: Hahaha… ¡bueno ya tienes unos cuantos añitos!

Connors: ¡Me encanta verte así! Ayer no eras la misma de siempre…

Meri: Tú no me conoces…

Connors: ¡No! ¡No te conozco! Pero me gustaría conocerte, Vives…

Meri: Ya, bueno…

Connors: Lo siento mucho si ayer te asusté –dijo Jamie apartando un momento la vista del volante para mirarla-.

Meri: Sí, bueno… ¿Cómo me llamaste?

Connors: Maddy… -dijo Jamie con una mirada llena de dolor-.

Meri: ¿Quién es ella?

Connors: ¡Nadie! –dijo Jamie apenas en un susurro-. Será mejor que contestes la radio… Parece que nos necesitan.


Traci: ¿Te has traído ropa para cambiarte?

McNally: Sí. Y me gustaría darme una ducha.

Traci: ¿Tienes toalla?

McNally: Sí.

¡Traci! –dijo Andy cogiéndola de un brazo-. Siento lo de ayer. Fui muy brusca contigo…

Traci: ¡Ya! Es que no sé qué te pasa. ¿Ya no confías en mí?

McNally: ¡Claro que sí! Pero no quiero preocuparte con mis tonterías…

Traci: Tus cosas no son ninguna tontería… ¡Venga! Tómate esa ducha y luego hablamos en el Penny, ¿ok?


Swarek: ¡Eh, Collins! ¿Vas a llevar a Mcally a casa?

Nick: Sí… bueno después de ir al Penny.

Swarek: Ya me ha contado que te vas a mudar con ella…

Nick: Sólo por unos días… espero que no te moleste. Voy a encontrar algo pronto… Estoy seguro.

Swarek: ¿Por qué me tiene que importar? Andy y tú sois amigos, ¿no?

Nick: Sí, buenos amigos… ¡Gracias! Me saco un peso de encima… -dijo extendiendo la mano a Sam para que éste la estrechara-. Me estáis haciendo un gran favor…

Swarek: Sí, ya… ¿Sabes dónde está ella?

Nick: En el vestuario cambiándose de ropa… ¿Te veo en el Penny?

Swarek: ¡No sé! ¡Puede que más tarde!


Traci: ¿Estamos todos listos?

McNally: Sí

Meri: ¿Alguien me acerca al Penny?

Nick: Yo puedo hacerlo…

Traci: ¡Ok! Entonces yo me llevo a Andy y así no voy sola. Steve irá más tarde cuando acabe con el papeleo…

Meri: ¡Pues en marcha! Nos vemos allí…


Traci: Como en los viejos tiempos, ¡eh!

McNally: Echo de menos todo esto. Con los exámenes salgo más bien poco…

Traci: Pero cuando te des cuenta ya habrás aprobado y serás una flamante Inspectora en prácticas, hahaha…

McNally: Más vale que me espavile si quiero que eso suceda… Por cierto, ¿no es ese el camión de Sam? –dijo Andy señalando por la ventanilla hacia la esquina opuesta-.

Traci: Eso parece…

McNally: ¿Se ha parado? ¡Frena el coche, Traci!

Traci: ¿Para qué? ¿Ahora nos vamos a dedicar a espiarlo?

McNally: ¡No quiero espiarlo! Es sólo que… -comenzó a decir Andy-. Ya puedes volver a arrancar el coche. Ya he visto suficiente…

Traci: ¡Andy! No comiences a pensar mal…

McNally: No tengo nada que pensar… Sam y yo vamos a tener un hijo, pero no tenemos ninguna relación. Él puede ir con quien quiera…

Traci: No digas algo en lo que no crees. Está claro que esto te duele, tú todavía le amas… No es fácil asumir que el hombre al que amas va a tener un hijo con su ex.

McNally: Es que está cansado de decirme que ellos han terminado, pero ayer ella estaba en la Comisaría y ahora se acaba de subir a su camión. ¿Qué quieres que crea?

Traci: ¿Ayer estuvo en la Comisaría? ¿Cuándo?

McNally: Al acabar el turno… Él se la llevó en volandas para que nadie la viera, pero no contó con que yo estaba en la parte de arriba y pude verlo todo.

Dime la verdad, Traci. ¿Ella ha venido a menudo por allí desde que yo ya no trabajo en la Comisaría?

Traci: Realmente, no… Creo que no la he visto ningún día.

McNally: Entonces… ¿por qué ahora?

Traci: Seguro que es una casualidad…

McNally: Yo ya no creo en las casualidades, Traci… Ya son demasiadas cosas…

Traci: ¡Habla con Sam!

McNally: Estoy harta de hablar con él… bueno, más bien de discutir. Todas las conversaciones que comenzamos acaban en discusión…

Traci: ¿Todas no?

McNally: Si te refieres a lo que pasó el domingo… Eso no fue más que un accidente…

Traci: ¿Un accidente? No es eso lo que dice tu cara…

McNally: Yo no puedo evitarlo, Traci. Yo le amo… pero no sé si puedo confiar en él.

Traci: No es típico de Sam mentir…

McNally: Pero me oculta cosas… y encima se ha vuelto un celoso compulsivo.